Familias rotas
Han pasado dos semanas desde la última reunión de la elite de monstruos, tanto Bonnie como Eak tuvieron que tomarse su tiempo reflexionando sobre la nueva información entregada, llegar a una conclusión que los mantuviera calmados y volver a sus actividades regulares.
Sin embargo, pronto debían volver a tener una junta, pero esta vez con dos personas más. Bon y su prometido, Freddy, o como sea que se llame ahora.
Era común que el de cabellos turquesas fuera invitado a las reuniones, ya que hablaban de intercambios de bienes o nuevas leyes que se pueden hacer, sin embargo, su presencia para lo que viene no es para hablar de negociaciones, si no para que mantuviera a raya al dios del universo si este se salía de control.
Estaban todos sentados alrededor de ese gran mesón circular en medio del bosque, con clara incomodidad e impaciencia, pero a la vez un leve temor. En 10 minutos iniciaba la junta, pero el humano junto al recipiente de un dios aun no llegaban.
Tenían que hablar de muchas cosas, resolver dudas y tratar de convencer al ser supremo de no destruir el mundo si de repente se le antoja hacerlo.
De repente, escucharon voces a lo lejos que se iban acercando, tensándolos más.
-De nuevo ¿Por qué tengo que venir a estas reuniones? Soy muy malo hablando de diplomacia o escuchar a los demás- dijo alguien que demostraba exasperación con solo su tono de voz.
-¡Ya te lo he dicho como 20.000 malditas veces! ¡Ellos, lo pidieron, quédate callado de una vez!- respondió de mala manera el otro, todos dándose cuenta que esa voz pertenecía a Bon –El Freddy del pasado no era tan quejica-.
-¡Oye, él se quejaba mucho! Solo que nunca lo decía en voz alta- bufó el dios.
El de piel morena solo suspiro, le costaba acostumbrarse a este Freddy que decía abiertamente lo que pensaba.
Le iba a regañar pero se detuvo al notar que llegaron al lugar, y no solo eso, si no como todos emitían una gran aura de tensión mirando a su prometido, que inmediatamente lo puso en alerta y se puso delante de Freddy por inercia.
-Pensé que esto sería pacifico- habló el líder de los cazadores mirando filosamente a todos los monstruos y al semi dios Eak presentes.
Felix fue el primero en relajarse y en hablar.
-Es totalmente pacífico, solo que mis compañeros presentes se incomodan estando al frente del dios creador de todo- aclaró intentando calmar el ambiente.
-Pff, él no me asusta- gruño Bonnie mirando a otro lado, ver a alguien controlando el cuerpo de su amigo de la infancia le era repulsivo, pero estas semanas se prometió superar aquello le guste o no.
-Wow, todos aquí se nota que me adoran- dijo con sarcasmo universo, luego vio al dios maya y sonrió –Hola sobrino-.
Eak le miro con una mezcla de confusión y terror, aunque como él era hijo de Sol, es normal que el dios lo vea como un familiar. Hace unos años, el trataba a Freddy como a un hijo, y ahora él es quien lo ve como un niño, demasiado bizarro.
Bon suspiro.
-Solo lo estas incomodando, sentémonos y solo responde a lo que ellos pregunten- ordeno a su pareja.
-Como tú digas-.
Se sentaron, hubo un silencio incomodo por un momento hasta que Deuz decidió entablar una conversación.
-Así que... ¿Universo, no?- el ser antropomorfo se sintió estúpido al segundo, hizo una pregunta con una obvia respuesta.
-Si- dijo rápidamente -¿Algún problema con eso?-.
-No no, solo me preguntaba... ¿Por qué insistes tanto en pensar que eres un humano? Tú eres omnipotente y omniconsiente, osea, eres poderoso y sabes sobre todo; pasado, presente y futuro. Sabes cómo terminará todo esto y cuando será ¿Por qué insistes tanto en mantenerte lo más humano posible? Cuando volviste del mar, tu apariencia tuvo que haber sido más... extravagante, pero en vez de eso decidiste salir antes y mantenerte más humano- cuestionó con curiosidad.
Sin embargo, juro que el dios lo quiso matar en ese mismo momento.
-Eres todo un metiche ¿no? ¿De dónde sacaste esas conclusiones de que quiero mantenerme humano? ¿Del diario del cielo? ¿Mi hermanito te dio permiso para leer incluso MI parte del libro?- interrogo de vuelta.
Deuz empezó a sudar y sus orejas se bajaron con arrepentimiento.
El ser oscuro golpeo levemente la mesa llamando la atención.
-¿Y que si lo hizo? No es su culpa que ustedes dos crearan un diario que se actualiza con cada detalle que ustedes hacen, tuvieron que haberlo pensado mejor antes crear tal cosa donde cualquiera puede descubrir sus puntos débiles. Aparte, menudo ser omniconsiente que no vio que un monstruo leía su diario- casi exclamo con mucha rabia en su mirada.
Freddy y Bonnie se miraron a los ojos directamente por unos segundos.
-Ya, no hay necesidad de ponerse molesto Bonnie- interrumpió Eak, luego mirando a quien es su tío -Deuz solo hizo una pregunta, es tu decisión si responder o no-.
Océano no quiso escuchar lo segundo que dijo el semi dios y sonrió cruzando los brazos.
-¿Tú eres Bonnie? Wow, no tengo ninguna memoria de ti, aunque es para mejor. No me gusta estar ligados a seres de... tu calaña-.
El de cabellos morados apretó los dientes y cerro sus puños fuertemente, tanto que sus nudillos quedaron blancos y se enterró un poco las unas en las palmas de sus manos.
-Freddy, no seas mezquino. Yo también odio a Bonnie pero no hay necesidad de comentarios racistas- gruño Bon mirando con decepción a su pareja.
Universo miro a su prometido y se sintió mal.
-Tienes razón, perdón, no lo volveré a hacer-.
El ser oscuro se relajó un poco pero aun miraba con rabia, esa disculpa no era para el después de todo, era para el humano.
Volvió a empezar a hablar el dios.
-La razón por la que me sigo manteniendo humano...- empezó a contestar de repente –Es por Bon, no quería incomodarlo con una apariencia "extravagante" al salir del mar, como ven, le tengo mucho aprecio-.
"Eso lo podemos ver claramente" pensaron todo a la vez no sabiendo como reacciones a una razón tan cursi.
Fox tenía la duda de si el dios aún se acordaba de él, pero prefería que no, la última vez que se encontraron el ser supremo le salvo la vida y por ello le debía un gran favor. Prefería no deberle nada a ese tipo, gracias.
Deuz iba a volver a preguntar pero...
De repente, de la nada, un destello explotó en medio del mesón sorprendiendo a todos. Haciendo que se pusieran en guardia de inmediato.
Felix y Bon se pusieron delante de Freddy.
Fox hizo retroceder a Eak.
Bonnie jaló a Deuz lejos manteniéndolo detrás suyo.
Cuando la luz del destello empezó a apagarse, dos figuras rodeadas con un círculo mágico de protección aparecieron.
El líder de los antropomorfos abrió los ojos con sorpresa.
Golden y Fede se encontraban de pie sobre el mesón mirando a todos con un claro gesto de superioridad, que hizo molestar a más de uno de los presentes.
El dios de las estrellas miro a universo de forma totalmente inexpresiva, y el otro lo miraba de la misma manera, como si ambos hubieran sabido que se encontrarían en ese lugar, a esa hora.
-Veo que estas tan débil que ni siquiera llegas al 20% de tu poder, hermano mayor- dijo el de cabillos rubios casi albinos.
-Me pregunto de quien es la culpa- contesto el otro.
El moreno de cabellos turquesa miraba anodadado, juraba que la cara del otro dios le parecía familiar pero no podía recordar de donde. Su dialogo interno se desvaneció cuando el der que los miraba como seres inferiores empezó a hablar de nuevo.
-Los dos sabemos que no se pueden crear más mundos perfectos como este sin alguno de los dos, tú no puedes crear luz porque yo la invente, y yo no puedo crear oscuridad porque tú nunca me enseñaste, ya que querías sentirte especial teniendo algo que yo no pude hacer- parloteo Sol con una mirada desafiante, y antes de que el mayor contestara siguió con su dialogo –Por eso, te matare y robare tus poderes, así solo habrá uno que obtenga todo, y ese seré yo-.
-Curioso- sonrió universo –Tenía el mismo plan-.
-Finalmente algo que tengamos en común-.
Apenas terminar de decir eso, se abalanzaron uno contra el otro chocando golpes, el poder era tanto que con solo el primer golpe crearon una onda expansiva que mando a volar a todos al menos unos 30 metros, como si hubiera caído un meteorito.
Bon apenas volvió a tocar el suelo saco a relucir marcas rojas alrededor de su cuerpo que fueron otorgados gracias a la bendición de Eak.
-¡Freddy!- grito tratando de volver pero Felix, que se encontraba a su lado, lo detuvo.
-No vale la pena, si vas ahí solo lo desconcentraras- expuso no dejándolo ir.
-¿Quién te crees? ¡Soy muy fuerte! Sé que son dioses pero no están al máximo, hay que aprovechar la oportunidad-.
El de cabellos rosados lo medito por un momento, era verdad, pero aun así sentía que no debían interrumpir.
-Lo lamento, pero no los dejare pasar- hablo una tercera voz. Ellos voltearon la mirada encontrándose con el metamorfomago que acompañaba a Golden, no notaron mucho su apariencia antes ya que era opacada por el brillo natural del dios del sol, pero ahora lo pudieron ver claramente notando que se trataba de Fede, sorprendiéndose de que su lado izquierdo de la cara estaba completamente negro.
-Fede, tú...- comenzó el dragón –Estas corrompido-.
-Sí, no como si te importara. Cuando me exiliaste de este lugar dejaste bien en claro que yo ya no existía para ti- contesto el controlador de magia.
El de ojos ámbar se sintió dolido, si, sabe que lo exilio y que dijo que nunca más lo quería volver a ver, ellos en verdad llegaron a ser muy cercanos, incluso por los últimos meses que estuvieron juntos se daban pistas a que podían llegar a ser más, pero el mago tiro todo por la borda por simple curiosidad y eso nunca se lo iba a perdonad. Pero entonces... ¿Por qué aun le duele tanto el saber que nunca volverán a ser lo de antes?
-¿Qué estás haciendo aquí?- interrogo el dragón.
-Cuando eras pequeño... ¿Te entregaron una piedra maldita, no? Y la rompiste, pero aun así que quedaste con un pedazo. Debo decir que quebrarla ha sido una de las cosas más estúpidas que has hecho, encontrar los fragmentos perdidos tardaría años y no tengo esa cantidad de tiempo a mi favor por lo que puedes ver- menciono esto apuntando el lado izquierdo de su cara, demostrando claramente como la magia aberrante consumía su ser día a día –Así que vengo por tu fragmento, aunque no es todo el poder de la piedra, igual sirve-.
Felix sabía perfectamente porque quería la gema, su dios le explico varias veces como estas al ser destruidas le otorgaban un gran poder al dios de las estrellas.
-Ridículo de tu parte aliarte con Sol ¿solo lo hiciste para estar en mi contra?-.
-Por favor Felix, no todo gira en torno a ti-.
El mago hizo un gesto de que iba a empezar a atacar, el de ojos ámbar estaba en una situación complicada, perdió sus poderes de dragón azul y tenía que proteger a Bon. Realmente él no tenía ningún afecto de compañerismo con el humano, pero era importante para su dios, y no podía permitir que dañaran algo preciado de universo. No bajo su guardia.
El de ojos verdes noto claramente como su salud era primordial para el ser mitológico, y se enojó.
-¡Que no soy una maldita damisela en peligro! ¡Deja de preocuparte por tonterías!-.
Felix lo miro con preocupación, sabía que el líder cazador no era para nada débil, sin embargo, no debía arriesgar a que le pasara algo.
-Eso lo tengo claro, pero no pudo dejarte luchar solo contra este tipo. Fede es muy fuerte, y no que se tan fuerte se ha convertido con la magia oscura-.
Bon lo entendía, pero igual lo irritaba la situación.
-Lo sé, pero tú eres fuerte, yo soy fuerte. De seguro podemos hacerle daño-.
-Eso veremos-.
El mago dibujaba algunos tipos de sellos con sus dedos en el aire, conjurando, listo para atacar.
Freddy, algo lejos de donde ocurría eso sintió la magia oscura muy cerca de su prometido y su guardián ¿Debería preocuparse?
-¿Preocupado?- pregunto el hermano menor como si leyera su mente –Soy más listo que tu, mis aliados son grandes soldados que están más que dispuestos a morir por mí y a mí no me preocupan si lo hacen o no, en cambio, tú estás al pendiente de lo que le pase a ellos, y yo creía que tú eras el insensible entre los dos-.
Universo chisteó molesto.
Sol lo miro detenidamente y luego empezó a reír a carcajadas como si le hubieran contado el mejor chiste del mundo, el mayor se mantenía con el ceño fruncido.
-¡Jajaja! ¡Estoy muy equivocado ¿verdad?! ¡No estas preocupado porque los estimas! ¡Te preocupas porque uno tiene una piedra maldita y el otro es mitad demonio por lo que es un gran soldado! ¡Jajaja, y yo que creí que tenías sentimientos!-.
-¡Cállate!- exclamo con rabia Océano saltando para darle un golpe desde los aires, sin embargo, el menor logro esquivarlo a tiempo y el puño termino en el suelo, provocando un temblor.
El dios de las estrellas sonrió, debía seguir molestando a su hermano mayor, después de todo, solo está ahí para desconcentrarlo mientras el otro hace el trabajo.
-¿Por qué tan desesperado? ¿Deberías saber todo lo que va a pasar, no?-.
-¡Jodete!-.
Se empezaron a intercambiar golpes que al final nunca daban al objetivo debido a que estaban muy iguales de poder. En medio del combate siguieron conversando.
-¿Sabes tooooodo lo que leí en el diario del cielo cuando lo toque por solo unos segundos? Que una de tus memorias se enamoró de mi yo humano ¿Fred era?- se burló para solo enojarlo –De seguro una parte de ti sigue amándome, que repulsivo-.
Universo se quedó quieto por un segundo, volviendo a su cabeza todas las memorias de Fred y como este miraba a Golden a lo lejos, sintiendo una profunda melancolía.
-Quizás en una te amé, pero créeme que nunca, NUNCA dejare de odiarte. Eso jamás- sentenció con frialdad. Tanta que logro que Sol diera un paso atrás, pero sonrió con gracia.
-Entonces demuestra ese odio-.
Y en un segundo, estaba en el suelo.
Fede de inmediato sintió que algo le paso a su sol, impacientándolo un poco en su propia pelea.
Murmurando unas palabras, pone ambas manos en el suelo y salen un montón de flores negras cerradas, que al terminar de estar todas se abrieron brotando un polen tóxico.
Felix de inmediato reacciono y creó un gran huracán para que el polen se disipara, manteniendo a Bon lo más alejado del suelo.
Con este gesto, el mago se dio cuenta de la importancia del humano, recordando como el padre de este le ayudo para volverse ilegal su caza en ese país, aun se sentía agradecido por ello, sin embargo, no por un gesto del pasado se negará a hacer su trabajo.
Con un poco de magia, grandes columnas de agua salieron del suelo agarrando a ambos en una esfera de agua, quizás Felix pueda respirar ahí, pero los humanos definitivamente no.
Vio como Bon empezaba a perder el aire y el de ojos ámbar se desesperaba.
Usar sus poderes de fuego podría quemar a Bon, de hielo seria congelarlo, entonces de nuevo usaría un huracán, así el viento disolvía la burbuja y no lo lastimaría, la contra era que ellos estarían metidos en el torbellino y saldrían disparados a lados diferentes, y separarse no era la mejor opción ahora.
Pero, el de ojos verdes brillo un momento y la burbuja de agua estalló así liberándolos, cayendo ambos al suelo con las rodillas.
-Los poderes de Eak me ayudaron- explico el humano tratando de regular su respiración.
El dragón le sonrió, pero, mientras hacía ese gesto Fede se acercó con velocidad sobre humana agarrándolo por el cuello y estampándolo contra el suelo.
Bon solto un sonido de la impresión y se trató de parar pero el mago con un solo movimiento de manos controlo el aire y lo empujo con este, lanzándolo algo lejos.
El moreno maldecía ser humano, era una gran desventaja. Primero no podía respirar en el agua y cuando se estaba recuperando una gran oleada de viento le pego en la cara haciendo que tanto aire le dificultara el respirar.
Felix se revolcaba bajo la mano de Fede, intentando zafarse, pero había algo raro, el mago no era tan fuerte físicamente ¿Cómo lograba mantenerlo así, a él, un dragón?-.
En eso ve los ojos de su antiguo amigo y se da cuenta de la verdad, ambos están en color blanco, él no era Fede, era Sol.
-Al parecer lo notaste- comento el que supuestamente debía ser Fede ahorcándolo con mayor fuerza.
Sol y el mago pensaron en cambiar de apariencia ya que como los dragones son creaciones de Universo, su más grande debilidad es Sol, que es todo lo contrario a ellos, por lo que era más recomendable que el dios peleara contra el ser mitológico mientras Fede entretenía a Universo, con su poder era capaz de mantener a raya a un dios.
Para esto se contaron todos sus secretos mutuamente y así ser capaz de hacerle creer a los demás que en verdad eran a quien representaban ser.
Felix pensó en transformarse en su forma dragón para salir de su problema, pero antes de pensar en cualquier cosa recibe un golpe tan fuerte en la cabeza que lo deja sangrando y semi consciente. Aún era capaz de escuchar pero veía borroso y de repente sentía que olvidaba algunas palabras.
¿El golpe le hizo daño cerebral?
Era incapaz de moverse correctamente, quería levantar el brazo pero en vez de hacer eso le daban espasmos, todo su sistema nervioso se fue a la mierda.
-Ahora ¿Dónde tienes el fragmento?- escucho.
Sentía que tocaban su estómago, trato de quitar aquello, pero solo recibió otro golpe en la cabeza.
Vio a su lado y noto el gran charco de sangre a su alrededor ¿Acaso todo eso salió de solo su cabeza?
Sol no se apiada del monstruo, después de todo, era una de las tantas aberraciones creadas por su hermano ¿Por qué se preocuparía?
En eso siente que alguien viene corriendo a él y cuando está a punto de pegarle este esquiva. Era el humano de cabellos turquesa, que se veía más feroz que nunca. Y el dios, de cierto modo, sintió que lo conocía.
De sus memorias como Golden.
Aún estaba con la apariencia del mago así que era imposible que Bon lo reconociera de vuelta.
El moreno mira rápidamente al dragón para ver su condición y luego vuelve a ver al ser supremo.
-Eres cruel... yo no soy fan de los monstruos, incluso muchas veces en el pasado torturé algunos, pero, nunca lo hice porque simplemente me dio la gana. Desde un principio pudiste hacer lo que querías, pero no lo hiciste solo para torturarlo por morbo ¿No es asi?- juzgó con enojo.
-¿Y que si lo es? Ellos han matado a muchos humanos, mataron a muchas de mis creaciones, ellos no merecen misericordia, dime ¿Ellos no te arrebataron a alguien importante?-.
El líder cazador recordó con tristeza la muerte de su padre, el funeral de Meg y la desaparición de Freddy en unos segundos.
-Claro que me han quitado a seres importantes- afirmó –Pero ambos bandos siempre luchaban por vengar a un camarada caído, era un circulo sin fin donde ellos matan a un humano, nosotros nos vengamos y matamos un monstruo, donde luego otro monstruo se venga de vuelta matando a otro humano. Por fin logramos paz y ustedes vienen con sus dramas familiares ¡Mejor vete de este planeta y déjanos en paz!-
-Este planeta es mío, si quieres que se vaya alguien, ese será universo-.
Bon gruño, no iba a perder a Freddy de nuevo, y no por esto.
Se puso en posición de batalla, no iba a retroceder.
-¿Sabes que gracias a la magia de Fede puedo cambiar mi apariencia, no?- dijo el dios dejando confuso al humano.
De repente una gran luz aparece cegando sus ojos por unos instantes, ya estaba odiando esa cosa. Al mirar de nuevo queda petrificado, con ojos temblorosos y gotas de sudor cayendo por su cuello, mientras intentaba aguantar las lágrimas.
El muy bastardo tomo la apariencia de su padre.
Y peor aún, con el traje que este llevaba puesto en su funeral.
Bon quedo devastado ¿Cómo se atrevía a deshonrar a tal manera a los difuntos?
-¿Qué sucede Bon? ¿Demasiado feliz de verme?-.
Incluso imitaba su voz. Lagrimas ya cayeron por sus ojos.
-Tu... ¡Bastardo!- gritó -¿¡Cómo te atreves!? ¡No puedes jugar con eso!-.
Se notaba la impotencia en sus llantos coléricos. Se abalanzó contra el para asesinarlo, pero sus movimientos eran erráticos y predecibles debido a que no estaba pensando claro.
Aun así, Sol, con la apariencia de James no le podía importar menos, y sonrió de la manera más dulce que podía en medio del combate, como si fuera realmente el antiguo líder cazador. Haciéndole a Bon recordar los momentos en que entrenaban y el mayor siempre le sonreía con dulzura viendo como su hijo mejoraba cada día.
-Papá...- susurro Bon, de repente tropezándose y cayendo de cara al suelo.
-Lo lamento Bon- hablo el dios con la voz del difunto –En verdad te apreciaba, pero eres un obstáculo en mis planes, aparte, no quiero que Universo use tu fuerza interior- dijo mientras creaba un tipo de espada con los minerales naturales de los alrededores, al completarla, apunto directo al humano, que dio media vuelta su cabeza mirando como la figura de su padre le apuntaba con una espada para matarlo –Al menos pronto veras al verdadero-.
En un simple pestañeo, siente que alguien lo agarra y lo lleva lejos de ahí en segundos, le cuesta su tiempo reaccionar a este evento y con ojos llenos de lágrimas no logra ver bien. Solo nota que alguien lo tiene cargado en brazos y logra distinguir una piel morena con cabello turquesa mas oscuros que los suyos propios...
-¿...Papá?- pregunta desolado, ya no sabiendo si es real o un truco del dios.
El adulto lo mira con tanta preocupación y tristeza, notando que los ojos rojos tenían un extraño brillo cálido único. Se detuvieron y el mayor apoyo al joven en un árbol.
Bon pensaba que sería incomodo, pero sintió que estaba acostado en un millón de almohadas, nunca había sentido algo tan suave y es cuando se percata que no debería bajar su guardia, abre más lo ojos notando que estaba apoyado sobre plumas blancas, como las de un ave, pero estas eran gigantes.
Miro al frente suyo viendo la apariencia del hombre que anteriormente lo estaba atormentando, solo que esta vez sintió calidez y amor paternal emanando de su ser como si fuera una melodía de una caja musical.
James se acerca y lo abraza cuidadosamente, y en ese momento Bon sabe, que el si es su padre.
Volviendo al campo de batalla.
Sol aun no comprendía muy bien que sucedió, de repente estaba a punto de matar a su amigo de la infancia y de la nada desapareció, no conocía a ningún ser mágico así de rápido, a menos que...
-¿Un ángel?- se preguntó a sí mismo.
Las alas de los ángeles no son solo para adornar, les otorga gran velocidad y agilidad a los humanos que hicieron bien en su vida.
Sol confiaba plenamente en las decisiones que hacen estos seres, por lo que se dio cuenta que matar a Bon era algo incorrecto de hacer, no lo volverá a intentar. Su apariencia cambio a volver a la suya original.
Centrando su atención en lo que en verdad importaba, volvió al cuerpo moribundo del dragón blanco, este ya no se movía, solo estaba quieto con un charco de sangre el doble más grande que antes.
-¿Qué? ¿Ya te moriste?- dijo con un tono de decepción.
Puso de nuevo su mano en el estómago de este, y la enterró profundamente provocando que sangrada esta vez del abdomen. El de ojos ámbar despertó de su trance y grito de dolor de nuevo.
-Oh, no estabas muerto-.
Con su mano investigo todos los órganos internos del monstruo pacientemente, hasta que encontró lo que necesitaba, saco su mano ya cubierta de sangre pero junto con una piedra, que por la sangre tenía un color carmesí.
-Eres una vergüenza de guardián, quizás acabar con tu vida es el acto más misericordioso que puedo hacer- dijo mientras se levantaba.
-Déjalo en paz- se escuchó otra voz.
Sol se giró viendo a universo con claros rasguños y partes en que sangraba, Fede hizo mucho más de lo que imagino.
Sin embargo, este mago ahora estaba siendo arrastrado por el dios más mayor como si arrastrara basura, estaba inconsciente y le salía sangre por la boca, igual menos daño de lo que él le había hecho al dragón.
-No lo necesitas más. Le robe la piedra maldita que tenía-.
-No me importa, aléjate de él o mato a este tipo- amenazo levantando a Fede.
Sol iba a decir que no le importaba, pero en el fondo de él, escucha una voz tímida y temerosa.
"Él es mi amigo" escuchó, haciendo al dios de las estrellas dudar. En eso alguien le susurra al oído.
-Es muy buen soldado, entretuvo a Universo por bastante tiempo, aún es necesario cariño- le dijo Cami, y Sol la obedece en todo.
-Está bien- se empezó a alejar del guardián de su hermano mayor lentamente, al estar a una distancia prudente universo deja tirado al mago y va corriendo hacia Felix con suma preocupación.
El hermano menor se acerca a Fede y se teletransportan lejos a otro país donde estaba su base.
Freddy veía lo deteriorado que estaba el dragón y suspiro, puso sus dos manos en el pecho de este y poco a poco sus heridas empezaban a cicatrizar, aun así, había mucha sangre perdida, tomaría meses para que el de cabellos rosas vuelva a solo abrir los ojos. Pero si muchos donaban sangre quizás su recuperación dure menos.
Para su total sorpresa, el dragón abre lentamente los ojos mirando al dios, con mucha dificultad intenta hablar.
-Bon está bien- dijo tosiendo un poco –lo siento a unos dos kilómetros al oeste.
El anteriormente humano suspiro aliviado, se preguntaba por su prometido desde que llego al lugar pero no pensaba que el otro le respondería si preguntaba.
El considerado monstruo pestañea lentamente sintiendo un gran cansancio con ese simple gesto, se sentía demasiado débil.
-Yo... lo siento- murmuro.
-¿Lo sientes, porque?-.
-Por ser... un inútil-.
Universo no sabe que responder, siente que tiene ganas de llorar.
El siempre le exige mucho a Felix, demasiado, pero este nunca le fue desleal o le falto el respeto. Lo conoció cuando apenas era un niño, un pequeño dragón nervioso que no podía hablar ni volar porque los otros dragones le sacaron los diente, cortaron la lengua y quemaron las alas.
Recuerda cuando le curo de todas esas heridas y el pequeño dragón se puso tan feliz que salto encima suyo y juro que siempre lo apoyaría en todo.
Su antiguo yo veía a Felix como una maquina guerrera que solo debía seguir sus órdenes y no tenía emociones propias, pero su yo de ahora es diferente a causa de las emociones humanas. Todas las cosas horribles que hizo Felix, fueron por su culpa ¿Cómo pudo hacerle esto a alguien que ahora considera su hijo? Él lo crio, le enseño a leer, a escribir, le enseño todas las morales que tiene, la realidad del mundo. Y a pesar de todo esto, aún le exigía y amenazaba como lo hacía anteriormente, solo logrando que el contrario le tuviera temor ¿Cómo puede siguiera atreverse a verlo como un hijo?
Simplemente ha sido un cabrón y un idiota por tratarlo así todo este tiempo, no tenía el derecho de verlo como un familiar, y nunca lo tendrá.
-Nunca vuelvas a decir eso- sentenció con firmeza mirando a los ojos al dragón blanco –Tú... eres un idiota por pensar eso-.
Felix miro al cielo y con una pequeña sonrisa cerro los ojos.
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Parte 39
Creo??
Capitulo sorpresa uwu
Empezó la violencia(?
Ya entre de nuevo a la universidad pero igual tengo bastante tiempo libre (si es que no me piden trabajos)
Ojala les haya gustado!
Bye bye owo
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