Capitulo 44: La carta.

El pelimorado, volvió a abrir los ojos de sorpresa... Escuchando un ligero pitido viniendo de aquella mesita junto a su cama... Sus ojos brillaban por culpa de ese fuerte sonrojo que habia surcado su rostro,  vaya sueños tenia últimamente, sentia sus latidos algo acelerados, hacía calor...

Suspiró... Okey... Eso fue intenso, Negó y estiró su mano buscando aquella alarma para apagarla incorporándose en el trayecto. Mientras se aseguraba de que el menor no se hayara levantando... Je... Aun dormía como un tronco. Joder, se veía tan relajado y tierno... No como hace unos segundos en los que él estaba... Negó con la cabeza. Pidiéndose calma. Fue solo otro sueño... Tranquilo.

Por suerte no parecía haber, "sufrido consecuencias" por ello... Tocó sus mejillas... Estaba ardiendo. Suspiró... Mejor se alistaba para ir al doctor. Después de todo Foxy no tardaría en llegar. 

Miró por última vez al moreno descandando profundamente. Hasta un poco de saliva escapaba de su labio. Jejeje, realmente no iba a molestarlo. Por lo que solo dejó un pequeño beso en su nariz, antes de salir de la cama discretamente antes de buscar ropa de igual forma y tomar una ligera ducha...

Una vez listo. Simplemente terminó de escribir una nota que pegó al refri y camino a la sala. Abrió la puerta principal de la casa justo después de que el pelirrojo tocara, notando como afuera aún era un poco temprano, el sol no salía, bueno. Eso era típico en otoño.

-Buenos días~...-sonrió al malhumorado, quién solo dió un bostezo en respuesta. Pues claro, era muy temprano para él tambien.

-¿Ya nos vamos?...-dijo el pelirrojo dándole un casco para la cabeza. Obvio irían en su nueva motocicleta. En algo tenía que invertir el dinero del concierto que dieron. Y ¿Qué mejor que un vehículo para moverse? -¿Y tu noviecita?...-preguntó de mala gana, mientras el pelimorado solo enrojecía ligeramente.

-Bueno... Sigue durmiendo... No le quería molestar para esto. Él también tiene que recuperarse todavía...-sonrió con sutileza. Mientras el zorro solo rodaba los ojos.

-Vale. No necesito tanto detalle...-dijo al darle la espalda, escuchando aquella risita del morado. Suspiró, bueno, quizá tenía una buena excusa para no acompañar en eso al pelimorado, ¡pero no importaba! Él si estaba dispuesto a eso... Eso y que Chica le mataría si le decía que NO y al pelimorado llegaba a pasarle algo a esas horas de la mañana en la calle. Ya decía el dicho también, "novia feliz, vida feliz", ¿no?.

Por su parte al pelimorado le daba bastante pena dejar solo a su maestro de esa manera. No es que no confiase. Solo que no quería preocuparle y con lo cerca que estuvo de la muerte el contrario ayer. Seguro le vendrían bien esas horas extra de descanso. A lo mucho regresarían antes de tener que ir al instituto. Asique no había que preocuparse.

Ala vez.

-¡Wuaaaa!, ¡Qué bien dormí! - agregó sonriente el peliturquesa mientras se estiraba en aquella cama que... Curiosamente, se le estaba haciendo  grande... Parpadeó, con sus cabellos revueltos y miró a su lado mientras  sentía como su camisa se bajaba hacia el lado derecho dejando al descubierto su hombro, entonces bostezó de nuevo abriendo su boca lo más que daba... Vaya...¿Y Bonnie Bonnieto? Parpadeó, con aquel aspecto desarreglado de la mañana  antes de levantarse poco a poco la  idea de seguir durmiendo era muy tentadora pero... Él y Bonnie debían ir al instituto y debía recordarle a Bonnie el asunto de la revisión.

Cuál no fue su sorpresa al ver pegada en el refrigerador una nota de parte del pelimorado, decía:

"Para Bon, fuí al médico temprano con Fox, no quise despertarte porque te veías muy cansado.

Nos vemos en el instituto. (^0^)/"

Río un poco al ver el emoticón... Aun asi, hizo un pequeño puchero. ¡ÉL QUERÍA IR AL MÉDICO CON SU NOVIO!... O casi novio suspiró, pero ni modo. Bonnie solo trataba de molestar lo menos posible... La verdad a él... Nada le molestaba.

En fin... Primero un baño, luego desayunar y luego correría a clases.

Por otro lado.

-¡Ahu! Nena, tu sabes que yo a ti no  te menosprecio, cariño...Yo creo que tu eres algo así como una genio SUPER lista... Pero ¿crees que eso es buena idea? Vas a hacer llorar a la gordis - agregó Felix, mientras recargaba su barbilla en su mano derecha, sus amiga suspiró mientras cerraba aquella carta con una clásica calcomanía de corazón- Es que... Ya sabes como es la gordis, esto ella podría tomarlo personal~

Lily negó con la cabeza.

-Y-Ya lo sé... Pero no estoy haciendo nada malo - se excusó la peliazul, mientras su amigo se encogía de hombros- Solo estoy tratando de ser honesta, si dejamos de lado la honestidad como principio social, no estamos llegando a ningún cause común según las citas de varios actores influyentes del  siglo 20, la costumbre de las masas por mentir genera...

-Si Lily, lo sé, lo entiendo -suspiró el pelirosa- Entonces... ¿Se la darás personalmente?... O la dejarás en su casillero al más puro estilo de romance japonés - sonrió- Como el hotel al que fuimos, cielos...- se sonrojo al recordar cierto momento en las aguas termales- Quiero regresar y vivir allí...

-Se la voy a entregar en persona....- tragó saliva la peliazul... Sería mejor que lo hiciera temprano antes de que Abby llegara... No sabía porque sentía que estaba traicionando a su amiga. Ella solo... Quería cumplir parametros sociales pre-establecidos para el afecto humano.

-¿De verdad? ¡que valiente nena! Soy tu fan~!

-Felix...- suspiró.

-¡Bueno!, ¡También soy fan de ese chico! Osea se que es lindo! Pero últimamente que suerte tiene... Será por sus fotos vestido de conejito?~- la chica se sonrojo un poco antes de aclarar su garganta.

-N-No creo que sea bueno hablar de eso a la ligera...

-Bueno - resopló el chico- A la ligera o no~ aquí viene tu principe azul - agregó el chico fabuloso, mirando divertido por la ventana, como el pelimorado y el zorro venían en la moto de este... ¡ESE CHICO ERA  SUERTUDO!... Lo que daría él por abrazarse al FIRME cuerpo de Foxy... Babeo, antes de observar a su amiga aclarar su garganta de nuevo, nerviosa, mientras su rostro se hacía mas rojo y abrazaba la carta contra su pecho, esta tenía escrita por fuera de forma siemple.

"Remitente: Lily.

Destinatario:Bonnie V.

Fecha  11/xx/xxxx"  y alguno otros datos formales que ella por alguna razon considero prudente agregar, antes de tragar saliva... Bien era hora....

A la vez.

-Oh tío...¡Por poco no llegamos a tiempo a la primera hora!- resopló Foxy, mientras ayudaba a su bajo compañero a bajar de su nena ( Así llamaba a su moto) mientras, este reía como siempre- Bueno... Cuando menos no te desgarraste ni nada y si te tomas el puto relajante muscular y evitas los golpes, el doc dijo que  te encontrarías mucho mejor 5 dias... La competencia es pronto, pero con  ese tiempo nos vale...- picó la nariz de su amigo- Asi que cuídate, no me hagas enfadar - agregó frunciendo el ceño mientras el otro se encogía de hombros, entonces, cuando se estaban acercando a la entrada del instituto, con alumnos de grados superiores, iguales y menores, caminando de un lado al otro. Cierta peliazul de lentes se encontraba saliendo, parecía nerviosa y apresurada...

Incluso tal vez traumatizada, ya que miraba hacia todos lados, como teniendo miedo de encontrarse con alguien y todo eso, no hubiera llamado tanto la atención si no hubiera sido por el momento en el que el zorro y el conejo de los animatrónicos pasaron a un lado de ella al parecer charlando distraídamente...

Lily, tragó saliva de nuevo antes de tomar aire, eso era más difícil de lo que había leído.

-¡B-Bonnie! -agregó alzando un poco su tono de voz, haciendo que tanto el pelimorado como el zorro se detuvieran.

El pelirrojo alzó una ceja, mientras  observaba aquella actitud nerviosa en la joven. Las manos detrás de su espalda mientras se acercaba a su amigo... Hasta el pudo notar ese sonrojo... Oh, oh.

Sin embargo, al parecer Bonnie no lo había notado, lo supo cuando dijo despreocupadamente; "¿Qué pasa Lily?" Así que,  si era verdad... Que Bonnie era MUY malo percibiendo  sentimientos amorosos hacia él, ¿cierto? Ufff, si lo pensaba asi, hasta se sentía mal por el peliturquesa y esa chica ja... Que difícil la tenían.

Sin embargo aquella joven aparentemente estaba decidida, la observó levantar su rostro de forma firme y solamente extender su carta hacia el otro.

-Yo... Solo... Mmm quisiera que... Tu y yo... Intercambiaramos... Información personal... O... Bueno... Actividades si quieres... Para estrechar lazos... Y-yo espero que te parezca bien... Y... Pueda ser recíproco... Aun que... Se que no siempre lo es... Hum... - tragó saliva- En la carta doy detalles, incluso día  y ahora... ¡Hazta luego Bonnie, ten un buen día!.

El pelirrojo parpadeo... ¡NO HABÍA ENTENDIDO NADA! ¡¿Eso había sido una declaración?! Bueno... La carta que tenía su amigo tenía un corazón, asi que eso suponía. Instintivamente  levanto la mirada, tal vez buscando ciertos cabellos color turquesa. Buena suerte que no encontró ninguno... Sin embargo, si se encontró con la sorprendida y choqueada mirada de Mangle, que se encontraba bastante cerca de allí, inclinada tomando agua de un bebedero... Vaya.

-¡Buenos días chicos! ¡QUE GRAN DÍA PARA EL YAOI! - agregó una alegre Abby apareciendo de repente, con una gran sonrisa en sus labios, ella también era despistada para muchas cosas aparte de shippear... Por eso no noto que derepente todo estaba en silencio, aunque no duro mucho. Los no-involucrados siguieron con sus  vidas rápidamente.

Mientras.

-AY WEY...¡YA VOY TARDÍSIMO! - se quejó el moreno mientras removía sus cabellos, YA SABÍA, QUE NO DEBÍA PONERSE A HACER TORTITAS DE DESAYUNO!... Pero estaban  riquisímas!... Pero... ¡LO DEJARÍAN FUERA LA PRIMERA, HORA SEGURO!.

¡¿Porqué siempre tenía mala suerte en las mañanas?!.

Regresando  al instituto.

El pelimorado parpadeó unas cuantas veces antes de caer en cuenta de que la muchacha de cabellos azules ya no estaba frente a él... Y por un lado, era un gran alivio pues... NO HABÍA ENTENDIDO NI LA MITAD DE LO QUE LE DIJO!... Pero bueno. Suponía que si tenía tanta prisa para irse. No hubiera tenido tiempo de explicarle nada.

La campana de la escuela sonó. En lo que el pelirrojo sugería entrar. Suspiró... Pero no había visto a su maestro llegar todavía. Y tampoco lo veía esperándole afuera... Bueno... Aunque quizá eso no era necesario.

-Si vamos...-dijo comenzando a ingresar  con el pelirrojo... Quizá ya estaba adentro... O no tenía clases a primera hora... O bien Mangle le habría encontrado y se lo habría llevado a rastras para practicar. Hehehe... Bueno... Todo era posible. Ahora lo mejor era entrar a clases antes de que a ellos también les regañaran.

-¡Buenos días chicos!-saludaba animadamente la rubia a sus dos chicos favoritos. Mientras el pelirrojo simplemente enrojecía ligeramente al recibir un pequeño beso en su mejilla.

-Buenos días...-dijo el pelimorado. Recibiendo repentinamente la mirada curiosa de su compañera. - ¿Pasa algo?...-preguntó sin inmutarse. Teniendo practicamente sus frentes pegadas.

-Ummmmmhhh... No. Nada...-diría separándose ligeramente. Aparentemente el pelimorado no tenía nada anormal hoy; Sus labios normales, no habían nuevas marcas en su cuerpecito. ¿Estarían siendo mas discretos? Vaya, quizá tendría que ser un poco mas discreta para saber de la relación entre el peliturquesa y su guitarrista... O bien podía hostigar un poco más a Bonnie hoy con su prueba de vestuario... Sii... Asi vería con sus propios ojos si había alguna evidencia. Sin dudas esa era una idea más efectiva, Sonrió- Recuerden que hoy tienen su prueba de vestuario a segunda hora. Asique no vayan a almorzar nada- diría pegando media vuelta. A lo que el pelimorado suspiró aliviado y Foxy parecía gruñir por lo bajo... Vaya, ¿de verdad pasarían hambre todo el día?  ¡Cómo odiaba los miércoles!.

Con las chicas Toys.

-¡NO ME LO PUEDO CREER!... ¿Y ahora?! - agregó preocupada Joy mientras llevaba sus manos a sus mejillas y Meg se encogía de hombros.

-No lo sé... Pero si se lo decimos a ese chico torpe...- la plateada y la rubia mantuvieron la mirada por unos segundos antes de suspirar al mismo tiempo y voltear sus rostros dejando salir un "Se va a poner insoportable....". PUES YA ESTABA DICHO. Fue un regalo de Dios que Bon no estuviera presente en el momento de aquella... ¿Intelectual declaración? Diablos!... ¡Ellas solo necesitaban alejarlo, del chisme! Si no se enteraba no tendría motivos para deprimirse y llevársela a ellas con él... Ambas asintieron con la cabeza.

La rubia era la más preocupada ¿porque? ¡porque ella no sabía mentir! Como iba a ver a Bon a la cara y sentirse comóda ¡¿sin decirle algo tan delicado?! Pero bueno... Él sabría perdonarla... ¡Su corazón de madre le dictaba,  que hacer! Asique se apresuró a escribir un mensaje, si quería mantener a su niño a salvo necesitaba ayuda de su nueva mejor amiga. Tecleó rapidamente;  

"Chicaaaaa! PLEASE~¡Necesito un favor enorme! Manténme informada de como van las cosas con Bonnie, luego de la declaración de Lily, ¡¿si?! Como comprenderás para mi bebé es importante pero no puedo dejar que se entere asique... Si ves a Bon y alguien esta comentando algo sobre eso... ¡SACA EL ARMA SECRETA, LO MÁS PESADO QUE TENGAS! Pero ¡callalos a todos! Porque sino Meg y yo sufriremos las consecuencias...(T^T) ... Bueno... Eso es todo.

#Ayuda" .

Sin malás mando el mensaje.

Y Meg se recargó de la pared, bueno tal vez tendrían suerte... Y Bon no fuera a clases hoy ¿no?... Podían tener esa suerte?!.

-¡Hola chicas! -saludo el guitarritas peliturquesa, completamente  despeinado y agitado, si... Le habían cerrado la puerta en la cara para la primera clase. Entonces pensó que podría practicar solo en el salón reservado. Pero no pensó encontrarlas allí.

Ambas se erizaron por completo y Joy le mandó una mirada de alerta a Mangle, quién solo asintió como diciéndole; "recuerda el plan". Ella sonrió nerviosa.

-Bunos días chico tor... Hum... Bon, llegas mmm temprano al ensayo, me alegro mucho tu siempre tan eficiente - dijo la peliplateada haciendo que el ojiesmeralda  parpadeara confuso...¡¿Temprano?... ¿Él? , ¿Eficiente?... ¡Wuah!... La leyenda era cierta... Meg podía amanecer amable, sonrió.

Por otro lado.

Cierta ojirosada, simplemente se encontraba con sus ojos bien abiertos mirando el mensaje que le acababa de llegar a su celular, fue imposible para ella ocultar el repentino "¡¿QUEEEEEEEEEEEEE?!" Que salió de su garganta.

-Señorita. ¿Tiene alguna razón importante que quiera compartir con la clase, y que explique semejante grito? -diría una malhumorada profesora. Bajando aquel libro de su cara solo para mirar con dureza a la joven que enseguida reía nerviosa y negaba todo.

-Jejejeje. Lo siento Teacher...-dijo la rubia volviendo a sentarse rápidamente. Mientras su mirada se dirigió como flecha a sus dos "chicos favoritos" que enseguida regresaban la mirada al verla molesta.  ¡Ohhh no! Esos dos ahora si que tendrían que darle una muy buena explicación.

-Pss... Bonnie...-llamó discretamente el pelirrojo, a lo que el mencionado asistió-... No quiero darte malas espinas. Pero ya sabes lo que esa mirada significa....-susurró temblando ligeramente. Ya estaba más que claro que el chisme había corrido y Chica se enteró de la declaración de Lily.

-Sii... No más pudinn el martes...!-lloriquió el morado.

-¡Si serás idiota!...-deseó golpearle. Pero eso no serviría de Nada. Bonnie no dejaría de ser así de despistado. Y rogaba a Dios que fuera esa torpeza suya la que los salvara de la furia de la rubia animatrónica.

A la vez.

-Bon...- susurró Joy, bastante sería mientras se acercaba al moreno- Pudiste. Ver o hablar con alquien... ¿Antes de venir con nosotras? - preguntó confusa mientras el chico alzaba una ceja y negaba con la cabeza antes de decir "¡Que va! Llegué super tarde, ¡Todos estaban en clase! Jejeje pero valió la pena... En casa hice unas tortitas de..." la chica suspiró aliviada, bien, todo bajo control... Pero el mensaje estaba claro... Con TODOS ESOS CHISMOSOS. Bon no estaba a salvo en la escuela...

-Chico torpe - habló esta vez Meg despegándose de la pared, tendría que sacrificarse - He decidido, que los Toys... Nos iremos de pinta hoy - aseguró mientras al otro se le caía la mandíbula al suelo... ¡¿DE PINTA?! Pero... ¡Si ellos jamás se habían fugado de clases!, ¡¿Y los ensayos?! - Estamos cansados... No podemos dar el 100%... He pensado que lo mejor sería irnos de pinta - sonrió, a lo que el otro parpadeó- Un paseo de amigos... Hace mucho que no tenemos uno...

-Oh... Bueno - susurró el guitarrista llevando una mano a su barbilla- En fin. Esta bien chicas, solo esperemos un rato a que sea la hora del almuerzo, no se si Bonnie se llevó almuerzo pero yo guardé unas cuantas tor...- no pudo terminar de hablar cuando Mangle y Joy se estaban repartiendo entre las dos las pocas tortitas que había traído en la mochila... ¡INCLUSO LAS SUYAS! ¡¿Porque hacían eso?!.

-¡Lo siento Bon! Teníamos hambre - sonrió la rubia, mientras el chico suspiraba y susurraba "Ok... Pero porque comérselas todas?"

-Jejejeje perdón Bon...

-No te preocupes Bonnie, puede comer aquí en la cafetería~

-Si pero...

-Venga, no nos regañes por tonterías - resopló la peliplateada mientras volvía a morder la tortita... Y ELLA  ESTABA DIETA. Lo que hacía por ese tonto...

5 minutos despues.

-¡Entonces iremos al centro comercial!- canturreó Joy mientras  el moreno reía por debajo y la plateada metía sus manos en sus bolcillos, si... De hecho la idea de un paseo de amigos no sonaba mal...

-AYYY BONSIII! ¡SIENTO TANTO LO QUE PASÓ!- ambas chicas se erizaron ¡ALERTA DE FELIX! - ¡TE JURO QUE ESTOY DE TU LADO! - dijo el pelirosa tomando las manos del moreno que le miró con confusión - Te juro que yo le insistí para que no....

-OYE Felix- llamó Mangle interumpiendo la escena, haciendo que el chico volteara a mirarla - Tienes, salsa para tortitas....- agregó a lo que el chico alzó una ceja preguntando " Ah ¿si?, ¿Donde, cariño?" Entonces ella sonrió arrojándole la mitad de la torta que tenía en la mano, asegurándose de haberla apretado para que la salsa manchara la camisa del otro- Allí... Cariño- dijo sonriente antes de que el otro inflara sus mejillas.

-¡¿CÓMO PUDISTE?!, ¡ESTO ES SEDA!, ¡DIOS LA MANCHA JAMÁS SE QUITARAAA! - el chico comenzo a desesperarse, antes de comenzar a correr- FEFIII~, ¡¿DÓNDE ESTÁS?! NECESITO AYUDAAAAAAA Y UN DETERGENTE POTENTE!.

El moreno ladeó su cabeza.

-Meg... ¿Porqué hiciste eso?...

Preguntó  sin más.

-Mmm, él me cae mal.

Ella no necesitaba más razones....prueba uno, superada.

Punto para Mangle y Joy.

Mas tarde en el almuerzo.

-Ahora.... ¡¿Me van a decir que quiere decir esto?!-diría la rubia. Mientras el zorro y el pelimorado se hayaban uno junto al otro sentados en dos sillas. Mientras les enseñaba la pantalla de su celular a ambos.

-Bueno.... Es que....-diría primeramente el pelirrojo, tenzo en su silla. Mientras trataba de encontrar las palabras adecuadas para... Lo sucedido esa mañana...-Esto... ¡Em!, ¡Qué te lo explique Bonnie! A él le dieron la carta- le hechó los perros a el pelimorado que se tenzaba en su lugar al tener ahora la mirada rosada encima suyo.

-¡¿Una carta?...-arqueó la rubia una ceja. Mientras que el pelimorado también se quedaba pensativo bajo... Esa mirada malévola. ¡Dios! Sentía que le iban a pegar en cualquier segundo.

-¡Ah!...-exclamó. Recordando el sobre que la peliazul le había dado hoy y que guardó en su bols¡llo. No lo había mirado todavía. Apenas recién se percataba de que tenía pegado un corazón. Vaya... -Este?...-preguntó, mientras la rubia lo tomaba en sus manos examinandólo con cuidado... Oliéndolo, ¿también.. Tendría perfume?.. Olfateó sus manos. Vaya si tenía.

-¿Y no lo has abierto todavía?...-preguntó a lo que el ojirubí negó. Y esta resopló rodando los ojos-Pues entonces ¡¿A que esperas?! -exclamó más molesta por ese descuido también! Vaya torpe que era el chico. Seguro por él hasta metía los pantalones en la lavadora con sobre y todo de lo distraído que era.

-.....-el pelimorado miró aquel sobre por unos segundos. Vaya, la letra de la chica era bastante bonita, no entendía sus "E" pero bueno. Trataría de leerla de igual modo... Ya había visto que un par de veces... Esa chica actuaba raro cuando se le acercaba. Y al entregarle ese sobre esa mañana... Bueno... Si habían sido más de dos palabras esta vez... Aunque no entendió nada de lo que le dijo... Desdobló aquel papel y comenzó a leerlo con cuidado... Mientras sentía como el pelirrojo y la rubia se paraban detras de él con los ojos más curiosos que pudieran haber usado alguna vez... Y sin más... Leyó.... Leyó... Y leyó, por un minuto al menos.... ¡Más de diez veces el primer renglón!... Y ya de entrada estubo pensativo mientras sentía una gota bajando por su cabeza. Suspiró bajando aquel papel

-¿Y Bien?....-pregurntó intrigada la rubia por el repentino silencio

- No entiendo nada de lo que dice... -Diría pasando una mano por sus cabellos a lo que los otros dos caían de espaldas.

-¡SI SERÁS... TONTO!

Con los Toys.

-Chicas, Tenían razón. Definitivamente necesitabamos relajarnos un poco! Hacía tanto que ni venía a este lugar - comentó  divertido el peliturquesa,mientras observaba atentamemte aquel centro comercial al que solían ir antes de iniciar la escuela... Allí compraban dulces y... Pasaban la tarde cuando no tenían entrar a clases. Justo como ahora. Wuah~! Era como tener una jodida máquina del tiempo.

Meg y Joy se levantaron el pulgar una a la otra, todo controlado. Lo ideal era que el peliturquesa la pasara bien, Y no pensara en su NO novio, porque seguramente le acabaría mandando un mensaje... Y si Bonnie con todo lo honesto que era...¿Le contaba? Oh dios.

¡ESO SERÍA TERRIBLE! Asi que nada de escuela, nada de chismes y... Hasta donde se pudiera nada de Bonnie.

-¡Oh allí esta la vieja máquina de dulces! -exclamó el moreno- ¡Y tiene gomitas de Uva! -sonrió cuán niño- Compraré algunas. A Bonnie le encantan - sin embargo antes de poder introducir su dinero en la máquina, fue detenido por el agarre de la chica que era su líder de banda.

-Bon... Mmm porque no mejor en lugar de comprar gomitas...- dió un vistazo rápido al rededor- Este lugar mmm... Oye ¿no es allí donde comprabas las flores para tu madre? -agregó como ruta de escape, mientras la rubia señalaba una pequeña florería, el chico sonrió nostálgico.

-Es verdad... Es allí...- se alejo de la máquina haciendo que ambas Toys se miraran con cansancio, ¿Qué,  Bon no pensara en Bonnie?!Mejor pedirle al sol que les de frío...

Sin embargo.

-Esta rosas son muy bonitas- agregó con mirada brillante el peliturquesa mientras la tomaba deltallo- No puedo creer  como las mantienen tan frescas y rojas como la sangre! - silvó- S mi se me marchitan rápido...

Meg rió por debajo y Joy sonrió tomándole el hombro.

-Bon... Esa es falsa - explicó mientras su amigo le hacía puchero de perrito.

-¡¿DE VERDAD?! - preguntó decepcionado. A lo que ellas asintieron.

-¿No sabes distinguir, una verdadera de una falsa?- preguntó divertida la peliplata alzando una ceja mientras el chico reía por debajo.

-¿Qué puedo decir? Cada día la tecnología avanza más... ¡A mi me pareció muy real! Aunque un poco seca jeje- suspiró- Suerte  que ustedes son muy listas - ambas asintieron- Porque a un tonto como yo, lo engañan fácilmente~ - bromeó ahora riendo... Pero riéndose solamente él.

De alguna manera ambas chicas se habian quedado de piedra con ese último comentario y se miraron a la cara, como quien... Se aguanta el malestar de estómago, ok... Nada de flores tampoco.

¡ESTÚPIDO BON! ¡¿Porque tenía que hacerlas sentir mal?!.

Con los animatronicos.

-¡A ver!...-diría la rubia agarrándose la frente, luego de que por centésima vez explicara - ¡No importa lo que diga la carta! El punto es que es una declaración -exclamó directo a lo que el pelimorado pareció sorprenderse

-¿Lo es?...

-¡Claro que lo es, hombre! No puedes ser tan lento -reprocharía el pelirrojo molesto. A lo que el más bajo parecía ofenderse.

-Pues no es mi culpa que este en otro idioma...-diría con cinismo el pelimorado mientras agachaba ligeramente su rostro. ¡No es que fuera bruto! Sino que esa chica estaba a un nivel intelectual mucho más avanzado. O bien era ese complejo de mujeres en el que no podían decir las cosas directamente... Aunque quizá la peliazul si lo hizo y el no se dió cuenta. Pero bueno. No era su culpa...

-¿Y bien?... ¿Qué, piensas hacer?...-diría la rubia con preocupación. No le extrañaba eso, su amiga se refería en todo sentido a que pasaría con Bon en esa situación... Pero ciertamente no venía al caso aquello... Él realmente estaba convencido de que solo quería al peliturquesa en ese momento. Otra cosa no había en su cabeza. En su vida y hasta en sus sueños, no pudo evitar sonrojarse ante eso último... Vaya.

-Bueno... Lily es muy agradable y todo... Pero...-tragó gruezo... A lo que de repente la rubia le tomaba de sus mejillas con una mano. Apretándole sin sutileza y viéndole con una cara que exijía respuestas

-Pero....-le indicó continuar

-Es que... Bon... Él incluso está viviendo conmigo ahora y...-ciertamente no sabía explicarse. O en que lugar poner a Lily en ese plano. Aunque hasta ayer, lo había pensado... Y si de algo estaba convecido era que desde que desde el inconveniente del espejo ayer. Algo en el había despertado... Algo mucho más fuerte... -Creo que no quisiera apartarme de él de momentos... Yo en serio le amo...-dijo de la nada, sonrojándose... A lo que ambos amigos le miraron con sorpresa... Mientras lentamente el zorro llevaba sus manos a los oídos, preparándose para lo siguiente....

-...Yo...¡AAAAAAAAHHHHHHH, ESO FUE TAN LINDO!-... Si... Estaba seguro de que ese grito... Se escuchó hasta el último rincón de la escuela.

En el centro comercial.

-No entiendo para que me meten a la florería, si al final ¡me van a sacar a patadas! - resopló el peliturquesa  mientras se cruzaba de brazos ¡sus amigas estaban raras!, ¡Era como si todo lo que el dijera estuviera mal! Y eso ya comenzaba a molestarle.

¡¿Qué tenían en la cabeza, que no le querían decir?! Porque estaba claro que normal no estaban precisamente.

-Etto... Bon... Perdón por lo de la florería - agregó Joy en puchero - Mmm, para compensarte  ¿Qué tal si Meg y yo pagamos los bolelos y vemos los 3 una peli?- agregó con sus grandes y brillantes ojos azules, entonces el chico negó con la cabeza y sonrió, no podía enojarse con ellas... Y menos con una película gratis de por medio.

-Asi me gusta - sonrió Meg cruzándose de brazos - Bien... Chico  torpe... ¿Qué película quieres ver?...

-¡SOLO UNA! - sonrió con emoción el moreno- ¡Es de terror! Vi el trailler ayer. Se llama ¡La traición! Es sobre un pobre chico que es traicionado  por su pareja y sus amigos quienes juntos planean...

¡POR EL AMOR DE DIOS!.

Resopló la rubia.

-¿Y si mejor vemos Frozen? Dicen que es muy buena...- Meg se erizó ¡Ella no quería ver eso! Pero...

-¡¡¡¡¿HEEEEE?????!!!!!!!, ¡PERO SI DIJERON QUE YO ELEGIRÍA!-  exclamó exaltado.

Hasta pareciera que lo hiciera a propósito.

-No tenemos suficiente dinero... ¿Y si mejor te invitamos un helado?.

A la vez.

Cierta peliazul, miraba su reloj un poco ansiosa, ella había escrito en la carta... Al salir de clases en el parque, ¡¿Debía colocar una hora exacta?! ¡DIOS! Nunca escribía lo suficiente...

Suspiró... En fin aún faltaba un poco.

-Bonnie....¿Estás seguro de que quieres terminar con esto hoy? Quizá debas darle tiempo...-comentó la rubia. Pues la idea de que rechazara a la chica ese mismo día le parecía un poco frío. Hasta para Bonnie.

-Pues la carta dice que la vea hoy... Se me hace feo dejarla plantada...-dijo el pelimorado mientras terminaba de doblar un papel. Si iba a rechasarla. Minímo iba a hacerlo de la misma forma que ella lo presento. No?.

-Bueno... en ese caso suerte conejito, te estaremos esperando aqui en la entrada...-diría el pelirrojo, apoyado contra la pared de la entrada de la escuela. El parque se encontraba al otro lado. Asique suponía que aquello no iba a tardar mucho.

Se armó de valor... Y suspiró... Aquello seguro no iba a ser facíl. Pero tampoco quería hacer que aquella chica se hiciera falsas espectativas o alguna vana ilusión de momentos... Solo una pregunta entre sus amigos fue la que le chocó más, por asi decirlo... Y era cierto cuestionarse en ese momento "Si ella hubiera aparecido antes que Bon... ¿Le hubiera dado la oportunidad?"... El suponía que si. Hubiera intentado algo con esa chica... Y al igual que Bon, sería la primera... Por lo que incluso quizá hubiera cometido unos cuantos fallos y muchos desatres. No sabía cuanto le quería aquella chica como para perdonárselos todos. Pero lamentablemente esa no era la situación en ese momento... Todo lo contrario...

-Hola Lily...-pareció sobresartarla con su saludo. Vaya... Ahora que lo notaba realmente parecía nerviosa cuando le saludaba... Tal como su maestro incluso antes de su declaración... Por alguna razón... Eso lo hacía un poco más difícil.

Por otro lado.

-Chicas... - suspiró el pelituquesa... Ya estaba hasta la coronilla... Habían salido, no le habían dejado ver las estúpidas flores o la estúpida  película, en su lugar ¡Le estuvieron arrastrando de tienda en tienda!  Y como si hubiera algo malo en cada  una de ellas de inmediato le sacaban a patadas.  Resopló volteando para otro lado, tal vez en un gesto  infantil.

-Lo sentimos mucho Bon... - suspiró  Joy, mientas el chico resoplaba y llevaba una mano a su frente  haciendo un suave masaje en la misma... OK...

Calma Bon... Ellas eran sus mejores  amigas y lo eran por algo.

-¿Por qué? - preguntó mientras las chicas alzaban una ceja- ¿Por qué, me compraron dos tarros de helado de chocolate, 3 cajas de bombones y 2 cajas de pañuelos desechables? - agregó con una gotita bajando detrás de su cabeza... OK el era despistado  pero.. ¡¿QUÉ TAN TONTO LE CREÍAN?!.

Ambas intercambiaron un par de miradas culposas y suspiraron... Ese día había sido agotador... En varios  sentidos.  

Y al parecer ya estaban cansadas  incluso de disimular... Su amigo  tendría que regresar con el pelimorado en cualquier momento y... Se enteraría...

Joy se acercó y tomó las manos de su amigo mientras este parpadeaba.

-Bon... M-Meg y yo... Solo estábamos  tratando de protegerte... - bajó un poco su mirada, incapaz de contener  el escalofrío que le recorría todo el cuerpo - Bon... - suspiró - Mira... Esta mañana... Antes de que tu  llegaras a clases... - suspiró -  Lily... Mmmm ella - ¡Que difícil!- Ella llegó  y... - negó con la cabeza, mejor sin rodeos!- Ella se le declaró a Bonnie  y le dejó una carta... Si eso pasó... - se erizó- Perdón por no decirte. No sabemos que reacción  pueda tener Bonnie pero. No queríamos que tú...

Sus palabras se detuvieron cuando  el chico bajo la cabeza dejando que esos claros cabellos taparan sus ojos... Oh no... ¡¿Están herido?!... Se iba a poner a llorar?! Meg se levantó  de su asiento... Tal vez... Un abrazo podría...

-Chicas... - suspiró el pelituquesa,  levantando su rostro antes de formar una linda sonrisa en el mismo - Ustedes definitivamente son las mejores-aseguró con cierto brillo de diversión en su rostro -sabía que me ocultaban algo pero... No pensé que...

Ambas parpadearon... ¡¿Y las lágrimas?!...¡¿ Y el llanto contenido?!..

-¡BON! -Exclamó la rubia tomando  ahora los hombros de su amigo... Este parpadeó de nuevo -¡No te hagas  el fuerte! LLORA SI QUIERES! - dijo con sus ojos acuosos a lo que el chico negó con la cabeza y agregó un simple "¿Por qué, lloraría?" parpadeó - Porque... Lily... Se le declaró a Bonnie...

-¿Y...?

Confusión.

-Pues... Pensamos que sería un duro  golpe para ti, chico sensible - resopló Meg...

Oh ya entendía.

-Chicas... Ya yo me había planteado esa posibilidad... - susurró sin problemas mientras miraba el postre que sus amigas le habían  comprando, probo la fresa.

-¿He?...

-No es que no me afecte... - reconoció - Pero... No me quita el sueño - Sonrió - No se preocupen...

-¿Porque?...

Raro.

-Bonnie... Dijo que me amaba... - agregó con calma antes de que un suave tono rosa apareciera en su rostro - Y yo confío en él. No creo que me haya metido... Después de todo... Creo que para soportarme es necesario amarme ¿no? - bromeó moviendo sus cejas.

Mientras tanto en el parque.

-Si viniste...-Dijo la peliazul juntando sus manos con cierta inocencia y una mirada de esperanza, viendo como el pelimorado solo asentía con una leve sonrisa. Cielos que nervios...-... Realmente no sabía si ibas a venir porque no fije la hora pero... Ya sabes. Aqui estas, Jejeje

-Jejeje... Bueno... -vaciló unos segundos. Mientras ambos desviavan la mirada hacia diferentes puntos. Realmente ¿Se sentían incómodos entre ellos? Al parecer si -Yo... Te preparé una carta...-dijo el pelimorado extendiendo hacia ella un simple papel blanco, doblado a la mitad. No es que tuviera el conocimiento de regresarle el gesto de la misma forma intelectual a la pequeña, pero esperaba que las habladurías de su padre sobre política y contrato le fueran útiles para escribir algo más o menos decente. -... Jum. Te advierto que no es la gran cosa. No soy fan de la diplomacia. Pero quisiera que la leyeras ahora... -diría en un tono apenado. Mientras llevaba una mano a su nuca. No es que quisiera sonar apresurado por que la contraria leyera su respuesta... Pero debía hacerlo ahí mismo... La peliazul parpadeo un par de veces. Antes de tomar aquel papel.

-Oh... Vaya... -dijo la pequeña sintiendo sus mejillas arder ligeramente- Esta bien.... -sonrió y desdobló la carta con sutileza antes de aclarar su garganta y comenzar a redactar- A ver, dice;... "A la estimada remitente, Lily... Recibo con muchos alagos su carta de declaración... Desafortunadamente... Me hayo bajo el deber de informarle que me hayo bajo el compromiso devoto con otra persona. Por lo que mi dedicatoria queda excluida de cualquier otro intercambio afectuoso personal... Realmente no puedo aceptar su..." es...-era notorio el cambio en su voz al pasar las primeras linéas... Por lo que al final el pelimorado decidió que no era necesario que leyera toda la carta. Mientras esta permanecía con la vista gacha, y él bajaba sus manos. Apartando asi la carta de su vista.

-Yo... Realmente lo siento...-se disculpó en primera instancia el conejo morado. Al no recibir ningún tipo de gesto que le delataran, el estado de la muchacha. Por lo que continuó- De verdad, me pareces, una chica muy inteligente. Linda y muy interesante. Sin dudas hubiera salido contigo.... Pero... -suspiró- De momentos quiero estar bien dedicado a esta persona...-finalizó con cierta pena pero al mismo tiempo que bajaba la mirada. Realmente no era una situación cómoda.

-Je. Si yo... Entiendo...-murmuró la joven temblando ligeramente. Mientras sentía como un intenso nudo se hacía en su garganta y un ardor en sus ojos se hacía acuoso. Y entonces- Um. Esto... Disculpa. No puedo evitar sentirme... Tonta...-se discupó, mentras llevava una mano a sus ojos para quitar aquellas lágrimas. Realmente no quería hacer sentir mal a aquel chico, ella veía venir algo como eso en un principio. Y creyó estar preparada para el rechazo. Pero no esperaba que...

-No. Oye no digas esas cosas.-diría el pelimorado tomándole los hombros. Mientras esta levantaba la mirada unos segundos ante el repentino contacto. Le sonrió abietramente -... Eres una chica muy inteligente. Y yo no soy alguien para hacerte sentir lo contrario....-dijo con seguridad. Después de todo aquella chica tenía como una de sus virtudes ser alguien muy lista, hermosa y segura-... Venga, no llores, no deberías hacerlo. En serio lo siento. Realmente haría cualquier cosa para que no lo hagas...-diría ahora sacando un pañuelo blanco de su bolsillo. Extendiéndoselo a la joven a quién todabía sujetaba del hombro.  

-No. muy bien...-dijo entrecortadamente la peliazul, aceptando el pañuelo. El cual paso por sus rojisas mejillas- Yo entiendo... Solo es cosa del momento... Ya pasará....-diría tratando de formar una sonrisa, mientras su labio inferior tembló un poco. Y otra lágrima caía. Realmente no era una situación agradable pero tampoco le servía que el contrario se sintiera mal. Ella debía ser un poco mas fuerte también. Y superar esa situación. No era culpa del chico. -¿Sabes...? Yo sabía de tu relación con Bon...-dijo. Sorprendiendo quizá un poco al pelimorado- Pero esto era algo que. No se...Yo sentía que... Necesitaba hacerlo para, estar "libre"?... -diría sintiendo ya que sus ojos no lloraban tanto. A su parecer, la peliazul no tenía intenciones de arruinar ninguna relación. Solo quería estar segura de que el pelimorado no podría tener cierta consideración, aunque su relación con el Toy no fuera un hecho. Pero... Era un echo aquella increíble química que demostraba junto al peliturquesa. Y ella no podía evitar eso. Por lo que quisá encararle y asegurarse de que le rompiera el corazón, no generaría más esa falsa expectativa de posibilidad con el animatrónico.

-Te entiendo... -diría el pelimorado. Sonriendo ligeramente para esa chica.- Realmente eres alguien muy valiente... -reconoció con cierta gracia.

Recordando el hecho de como alguien alguna vez, le comentó que las cosas del corazón, las cosas que se sentían. Debían hacerse... Por más que terminaran bien o mal... Porque peor sería quedarse con la duda eterna de "¿Qué, podría haber pasado?". Y realmente Lily se ganaba su respeto por ser incluso más rápida, Aunque como dijo, no podría saber desde cuando esa chica le quería... Por lo que su afecto... No era el mismo incluso en esa situación.

-Je... Gracias por ser amable Bonnie, realmente eres muy lindo por eso...-diría con una linda sonrisa la joven. Mientras volvía a limpiar otra de esas lágrimas debajo de sus lentes, realmente era la primera vez que no tenía que actuar de manera intelectual para agradarle a alguien. Y que este le tratara con tanta paciencia sin obligación de hacerlo. Sin dudas sería difícil olvidarse de él, y el peliturquesa tenía mucha suerte de tenerle, pero tampoco sería una tarea imposible-... Bueno... Al menos puedo seguir siendo tu fan... ¿no? -comentó con gracia. Como una simple ofetra de amistad sin obligaciones. Después de todo y de todos modos admiraba a ese chico de la guitarra. Y ahora tendría otra consideración hacia él...

-Eso me alegraría mucho... -Sonreiría ampliamente el pelimorado. Realmente complacido de que aquella chica no le guardara rencores. Se notaba que era una muchacha con un pensamiento abierto. Toda una mujer. Y realmente eso la hacimía más de lo que cualquiera podría merecer. Incluso alguien tonto como él que la rechazaba por devoción y... Cierta locura que tenía hacia cierto chico "torpe".

Mientras tanto. En la entrada de la escuela. El pelirrojo ya se hayaba un tanto agotado de estar parado esperando. Mientras que su compañera le esperaba ahora sentada en cuquillas en el suelo. Con el rostro recargado en sus manos y mostrando cierta preocupación.

-... Uf... Que se esta tomando su tiempo... -diría el zorro. Antes de tonar como cierto punto viotela aparecía finalmente dirigiéndose hacia ellos con la mirada lijeramente agachada. Se le notaba en la cara que le estaba agotado. Había sido lo más difícil que tuvo que enfrentarse... Suspiró con agotación...

-¿Y bien?, ¿Qué pasó...¡¿Se enojó?!..-diría rubia poniéndose de pie repentinamente, encarando al guitarrista. Quien simplemente suspiró y negó con la cabeza, mientras sonreía ligeramente. Y eso que todavía le faltaba contárselo a Bon... Después de todo él debía saberlo. -¿Ah? Entonces... ¿No te dijo nada?.

-Solo quedamos en ser amigos...-dijo con simplesa mientras se recargaba de la pared junto al pelirrojo.

-¿Y se hecho a llorar o algo?...-preguntó ahora este con curiosidad. A lo que el pelimorado asintió

- Págame-dijo la rubia extendiendo su mano. A lo que el zorro rojo refunfuño antes de sacar de mala gana un billete y dárselo a la rubia. -Jejeje...-rió satisfecha. Nadie debería dudar del encato que podía tener su pequeño guitarrista morado. Aunque podría hacerse rica con eso...

-¡Oigan!

-¿Qué? Es que... Venga hombre... No es que seas lo más..."Wow" del mundo...-diría el pelirrojo con cierta gracia. Antes de recibir un ligero codaso de parte del pelimorado, incitando una suave risa.

Bien. Ahora solo restaba esperar al peliturquesa. Que por alguna curiosa razón, hoy parecía no haber estado presente en tooodo el día. ¿Se habría fugado?... ¿O enterado siquiera de lo que pasó hoy?... Vaya, que estresante era para el morado no saber donde estaba... ¿Le había pasado algo?... Después de todo... Quiza se ofendió por lo de esa mañana... Y si ya estaba en casa... O sea... Si es que no se fue de ahí... ¿Verdad?

A la vez.

-Bueno chicas... Ya debo irme - sonrió el peliturquesa a la entrada de aquel centro comercial, aun ante la mirada atónita de sus amigas ya casi era de noche, se preguntaba ¿qué estaría haciendo su conejito?... ¿Se habría preguntado por él? Sonrió, quien sabe... Si algo tenían en común Bonnie y él... Era lo despistados que eran, aunque no podía negar que había sentido su ausencia en ese día.

- Tengo unas cosas que hacer y no quiero que se me haga de noche- se despidió con la mano- Asi pues. Fue divertido irnos de pinta hoy -les giño el ojo-¡Por cierto! Me quedo con el equipo anti-corazones rotos - rió levantando en su mano aquella bolsa llena de chocolates y pañuelos - Se ven deliciosos~

-¡BON!, ¡Recuerda que no puedes engordar! - agregó Meg con el ceño  fruncido, antes de picar las redonditas mejillas de su amigo- Engorda más y serás un pequeño cerdo...- Bon parpadeó ¡ÉL NO ESTABA GORDO! No era su culpa  tener pómulos rellenitos, infló sus mejillas - Además para nuestra coreografía debes verte como un seductor, no como un gordito gracioso o arruinarás las escenas - agregó cruzando sus brazos, a lo que el moreno suspiró.

-Bien... Como quieran...-agregó antes de darles a ellas la mitad de los dulces... Esas dos...

2 horas después.

Y siendo apróximadamente las 7 pm quizás un poco más, tarde cierto peliturquesa finalmente se encontraba camino a la casa que compartía con el chico con quien tenía algo mas que una amistad... Se estiró un poco al por fin verse frente a la puerta cielos... Caía en cuenta de que en todo el día no había alcanzado a mandarle un mensaje a Bonnie... ¿Lo habría extrañado? Sonrió, bueno tampoco creía que estuviera preocupado.

Sin embargo al abrir la puerta y caminar un poco dejando salir el típico "Ya llegué" solo pudo observar como el contrario levantaba su cabeza dejando a notar que estaba en el sofá... ¿Se habría dormido allí?... Bueno eso sería típico de Bonnie.

-Traje chocolates y un helado derretido - canturreó meneando la bolsa que tenía en sus manos, sin embargo notaba las dudas en el rostro del otro...- Jejeje, me tarde un poco esta vez, porque fui a pagarle la luz y el agua al departamento de mi padre - reconoció, antes de acercarse al sofá y dejar la bolsa en la mesa frente a ellos- Jeje... Si... Ya sé, debo parecer medio tonto haciendo estas cosas, pero el tonto es él. Se le olvida que hay que pagar algunos servicios básicos y yo soy el que guardo un poco de dinero por eso....- negó con la cabeza sonriendo ligeramente - Yo... Solo no me puedo olvidar de que... A fin de cuentas es mi padre...- suspiró- Del resto... Meg y Joy me han tenido secuestrado hoy - sonrió buscando la caja de bombones - ¿Y tu? - le miró de reojo aún sonriente - ¿Qué tal tu día conejito?

El pelimorado, por su paete sentia, que al fin podía volver a respirar al escucharle entrar. Vaya que esta vez si llegó a sentir cierta preocupación. Pues... Ya era bastante tarde y no había rastros del peliturquesa por ningún lado. Llegó a pensar que en serio se habría ofendido por irse con Foxy y por lo de Lily, y se habría ido de la casa. Cosa que descatraba de igual modo, ya que sus cosas seguían en la habitación de huéspedes.

Suspiró cansado, al parecer el menor estaba bien. Ya sentía algo extraño en su pecho, quizá preocupación... O ansiedad de no haberle visto en todo el día... Ni saber nada de su paradero... Joder. ¡Qué, exagerado! Venga ya podía estar tranquilo. Y su corazón dejar de latir así...

-Te fuiste de pinta...-comentó seguro. Notando como el contrario hacia una expresión quebrada y... Solo asentía con pena. Sonrió, no importaba, se compenzaba con el hecho de que era un chico responsable y se portaba bien con su padre a pesar de todo...vaya.-... Ah~, bueno... -ya que preguntaba -Agotador...!-dijo a lo que procedió a explicarse. Mientras volvía a acomodarse en el sofá -Primero que el médico me dijo que ya no debo mover el brazo, si quiero recuperarme en los proximos 5  días. Después, Chica se molesta y nos deja sin comer en tooodo el día. Solo porque le molestó por el hecho de que Lily me escribió una carta de "de-clara-ción". Y Lily! Dios...-suspiró pesado- Juro que si tengo que volver a tener que rechazar a alguien. ¡Prefiero vivir solo y sin amor! Es cruel y se siente feo...Y para terminar recordé que es miércoles y tenía gimnacio, hace un rato que llego. Hehehe....-suspiró por lo bajo. Mientras se recargaba del sofá y volvía a mirar al peliturquesa.

-Oh... Ya veo - susurró el moreno, antes de sonreir cálidamemte y acercarse un poco al contrario- Pobre conejito - comentó dando un suave beso en la mejilla del mismo ante la ligera sorpresa de este, entonces rió por debajo- Si te hace sentir mejor, tampoco la tuve facíl... Por el asunto de tu declaración señor conejito play boy - bromeó- Mis amigas pensaron que  terminaría deprimido, entonces... Arruinaron la camisa de Felíx, se comieron mis tortitas, me sacaron  de la escuela, me llevaron al centro comercial, me sacaron de cada tienda que pisamos, no me dejaron elegir la pelicúla que quise - se encogió de hombros- Pero... Al menos me dieron un buen ¡paquete para corazones rotos / días pesados!- agregó alzando de nuevo aquella bolsa con chocolate hasta por demás-¿Quieres? - preguntó sonriente antes de abrir una caja de bombones y colocarla en la mesa frente a ambos entonces tomó uno y lo metió rápidamente en su boca mientras sus ojos color verde manzana adquirían  cierto brillo, al igual que sus mejillas cierto tono rosa, mientras llevaba  sus manos a ellas-¡ESTAN BUENÍSIMOS! Tienen centro de caramelo - comentó brillante, si... Sin duda si tuviera el corazón roto, si eso no lo animaba mínimo le distraería, rio por debajo antes de mirar al contrario 5 días era mucho...- ¿Podrás, participar?- preguntó en susurro el otro sabía a que se refería

El pelimorado apretó sus labios al sentir cierta gracia de ver como su Bonboncito enloquecía solo por un poco de chocolate. Vaya realmente se se hacía demasiado adorable verle en ese momento. Y para más, aquel deseo de volver a morder sus mejillas volvía... Pero debía contenerse... Después de todo ayer...

Sus mejillas enrojecieron ligeramente cuando este le miró. Y negó con la cabeza.

-Supongo... Que descanzaré el resto de la semana...-decía distraídamente, sonaba perdido. Pues no podía dejar de ver como el peliturquesa enrojecía y se deleitaba con aquellos dulces -... Y... Empezaré la próxima a practicar con la guitarra y ya...-finalizó desviando la mirada hacia otro lado. Sintiendo a la vez un poco de envidia pues... "Ya veo, entonces ¿no quieres?" le escuchó decir esta vez mientras le tendía uno de esos chocolates en su mano y suspiró negando -No debo... -dijo. Y volvió a explicarse -Mi entrenador me recomendó bajar de peso por la lesión para la prueba de admición. Asique lo siento pero no podré acompañarte con "golocinas para el consuelo" hehehe...- rió por lo bajo. Aunque realmente le encantaría estar atorándose de chocolate con su maestro. Aquello era una tortura ciertamente, una con doble sentido incluso.

-¿He?! , ¡¿MÁS?! Te quiere desaparecer - agregó en puchero- Tu te ves muy bien así, no hay necesidad de que bajes más - suspiró, antes de lamer algo de chocolate de sus dedos y tomar otro bombón ¡No podía parar! Estaban deliciosos... ¡TAN deliciosos! Era una pena que su conejito no pudiera probarlos, relamió sus labios- Bueno... Es un alivio - sonrió- realmente quiero que compitamos de nuevo - sonrió un poco creído - Aun que les ganaremos~ - Si... Asi empezaban ellos, la verdad es que sus marcadores estaban bastante parejos, aveces ganaban los animatrónicos, aveces los toys... Aveces no ganaban ninguno de los dos equipos, aunque para prestigio de ellos habían ganado más veces que la mayoría de las bandas de la escuela -Jujuju- rió por debajo, antes de escuhar la voz del contrario decirle "¿No crees que los estas comiendo muy rápido? Tal vez debería guardar para mañana, no es muy sano comerlos todos a esta hora" negó con la cabeza convencido - ¡Que va!, ¡A esta hora saben mejor! - sonrió-  No te preocupes por nada conejito! Soy inmuene a las calorías! -aseguró tratando de imitar el tono del contrario... Y si, tomo 2 bombones más...

El pelimorado, volvió a apretarse los labios. Subiendo las piernas a su asiento. Vaya realmente no resistía a la tentativa de comer chocolate... Menos si el menor se los restregaba de esa forma... ¡No era justo! Él no bajaba de peso por una cuestión de apariencia, sino que era recomendado para su lesión...

Suspiró inflando sus mejillas. Para peor... Nuevamente no podía enojarse con el contrario. No era su culpa!  Pero... Vaya que no... Podía dejar de verle... Ciertamente le estaba gustando mucho esa expresión risueña que estaba haciendo. Llenarse las mejillas así... Sonreir... Era contagioso... Él tambien quería... Quería poder comer chocolate... De esos delicados y finos labios... Relamerse sobre esa achocolatada comisura... Morderlo y... Acabar como...

Parpadeó al sorprenderse a si mismo. Contemplando al moreno como si fuera lo más maravilloso que existiera en el mundo. Bueno... Quizas lo era... Pero... No era momento para pensar en esas cosas. Aquello fue un accidente...

Carraspeó sonrojado, llamando accidentalmente la atención del menor. Quién no hizo más que mirarle con unos grades y brillantes ojos curiosos y unas mejillas llenas de chocolate por dentro. Ligeramente rojas y algó de chocolate en su comisura... Diablos... No podía con eso...

-... Deja de hacer eso...-reprochó frunciendo el entrecejo al desviar la mirada. Extrañando aún más al peliturquesa. Resopló -No comas así frente a mi. ¡No es justo!...-reprochó apretando sus labios con gracia. Ciertamente no tenía derecho a reclamar algo así. Pero... No podía evitarlo.

El ojiesmeralda, parpadeó de nuevo... ¿Su conejito se había enojado?, ¿Porque? Hizo un ligero puchero, con sus mejillas llenas del dulce antes de tragarlo, bueno...Lo admitía, tal vez estaba siendo pesado si recordaba que el otro no podía comer ese, OH DELICIOSO,  dulce. Pero...-¿Seguro que no puedes?... ¿Ni un poquito? - preguntó  acercándose al contrario, mientras este aparentemente trataba de no mirarle entonces le escucho decir "No... No puedo! " suspiró, ¡pero que estricto era! Un solo y minúsculo bombón no le haría nada! Él ya se había comido al menos 7... Y...

Parpadeó y relamió muy ligeramente sus labios... Si era un desastre comiendo cuando algo le gustaba... Asique todavía había dulce... Sonrió por debajo, bueno tal vez podía encontrar la forma en la que el otro, al menos probara aquel manjar... Y seguro sería una cantidad muy pequeña para hacerle daño... Sin más se acercó a la caja y tomó otro bombón antes de comenzar a comerlo, solo que esta vez no de forma rápida, se tomó su tiempo aún que no demasiado, entonces escuchó un "¿Porque sigues?!" De parte del otro, casi tuvo ganas de reír por debajo, antes de tomar las mejillas ajenas, una vez se acercó un poco más a este -Porque... Estoy tratando de darle un pequeño gusto a mi conejito, parece que esta de malas - dijo mientras el otro alzaba una ceja, entonces notó  como la mirada rubí se volvió a posar en sus labios... Bien, eso estaba bien, porque el estaba haciendo exactamente lo mismo- Bonnie...- susurró antes de sin más y en un gesto impulsivo (como solía caracterizarse) besó los labios ajenos....

Como siempre el inicio era lento... Y calido... Aunque esta vez, era...

Mucho más dulce de lo usual~.

El pelimorado gruñó, ¡no estaba enojado! Solo que realmente no le apetecía recibir mimos de ningún tipo en ese momento, ¿o si?... Argh~! Maldición. Ya no importaba... Nada importaba cuando el menor le tomaba y le besaba de improvisto.

Simplemente... Era como si supiera que quería o que necesitaba. Para que se sintiera mejor... ¿Darle los gustos? Suponía que se refería a aquel dulce sabor que estaba sintiendo entremedio de ese beso en ese momento... "Tramposo"... Debía admitir. Porque no había forma en la que él se resistiera a el azucar de no ser que le inducieran bajo otros métodos a comer... Pero bueno. Ahora ya le daba igual seguir pensando en ello... Realmente queria seguir. Relamiendo aquel delicioso sabor de esa boca ajena. Sorprendiéndose de lo que realmente se estaba perdiendo. Ahora no le sorprendía porque el contrario hacia tanto espectáculo de esos chocolates, pues sabian delicioso.

Su lengua teminó de pasar ligeramente sobre el bode de la comisura del moreno. Asegurándose de que aquel rastro de la golocina ya no estaba. Y se separó, sintiendo que el calor se agolpaba en su rostro. Y su respiración estaba ligeramente agitada. Controlándole con un suspiro... Miró a los ojos verdes y satisfechos de su maestro. Quién tomó otro chocolate de aquella caja. ¡Había muchos todavia! No podía creer como el menor perdía el control tan facilmente con ellos... Y quizá no era el único. Pues... No pudo resistirse a ver... Como el moreno volvía a colocar aquella golocina en su boca. Pero sin morderla del todo. Más bien... Le ofreció de esa forma el otro extremo. Con una mirada un tanto traviesa. Insistiéndole...

Se sonrojó abruptamente. Antes de tragar ligeramente... Recordando ese dulce sabor que... Sin dudas sabía mejor de los labios de Bon... Por lo que sin muchos rodeos... Apretó tímidamente con sus labios el extremo que su maestro le ofrecía. Rosando accidentalmente los labios. Antes de fundir aquella mordida en otro sutil y lento beso. Que sin dudas le estaba estremeciendo. Cerró sus ojos... Era tan dulce... Tan humedo. Llevar el ritmo de las mordidas del menor... Que simplemente no podía evitar querer pelear por un poco más... Por lo que no tardó en pasar sus manos a los lados de la cabeza ajena. Suspirando suavemente.

El moreno, sonrió internamente al saberse  atraído por el contrario, sentía  aquellos dedos jugar con sus cabellos, mientras el chocolate  se hacía nada en medio de su beso... Realmente... Era mucho más... Húmedo... Caliente... Y dulce de lo que se hubiera imaginado... Ahogó un ligero jadeo, sorprendiéndose a sí mismo en este hecho... Mientras sus  manos rápidamente se pasaron por la cintura del pelimorado... Lo quería  más cerca.

Maldición... Le gustaba el chocolate, pero había algo que le gustaba  mucho... Pero MUCHO más, suspiró separando sus labios solo para observar aquel ligero hilo de saliva  que aparecía entre ellos... Que mal... Ya se habían acabado el dulce... Pero claro que aún podía tratar de acabar con todo rastro... Lamió  los labios del animatronico  mientras sus manos apretaban con un poco más de fuerza la cintura del otro... Ambos  suspiraron en ese momento.

No podía evitarlo, cuando se besaban, aún que fuera de forma  simple, siempre acababa dejándose  llevar un poco más... Siempre acababa queriendo... Necesitando.

-Bonnie... - susurró antes de comenzar a chupar con suavidad el labio inferior ajeno por unos segundos antes de bajar por su barbilla en un camino de besos.

Delicioso... Muy delicioso... Como ese blanco y delicado cuello que visualizaba en ese momento...

¿Como era posible que le hiciera  pensar en tanto, con tan poco?... Maldición el contrario era... Como su droga...

Una a la que no podía  resistirse.

Lamió tímidamente su cuello.

-Umh...-Bonnie, ahogó ligeramente un suspiro. Mientras sentía como aquel calor avanzaba. No sabía como... Hacía para caer tan rápido en ese momento... Sus ojos brillaban nublándole ligeramente la vista. Por lo que tubo que cerrarlos mientras la ola de calor se agolpaba nuevamente en todo su contraído cuerpo.

No había palabras para cuando el menor perdía el control... No sabía si tenía que haberlas. Simpelente no podía evitar sentir que aquello... Era lo que quería... Un poco más, sentir tan solo un poco más... Solo un poco... Mientras aquella erizante y caliente sensación adormecía unos segundos todos sus sentidos... Irregularizando desorvitadamente su respiración... Mientras intentaba tragar. O... Suspirar... Sin emitir alguno de esos extraños y vergonzosos sonidos...

Jaló con ligereza esos turquesas cabellos. Tratando de buscar el rostro del contrario, quién a duras penas se separaba de su cuello, solo para notar como su lengua se asomaba a su boca entreabierta. Pidiéndole más, jadeó suavemente al besar de nueva cuenta aquella húmeda cavidad que con gusto respondía. Relamiéndose entre si, dejando que algo de saliva escapase en el trayecto. Sin dudas era un beso bastante intenso... Quizá el más fuerte que le habría dado al contrario hasta ahora.

Se aferró como pudo a la cabeza del menor. Al sentir que poco a poco su cuerpo se recostaba sobre el largo del sofá... Relajante... Otro suspiro escapaba de sus labios mientras su maestro relamía minusiosamente su piel que nuevamente recorría. Calentándole cada centimetro que provara. Mientras sus ojos efusivamente se cerraban con fuerza... Acuosos... Al sentir ahora un par de mordidas adicionales que sin dudas le robanan el aliento... Nuevamente sentía aquel calor isoportable recorriéndole el cuerpo. Llegando a extremos que no deseaba llegar todabía. Y que sin embargo tampoco podía resistir o hacer algo para evitarlo... Solo esperar ese pequeño respiro en el que paraba. Dejándole totalmente erizado y sonrojado como para comenzar a respirar con "normalidad" puesto que sus latidos no se lo permitían.

-Bon...-tragó aquel murmullo. Que por un segundo casi sonaba a una suplica por que parase... Ya no iba a soportar más... Si... El contrario seguía... Y sin dudas no podría soportar. No podía seguir conteniéndose si hacía...

Jadeó ligeramente al sentir un tercer aire cuando el menor "le soltó"... Pero seguía sintiendo aquella caliente y agitada respiración contra su cuello. Y.... ¿Acaso su pierna estaba cruzada sobre la del menor...?

Vaya... Realmente aquello no se sentía muy diferente de su sueño.

-B-Bonnie... Y-yo...-susurró agitado el toy, acalorado como nunca en su vida... ¡¿Porqué le pasaba eso?! Acaso era un... ¿Degenerado pervertido?... Es que ¡No entendía! El pelimorado  apenas le estaba permitiendo  besarle... Tocarle de forma muy  superficial y... Él ya sentía como si una llama incontrolable creciera en su interior...

Jamás pensó que sería algo así... Joder, él... Era un chico tranquilo, sereno...¡Siempre lo había sido! Al menos en ese sentido... Pero con Bonnie... Era otra historia, como si se transformara-Hu....-suspiró y tomó la mano del contrario, observando lo desordenados que estaban sus cabellos esparcidos con gracia en la superficie de aquel afortunado sofá donde se encontraba recostado... Entonces sin razonar más comenzó a besar la muñeca del mismo - Te... Amo Bonnie... Te amo - aseguró cruzándose mirada con la ajena que parecía ligeramente cristalizada...

Soltó de nueva cuenta la mano sana del contrario, mientras esté la llevaba contra su pecho... A la vez  que sus labios volvían a reclamar los del chico en un beso que inició siendo profundo... Sus manos finalmente  rompieron aquella invisible barrera y bajaron por los costados del otro  apenas acariciando aquella delgada cintura... Las estrechas caderas... Hasta detenerse sobre sus muslos  donde debieron entretenerse un rato... Suaves caricias en forma de semicírculo. Sus labios chupaban suavemente los del otro, como si curioseara que tan rojos podía dejarlos... Y quizás  hubiera seguido a si... De no haber  cambiado su objetivo a su cuello...

¿Y si dejaba otra pequeña e insignificante marca?... Podía hacerla menos visible... Si esa camisa no le estorbara...

-Ma...-El de tes blanca se contuvo. Apretando sus labios mientras aquel brillo en sus ojos resistía por salir. Joder... Aquello no era correcto... Y sin embargo, se sentía tan bien! Como algo "malo" como eso podía producir un efecto tan opuesto... Y sin embargo... Tan familiar... Realmente era todo lo que habría sentido en su sueño de la noche anterior... No... Eso se sentía.... Mucho mejor... Más claro.

Jadeo ligeramente. Mientras su cabeza se iba de lado, y su pierna se flexionaba ligeramente. En lo que el menor acariciaba aquella suave tela elástica de su ropa deportiva. Realmente era como si una ligera dercarga eléctrica le recorriera. Con cada caricia, reclamándole cada vez más... De aquella prohibida sensación que le estaba enloqueciendo. Realmente no sabía que debia hacer respecto de ello, tampoco podía hacer mucho desde su lugar.

Sus supiros estaban incontrolables. Mientras su rostro estaba completamente rojo. No podía respirar muy bien. Y sin embaro eso era agradable. Aquel calor que quemaba en su pecho se convertía en un insistente deseo por querer tener más contacto. Mientras el menor remordía la piel de su cuello... Suponiendo que estaría en problemas con cierto pelirrojo a la mañana siguiente. Pero eso... No le importaba...

-Auh...

Bon suspiró, antes de formar una sonrisa en sus labios... ¡Diablos!... Ese pequeño jadeo que había apenas escapado de los suaves  labios de su compañero  le hizo estremecer... Joder... Bonnie tenía  una voz tan suave en ese momento. Quería seguir escuchando sonidos  como ese... Pero... ¿Estaba biem? No quería presionar... O asustarle y que este nunca lo quisiera volver a ver... Esas eran ciertas cosas que le frenaban.

Pero ese brillo en la mirada ajena le decía todo lo contrario... Maldición,  él... Él solo... Mordió sus labios  sintiendo que su piel ardía... No sería demasiado pedirle... En ese momento... ¿Qué, le dejara "verle" un poco más...? Buscar un sitio más discreto donde poder dejar todas las marcas que le placiera dejar... Sin embargo, sabía que aquello podía ser facilmente malinterpretado como una proposición indecorosa. Quizás lo era...

Sin embargo prefirió no hacerla... Y en ese momento completo algo que  hasta ahora solo había hecho en sus  sueños... Tiró ligeramente de la camisa del pelimorado... Hasta dejar al descubierto el hombro derecho del mismo... La mirada de este no reflejaba más que sorpresa.

Y más cuando simplemente se inclinó y dió una ligera lamida sobre el mismo, mientras su mano apretaba un poco el muslo izquierdo... Tal vez eso era mucho. Tal vez ya hace rato que debieron detenerse... Pero no importaba... Eso era lo último que deseaba hacer con todas sus fuerzas...

Mordió... Chupó... Lamió, sintiendo en seguida como aquel pequeño y delgado cuerpo le respondía, en entre suaves pero constantes erizamientos.

Los latidos del ojirubi, dieron un vuelco. Mientras su cuerpo se removía ligeramente debajo del turquesa. Apretando el muslo ajeno con su pierna flexionada. Mientras sus dientes se apretaban  para contener aquella fuerte sensación. Gruñó... Casi maldiciendo a su maestro de... Hacerle llegar a esos extremos. Sentía aquella parte de su cuepo expuesta de una forma íntima... Una parte de él decía que no estaba bien... Pero la otra... Simplemente no podía decir lo mismo. Aquella... Insoportable y caliente sensación... Nececitaba... Necesitaba un punto limíte... Algo que desatara aquel intenso nudo que se formaba en su vientre... Algo que bajara aquella tensión que le aferraba a los cabellos ajenos sobre los que suspiraba... Mientras inconientemente apretaba más su pierna que ya se hayaba a la altura de la cadera ajena. Y su mano acariciaba repetidamente la espalda del menor. Desordenando su ropa.

Una pequeña lágrima caliente bajaba por su rojisa mejilla. Mientras miraba al techo de aquella sala... Y sentía la gloria escapar de sus labios al gemir audiblemente. Por más intentos por cubrir su boca que hubiera tenido...

-Uff...-resopló. Mientras una última caliente y húmeda lamida cruzaba por aquella gran marca morada que el peliturquesa había dejado en su hombro... Diablos...

Lentamente su cuerpo se fue relajando. Especialmente en su cadera que en realidad dolía un poco... ¿Tan tenzo había estado?... Bueno, no sentía ninguna molestia de las que podría esperarse... Pero no estaba lejos de estar sensible por ese constante hormigueo que le erizaba. Tembló... Abrazándose nuevamente a los hombros y presionando más aquellos suaves y perfumados cabellos... Mientras que unos cuantos supiros salían de su rojisos y ligeramente hinchados labios, tratando de calmar su respiración y sus latidos...

-Umh... Maestro...-susurró en otro suspiro. Al sentir como el mencionado también se relajaba sobre su cuerpo. Dejando caer lentamente todo su peso encima suyo... Cómodo... Relajante... Incluso sonrió por eso... No le molestaría dormir ahora en ese lugar. Pues, sueño no le faltaba... Jamás se había sentido así en su vida... Y era sorprendente incluso pensar que jamás había pensado en hacer cosas como esas.  ¡Menos con otro chico! Pero sin dudas... El peliturquesa tenía algo que realmente no podía decifrar... Pues si se lo preguntaban... No sabría decir en ese momento que era lo que más le gustaba de él. Si sus mejillas. O sus ojos. O su encantadora personalidad... O esa nueva fieresa con la que le enseñaba cosas nuevas que... Él siendo un inexperto y torpe  y rarito "nerd". Jamás en su vida pensaría probar... Sin dudas... Era cada vez más fuerte y exigida esa necesidad de permanecer junto al menor. Sentir sus latidos... Su voz.. Su amor... Su sabor... Todo en él, le fascinaba... Y no le importaba quedar como un niñato inexperto en todo ese asunto. Después de todo lo era. Y no le molestaba el hecho de que su preciado maestro le introdujera a esas nuevas experiencias... Ciertamente... No tenían nada, absolutamente NADA de malo. -... No te alejes...-musitó en voz baja. Volviendo a hacer presión sobre la espalda ajena con su brazo. Para que el moreno, volviera a reposarse sobre su cuerpo al tiempo que había intentado levantarse... Y reposó su mejilla sobre la cabeza que ahora se reposaba en su hombro. Acarició los cabellos. Mientras otro suave suspiro se le escapaba.

-T-Tendría que hacerlo Bonnie...- recibio como respuesta agitada,  mientras Bon ocultaba su nariz en aquel hombro desnudo frente a sí... Él cual aun estaba ligeramente húmedo gracias a las lamidas que había dado sobre el... Resaltaban ligeras marcas... Rojizas con un leve toque de morado, sonrió -Estás herido...-suspiró tratando de recuperar su respiración - Y yo... Ni aún asi... Puedo simplememte dejar de...-negó con la cabeza, su pulso se aceleraba y su respiración se agitaba... Nada más ver esa piel tan blanca... Y pura,  llevó lentamente su mano a la manga ajena y con cierta lentitud comenzó a cubrir el hombro de este, antes de levantar su mirada y encontrarse con la otra... Escalofrío... No podía  simplemente... Ver un rostro como ese... Y no querer recorrerle con besos, joder... Eso podría traer consecuencias...

Y era un MAL momento para eso, considerando... Que una de las piernas del otro estaba sobre su cadera... Y por eso... Sería muy penoso... Tragó saliva, mejor... Tratar de no pensar en eso, sin embargo era dificíl con los dedos del otro acariciando sus cabellos...

Bonnie no se veía enojado... Y eso le aliviaba, eso... Quería decir que estaba bien que continuaran probando cosas nuevas... Pero... ¿Hasta que punto estaba bien?... Porque... Él había estado, apunto...Más bien, habia estado, A NADA... De quitarle la camisa al más bajo, para poder acariciar por fin directamente su piel... Besar su pecho... Probar todo lo que pudiera, mientras escuchaba aquellos suaves gemidos y jadeos que el contrario luchaba por reprimir... Tan lindo...

Tal vez Bonnie era una especie de Ángel... Entonces ¿Eso lo convertía a él en un demonio... Por... Desearle tanto?...

-Estoy... Perdiendo el control... Muy... Fácilmente... Últimamente....- susurró tomando algo de aire para que saliera su voz.

-Jejeje. Si... Yo igual... -admitió el pelimorado bastante tranquilo a pesar de que su respiración aún no regresaba por completo a la normalidad. Y es que en cierta forma eso le hacía sentir halagado de ser él. Quién provocara la misma locura en el menor. -... Pero... En cierta forma... No importa...-dijo nuevamente. Esta vez bajando aquella pierna del la cintura ajena con lentitud para disimular un poco. Acarició aquella expresión sorprendida por parte del peliturquesa, delinéando un poco aquellas sonrojadas mejillas que se tapaban con algunos mechones rebeldes. Y suspiró... Realmente se sentía afortunado de que el menor siempre se preocupara por él. Y estuviera atento a cuidarle y no hacerle sentir ningún tipo de falta o de descuido. -Sabes que somos inexpertos... Y no es malo experimentar nuestros propios límites, incluso sabes cuando no es bueno seguir. Y de no ser asi... Yo te detendría... Aunque admito que sería difícil saber eso para mi también jeje..-sonrió con calidez, mientras sus mejillas volvían a enrojecerse. Y miró aquellos inseguros ojos verdes, realmente parecía preocupado por afectar su relación.

Supiró. Bueno... Ya lo había dicho una vez. No creía necesario necesitar conocer más personas para estar seguro de que queria más en ese momento. Asique... Quizá... Simplemente necesitaban dar el siguiente paso...

-Sabes... Lo he estado pensando mucho últimamente... Y creo que de verdad necesitamos entrar más en confianza el uno con el otro. Saber hasta donde queremos que esto llegue...-suspiró. Sintiendo repentinamente un poco de nervios en su estómago... Pero estaba bien.. Sentía confianza también... Y quería hacerlo.

Se incorporó. Dejando sentado al menor enfrente suyo y sin más, sonrió apretando sus labios. Tomando la mano de este para calmar un poco sus latidos que se descontrolaban de solo mirar a quellos ojos destellando de curiosidad. Cielos...

-Bon...- nombró. Antes de sentir su pecho golpeando...- ¿Tu... Quieres... Quieres ser mi novio?...-preguntaría sintiendo que un par de latidos se escapaban de su pecho  al hacerlo.


Notas de Autoras.

Es el cap mas largo hasta la fecha creo jajajaja  pero confio en que todo lo que paso era necesario, confieso que estaba tentada a dividirlo pero, no me parecio justo...debia leerse completo.
Asi pues si llegaste  hasta este punto la misma noche te mereces un premio y sino, TAMBIEN, ahora es cuando viene lo chidooooo 7v7
Este cap vale por dos (?

Esta vez no hay spoiler! Pero que esten satisfechos  con el cap deberia bastar (?
Jajaja hasta la proxima semana!
Coman todas sus verduras!
Recuerden que  sus votos y comentarios, son importantes.

Atte : @jessiyaoi111 y @hanoi_chan. 

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