36
Salimos del hospital y casi me tropiezo porque estoy como hipnotizada mirando las imágenes de la ecografía. Louis está mirándolas también y tiene una gran sonrisa plasmada en la cara. Pero la alegría dura poco.
Louis mira al frente y su ceño se frunce repentinamente. Al principio no me doy cuenta, pero cuando le pregunto algo y él no contesta, desvío la mirada de las imágenes para centrarla donde él está mirando.
Hay un paparazzi haciéndonos fotos. Ha reconocido a Louis y, si indaga un poco en las fotos que han sido publicado de Alice, no le costará saber quién soy yo. Y mi barriga es muy notable con la ropa que llevo.
Mierda.
—Tenemos que llegar al coche rápido, si no nos damos prisa vendrá más gente —dice, acelerando el paso—. Joder, mierda.
Le sigo rápidamente, evitando mirar al hombre que nos hace fotos. Llegamos al coche y nos metemos dentro. Louis suelta un gemido de frustración y apoya su frente en el volante.
—Ahora lo sabrán —suspiro.
—Lo sé... Joder —gruñe.
—Tan... ¿tan malo es que lo sepan?
Louis levanta la cabeza y me mira.
—No me malinterpretes, no me importa que sepan que somos pareja, pero no quiero que te agobien, y menos aún con todo lo del embarazo. —Se rasca la nuca— Joder, ahora no nos dejarán en paz.
—El plan del restaurante mexicano queda cancelado, ¿no? —pregunto, desanimada.
—Encontraremos alguna alternativa. —Su mano acaricia mi mejilla y sonrío.
Así que terminamos en la casa de los Smeed comiendo tacos y nachos que nos han traído a domicilio. Nate está fuera, no se sabe dónde, así que estamos Louis y yo solos.
—¿Crees que se armará mucho revuelo si publican las fotos? —le pregunto mientras comemos en el sofá.
—Imagínate: uno de los hijos mayores de Ian Smeed, que acaba de morir, va a tener un hijo —explica—. Es una oportunidad perfecta para los medios de no dejar que las noticias sobre nuestra familia mueran.
—Joder... —murmuro, abrumada, y se hace el silencio.
Louis empieza a hacer zapping en la televisión para ver si encuentra algo que no sea una mierda y que podamos ver, pero al no encontrar nada deja un reality show. Eso me recuerda a la noche en la que... bueno, en la que concebimos al bebé, cuando estábamos ebrios y nos reíamos de este mismo reality.
—Louis —lo llamo al cabo de un rato, cuando ya no queda comida en la mesa y solo estamos mirando el programa en silencio—. Tenemos que hablar de muchas cosas.
Él asiente y apaga la televisión. Se gira en el sofá hasta encararme, y abro la boca para hablar, pero él habla primero.
—Tenemos mucho que preparar —dice—. He estado pensando en lo que dijiste sobre Hastings, y después de lo que ha pasado hoy... Bueno, me parece una buena idea mirar de vivir allí, la prensa nos dejaría en paz y es un lugar tranquilo donde criar a un bebé.
—Sí —asiento, repentinamente entusiasmada—. Además, he estado mirando cosas... y me gustaría volver a estudiar. Allí tienen una buena universidad, aunque no sé si sería muy compatible con criar al niño, y tú... ¿Tú cómo trabajarás?
—Podría montarme un estudio en la casa, o cerca de ella. —Se encoge de hombros— Estoy cansado de la gran ciudad, tanto de Londres como de Los Ángeles, y creo que sería genial empezar una vida contigo y con el pequeño allí.
Una amplia sonrisa se instala en mi cara, pero luego recuerdo otro asunto que me preocupa de todo esto, y me desanimo de golpe.
—Louis... ¿no crees que está yendo todo demasiado rápido? —pregunto, y él me mira con una ceja levantada, sin entender a qué me refiero—. Es decir, apenas hace unos meses que estamos juntos, y la mayor parte de ese tiempo hemos estado separados, ¿y si nos mudamos juntos y no funciona?
Él se calla y me mira fijamente durante unos segundos.
—No sé si funcionará o no —admite—. Pero tengo muy claro que quiero intentarlo. ¿Tú quieres intentarlo?
—Claro que quiero. —Sonrío, y me inclino hacia adelante para besarlo.
Cuando mis labios están casi tocando los suyos, él se echa para atrás con una sonrisa juguetona, lo que hace que me acerque más hasta que tira de mí y quedo encima suyo, echados en el sofá. Beso sus labios y él me corresponde inmediatamente, enredando sus manos en mi cabello. Mis codos impiden que apoye la barriga encima del torso de Louis. Me da miedo apoyarla y herir al bebé. Sí, puede que sea un pensamiento estúpido, pero me aterra que algo le pueda pasar al pequeño. Ya he perdido suficiente.
Elimino esos pensamientos negativos de mi cabeza y tomo la iniciativa besando el cuello de Louis. Él gime y sonrío. Dejo besos húmedos en esa zona mientras él se retuerce debajo de mí. Me aparto y él se incorpora repentinamente. Pone sus manos en mis mejillas y me besa, excitado, pero de golpe se aparta.
—¿Quieres? —me pregunta, con la duda asomando sus ojos azules.
—¿A ti qué te parece? —Levanto una ceja.
—Y... ya... Como antes has dicho que quizás iba todo muy rápido, y con todo lo que ha pasado—
Lo callo con un beso. Él entiende mi mensaje y nos besamos durante un largo rato. La ropa no tarda en sobrar y pronto estamos los dos en ropa interior. Cuando acabo de quitarme la camiseta, Louis sonríe y acaricia mi hinchada barriga. Luego deja un beso en la parte de mi pecho que no está tapada por el sujetador, y lleva sus manos a mis pechos para masajearlos.
Baja una de las tiras del sujetador, y en ese momento mi móvil empieza a vibrar encima de la mesa.
—No jodas —gruño, frustrada, y cojo el aparato encontrándome con el nombre de mi madre en la pantalla.
Suspiro antes de responder a la llamada.
—Hola —digo, molesta.
—¡Cariño! ¿Qué ha salido? —me pregunta con emoción.
—Es un niño —digo.
—Ay, ¡un niño! Qué bien, aunque yo pensaba que sería una niña... Cariño, tenemos que ir a comprarle ropita lo ant—
—Mamá, ¿te importa si hablamos luego? —la interrumpo—. Estoy, um... estaba a punto de entrar en la ducha.
—¿En la ducha? —inquiere—. ¿No ibas a venir a casa a dormir? ¿Dónde estás?
—En casa de los Smeed, mamá. Iré a casa por la noche.
—Ah... Está bien, entiendo. ¡Que vaya bien!
Dicho esto cuelga la llamada, y miro mi móvil con una ceja levantada. ¿Qué le pasa a esta mujer?
—¿Tu madre? —pregunta Louis con una sonrisa.
Asiento con la cabeza, sin decir nada, y vuelvo a intentar llevar esto donde estábamos antes. Louis sonríe al ver mis intenciones y me besa. Dejo el aparato encima de la mesa y continúo con el beso, repasando sus labios con mi lengua. Louis vuelve a encargarse de las tiras de mi sujetador, bajándolas rápidamente como si temiera que alguien más fuera a llamar.
Baja mi sujetador, dejando mis pechos expuestos, y en ese momento se escucha una llave meterse en la cerradura de la puerta principal.
—Tiene que ser una broma —gruñe Louis mientras yo me subo el sujetador rápidamente.
Intentamos vestirnos, pero Nate pasa por el salón antes de que podamos hacerlo. Solo pasa, nos saluda, y se va escaleras arriba. Sin risas, sin bromas, y manteniendo la expresión seria.
—¿Qué le pasa? —le pregunto a Louis cuando escucho que su hermano abre una puerta en el piso de arriba.
—Está estresado —suspira—. Todo esto de tener que ocuparse de la empresa... Creo que no le está sentando muy bien.
—Vaya... Deberíamos sacarlo por ahí algún día —sugiero—. Y a Alice también, ella necesita salir de casa.
—Es una buena idea. —Sonríe.
—Bueno... deberíamos trasladar esto a la habitación, ¿no? —digo, y Louis sonríe.
— o —
—Oh, dios —gimo cuando su lengua acaricia mi clítoris otra vez.
Me retuerzo en la cama, incapaz de estarme quieta, y vuelvo a gemir en alto cuando muevo las caderas contra su boca. Suerte que Nate se ha ido hace un rato, porque sino nos estaría oyendo seguro.
Las manos de Louis suben por mi cuerpo, acariciándolo, hasta llegar a mis pechos. Los aprieta suavemente y después sus dedos encuentran mis pezones, y me deshago. Muevo mis caderas más rápido contra su boca, y empiezo a notar ese casi olvidado cosquilleo en el bajo vientre.
—Joder, joder... —susurro entre dientes, con mi cuerpo tenso por la anticipación.
Es entonces cuando por fin me libero, gritando, dejándome llevar por un orgasmo arrollador, como nunca lo había tenido.
Pasan pocos segundos hasta que mis caderas dejan de moverse casi involuntariamente, y me relajo encima de la cama.
Louis se levanta con una sonrisa satisfecha y se echa a mi lado.
—¿Qué tal? —me pregunta, girándose hacia mí.
—Increíble —digo, aún un poco alterada, y me fijo en que su polla sigue dura—. ¿Y tú?
—No podemos pasarnos, Deena, y con el orgasmo ya has tenido suficientes contracc... ¡Oh!
Interrumpo su charla metiéndome su polla en la boca, y él grita de placer. Está increíblemente dura, dudo que le quede mucho para correrse, y está loco si se piensa que voy a dejar que él sea el único que da placer. Subo y bajo mis labios por su miembro, y él no puede parar de gemir y jadear, lo que me incita a no parar. Mi mandíbula duele un poco pero sigo, hasta que la punta toca mi garganta. Louis no aguanta más, y se corre en mi boca entre gemidos, agarrando mi cabello.
Sonrío, tragando su líquido, y me echo a su lado otra vez.
—Joder, ha sido... ha sido increíble —dice, con la respiración alterada.
Necesitaba esto. Necesitaba tener un momento así con Louis, disfrutarnos, darnos placer, porque lo he echado mucho de menos y desde que volvió apenas hemos pasado tiempo juntos. La doctora O'Connor me dijo que podía tener relaciones sexuales sin problema, aún cuando mi embarazo era considerado de riesgo, pero debía disminuir la frecuencia. Es decir, que no debemos excedernos.
Después de lavarnos y darnos una buena ducha juntos, estamos de nuevo en la cama. Me gustaría dormir hoy con Louis, pero él mañana por la mañana tiene que levantarse temprano para hacer mucho papeleo, y yo le he prometido a mis padres que dormiría en su casa. Están muy ilusionados con el embarazo, y quiero pasar más tiempo con ellos.
Llamo a Alice rápidamente para preguntarle cómo está y para contarle sobre el sexo del bebé. Parece estar bien, incluso ilusionada porque sea un niño, y eso me deja tranquila.
—¿Has pensado algún nombre? —me pregunta Louis de repente, poco después de que termine la llamada con Alice—. Dijiste que te gustaba Anwar, o Max... Pero puede que hayas cambiado de opinión.
—¿Qué? —cuestiono, sin entender muy bien a qué se refiere.
—Pensé... Pensé que querrías llamarlo Frank, o algo así... —dice, rascándose la nuca.
—Oh, sobre eso... —comento, recordando algo en lo que había pensado—. No quiero que se llame Frank, sentiría como si fuera su sustituto, pero he pensado un nombre que le quedaría bien, es bonito y haría memoria a Frank, de alguna manera...
—¿Cuál has pensado? —pregunta, interesado.
—William. Era el segundo nombre de Frank, y me parece bonito. Pero no quiero que sientas que tienes que estar de acuerdo en el nombre solo porque pasó eso con Frank. —Trago saliva al recordarlo— Quiero que te parezca bien.
—Deena, le estoy muy agradecido a Frank —aclara—. Sí, su muerte te causó muchos problemas de salud, aunque suene muy frío, pero sé que él era muy importante para ti. No me molesta que os acostarais, era tu ex-pareja y de todos modos tú estabas en todo tu derecho de acostarte con él. Además, él estuvo ahí cuando yo no pude por tu tontería de no querer decirme nada para no "arruinar mi viaje". —Hace comillas con los dedos y aparto la mirada, avergonzada de haber sido tan tonta.
—Lo siento —murmuro.
—Ese no es el punto, Deena, entiendo por qué lo hiciste —dice—. La cosa es que no podría pensar en un nombre mejor para nuestro hijo que William.
_________
Si a alguien se le ocurre ponerse en plan "omg han tenido sexo y tener sexo durante el embarazo está prohibido y va a hacer que el bebé muera entre terribles sufrimientos" me pego un tiro y lo retransmito en directo. De verdad. Y si alguien suelta que el sëmen que ha tragado Dee va a llegar al bebé o lo va a perjudicar de alguna manera ya me tiro desde un rascacielos.
En otras noticias, tengo sorpresas preparadas para estas Navidades :D ya las iré anunciando hehe,
Preguntas de hoy:
¿Qué os parece el nombre que han elegido?
¿Quién ha visto Stranger Things? (cambio de tema radical lol)
La empecé el sábado y me vi toda la primera temporada en dos días. Es genial.
Siento estar retrasándome últimamente, mis días de actualización están siendo una locura y lo siento, pero tengo muchísimo trabajo y estoy colapsada. En fin, que intentaré subir el siguiente lo antes posible.
Claire
PD: si entre mis seguidores hay algún/a mayor de edad estadounidense (que lo dudo, pero nunca se sabe), por favor, votad con cabeza mañana. No seáis idiotas, que por desgracia lo que haga vuestro país no solo os afecta a vosotros, nos afecta a todos. Thanks.
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top