Arreglando cosas


-Jaaameees- se escuchó canturrear una voz algo conocida para el nombrado.

El ex líder cazador gruño levemente mientras se acomodaba como si tuviera sueño.

-Enano, vamos hazme caso- siguió insistiendo la voz mientras le picaba con el dedo la espalda.

-Déjame...- contesto este con flojera.

-No seas así, hace tieeeempo no nos vemos-.

-¿Eh?- se giro por curiosidad.

Al verlo quedo impactado, empezando a llorar.

-Owynn...- susurro entrecortadamente.

-¡El mismo! ¿A pasado tiempo no? ¿Amanecer?-.

El de ojos rojos se le lanzo encima abrazándolo fuertemente.

El pelimorado sonrió nostálgico correspondiendo el abrazo.

James al par de minutos se dio cuenta de su alrededor. Todo blanco.

No había nada más a parte de ellos dos.

Se separó del abrazo confundido.

-¿...Donde estoy?- pregunto con algo de temor.

-Estas en el borde. Yo te traje aquí-.

-¿Borde?-.

El de ojos bicolor asintió, de repente un lado se escureció y el otro empezó a iluminar mucho.

-Tu supuestamente deberías ya estar en el cielo o infierno. Pero yo te retengo aquí- comento.

-No entiendo-.

-James, se supone que tú no debías morir ahora-.

-¿Morir...? ¿¡Estoy muerto!?- grito desesperado.

-Cálmate Jay ¿No lo recuerdas?-.

El de cabellos turquesa oscuro empezó a pensar y recordando sus últimos momentos de vida.

-Oh...-.

-Los seres oscuros van en contra del destino de cada ser vivo. Ser matado por uno es algo que no debería pasar porque ellos no deberían existir-.

El moreno escuchaba atentamente la conversación.

-¿Qué tienes que ver tu en todo esto Owynn? ¿Tu también estas muerto?- pregunto ya algo serio.

El palido miro sorprendido para luego empezar a reir a carcajadas.

-JAJA ¡Claro que no estoy muerto! ¡Este es mi trabajo!- informo sonriente.

-¿¡Esto!? ¿¡Por que no me lo dijiste antes!? ¡Solo de repente desapareciste de la nada! ¿Sabes lo preocupados que estábamos George y yo?-.

El mas alto frunció el seño al no escuchar a un tercer personaje. Pero no se quejo.

-Pero no entiendo Owynn ¿Qué clase de trabajo haces? No veo nada...- decía James.

-Fácil. Yo elijo quien vive y quien muere-.

...

Volviendo a la realidad.

Bon tenia a la pitón birmana de su padre enrollada en él mientras estaban al frente de una camilla donde se encontraba ya el cadáver del mayor.

Kokoa en un principio se veía confundido pero luego se dio percato del estado de inercia de su amo...

El nuevo líder cazador creía que era la primera vez que veía a una serpiente llorar. En verdad era muy especial.

El reptil no tardo en empezar a acurrucarse en el cadáver de James tratando de darle calor siendo algo totalmente inútil.

Aun seguía la guerra, pero los cazadores al ver lo ocurrido decidieron llevar el cuerpo de su antiguo líder a un lugar seguro para darle su respectivo velorio y entierro.

Ahora se encontraban dentro de una tienda de campaña parecida a las militares donde quisieron dejar al de ojos verdes solo.

Nadie sabía como Kokoa había llegado al campo de batalla.

Lo que mas le perturbaba a Bon era como ver que a pesar de que su padre ya se encontraba muerto, la magia oscura seguía esparciéndose por todo su cuerpo teniendo ya muchas venas de color negro incluso llegándole a la cara.

Decidio simplemente irse, al salir vio a unos monstruos que estaban del lado de los cazadores.

-Nadie puede entrar a parte de mi y al cazador que patrocino junto con su compañera- ordeno yéndose nuevamente al campo de batalla sin rechistar.

Los seres se quedaron afuera haciendo guardia por si acaso.

La pitón al ver que nadie iba a interrumpir decidió hacerlo.

Le empezaron a salir extremidades y sus escamas se extendían por una piel parecida a la humana, le salieron unas alas de un brillante color dorado y un cabello de color rosa coral mientras miraba con sus ojos color morados al que fue su familia por poco tiempo.

Andrew hace tiempo no tomaba su forma semi humana sintiéndose raro, cambiar de forma era una habilidad de los dragones dorados.

El dragón mudo lloraba, casi nadie le quería por no poder hablar, entonces le gustaba hacerse pasar por alguna mascota para una familia de humanos de vez en cuando para sentirse querido.

Con James había estado poco tiempo, pero fue la mejor experiencia entre todas que tuvo, lo trataba como si fuera lo más preciado del mundo y nunca le hizo indicio de maltrato, se encariño demasiado.

Vio como en su propia muñeca estaba enlazado el lazo celeste que le había puesto hace ya bastante para "que se sintiera bonito" con suma pena.

Supuso que tenia que volver con Ethan pero... no quería alejarse del de ojos rojos hasta que lo enterraran.

Despues de todo, los dragones dorados son conocidos por ser muy leales.

Asi que solo se quedó a su lado sujetando una de sus manos.

...

Con Joy

La chica iba caminando en el campo de batalla sin prestar mucha atención a su alrededor, igual era porque estaba en una zona en que habían mas cazadores que monstruos.

Tenia vendas consigo que le había dado el hada Chica en el camino al verla llena de cortes de distintos monstruos.

Aun asi no tenía el ánimo suficiente para curarse a si misma.

En eso un monstruo se acerca a ella con claras intenciones de matarla.

Pero la rubia solo le agarro del cuello y como si nada lo quebró con un simple movimiento de manos, cayendo el cadáver como si nunca hubiera estado vivo.

Normalmente no era asi de despiadada, pero estaba harta de todo. No quería que otro ser querido muriera...

En eso la ve.

En el suelo, con un charco de sangre gigante a su alrededor, y con el pecho abierto en donde tenia que estar el corazón.

-¿...Meg?- pregunto al aire con la voz rota.

...

En otro lado.

Los cazadores estaban empezando a tomar territorio.

Desde que "Honey" volvió al campo, parecía mas eufórico que nunca, asesinando ya a mas de 30 monstruos en poco tiempo.

Fred ni siquiera se limpiaba la sangre que le llegaba al rostro, solo estaba centrado en matar, hace unos cuantos meses necesitaba eso pero Freddy parecía mas pacifico de lo normal... y ahora tenia que hacer que no se fuera de los cazadores.

Sera difícil, pero sabe que conseguirá convencerlo de alguna forma. Conocía totalmente al humano.

No por nada había decidido vivir con él todos estos años.

En eso ve algo volando... que no iba dirigido a su posición pero hace tiempo le estaba observando.

El castaño agarro fuertemente una espada para después con gran velocidad y fuerza, tirarla hacia el ser volador.

Felix andaba buscando a Bonnie pero no lo encontraba en ningún lado de la zona aún segura para los monstruos, así que estaba revisando por donde estaba la batalla.

Estaba tan concentrado y algo cansado ya que no se percató de la espada que venía directo a él como si fuera una bala, cuando estaba a unos pocos metros se dio cuenta.

Trato de moverla con magia de viento como si nada, pero por una razón no sirvió para nada.

Cambio la gravedad, pero tampoco afecto.

El dragón se desespero y apenas se dio cuenta ya le había llegado.

Pero fue rápido y en vez de llegarle en la garganta como debía ser, le había llegado en un ala.

Con dificultad cayo al suelo sin sufrir mayores daños, sacándose la espada rápidamente de la zona dañada.

La única forma que tenia de curarse era esperar a que se sanara por si sola, por ser una especie de "reptil" este proceso era más rápido, pero de todas maneras lento en este tipo de situaciones.

-Increíble, sobreviviste- felicito el cazador acercándose con una de sus espadas en mano.

-¿...Fuiste tú?- dudo el peli rosa con confusión. Era imposible que un humano lanzara un objeto de tal forma que fuera capaz de incapacitar sus poderes.

-Claro, te tenía que hablar, yo...- Fred detuvo su habla abruptamente al notar algo que le dejo perplejo...

Felix tenia olor a la sangre de Meg.

Cualquier humano solo notaria el olor a sangre común, pero Fred era especial en muchos sentidos.

Estaba impactado. Y enojado. Con ganas de llorar.

Parece insensible, pero de verdad se había encariñado con los amigos de Freddy.

El dragón notaba como al que anteriormente intento matar junto a Fox estaba diferente.... De una manera espiritual, dejándolo perplejo.

Fred quería matarlo, pero no podía hacerlo por ciertas razones...

-Felix ¿Por qué cambiaste el destino?- le pregunto con rabia agarrando fuertemente su espada.

-¿El destino? ¿Acaso te crees dueño de el?- contradijo el mas alto dudando de sus propias palabras.

-Tù me conoces-.

-Claro, eres el cazador Océano, Top 1 en la lista de cazadores de-.

-No me refiero a él, me refiero a mi- enfatizo gruñendo.

El peli rosa en un principio quedo confundido, asi que empezó a mirar mas de fondo, hasta que se dio cuenta.

-Oh... crei que habías muerto- dijo inquieto.

-Yo no muero tan facil-.

-Era imposible que cualquier ser sobreviviera a eso... incluso ahora tu no estas completamente vivo. Por algo estas atascado en un cuerpo humano- comento infiriendo información.

-Tienes razón, yo estoy al borde. Pero cada vez voy retomando mas fuerza. Hace 21 años que me ando recuperando de esa batalla ¿Sabes cuanta paciencia he tenido?- decía con el ceño fruncido.

-Mucha, a mi apenas me soportabas cuando no hacia bien una orden tuya- recordaba con temor.

-Exacto, este humano y sus cercanos me han hecho cambiar mucho mi actitud la verdad. Ellos en realidad me agradan...-.

-¿Felicitaciones?- dijo dudoso.

-Pero has cometido un grave error al respecto-.

El ser milenario sudo frio, sabia a que error se referia.

-Al parecer no limpie muy bien la sangre...-.

-Exacto ¿Sabes que significa eso? Acabas de asesinar a alguien que fue importante para mi que llegue a considerar amigo. Mereces un castigo ¿No?-.

Felix quería huir. Pero su ala estaba lastimada por la espada que le lanzo el contrario anteriormente, aun asi tenia muchas otras opciones.

-Primero que nada... ¿Cómo te llamas ahora?-.

-Me llamo Fred, asi que mas te vale llamarme por ese nombre y ningún otro anterior-.

-Siempre tan imprudente e insensible Fred ¿Sabes que serias un pésimo psicólogo? Pobre del humano-.

-El se acostumbro a mi, y yo a él. No tenemos problemas con la personalidad del otro-.

-Fred ¿No piensas matarme no?-.

-¿Qué es lo que tù crees?-.

Le miro fijamente a los ojos.

El dragón dio un suspiro y sonrió.

-No, tu nunca me matarías-.

-Je... ¿Porque piensas eso?-.

El ser milenario se arrodillo ante él con la cabeza baja.

-Porque yo siempre te seré fiel-.

-Lo se, por eso si te digo que deberás ser castigado, lo serás, si te digo que debes matar a alguien, le matarás, si me arrepiento de mis decisiones, tú tomaras responsabilidad ¿Entiendes a que me refiero con esto?-.

-Lo entiendo... como usted ordene-.

Fred sonrió maliciosamente.

...

En otro lado ya fuera del campo de batalla.

Onnie miraba a su amiga detenidamente.

-Maggie ¿Qué es lo que planeas?-.

Ella le miro con una sonrisa.

-Muchas cosas, se mas especifico- contesto.

-Sabes a lo que me refiero, no te hagas la inocente- gruño el antropomorfo.

-Solo busco justicia-.

-¿Justicia de que? Matar a esa humana no fue nada justo, incluso nos ayudaba con los monstruos problemáticos- alego el de cabellos azules mirando de muy mala manera a la peli rosa.

-Ella lastimo a Deuz-.

-¡Tenían 7 y 9 años Maggie! ¡Deuz ya ni siquiera siente atracción por ella!-.

-Lo se, esa es una de mis tantas excusas, pero en si necesitaba esa muerte para algo que tengo planeado en el futuro-.

-Has condenado a Felix, harás que Fox y todos los amigos de ella lo odien por algo que ni siquiera quieres contar-.

-Tengo mis razones Onnie, no quiero que nada lo arruine-.

-¿Incluso no decirle a tus amigos de toda la vida y si a las gemelas?-.

-Ellas son necesarias para el plan, no ustedes. Y no quiero que ustedes sean los que se pongas en peligro-.

-...Eres muy egoísta a veces ¿Lo sabes no?-.

-Todo lo contrario, lo hago por un bien mayor-.

El de ojos verdes iba ya a empezar una discusión cuando fue interrumpido.

-¡MAGGIEE!- se escuchó una voz femenina muy aguda no muy lejos.

Cuando observaron vieron que eran las gemelas con una chica desconocida tras ellas.

Y solo en un minuto ya estaban frente a frente.

-Mai, Puppet. Tardaron bastante- hablo la cambiaformas.

-Es que el gobierno no nos dejaba pasar la barrera- informo la albina de cabellos cortos.

-¡Si! ¡Hay mucho fanático y suicida que quiere pasar solo para saber cómo es estar en una guerra!- agrego su hermana con una sonrisa.

-Ya veo. Ya saben que hacer, si pueden cumplir con el plan ahora seria perfecto, pero si no. Podrá ser para otro día-.

-¡Claro!- contestaron las hermanas a la vez.

-¿Trajeron lo que les pedi?-.

La de cabellos largos asintió empezando a buscar algo en una mochila que tenia Puppet.

Mientras tanto Onnie solo miraba enojado, le frustraba no ser parte de ese plan.

Toddy miro al antropomorfo con curiosidad.

El chico al sentirse observado le miro.

La pelirroja se puso nerviosa al ser descubierta asi que solo miro a otro lado muy incomoda.

El peliazul ladeo la cabeza algo confundido, pero luego le quito importancia pensando en otras cosas.

-Gracias por hacerme el favor chicas- agradeció Maggie recogiendo lo que le pasaron.

-Todo para proteger a los monstruos- sonrió la de cabellos cortos.

La novata estaba nerviosa, prácticamente ya estaba en el campo de guerra. Habian muchos monstruos y muchos cazadores.

Tenia que llamar a Bon o a su tío James para avisarle que se desaparecería por unos días.

-Disculpen, debo hacer unas llamadas- aviso antes de irse.

Ya estar detrás de unos arboles marco primero el número del adulto ya que era quien siempre contestaba a la primera.

Espero un minuto.

Dos minutos.

Volvió a llamar.

Unos tres minutos.

Y volvió a llamar.

Nada nuevamente.

Se frustro y se asustó. James siempre le contestaba, y si no era a la primera era porque estaba alimentando a sus mascotas.

-¿Le habrá pasado algo malo?- se pregunto a si misma con miedo –Mejor... ¡Llamo a Bon! Le avisare y preguntare sobre el tío Jay- se auto animo.

Marco el número y espero.

Tampoco contestaba.

Pero eso ya era algo común en su amigo.

Estuvo minutos llamando otras 5 veces más.

Ya se estaba desesperando.

-Toddy. Debemos marcharnos- llamo Puppet atrás suyo repentinamente.

La nombrada casi lanza su celular por el susto.

-Oh ¡Okey!-.

-¿Pudiste hacer las llamadas?-.

-Ehh... no- respondió con tristeza.

La mas alta le dio palmaditas en la espalda.

-Ya responderán después-.

-Eso espero...-.

...

En otro lado.

Fred veía como Joy vendaba la gran herida que tenia en el pecho el cadáver de Meg con pena.

La rubia no paraba de llorar pero tampoco detenía su acción.

-Joy... ¿Qué estas haciendo?-.

La nombrada al fin se dio cuenta de la presencia del mayor. Teniendo ya los ojos rojos por tanta lagrima.

-Yo... ¿Qué te paso?- pregunto ella al darse cuenta que "Freddy" ya no tenia su típica gabardina ni sueter, estando solo en camisa negra y que estaba algo rasgada mientras sostenía sus dos espadas.

-Una batalla algo difícil. Ahora respóndeme ¿Qué haces?-.

La de ojos celestes se limpio un poco las lágrimas antes de hablar.

-Solo, tratando de vendar las heridas de Meg...- decía con voz rota siguiendo lo dicho.

-Pero Joy... ella no...-.

-Lo se... se fue...- dijo lo ultimo con voz aguda estallando en llanto.

El poseedor del cuerpo no sabia como reaccionar, era pésimo con las emociones.

Intento recordar que hacían los personajes en películas o series cuando pasaban ese tipo de cosas para hacer algo.

Entonces se agacho junto a ella y le abrazo de lado, dejando que ella llorara en su pecho.

Fue un sentimiento cálido para Fred.

Pasaron un par de minutos hasta que la chica se limpio rudamente las lagrimas.

-Debo mantenerme fuerte. Debo relajarme, estamos en medio de una guerra- decía ella respirando profundo.

El cazador le miro con una sonrisa triste, le agradaba lo fuerte que era tanto física como emocionalmente la humana pero la situación era lamentable.

-¿Por qué quieres vendar sus heridas?- pregunto volviendo al tema.

-Porque en algún momento, Springtrap la vera... y no quiero que vea el agujero que ella tiene en el pecho... que vea el como fue arrancado su corazón de una forma tan brutal- explicaba volviendo con la voz rota, tratando de tranquilizarse respirando rápidamente

El chico comprendió.

Y agarro las vendas.

-Déjame ayudarte con esto-.

...

En otro lado.

-Eak-.

-Fox-.

El fenix dio una pequeña reverencia mostrándole respeto. Era un Dios el que estaba al frente suyo después de todo.

-Ha pasado mucho tiempo. Desde la colonización ¿No?- inicio el pelirrojo.

-Si, creí que habías muerto cuando te tire al mar- le siguió el moreno.

-Ya ves que no. Realmente no te creía capaz de hacer eso, quizás fui demasiado blando contigo-.

-¿Blando? Me mantenías encadenado todo el tiempo todos los días. Cuando intentaba practicar mis habilidades me abrazabas encendido en llamas-.

-Era una forma de felicitarte, pero con los lideres de ese tiempo alrededor, no podía hacerlo sin dañarte de por medio- se excuso cruzando de brazos.

-Si claro, solo por mis habilidades curativas pude sobrevivir cuando me dejaron a tu cuidado- gruño el mas bajo.

-No podían dejarte suelto dejando que mejoraras e incrementaras mas tu poder. Al final no sirvió de nada pero que sepas que yo era la mejor opción, los demás te hubieran matado-.

-Hubiera preferido la muerte a pasar por todo lo que me hiciste- alego mirando de mala manera al mas alto.

-Me lastimas Eak, a pesar de todo lo que pasamos juntos- decía con sarcasmo.

-Obligado por ti-.

-De verdad me lastimo el saber que te fuiste ¿No te arrepientes ni un poco?- pregunto el fenix ya mas seriamente.

-Si, me arrepiento de una cosa-.

-¿Cuál?-.

-No asegurarme de que hubieras muerto-.

El ser de fuego empezó a reír, de nostalgia en si. En verdad extrañaba las respuestas tan frías del Dios Maya.

Eak al verlo reír hizo un pequeño puchero, hace mucho no escuchaba esa risa...

-No hay necesidad de porque seguir con esta lucha Eak, los cazadores ya están condenados. Ahora que murió su líder- dijo Fox.

El Dios tembló levemente, como James fue bendecido por él. Tenia parte de su poder junto a James, entonces cuando noto que volvió a tener 100% de su poder nuevamente en su interior, supo rápidamente que el líder había fallecido. Era la única manera en que devolviera su bendición.

-¿Cómo te enteraste?- pregunto el de cabellos grises.

-Tus cicatrices en la cara, se hicieron visibles-.

El mas bajo rápidamente se intento tapar aquella cicatriz que tenia entre medio de los ojos con vergüenza.

El fenix hablo de nuevo.

-No se te ve mal, pero cuando te aparece es porque estas triste... y vulnerable ¿Me equivoco?- sonrió el pelirrojo.

Y no estaba equivocado. Cuando fallece alguien bendecido por un Dios, ese Dios siente como si hubieran matado parte de él, no afecta a sus poderes pero si los deja mal psicológicamente.

-Esto no me impide sacarte la madre- gruño Eak más seguro.

-Ya veremos eso-.

Al moreno le empezaron a recorrer por el cuerpo nuevamente aquellas rayas rojas para sacar todo su poder. No se contendría.

Mientras que Fox empezó a irradiar tanto luz que sus llamas se volvieron doradas.

-¿...Pero qué?- decía el ser divino consternado al ver esa transformación.

-No solo tú has mejorado-.

Los dos sonrieron ante ver el buen desafío.

...

En otro lugar, cerca del campo de batalla.

Bonnie caminaba sin mucho apuro, no le importaba las vidas que se perderías, y pensaba en muchas cosas.

Por fin vio a Freddy.

Bueno, nunca a dejado de observarlo la verdad.

Pero era la primera vez que correspondía la mirada después de todos esos años.

Y se sintió horrible.

Mal por sus decisiones.

Mal por permitir que aquellos humanos lastimaran a Freddy cuando pudo defenderlo.

Mal por cuando no logro consolarlo bien cuando la madre de él murió en el Hospital.

Mal por no controlarse cuando asesino a toda esa villa al frente de su amigo de infancia solo porque estaba enojado.

Por no detener a aquellos chicos que le lastimaron el ojo en frente suyo.

Mal por abandonarlo cuando más lo necesitaba, dejándolo en otro orfanato mas que quizás lo maltrataron tanto como en el primero.

No se arrepiente de matar a todos aquellos del primer orfanato, pero como Freddy fue el único que sobrevivió a eso lo tacharon como culpable y ocurrieron muchas cosas como consecuencia de aquello...

Simplemente fue un asco de amigo.

Y a pesar de eso, nunca dejo de buscarlo.

En eso agarro el sombrero gris que ha llevado toda su vida.

Freddy se lo había dado cuando niños, para ocultar sus orejas de elfo ante los humanos y así no lo cazaran.

Algo simple, pero practico.

Y a pesar de que lo intento, no pudo lograr que su amigo no se metiera al mundo de los cazadores. Odiándose por ello.

Pero ya no se puede cambiar el pasado.

Iba a arreglar las cosas con Freddy.

...

En otro lado, en medio de la guerra.

Toddy estaba asustadísima.

Prácticamente al frente de ella había miles de cazadores matando a sangre fría a los monstruos y viceversa.

Ella estaba congelada, Mai y Puppet la estaba protegiendo mientras mataban cazadores.

Para la pelirroja era la primera vez que veía a alguien ser asesinado, y a parte era a gran medida.

-¡Te dije que no vinieras! ¡Es mucho para ti!- hablo la albina de cabellos cortos.

-Pero... quiero ayudar-.

-Aquí es matar o morir pequeña, mejor intenta llamar de nuevo a los de antes porque quizás sea la ultima vez que le hables- le dijo antes de marcharse a seguir matando y protegiéndola en todo momento.

-Okey... el tío Jay no ha devuelto la llamada. Muy raro... Mejor solo sigo llamando a Bon-.

Marco nuevamente a su amigo y espero a que contestara.

Pero.

A lo lejos escucho la melodía que Bon le tenía cuando ella llamaba.

Curiosa se empezó acercar, sin dejar de llamar. Logrando huir de la guardia de las gemelas.

Entonces lo vio.

A su amigo de infancia, matando a los monstruos que ella defendía de una forma totalmente despiadada.

Vio que después de paralizar a un monstruo que le estaba molestando, agarro su teléfono y le colgó

Iba a seguir caminando cuando la vio.

Bon miro fijamente a Toddy, y ella lo miro a él.

El de cabellos turquesa se empezó a acercar a ella sin mostrar expresión alguna, mientras la mas baja retrocedía.

Sentía impotencia, enojo, tristeza y miedo.

Y antes de darse cuenta, el de ojos verdes le agarro de la muñeca.

-Toddy, no hay tiempo para explicar. Tienes que venir conmigo-.

-¡¿Estás loco?! ¡Me has mentido todo este tiempo diciendo que trabajas en Marketing! ¿¡Acaso Freddy y Joy son cazadores también!? ¡No puedo confiar en ti!- decía entre llantos.

-Es mi padre. Para ti también fue como uno, asi que se que no debo mentirte sobre esto-.

-¿...El tío James también es un cazador?- pregunto frustrada.

-Eso no es lo importante ahora, por favor. Ven conmigo-.

-¡NO!- se negó liberándose del agarre- ¡No sabes lo estúpida que me siento ahora mismo por saber que mi familia y mejores amigos me estuvieron mintiendo todos estos años y yo nunca haya pensado en ello y nunca hubiera dudado!-.

-Toddy-.

-¿¡QUE!?-.

Ella le miro directamente a los ojos.

Viendo unos ojos vacios, sin emoción en ellos, no parecía ni triste, ni enojado, ni nada.

La morena se estremeció, notando que su amigo iba en serio.

-Ven conmigo, por favor- le pidió extendiéndole la mano.

Ella miro para el suelo acariciando sus propias manos.

Entonces emitió un largo suspiro.

-Iré, pero solo porque se trata sobre James- contesto agarrando su mano.

...

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...

Parte 23!!!

¿Les gusto el cap?

Se supieron cositas del pasado~

No tengo nada que decir(?)

Hasta la proxima!!

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