Un gran costo
Oxy había estado aproximadamente unas 3 horas buscando a Fede al borde del campo de batalla para no salir lastimado. No quería entrometerse en nada sobre esa guerra y no lo haría aunque le presionaran con ello.
Empezó animado en su búsqueda pero ya al pasar los minutos y horas comenzó a desesperarse un poco, sabia que su compañero era poderoso y demás, pero también habían muchos otros monstruos que también lo eran. Y se mentalizo en todo su recorrido para el peor escenario.
Lanzo un suspiro de alivio al encontrar al mas bajo sentado en las raíces de un gran árbol en posición fetal, se notaba que no se sentía muy bien pero el haberlo hallado luego de tantas horas le hacia sumamente feliz.
Se acerco lentamente, pero tampoco quería que lo atacara creyendo que era un enemigo asi que decidió llamarle.
-Fede, asi que aquí estabas- le llamo la atención.
El mago dio un pequeño saltito y se giro para mirarlo.
...Extrañamente se veía muy normal, como si nada malo le hubiera pasado.
-Oxy ¿Qué haces aquí? Te dije que no salieras de ese lugar- hablo el pelirrosa poniéndose de pie.
-Eso fue hace mas de 4 horas cuando me dijiste que volverías en menos de 2, me preocupaste- gruño el medio wendigo con seriedad.
-Oh, no me había dado cuenta. Perdón por eso- sonrió restándole importancia.
-...¿Por qué tienes vendada tu mano izquierda?- pregunto al verle mas detenidamente.
El de ojos azules escondió su mano inconscientemente.
-Ehh... me la hirieron un poco pero ya se recuperara-.
-¿No puedes simplemente curarla con tu magia?-.
-Esta herida, no- comento empezando a irse, el peli naranja le miro confundido.
-¿No volveras a la guerra?-.
-Ya no me necesitan ahí ¿Quieres que me arriesgue mas o que?-.
-¡Claro que no! Solo vámonos de una vez- le acompaño el mas alto agarrándole la mano.
-¿Quieres dar una vuelta o prefieres volver a Escocia?-.
-Volvamos a Escocia, hace 3 días prometi que mañana iria a adoptar unos cachorros. Debo descansar un poco- informo sonriendo.
-Entiendo ¿Te gustaría un té?-.
-Me encantaría-.
Empezaron a brillar hasta desaparecer en la nada usando la tele transportación.
La guerra termino para ellos.
...
En otro lado, lejos de la guerra. En un pueblo del norte.
Golden estaba ordenando los libros de la biblioteca.
Le pareció muy raro que Springtrap no estuviera ahí, pero tampoco le preocupaba, no le había agarrado cariño aun.
-No te ves tan emocionado con la guerra como todos los humanos, rayitos de sol- apareció Leyla con una sonrisa a su lado apoyada en la estantería de libros.
-Oh, solo tú. Ahora estoy trabajando, moléstame mas tarde- bufo el rubio siguiendo con lo suyo.
-Lo hago cuando tengo la oportunidad, normalmente a estas horas siempre estas acompañado de el poste ese pero como no se encuentra hoy...-.
-Como sea. Creí que los monstruos están en guerra ¿Por qué no también fuiste a la guerra?- pregunto con una sonrisa cínica.
-No estaba interesada. Aparte, soy mitad monstruo por lo que no estaba obligada a ir por no cumplir todos los requisitos. Y tengo que trabajar aquí- dijo lo ultimo acariciando un poco el cabello del mas alto.
Quien aparto su mano golpeándole de forma leve la mano.
-Es una pena, me hubiera gustado ver como probablemente no regresabas nunca- rio moviéndose a otra estantería con los libros.
La semi furia rio levemente.
-Es una lastima que no fuera asi, pero quédate tranquilo. Me quedare aquí para alegrar tu vida por mucho tiempo mas- dijo dándole un corto beso en la mejilla.
Y como si nada se fue del lugar.
Golden quedo confundido, pues la chica no le había molestado realmente. Pero supuso que lo haría mas tarde.
-¿Qué tal si dejas de hacer lo que haces y vas a matarla?-.
-¡Cami, por favor! ¡Yo no soy como tú!- grito decidiendo ignorarla.
La de cabellos verdes gruño cruzándose de brazos mientras se desintegraba espiritualmente en el aire.
El de ojos grises miro el hecho con tristeza lanzando un suspiro, siguiendo con su trabajo.
La de cabellos verdes siempre salía con ideas sádicas y repulsivas cuando la mitas furia aparecía. Nunca había llegado a conocer a una chica normal aparte de su madre.
-Mujeres- dijo a la nada.
...
Volviendo al campo de batalla.
Felix aterrizo al frente de Maggie con dificultad, de hecho, se estampo de cara contra el suelo.
-Ehh ¿Felix?- hablo la cambiaformas dudosa.
-¿Si?- contesto poniéndose de pie temblando.
-¿Qué te paso?-.
El dragón tenía sus alas llenas de agujeros como si le hubieran clavado miles de espadas y no paraba de sangrar. Le habían cortado todas sus garras, tenia una gran herida en el ojo derecho, algunas partes de su piel parecía como si hubieran tratado de arrancar a fuerza bruta sus escamas. Le faltaban colmillos y sin contar todos los cortes que tenía desde la cabeza hasta los pies. Estaba sangrando por múltiples partes.
-Una batalla con el jefe. Se enojo conmigo por la muerte de la humana- explico manteniéndose de pie.
-¿Qué? Pero si el...-.
-Sip, pero ya sabes como es, y yo debo pagar por todos sus fallos- se empezó a tambalear.
La joven lo agarro sentándolo en el suelo.
-No te sobre esfuerces, llamare a algún curador- le dijo acostándolo, era la primera vez que veía al mayor asi de deplorable -¿Entonces si la mataste?-.
-Si, como tu pediste-.
-Sabes que yo no lo pedí, solo soy la mensajera-.
El oji ambar rio, pero tosió rápidamente como consecuencia.
-Entonces Maggie ¿Aceptaras esa cita conmigo?- pregunto sonriendo, pero con toda su sangre que tenía en la boca parecía cualquier cosa.
-Ja, en tus sueños- le dijo con tono de broma.
-Owww, bueno. Para otra lograre convencerte-.
-Si, claro-.
-Oye ¿Dónde esta Onnie?- pregunto por fin notando la ausencia del antropomorfo.
-Bonnie de repente apareció avisándonos que Deuz estaba a salvo en casa así que Onnie fue corriendo a verificarlo- informo ella.
-¿Deuz esta a salvo?- repitió sorprendido.
-Sip, no creo que Bonnie bromee con eso, asi que mi participación en esta guerra ha finalizado-.
-Pero si no hiciste nada-.
-Golpee a un Dios en la cara, algo es algo-.
-Te tuve que salvar de esa- bufo el dragón.
-Bueno, gracias nuevamente por eso ¿Tu seguirás participando?- pregunto Maggie con curiosidad.
-¿Con mi estado? No creo, pero ahora Fox esta solo si Bonnie no vuelve. Me gustaría avisarle... ojalá no se haya enterado de lo que hice-.
-No puedes ir con tu condición. Llamare a una de las hermanas para que le avisen-.
-Creo que es lo mejor-.
La cambiaformas empezó a hacer su llamada.
La guerra también termino para ellos.
...
Mientras tanto en el centro del campo.
-¡No necesito tu ayuda!- grito Eak mirando de mala manera al fenix.
-¡Ja, claro! ¿¡Entonces por que te hacen retroceder!?- contradijo este.
-¡Porque tu me desconcentras!- bufo.
Los seres oscuros la estaban pasando bien con esos dos.
También soñaban con luchar contra un fénix.
Pero sin duda luchar contra el dios era lo mas entretenido, demasiado fuerte para todos y... muy puro. Con muchas ganas de corromperlo.
-¡No te desconcentro! ¡Tu solito te desconcentras mirándome!- contesto con el ceño fruncido el pelirrojo.
-¡Como si me gustara mirarte pendejo!-.
-¡Claro que te gusta! ¡Siempre te ha gustado!-.
-¡¿Que visión tienes de mi?!- cuestiono con asco el moreno defendiéndose de los ataques.
-¡No lo se! ¡Si no te hubieras ido hace mas de 200 años no tendría esta visión de ti!-.
-¡Para con eso! ¡No me arrepiento de mi decisión!-.
-¡DEBERÍAS!-.
-NUNCA-.
-¿¡Entonces crees que debería hacer "eso" para que hablemos a solas!?-.
-¿¡Que!? ¡Ni loco! ¡No seas imbécil!-.
-¡Pero asi acabamos rápido con todos!-.
-¡Exacto! ¡TODOS! ¡No solo con los seres oscuros!-.
-Ehhh ¿Cuándo crees que dejen de discutir?- pregunto un ser oscuro a otro.
-No creo que terminen la verdad, así que matémoslos rápido mejor-.
La guerra aún seguía para ellos.
...
En otro lugar algo alejado del campo de batalla hacia el lado de los cazadores.
Andrew aun seguía sin moverse, pero al escuchar un movimiento inusual a las afueras se transformó rápidamente en serpiente como si nunca hubiera estado un dragón dorado ahí, acomodándose alrededor del cadáver de James.
En eso entra Bon acompañado de Toddy, "Kokoa" obviamente conocía al hijo de su antiguo dueño, pero también conocía a la pelirroja, hubo un par de veces en que ella visitaba al adulto a su casa, ella fue amable con el así que no la capto como amenaza.
-Oh no...- fue lo único que atino a decir la morena antes de correr hacia la camilla -¿...El esta?-.
-Ya no esta con nosotros Toddy, un monstruo lo asesino en el campo de batalla, hace poco lo trasladamos aquí- informo con la cabeza gacha manteniendo distancia.
-El tio Jay... ¿Tambien era-.
-Eso te lo puedo contar otro día, ahora no estoy en condición de explicar tanto- le interrumpió incomodo.
La chica empezó a llorar, James había sido como un padre para ella. No le importaba si era cazador o que cosa, la había apoyado y dado protección en sus momentos mas difíciles de la vida junto a Bon.
Era su familia... y un monstruo lo asesino.
-Toddy, volveré a la guerra ahora- aviso el de cabello turquesa dándose media vuelta.
-¡NOO!- grito ella que con rapidez le agarro el brazo -¡Pueden matarte, idiota!-.
El de ojos verdes le miro con duda.
-¿...Aun te importo?-.
Ella puso cara de ofendida.
-¡Claro que si! Quizás me mentiste como todos los demás pero... eres la única familia que me queda ahora- decía con voz entrecortada –Si mueres yo... no se que seria de mi-.
El mayor se sintió devastado, solo quedaban ellos dos de la familia. Quizás no tenían lazos de sangre pero se trataban como si fueran cualquier familia común, el la veía como una hermana menor y ella lo veía como un hermano mayor. Y para ambos James era un padre.
Bon se libró del débil agarre y suspiro.
-Se eso Toddy pero... los demás aun están allá luchando y no me olvidare de la guerra como si nada-.
-Pero-.
-Me cuidare, lo prometo. También se lo prometí a otra persona y sabes que nunca rompo mis promesas-.
La morena asintió con pena.
-Entiendo, pero no te arriesgues mucho-.
-Intentare- finalizo él antes de irse rápidamente.
Ella se giro de nuevo a ver la única camilla del lugar. Agarro una silla que había y la movió al lado para sentarse junto a su tío, al hacerlo empezó a acariciar con delicadeza la cabeza de Kokoa.
-No llores Kokoa, o me harás llorar a mi-.
Y a penas terminar la frase empezó a llorar.
La guerra para ella había terminado, pero para él aún no.
...
Volviendo al campo de batalla.
Fred estaba satisfecho.
Hace un tiempo necesitaba sacrificios, pero Freddy no se los había dado asi que andaba desesperado, pero ya había matado a los 100 que necesitaba.
En eso lagrimas empezaron a caer de sus ojos, pero no eran suyas.
-¿Tan asustado estas de que yo este al control Freddy?- pregunto a la nada, pues ahora el humano esta espiritualmente inconsciente pero eso no impedía que reaccionara a su ultima emoción manifestada.
El controlador del cuerpo bufo molesto, los sentimientos humanos siempre se entrometían en sus planes.
Podía saber de los monstruos, pero los humanos siempre fueron indescifrables para él, y eso le enojaba bastante.
-Si quiero que Freddy confié en mi... mejor le devuelvo su cuerpo-.
Con un pestañeo de repente cambio el color de ojos abruptamente.
Lo primero que reviso fue su anillo de compromiso, pensando que quizás el ente pudo haberlo lanzado por enojo y rechazo de la relación, pero se alivió al verlo donde correspondía.
El cazador al notar que prácticamente estaba bañado en sangre le dieron ganas de vomitar, pero logro aguantarse. Y a los minutos se percato de otra cosa.
-Fred ¿Dónde esta el resto de mi ropa?- pregunto al ver que solo tenía su camisa negra, ni su suéter ni su gabardina estaban.
-Se quemaron en una batalla. Nada importante- contesto encogiendo los hombros el pelinegro.
-...me rompiste una costilla. Creo... y ahora mi brazo derecho esta peor que antes. No lo cuidaste en lo más minimo- comento con una mueca de dolor dirigiendo su mano a la zona afectada del pecho.
-¿Enserio? No sentí nada-.
-Tu no sientes el dolor físico Fred, solo yo. Recuérdalo- le recordó de con mala gana –Por estas cosas me da miedo entregarte mi cuerpo, me preocupa que no te límites y no lo cuides-.
-Heey, creo que lo cuide bastante bien esta vez- gruño el ojiblanco.
- Antes era una quemadura no tan grande pero... ¿...Porque ahora todo mi brazo tiene quemaduras de tercer grado?- señalo todo su brazo derecho.
-Ehhh-.
-Fred, si no existieran las formas de curar estas cosas en verdad me hubiera enojado contigo- dijo con una mueca de molestia.
-Pero si no es tan grave-.
-Se me ve la carne sangrando bajo la carne quemada Fred, no se como rayos se sigue moviendo mi brazo- gruño empezando a caminar.
-No parece dolerte-.
-Las quemaduras solo queman en el momento, luego no sientes nada pero aun te esta matando, es como una muerte celular masiva. En palabras simples, te mata sin que sientas nada-.
-Lo se-.
-No lo parece-.
-Perdón ¿Okey? Me descontrole un poco- se disculpo el ser inmaterial.
-Te perdono Fred pero que no vuelva a ocurrir por favor-.
-Entendido-.
-¿Puedes hacer una exploración aérea del lugar? Me gustaría juntarme con Joy, Bon o Meg-.
El ente al escuchar el ultimo nombre se sobresalto y se sintió tan deprimido que Freddy sintió la emoción como si fuera propia.
-¿Pasa algo Fred?-.
-Freddy... antes vi a Meg y...- decía con dificultad.
-¿Y?-.
-Ella ehh... ¡se desmayó! Si eso, y... ¡esta terminal!-.
El humano le miro extrañado.
-Fred ¿Cómo que se desmayó y esta terminal?-.
-¡Sip! ¡No hay forma de salvarla! ¿Pero al menos no va a morir porque le arrancaron el corazón o algo asi!- dijo rápido.
-¿...A Meg le arrancaron el corazón?- pregunto directamente, con cara de seriedad.
El pelinegro se sintió descubierto, bueno, era malísimo mintiendo según Freddy.
Así que solo atino a asentir incómodamente dándole la razón con mucha tristeza.
-Cuando Joy la encontró ella ya estaba asi-.
-¿Sabes quién lo hizo?-.
-Yo... no lo se- mintió.
-¿Spring lo sabe?-.
-Creo que no, él ha estado cavando tumba para los monstruos hace unas horas alejado de todos- informo Fred.
Las manos de Freddy temblaron levemente, pero no lloro.
-No hay tiempo de llorar, prosigamos-.
El ente le miro sorprendido, pero algo enojado por lo poco sensible que estaba siendo. No era como si él mismo fuera sensible pero ¿acaso quería a Meg o que?
-Oye oye ¿No te entristece su muerte?- le detuvo,
-Claro que me entristece, pero no es el momento-.
-Lo dice el que hace unas horas cayo de rodillas en medio del campo empezando a llorar porque no quiere matar mas monstruos- contradijo con mala actitud en sus palabras.
-Fue un acto no profesional de mi parte, y me arrepiento de ello. Por lo que no volveré a cometer el mismo error- contesto manteniendo la seriedad.
-¡¿Acaso no la querías como para actuar asi?!-.
Freddy al escuchar eso le miro de tan mala forma a Fred, que el ente creyo que si tuviera cuerpo material en ese momento le hubiera dado el golpe de su vida.
-¡Claro que la quería! ¡Ella fue mi mentora y mi primera amiga en el mundo de los cazadores! ¡Ella me presento a Bon y me llevó a la subasta donde vendieron a Joy! ¡Me recomendó hablar con Springtrap cuando yo estaba en una condición miserable por culpa de la depresión! ¡Sin ella no hubiera logrado vivir ni a los 16! ¡Sin ella no hubiera sido nada! ¡Y aún así...! Nunca pude disculparme...- grito con lágrimas de rabia.
El ser espiritual se quedó callado.
-Fred, solo no estoy llorando porque hace tiempo nos prometimos ella y yo que si el otro moría, nos aguantaríamos las lágrimas hasta que nos reencontremos en el "otro lado" y ahí juntos liberar todas nuestras lagrimas. Sera fantasioso, pero es lo que ella y yo queríamos- explico secándose las pocas lagrimas que se le salieron –Yo buscare por mi mismo a Joy y a Bon, puedes irte-.
Empezó a avanzar de nuevo como si nada hubiera pasado seguido por Fred que mantenía la mirada gacha.
En otro lugar, volviendo al centro del campo de batalla.
Eak esta vez estaba luchando solo con los seres oscuros.
A lo lejos miraba Fox refunfuñando, el dio maya le había dejado fuera de batalla ganándole en un piedra, papel o tijeras.
Es que como insistía en que le molestaba, le propuso ese juego, si él ganaba, Fox tenia que apartarse, y si el fénix ganaba, se quedaba.
Pero ya se sabe al obvio perdedor.
-¡Oye Fox!- se escuchó alguien llamar a su lado.
El pelirrojo se giró viendo a una de las gemelas, la de cabello largo.
-¡Oh! Ehhh ¡Tú!- se olvidó del nombre.
-¡Tengo algo que decirte!- dijo Mai acercándose.
-¿Qué cosa?-.
La albina le susurro algo al oído.
-Eso, ya vez que haces- se despidió ella yéndose con velocidad.
Al oji ambar le brillaron los ojos.
Líder supremo de la guerra.
Bonnie no estaba, Felix no estaba.
Solo quedaba él...
Sonrió.
Muchos pensarían que estaba en desventaja, pero para él no lo era, para nada.
No tenía alguien que lo limitase.
-¡EAK!- grito.
-¡¿AHORA QUE?!- hablo este ya irritado.
-¡Ríndete ahora o...!-.
-¡¿O que?!-.
Fox saco sus alas de fuego elevándose a unos 5 metros del suelo.
-O Kaboom mi querido Eak ¿Lo recuerdas?-.
El de cabellos grises abrió los ojos impactado.
-No... ¡No te atreverías!-.
-¿Por qué te asustas? Tu sobrevives a eso-.
Los seres oscuros dejaron de atacar para prestar atención a la conversación.
-¡Pero yo soy un dios! Humanos, monstruos, incluso los seres oscuros serian incapaces-.
-¿¡Tu crees que eso me importa!? ¡Solo me importas tú! ¡Los demás no!- exclamo encendiéndose completamente en llamas, pero de color blanco.
Los seres oscuros quedaron impresionados.
-¿Qué rayos?- dijo un mago oscuro, lanzo un pequeño hechizo contra el fenix pero este se reflecto se forma mas poderosa yendo directamente al original atacante. Lo esquivo con dificultad.
-No sirve de nada atacarle- aviso Eak –Si es algo a larga distancia, se reflectara el doble de fuerte capaz de matarte, y si es a puños... tus manos se derretirían antes de tocarle-.
-¿Cómo rayos hace eso? ¡No he visto a ningún fenix hacer eso!- dijo el oráculo oscuro.
-Él... logro la bendición de todos los dioses mayas. Incluida la mía, y como todos los demás murieron en la época de conquista... prácticamente todo el poder de cada uno recayó en Fox-.
-¿Por qué? ¿No tuvo que simplemente desvanecerse la bendición?-.
-No, los dioses nunca mueren espiritualmente hablando, Cuando perdieron su cuerpo físico buscaron la única fuente de poder espiritual que le quedaban. Y era Fox. Ahora se podría decir que todos esos dioses mayas excepto yo viven dentro de él-.
Los seres oscuros quedaron lo siguiente de impresionados, no tenían palabras.
-...y ¿Cómo puedes hacerle frente? Si serian como muchos tú en uno- hablo esta vez el Sombra.
-Bueno, el poder de los dioses no se puede desarrollar y entrenar en esa condición. Por lo que el poder que tiene Fox otorgado por los dioses ahora es el mismo que tiene hace cientos de años. Pero yo no, yo he entrenado y desarrollado mis habilidades, no tengo limites-.
-¡Ya para de revelar cosas y decide!- exclamo enojado por su impaciencia el fenix que ahora poseía llamas blancas.
-Yo... no te veo capaz de hacerlo-.
-¿No?-.
Fox empezó a reírse... macabramente. Y empezaron a salir llamas blancas en sus alrededores de forma aleatoria, sin ninguna física ni química en ello. Salian en medio del aire y en el suelo mientras él seguía riendo.
-O... parece que si- se corrigió el dios.
Eak mira a sus espaldas... todos los cazadores. Los humanos que tanto amaba.
Ese ataque destruiría todo el campo de batalla, incluso podría llegar hasta la barrera, donde había más humanos vigilándola...
-Fox- llamo el de piel morena.
-¿Si?-.
-Me rindo-.
El de llamas blancas sonrió alegre. Parecía una sonrisa más natural al menos.
-Buena decisión-.
-Pero antes quiero bendecir al nuevo líder de los cazadores. Eso o nada-.
-Te dejo, pero te acompañare y no me saldré de esta forma hasta ver que cumples tu parte ¿Entendido?- amenazo el ser de llamas.
-Entendido-.
Comenzaron a caminar al lado de los cazadores dejando a los seres oscuros atrás. Los humanos al ver al fenix querían atacar pero al verlo acompañando a Eak dudaban y referían no hacer nada, y también las llamas blancas les intimidaban un poco.
En eso el dios maya hablo con voz potente.
-¿Alguien sabe a quien James propuso como nuevo líder cazador?-.
Los cazadores quedaron en silencio, ninguno sabia hasta que alguien levanto la mano.
-¡Yo lo se! Yo lo acompañe antes de que... muriera- informo Joy acercándose.
-¿A quien eligió?-.
-A Bon... digo, Bonsua- contesto la rubia de forma nerviosa.
-¿A mi?- se señalo el nombrado de cabellos turquesa.
Todos los cazadores quedaron extrañados.
-Si, el líder me dijo eso unos minutos antes de que se despidiera de ti- comento la chica con pena.
Eak rio levemente tomando la palabra.
-Asi que primer patrocinador que es un líder cazador. Es inusual pero confió en la decisión de James al igual que todos los cazadores ¿Me equivoco?-.
Los humanos negaron dándole la razón al dios.
-Nuevo líder, acércate- pidió el de cabellos grises.
Bon se acerco algo indeciso pero con la frente en alto.
-¿Si dios Eak?-.
-Como seras nuevo líder de los cazadores, debes recibir mi bendición como parte de mi confianza hacia ti. Emm... ¿Tienes algún vaso o algo asi?-.
-Ehh, tengo esto- el de ojos verdes saco de su bolsillo una botella con agua -¿Sirve?-.
-Si sirve- Eak agarro la botella y al abrirla tomo toda el agua restante, los demás le miraron raro –Perdón, no podía desperdiciar esa agua- comento.
Fox a su lado le miro con gracia.
Entonces el dios puso su mano en la boca de la botella y como si hubiera tenido una herida profunda en su palma, empezó a caer su sangre dentro de la botella. Y al llegar como a 9 centímetros de alto la sangre en la botella su mano dejo de sangrar y le ofreció la botella a Bon.
-Bebe mi sangre, y serás bendecido-.
El chico al principio quedo con cara de incrédulo y algo asqueado pero luego sonrió incómodamente.
-Eh... gracias, dios- acepto la botella viendo la gran cantidad de sangre que debía beber.
-Tu padre puso la misma expresión cuando fue bendecido- recordó con una sonrisa nostálgica.
Bon al escuchar eso sonrió levemente.
No podía ser tan malo, pensó.
Pensó mal
A penar sentir el sabor de la sangre en su boca quería escupirla.
Pero todos los cazadores estaban expectantes, y el portador de esa sangre también.
Sabia peor que la sangre humana incluso. Según él...
Cuando niño a veces se lamia sus heridas, por eso sabia como era el sabor de la sangre humana.
Pero volviendo al tema, decidió solo tragar intentando lo menos posible que su lengua tocara aquel líquido.
Y se lo logro beber en pocos segundos, quedando con cara de ganas de morirse.
-Bueno, eso es todo. Debo marcharme-.
Los cazadores se incorporaron.
-¿Marcharte?- pregunto Joy.
-Si eh... es una larga historia pero. Ahora me voy con los monstruos y eso- resumió.
-¡¿QUEEEE?!- se exclamo grupalmente.
-¡Es por el bien de la humanidad!-.
-¡Pero Eak! ¡¿Qué pasara con el Hotel?!- dijo Wonder.
-Esta Town...-.
-¿Acaso lo dejaras solo? ¿Cómo le explicaremos esto sin que se entristezca?-.
-Yo... no lo se. Pero díganle que fue importante para mi y que me gustaría que tomara mi lugar- decía mientras se marchaba con su nuevo acompañante.
-¡Eak! ¡¿No puede haber otra solución a lo que sea que este pasando?!- formulo esta vez Bon que ya se encontraba mejor.
-¡NO! Por favor no sigan intentando. Los amo mucho a todos y por su bien debo irme. Nunca dejaran de ser mi familia-.
Se marcho sin decir nada mas ni mirar atrás.
Los cazadores quedaron sin palabras, no solo se acaba de ir un gran aliado. Se fue alguien que fue como un hermano mayor para todos.
Fox, que se había quedado atrás un tiempo, se acerco a Bon.
-Los monstruos nos rendimos, ustedes ganan- informo después yéndose tras Eak.
-¿...Ganamos?- pronuncio Gwyn.
-Políticamente se diría que si porque se rindieron- contesto el de cabellos turquesa –Pero... murió el antiguo líder, tuvimos mas bajas que los monstruos y perdimos a Eak. En verdad pareciera que hemos perdido chicos-.
Había un ambiente triste. Veían como a lo lejos los monstruos se retiraban con sonrisas en sus caras,
Ellos no perdieron a ningún líder.
A nadie que todos quisieran.
Uno no se sacrificó por todos ellos porque todos son unos egoístas.
En eso llega Freddy curioso por el ambiente tan tenso.
-Ehhh ¿De que me perdi?- pregunto el de cabello castaño.
Bon se giro a verlo y corrió hacia el para abrazarlo.
-Freddy... gracias a dios tú tampoco te fuiste- fue lo único que atino a decir el nuevo líder abrazando fuertemente a su pareja.
El más alto prefirió no decir nada a pesar de que su brazo doliera mucho y correspondió el abrazo. En eso ve como Joy a lo lejos los miraba con pena. Ella también necesitaba un abrazo al parecer.
Así que extendió el brazo izquierdo para invitarla al abrazo y ella sin esperar mucho se unió.
Bon al darse cuenta de la chica sonrió y también la abrazo.
Así los tres terminaron en un abrazo grupal.
La guerra termino para todos.
Pero el costo fue demasiado alto para los cazadores, teniéndolo marcado como un error que no se debe volver a repetir.
...
...
...
...
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...
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...
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...
Parte 24!!
Y guerra finalizada uwu
Pero esto solo es un hincapié a mucho mas de historia queridos!!
Y por cierto
Se me olvido poner estos diseños el capitulo anterior
Y TAMBIEN
No suelo hacer esto pero deber verlo!!
https://youtu.be/lT9rvC8-V2A
ESTA BELLISIMA PERSONA HIZO ESTE HERMOSO ANIMATIC DEL AU YY DSFKJSDKL
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Eso es todo xd
Hasta la próxima <3
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