FINAL
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YiXing despertó e inmediatamente busco a SeHun, encontrándolo recostado a su lado y con sus manos entrelazadas. Se aseguró de que el príncipe pelirrojo no tuviera ninguna herida antes de suspirar de alivio.
—YiXing...— escucho a Max, encontrándolo frente a ellos, tan joven y atractivo como antes de caer en la oscuridad.
—Max, ¿Qué paso? —el príncipe de Sanagi frunció el ceño con confusión al verlo brillar en momentos.
—Me pude despedir de mi hermano y de YiFan y TaeYong, gracias a ustedes. —respondió, inclinándose ante ellos. —Lamento muchísimo haberles hecho daño. No podré pagar todo el daño que hice y hasta sonara mal pero de verdad espero que sean felices...
—Max...—YiXing lo vio sonreír antes de empezar a desaparecer en pequeños fragmentos de luz. Sabía lo suficiente de magia como para entender que en esa ocasión Max se iría para siempre, en paz.
— ¿Eso significa que está libre de todo mal? —escucho a SeHun, sentado a su lado y mirando los rastros de luz que dejo el gemelo de los Shim. —Me llevara perdonarlo porque viví vacío por años y no fui el único que sufrió, incluso te lastimo a ti... pero no quiero vivir con rencores.
El rubio sonrió, acercándose para recorrerle uno de sus rojos mechones detrás de la oreja. — Un rey como tú será aún más esplendido por eso.
—Volvamos a casa, ¿sí? Quiero dormir abrazado a ti. —SeHun se enrollo a él como koala, llamando la atención de sus acompañantes, que venían corriendo hacia ellos.
Tras la rápida y adormilada explicación de ambos, sumada al triste testimonio de Changmin acerca de su hermano despidiéndose de él y disculpándose, los príncipes se recostaron en la compacta carreta que llevaban en caso de que uno de ellos resultara herido y le imposibilitara viajar.
Aun no se terminaban de explicar como YiXing había llegado hasta allá o como el mismo SeHun apareció frente a la cueva donde Max llevo tantos años recluido. Decidieron dejarlo en que fue gracias a la magia de Max y su redención. Kris fue relatando su breve encuentro con Max y como este, luciendo en paz y joven, le conto su versión de los hechos y se disculpó.
Al llegar al reino, todos fueron héroes y dejaron descansar al par de príncipes durante cuatro días enteros. HoSeok los mantuvo saludables con un poco de magia en cada día, asegurando que solo estaban muy cansados por toda la magia que tuvieron que usar.
Aun cuando despertaron y se recuperaron, ninguno quiso separarse del otro y así, paso un mes.
Tristemente, con SeHun curado y el reino en paz, JunMyeon regreso por YiXing para llevarlo a casa.
— ¿De que estas hablando? — murmuro SeHun perdiendo su sonrisa. — ¿Se irán?
JunMyeon lo miro, tan apacible como solía ser. —La única razón por la que traje a YiXing fue para curarte. Ya estás curado y YiXing es el príncipe de Sanagi, tiene que irse.
SeHun frunció el ceño, consciente de que el rey de Sanagi tenía razón y que de armar un berrinche, haría quedar mal a sus padres y a sí mismo. Pero, joder, ¡no quería que YiXing se fuera!
Miro tras la espalda de JunMyeon, sintiendo su corazón romperse cuando encontró los ojos tristes de YiXing. El rubio tampoco quería irse. ¿Qué podría hacer para que se quedara con él sin causar líos?
—Cásate conmigo. — soltó mirando al sanador. La sala de trono quedo en silencio mientras todos miraban con los ojos bien abiertos a SeHun.
— ¿Qué? —jadeo JunMyeon, con una mano en el pecho. — ¿Te quieres casar con mi hermanito? —su tono de indignación hizo reír a Kris y TaeYong. Aunque ellos también dejaron de sonreír en cuanto entendieron el peso de las palabras de su hijo.
—SeHun, amor, ¿entiendes lo que estas diciendo? —TaeYong se acercó a tomarle con cariño del hombro, tronando los dedos con el ceño fruncido a Kris, que seguía congelado.
—No es un capricho, papá. De verdad quiero casarme con YiXing. —el pelirrojo le sonrió a sus padres, girándose hacia el rey de Sanagi. —Hyung, no bromeo ni me arrepentiré. Por favor déjame casarme con YiXing.
— ¡Acepto! —exclamo YiXing con la sonrisa más grande de todas, apartando a JunMyeon y corriendo hacia SeHun.
A pesar de la postura imponente de JunMyeon como rey, se desplomo en cuando su adorado hermanito atrapo al otro príncipe en un apasionado beso que los tumbo al suelo. YiFan grito en mudo mientras TaeYong aplaudió sin parar entre risas y exclamaciones de alegría. Incluso los guardias y sirvientes que estaban cerca, se alegraron.
Después de que JunMyeon despertara y gritara, no como un rey si no como un protector hermano mayor, interrogo a SeHun un buen rato hasta que estuvo satisfecho. SuHo no quería que su hermano sufriera por un impulso del príncipe en un intento de que no se fuera y de que el pelirrojo si amara a Lay.
—Bien. Aun no puedo creer que mi hermano menor va a casarse antes que yo. —gruño el rey, sentado con toda la fuerza de su posición. —Madre va a enloquecer. — susurro para sí mismo, mirando al suelo. —Un momento... YiXing. —llamo a su hermano, luciendo terriblemente intimidante. —No estas embarazado ¿verdad?
Las mejillas de los príncipes se volvieron tan rojas como el cabello de Kris y SeHun, mientras el rey de Eelan caía al suelo de la impresión y un congelado TaeYong los miraba con los ojos y boca muy abiertos.
— ¡Claro que no! — gritaron ambos.
— ¡Ni siquiera lo había besado hasta ahora! —exclamo SeHun, igual de rojo que YiXing.
— ¡Es cierto! Solo beso mi frente cuando volvimos pero fue en la frente. —el príncipe de Sanagi agito la bandeja vacía de la fruta frente a su hermano, temiendo que se desmayara como el todopoderoso Kris.
—Solo era una duda...— murmuro JunMyeon, tocándose el pecho. —En fin, aunque permita este matrimonio, opino que necesitan un par de meses para conocerse mejor y así, planear una boda feliz. —el rey estiro la mano hacia su hermano menor, tocando su hombro. —A diferencia de los padres de SeHun, los nuestros se casaron por arreglo y aunque papá llego a quererla, su corazón se rompió cuando lo engaño por estar ausente. No quiero que ni tú ni SeHun se casen sin estar seguros de amarse.
—Eres un rey muy sabio a tu edad, JunMyeon. —hablo TaeYong, acercándose a ellos; Kris había sido sentado en su trono mientras recuperaba la consciencia. —Opino lo mismo. ¿Qué tal si se toman el tiempo de conocer sus lados oscuros y claros? Hasta ahora solo vieron un lado doloroso y herido.
SeHun asintió después de quedarse pensando en las palabras de su padre. Era cierto. YiXing llego a él por su maldición, se mantuvo ahí para ayudarlo cuando él le mostro los pedazos de sus emociones perdidas mientras YiXing le mostraba el enorme resentimiento que sentía por su amor y lo acomplejado que se sentía por nacer de un engaño. Aunque al final descubrieran que la compañía del otro era mucho más que agradable y que había algo más que amistad, debían conocerse mejor.
—Ciertamente, rey TaeYong. —respondió YiXing, tomando la mano de SeHun. —A pesar de que estoy seguro de querer a SeHun como esposo, también quiero conocerlo en cada faceta posible ahora que vuelve a tener su corazón. El SeHun que he conocido en estos meses estaba incompleto y no me gusto por darme un propósito para ayudar o porque necesitara ayuda, sigue siendo SeHun y quiero descubrir todo de él en uno completo.
—Acepto...— susurro SeHun, apretando su mano.
—Primero me espantan con la idea de que mi hijo podía ser padre a una edad mucho menor de la que yo lo fui de él y ahora me dicen que se va de viaje, no me quieren seguir teniendo de rey ¿verdad? —reclamo YiFan, con las manos en la cintura.
—No dijimos un viaje pero es buena idea. —SeHun se llevó la mano libre a la barbilla, mirando a su padre Kris. —No conozco mi reino y cuando me dejen el trono y me case, no podré hacerlo como se merece. Necesito saber de primera persona sobre las personas que viven en el reino que un día reinare.
—Y yo quiero ir con él. —YiXing apretó la mano del pelirrojo menor antes de arrodillarse frente al rey que más respetaba después de su padre y JunMyeon. —Por favor confié en SeHun.
Kris miro al príncipe de agua con una ceja enarcada, paseando la mirada hacia el rey de Sanagi y TaeYong, que le sonreía calmadamente. Miro a su hijo, encontrándolo igual de decidido que al momento de ir tras Max y YiXing. Su hijo se veía realmente como un hombre en ese momento aunque lo siguiera viendo como su niño y estaba seguro que detrás de la sonrisa de orgullo de TaeYong, su adorado esposo se aguantaba las lágrimas.
— ¿Qué necesitan? —no era como si SeHun fuera a irse para siempre pero, era su niño y como todo padre, le preocupaba que fuera a salir lastimado. Y al ver la sonrisa de su hijo y la manera en como brillo todo su rostro al mirar al príncipe que lo salvo, le dio la fuerza que necesitaba.
Aquella noche, después de organizar un pequeño festín para desearles suerte a los príncipes, los amigos cercanos y muchos de los sirvientes y aldeanos, les dieron pequeños amuletos o regalos, comida duradera, telas abrigadoras o muñecos. A ambos les rompió el corazón tener que dejar muchas cosas, pues hubieran terminado mucho más cargados de lo que podían y no obligarían a sus caballos a cargar tanto.
Ambos se fueron junto a JunMyeon cuando el sol nació desde la torre más alta del castillo y se separaron cuando llegaron al puerto. El rey de Sanagi los abrazo con fuerza y los despidió con una sonrisa, deseándoles suerte y velando por ellos mediante su enlace con YiXing.
Tendrían mucho tiempo para ver cada lado de ellos y así, amarse con todas las fuerzas. Y, en cada viaje, SeHun lanzo bengalas al cielo YiXing.
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FIN
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¡Aaaah no tengo perdón por tardarme tanto!
Terminamos otra corta historia y estoy muy contento de haber llegado hasta aquí. Espero que puedan tener un año agradable y que no se enfermen tanto. Mi año fue duro y aun espero unos cuantos más así pero también espero que mis fuerzas crezcan y sea una mejor persona.
No tengo palabras suficientes para agradecerles por haber estado este año conmigo y ojala pudiera celebrarlo con un OS o algo así pero, como lo he puesto en otras notas, en estas últimas semanas he batallado con la migrañas y por lo tanto, tomado pastillas fuertes que me noquean y me irritan el estómago. Aah... ojala el próximo año me trate un poquito mejor.
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