Cuando la altura es perfecta.
12 años.
SeHun es alto, más que los demás y que JongIn. Aunque sigue siendo más bajito que ChanYeol y YiFan, que son de los más altos en toda la escuela. Me gusta imaginar que mi altura queda perfecta para caminar a su lado o recargar mi cabeza en su hombro mientras me muero de vergüenza por juntar nuestras manos.
Pero solo puedo quedarme en imaginarlo y soñarlo. SeHun es muy amable y cálido; estar conmigo desentonara toda su luz y yo quiero verlo brillar por siempre.
Esto que siento hacia él, ¿Qué es? Es agradable pero también llega a lastimarme y ansió poder hacérselo saber.
.
Verlo sonreír y tararear una canción alegre, me dio inspiración para componer una canción para él, que jamás le entregare. Sería raro hacerlo ¿no? La luna no debe cantarle al sol.
Me entristecí al pensar en eso. Porque ya había soñado que le cantaba "feliz cumpleaños" a SeHun y que él me dedicaba una sonrisa solo para mí. Un sueño que rogué porque se repitiera.
Mi madre llego furiosa aquella tarde, porque quería irse el fin de semana con sus amigas a una playa pero no podía por tenerme. Sus amigas le dijeron que debería dejarme con mi padre y este le dijo que estaría trabajando hasta muy tarde y no podría. En aquel entonces ya me habían dejado claro que mi existencia solo les había causado problemas. Y aquella tarde, sus reproches cargados de odio me hicieron recordarlo.
—me cuidare solo, vete. — no debía mostrarle que me dolían sus palabras, no de nuevo.
Ella torció los labios, dejando sus quejas para cruzarse de brazos y pensar un poco. —bien, pero si causas problemas te ira muy mal.
Jamás les causaba problemas. Mis calificaciones eran muy buenas y podía tocar el piano, el violín y la guitarra, incluso cantaba algo bien. Pero si ellos no lo pedían, mi talento no les importaba.
Quizás por eso empecé a dejar de mostrarles los logros que con esmero conseguía. Al igual que cuando tenía 10 años y le lleve a mi madre un dibujo que esperaba que colgara en el refrigerador, igual a como mis amigos me decían. En vez de colgarlo, ella dijo que estaba bien y que no la molestara. Deje de intentarlo cuando ella me grito que no la molestara con esas tonterías.
Crecer con un amargo sentimiento de ser insuficiente no debería ser algo que los niños deban conocer.
.
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top