Nunca más solos
Caminaban de vuelta tomados de la mano y contando anécdotas y diciéndose palabras de amor de vez de cuándo y sonriéndose mutuamente.
Al llegar a la motocicleta del líder cazador, se subieron y dirigieron al departamento del menor, cuando entraron al hogar se sentaron en el sillón siguiendo la conversación.
-Me pregunto cómo esta Joy ¿Decidió ser cazadora o siguió con los estudios?- pregunto Freddy con curiosidad.
-Ella va en tercer año de Medicina, dejo totalmente el mundo de la caza, pero sigue entrenando y me viene a visitar de vez en cuando- informo el moreno.
-Que genial que haya seguido estudiando, no pensé que estudiaría medicina, debe de esforzarse mucho-.
-Ni que lo digas, apenas tiene tiempo para dormir-.
-¿Y qué tal Toddy?-.
-Ella ha estado bien, está estudiando para ser modista, y vive con su pareja- dijo lo ultimo algo frío.
-¿¡Toddy tiene pareja!? ¿Es alguien que conozco?- dijo animado el proveniente del mar.
-Si, el medio wendigo de cabellos naranjas que acompañaba a Fede-.
-Ohhh, ese chico se veía tímido pero... ¿Quién es Fede?- interrogo con confusión el mayor.
Bon le miro incrédulo.
-¿No recuerdas a Fede? ¿El mago de cabello rosa y blanco?-.
-Si lo pregunto es porque no-.
El de ojos verdes se quedó pensativo, preguntándose la razón de la pérdida de memoria de su pareja ¿Será por el tiempo que estuvo bajo el océano? ¿A quiénes recordaba? ¿A quiénes no recordaba? Por el momento sabía que lo recordaba a él, a Joy y a Toddy al menos.
-Espera Honey... ¿A quiénes recuerdas?-.
-Umm... a ti, a Joy, a mi madre, a mi padre, a Toddy, a Springtrap y... recuerdo la apariencia de algunos pero no recuerdo sus nombres, como me paso con Oxy, recuerdo a un dragón blanco y a una chica de cabellos rosas y a unas hermanas ¿Cómo se llamaban?- decía con duda en su voz.
-¿No recuerdas a Bonnie?-.
-¿Bonnie? No... ¿Quién es él?-.
El de cabellos turquesa no sabía que decir, sabía lo importante que fue ese ser oscuro para su prometido ¿Por qué no lo recordaba?
-Era un amigo de tu infancia... lo apreciabas mucho- contesto.
-¿Enserio? Vaya... no lo recuerdo- decía bajando la voz con lentitud.
Le estaba dando tristeza el no recordar a un viejo amigo.
-Bueno ¿Recuerdas a James?- comenzó a interrogar el moreno.
El de cabellos oscuros negó con pena.
-¿A Meg?-.
Volvió a negar.
-¿A Eak?-
Otro rotundo no.
-¿Towntrap?-.
Ahí se quedó un rato pensativo.
-Me suena... pero no se me viene ninguna imagen a la cabeza- dijo el del ojo azul.
-Quizás deberías verlos para recordarles. Tal vez la presión que hay bajo el mar te afecto la memoria- hipotético con poca seguridad en sus palabras.
-Puede ser... por cierto ¿Puedes reunir tú a los chicos? Si yo les llamo diciendo que soy Freddy y quiero verlos no me creerán, solo diles que los necesitas-.
-¿Con chicos te refieres a...?-.
-Joy y Spring-.
-¿No a Toddy?-.
-No, ella no es necesaria-.
El menor le miro de mala manera, aunque esa respuesta era común de él cuando era cazador.
-Como digas-.
Tomo su celular para llamar a los nombrados.
...
En otro lado
Golden cocinaba una sopa entusiasmado, no sabía cocinar muy bien pero hace lo que puede.
-Se te quemo la sopa-
-¿¡Cómo se me puede quemar la sopa!? Oww... ¿Es en serio?-dijo apenado ante la confirmación de Cami –Ojala no tenga mal sabor-.
Igualmente sirvió dos platos de sopa.
Puso los servicios y se encamino al comedor, donde en la pequeña mesa dejo ambos platos.
-¡Ya está el almuerzo!- aviso levantando la voz.
Se escucharon unos sonidos provenientes de las habitaciones interiores, y en pocos minutos ya ha estaba en la mesa el invitado.
Se sentaron y Golden miraba expectante a su nuevo compañero. Y apenas este tomo una cucharada se atinó a hablar.
-¿Cómo está?- pregunto entusiasmado.
-Está hirviendo... apenas pude sentir mi lengua, tendré que esperar a que se enfrié para decir algo específico-.
-¿Tan caliente esta?-.
El rubio tomo una cucharada y la bebió como si nada, para él estaba tibia.
-¿Por qué la pruebas tú? Tu soportas cosas con más de 700 grados como si fuera un dulce- decía Fede inexpresivo.
-Um, tienes razón...-.
El de cabellos rosas suspiro, había conocido al humano en uno de sus peores momentos, pero podría decirse que le debía la vida.
-
-Flashback-
-
Fede estaba sentado a las raíces de un gran árbol de bellas hojas naranjas. Había vuelto a entablar amistad con Lily y Felix, pero este último se mostraba más distante, se lo merecía, pero le desagradaba que ya no fuera lo mismo que antes.
Como ahora humanos y monstruos están en paz, no tenía razones para quedarse en Escocia, aparte de que Oxy le había insistido mucho en volver. Lo hizo por él.
No llevaban ni un mes de vuelta y el de cabellos naranjas le anunció que era pareja de la humana llamada Toddy.
Se sintió mal, pero le duro poco, ahora solo se sentía vacío, como antes.
Desde ese entonces, la magia oscura en su cuerpo avanzaba de forma más rápida, ya que no tenía razones de rechazarla.
La rechazó por demasiado tiempo, y ahora sufría las consecuencias.
Veía como desde su mano izquierda se abrían heridas que daban paso a salir un líquido de color morado muy oscuro, asustándolo un poco.
En eso se fijó como todo lo que tocaba aquella sustancia perecía, todas las flores que tenía alrededor y el árbol en que estaba apoyado se volvían de un tono negro y se veían resecas.
Se iba a levantar, pero se sentía muy pesado, quedando arrodillado.
Por los alrededores, Golden caminaba perdido. Deuz le había dicho que se juntaran en un lugar cercano, pero se le había olvidado donde en medio del camino y no tenía anotado nada para recordarle.
Ahora ya no le tenía tanto miedo a los monstruos como antes ya que el ser antropomorfo le conto sobre el trato pacifista que se logró hace 4 meses. Los monstruos ya no podían atacar a humanos solo por verlos.
En eso ve como desde su posición, pasto, árboles y flores de cierta dirección empezaban a morirse de una forma exageradamente rápida, alertándolo, pero le nació la curiosidad.
¿Ir o no ir?
-Si me muero, es tu culpa curiosidad- se culpó a sí mismo, yendo a tal dirección.
En un minuto todo se estaba volviendo cenizas, toco un árbol para apoyarse, pero paso de largo ya que este se hizo polvo negro y cayo de cara al no poder estabilizarse.
El sonido del impacto llamo la atención del ser cubierto en un líquido espeso oscuro.
El rubio al verlo le dio pánico, nunca había visto a una criatura de ese tipo.
Fede intentando pedir ayuda, grito, pero solo se escuchó un sonido de un monstruo agonizando, se acercó, pero eso solo intimidaba al humano.
Mientras uno se acercaba, el otro se alejaba, los dos arrastrándose en el suelo incapaces de levantarse.
Cuando estaban muy cerca, el gran miedo que sintió el de ojos grises activo algo en él.
-Golden, dame tu cuerpo. Te hare salir de esta- pidió Cami.
-¡Nunca!-.
-No queda tiempo, tu temor te ha hecho abandonar tus fuerzas, cada vez estas más débil y avanzas más lento, te alcanzara eventualmente-.
-Aun así... prefiero morir que darte mi cuerpo.
La ser incorpórea chasqueo molesta.
El rubio tomo algo de valentía y se levantó, pero en medio de la acción el ser viscoso le agarro el brazo izquierdo.
Del miedo cerro los ojos, no notando el cómo las rayas de sus mejillas cambiaron de color a uno dorado y desprendían luz cálida.
Fede, al notar esto noto como aquel destello repelía el líquido.
Y en unos segundos, todo esa sustancia había desaparecido, al menos en su totalidad.
Ahora casi todo el lado izquierdo del mago estaba de color negro, como si se hubiera adherido a su piel.
-Ugh, perdón- alcanzo a decir antes de desmayarse por el cansancio físico del gran choque que sufrió su cuerpo. Estampándose contra el suelo de cara.
El humano finalmente decidió abrir los ojos, encontrándose con un chico que de cabello color fantasìa. Miro su brazo izquierdo, encontrándose que tenía una mano marcada en negro, como un tatuaje.
-¿Que rayos paso?-.
Se agacho hacía el ser mágico con algo de duda.
Lo dio media vuelta para verle la cara, encontrando a alguien de apariencia más joven que él, sorprendiéndolo un poco.
-Oye...- llamo sin resultado.
El chico que ahora poseía la mitad de la cara color negro estaba desmayado, y tenía una expresión de sufrimiento a pesar de eso.
Acomodo sus gafas de color rojo mirando a los lados sin saber qué hacer, le toco la cara delicadamente.
Al hacer esto, la expresión del más bajo se tranquilizó un poco y el de ojos grises noto que estaba muy frio, si lo dejaba ahí no sobreviviría mucho.
-No puedo dejarlo aquí...-.
Se sacó su bufanda poniéndosela al contrario alrededor de toda su cabeza intentando que entrara en calor.
Le agarro un brazo pasándolo por detrás de su nuca y con la otra mano lo agarro de la cadera para empezar así a arrastrarlo. Sería un largo viaje y tendría que cancelar su reunión con su aprendiz, pero sería inhumano dejar a alguien tirado en esas condiciones.
Y un par de días después.
Fede despertó en una cómoda cama que tenía mantas de más y al lado había un calefactor, era un calor agradable que hace tiempo no sentía.
Como en un ambiente hogareño.
Se sentó al borde para después levantarse, aún estaba algo mareado, pero era leve.
Con sigilo se movió por lo que se percató, un departamento, al salir de la habitación noto que estaba en un pequeño pasillo y había otras dos puertas. No se centró mucho en ello y se dirigió hasta el salón principal, que tampoco era gran cosa, un sillón para tres personas, una televisión, un armario repleto de libros. Al lado del salón había una cocina que tenía un pequeño comedor, que consistía en una mesa pequeña con solo dos sillas.
En eso escucha el sonido del agua cayendo, mira hacía un ventanal que había en el salón que resulto der un balcón, notando como una figura deslumbrada por la luz solar regaba tranquilamente unos ¿girasoles?
Era la primera vez que veía a alguien de departamento teniendo girasoles.
EL rubio, al notar su presencia, dio un pequeño salto mojando el suelo. Y en pocos segundos dejo la regadera en el suelo.
-Oh... que torpe- se dijo a si mismo al ver el charco de agua que dejo.
El mago le miraba expectante, le daban curiosidad esas rayas que tenía el otro en la cara.
-¿Cómo te encuentras? Estuviste dormido por dos días, y como no tenía más camas me quede durmiendo en el sofá, pero no me quejo, es cómodo- informo el humano nervioso.
-Yo... me siento mejor ¿Quién eres? ¿Por qué me ayudaste cuando te asuste de esa manera?- pregunto recordando lo ocurrido.
-Me llamo Golden, y... no podía dejarte, estabas muy frio y... ver esas manchas negras en tu cara me recordó a mi y debo admitir que me vi en tu lugar por eso... y-
-Espera ¿manchas negras?- interrumpió el mago.
-Si, las que tienes en la cara ¿Acaso no las has visto?-.
El de cabellos rosas con un hechizo rápido conjuro un espejo para verse.
Tenía razón, un poco menos de la mitad de su cara era totalmente negra, incluso llego hasta su ojo izquierdo, haciéndolo de color blanco.
Bufó molesto, la magia oscura dentro de él había avanzado muy rápido en muy poco tiempo. Antes de ese suceso solo tenía el brazo izquierdo negro, ahora había alcanzado su cara, y como aún no se veía el cuerpo, no sabía hasta donde llego en general.
-Gracias por ayudarme... yo tengo que irme...-.
Se dirigió a la salida, agarro la manilla, pero fue incapaz de girarla. Comenzando a temblar.
Esa calidez que hay en el ambiente y la que trasmitía el humano era algo que jamás había sentido, le era difícil pensar que ya no podría sentirla más si cruzaba esa puerta.
-¿...Pasa algo?- pregunto el rubio al verlo quieto.
-Yo... en realidad no tengo donde ir- confeso – No tengo familia, y a mis supuestos amigos no les importo en lo más mínimo, si desaparezco todo un año ni lo notaran-.
-Oye ¿Tan así? No creo que a ellos no les importes... son tus amigos-.
-Me fui don años fuera del país y cuando volví solo dijeron ¿Acaso alguna vez te fuiste?-.
-Ohhh...-.
Se quedaron en silencio.
Mientras el del ojo celeste se quedaba parado frente la puerta, Golden se dirigió a la cocina, calentó agua e hizo dos cafés.
El ser mágico, al oler aquel amargo líquido, se giró en dirección a donde se encontraba el dueño de hogar, viéndolo sentado en la mesa del comedor con un café, y con otro al otro lado de la mesa.
-¿Por qué no mejor te relajas y tomas un café conmigo?- le ofreció bajando el tono por su timidez.
Fede lo medito un rato, y luego se alejó de la puerta y se sentó al frente del contrario, tomando el café que le había ofrecido.
El de ojos grises volvió a retomar el habla.
-¿Sabes? Siempre me he sentido muy solo, tenerte aquí me hizo sentir mejor, aunque estuvieras solo durmiendo. Pero siento que me hace bien tener compañía, y según lo que tú me contaste, también te vendría bien un compañero. No te impido marcharte, pero... no me importa si te quedas...- decía cada vez más bajito.
-¿Le ofreces a cada extraño que conoces quedarse a vivir contigo?-.
-¡Claro que no! Pero, debo decir que siento empatía contigo. Yo también no tengo familia y amigos- explico con una sonrisa triste –Así que sería algo como ¿Estamos solos, pero juntos?-
-Aja ¿Y acaso tú piensas mantenerme? No tengo trabajo-.
-Bueno... eso es un problema-.
Mientras el humano pensaba en soluciones, Fede pensaba en lo que se estaba metiendo.
¿Empezar a vivir con un extraño que te salvo?
Pero si lo pensaba bien, este hecho era parecido al como había pasado conocido a sus antiguos amigos.
A Abby la encontró perdida, y se la llevo a casa. A Lily la había encontrado sola y sin nadie a quien acudir, y se la llevo a casa, y a Oxy lo encontró hambriento y devastado, y se lo llevo a casa.
Ahora él tomaba el papel de ellos.
-Bueno, no sé cómo manejar todo económicamente si no trabajas- sentencio abatido el rubio.
El mago sonrió.
-Tranquilo, solo jugaba contigo. Puedo hacer dinero fácil-.
-¿Eh?-.
Extendió su mano derecha, y de la nada, de ella empezaron a salir, oro, esmeraldas, rubíes, zafiros e incluso unos pocos diamantes. Y salieron tantos que se cayeron de sus manos a la mesa formando una montaña de dinero.
Golden quedo sin palabras.
-Acepto tu propuesta, me gustaría quedarme aquí-.
-
-Fin Flashback-
-
Y así se habían vuelto compañeros de piso.
Cada uno disfrutaba la compañía del otro, Golden al no estar solo, Cami aparecía menos veces a molestarlo y Fede no se quedaba pensando todo el tiempo sobre el pasado.
Una habitación que antes de usaba como armario, fue despejado e instalaron lo que es ahora, el cuarto del mago.
Compartían gustos de libros, tenían el mismo amor por el café y el chocolate. Dinero les sobraba gracias al de cabellos rosas, asi que el rubio ahora solo trabajaba en la biblioteca, y la universidad la había terminado el año pasado, por lo que su horario ahora era muy cómodo y con mucho tiempo libre.
Ya ninguno de los dos se concentraba en los problemas y prejuicios, ahora solo se concentraban en vivir tranquilamente.
...
Volviendo con Freddy
...
Tocaron el timbre de la casa.
Bon y Freddy se pusieron tensos.
Era Joy.
Spring había dicho que llegaría más tarde por trabajo, por eso estaban seguros de ello.
Se levantaron del gran sofá, pero el de cabellos oscuros se quedó ahí parado y el moreno fue hacia la puerta.
Tomo la manilla, dio una bocanada de aire y abrió finalmente.
-¡Joy!- grito alegre.
-¡Bon!- le respondió ella dándole un abrazo.
-¿Cómo has estado?-.
-Bien, me sorprendí el que me invitaras la verdad, y se te ve muy alegre ¿Acaso conseguiste un autógrafo de tu guitarrista favorito?- bromeo ella.
El mayor la dejo pasar al interior.
-No, pero conseguí prometido-.
-¿...Qué?-.
En eso es cuando ella mira para adelante encontrando a Freddy, pero no lo reconoció.
-Eh, hola- saludo nervioso el de ojo de estrella.
La rubia no sabía que decir, algo en ese hombre le parecía familiar, pero a la vez no sabía quién era.
¿Y que se supone que era? Parecía humano pero su cabello y su ojo derecho definitivamente no eran normales.
-¿Hola? Un gusto- decía dudosa.
-¡Un gusto!-.
Silencio incómodo.
-Emm... creo que no te conozco ¿Cómo te llamas?- pregunto ella con amabilidad.
Bon miraba con gracia.
-¡Me llamo Océano! Digo, no, no me llamo así. Digo, soy yo, Freddy-.
-...-
La chica miro al moreno y luego al de aspecto extraño.
-¿Es una broma no? Porque no es divertido- comento intentando no llorar de rabia.
-¡No lo es, en verdad soy yo! Le pedí a Bon que te llamará porque sabía que si yo lo hacía no me creerías, y Springtrap vendrá pronto para contarle los tres a la vez que me paso estos tres años. Jamás te mentiría pequeña- explico con tristeza.
Para él, ella era como una hermana, le duele mucho verla en ese estado.
La universitaria analizo la situación, su amigo jamás le mentiría en algo tan importante y que le afectaba de forma tan directa, y ese chico no tenía ni una seña o expresión de demostrar que estaba mintiendo.
-¿Es en serio?-.
En eso el de ojos verdes se entrometió.
-Claro que lo es, cuando te dije que solo me casaría con Freddy iba enserio- comento con una sonrisa.
-Dios mío-.
Ella comenzó a llorar tapándose la boca con ambas manos, aun no se lo podía creer, y sin dejar su posición, camino hacia Freddy y apoyo su cabeza contra el pecho de este.
El mayor la envolvió entre sus brazos para así darle un fuerte abrazo con mucha alegría.
-Perdón por dejarte sola, no volverá a pasar-.
Joy asintió y correspondió el abrazo.
Bon les miraba conmovido.
Hace tanto tiempo no había sentido una alegría tan fuerte.
Ahora solo faltaba que llegara Springtrap ¿Cómo reaccionaría él?
¿Que fue lo que le paso a Freddy estos tres años?
Sea lo que sea, pronto lo irán a saber.
...
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Parte 35
Gotta go fast(?
Tenía inspiración, debía aprovecharla
El arco de Fred tiene dos protagonistas, Freddy y Golden.
Pero deberia ser Fred-
AHRE QUE FRED ESTA AHÍ
Como sea
Aqui un boceto de los diseños de Fede y Golden:
Fede uso magia para rejuvenecer y asi tener la misma edad que Oxy pero eso ya no le sirve para nada(?
Eso es todo
Hasta la siguiente!
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