Capítulo 1

En una sociedad como esta, los Doms son los que mandan, mientras que los Subs solo comen sus sobras. Al ser un subgénero nuevo, los afectados no han tenido más remedio que ocultarse y los beneficiados sacan a relucir lo que son.

Que sociedad más injusta.

—Geno, necesito tu ayuda con los nuevos. —dice el jefe de sección mientras sostenía unos papeles—.

El anteriormente llamado voltea a verlo y sonríe de lado.

—¿los que asesinaron un Sub?. —pregunta el albino cruzándose de brazos—.

—sí, pero no te preocupes, Error estará contigo. —responde el contrario sin mucha importancia—. Están en la zona de interrogatorios ahora, así que ponte en posición con Error.

—bien. —Geno camina a un lado del jefe y sigue hasta la zona de interrogatorios—. Idiota.

En una sociedad de Dinámicas, los Subs eran rebajados a simples objetos sexuales, obligándolos a ocultarse y tomar supresiones que aún estaban en periodo de prueba, lo que los hacían peligrosos.

Hace unos años, los niños de todo el mundo empezaron a nacer con un segundo "género", estos se clasificaron en Sub y Dom. En términos de S&M, el Dom es el Sádico en la relación y el Sub el Masoquista.

—¡hey Geno, De rodillas!. —grita uno de los tipos que estaban encarcelados, pero el albino hace caso omiso y sigue caminando—.

—¡Espera Geno!~. —grita otro mientras se reía, sabiendo que el menor de todos modos no le haría caso—.

Los Doms tienen una cualidad única, la cual le afecta a los Subs en gran manera.

Tienen unos códigos, estos hacen activar un cierto interruptor en los Subs, lo que los hacen vulnerables y deseosos de ser dominados.

Las dinámicas era un tipo de enfermedad, ahora es considerado científicamente como un nuevo género biológico, este género empezó a afectar a los niños recién nacidos hace 21 años y hasta el momento, ningún bebé a nacido sin esa nueva cualidad. Solo depende de la suerte para saber si naciste como un Dom, o la desgracia te llevo como un Sub.

—Geno, llegaste. —exclama Error con un tono serio, mientras veía sin despegar su mirada de la dichosa sala de interrogatorios—. ¿Crees que nos causen más problemas que los locos que ya están?.

—puede que sí, pero no te alteres, el puesto del mayor idiota siempre será tuyo. —alega Geno con una sonrisa, haciendo que el moreno relaje su mirada y suelte una leve risa—.

—claro, hermano. —responde Error sin dejar de mirar la puerta—. ¿Tienes tus supresores?.

—sí, aún tengo un poco, durarán hasta mañana seguramente.

Los supresores, otro tema importante.

Estos son unos medicamentos inventados cinco años después de que iniciara la "enfermedad", pero los primeros prototipos tenían efectos secundarios fuertes en los niños, por lo que tuvieron que cancelarlo y dejar de producirlos por un tiempo.

Después llegaron unos nuevos, estos ya controlaban mejor las dinámicas, pero aún no eran lo suficientemente fuertes para algunos.

Hace 5 años, los primeros supresores oficiales fueron sacados a la venta, estos ya venían con fuertes hormonas y eran resistentes a cualquier Dom.

Pero eran demasiado caros.

Los ataques vinieron unos tras otros, los Subs caían en una especie de coma cuando eran violados por los Doms, aunque aún no está especificado el porqué. El mundo ya no era un lugar seguro.

—Error, estos son los que van a estar adentro. —dice la encargada dándole una tabla de datos al mayor—. También... Geno.

El albino voltea a ver a la chica, con curiosidad.

—entre ellos está un Sub... necesito que lo lleves a la zona segura y después de eso se necesita tu ayuda con los nuevos Doms, espero que entiendas. —Geno asiente ante la "petición" y casi inmediatamente se abre la puerta donde se estaba llevando a cabo el interrogatorio—.

—muy bien, hagan una fila. —exclama Error sosteniendo los papeles, dispuesto a pasar lista—. Horror.

El anteriormente llamado chasquea la lengua y da un paso al frente.

—Nightmare. —el susodicho da un paso al frente sin decir nada—. El Sub, Ink. —el menor da un paso como forma de decir "presente"—.

Geno toma del brazo a Ink y lo jala fuera de la fila.

—iré a dejarlo, nos vemos en las celdas en donde se pondrán. —dice Geno para después llevarse al contrario hacia la "zona segura"—.

—siguiente, Reaper. —pronuncia Error una vez Geno abandona la sala—.

—...

—...

—¿eres un Sub también?. —pregunta Ink sin mirar al contrario—.

—sí, así que no te preocupes. —responde Geno, sabiendo lo que probablemente siente el contrario—.

Ink al escuchar eso, suelta un suspiro y sonríe levemente.

—eso es bueno... es que no tengo supresores conmigo, esos idiotas se los llevaron todos... . —explica el menor desviando la mirada—.

—¿cuáles de todos los que hay?. —pregunta Geno, intentando relajar el ambiente—.

—los que estaban conmigo, antes de llegar aquí, ellos me lo robaron todo y me acusaron por ser cómplice, pero al no haber muchas pruebas, me dejaran salir pronto... al menos eso espero...

—eso es deprimente. —pronuncia Geno sin mirar al contrario, no era el primer Sub que intentaba ganar su confianza diciéndole que era inocente—.

—piensas que estoy mintiendo, ¿no?. —pregunta Ink bajando la mirada, lo que sorprende un poco al contrario—. Supongo que eso deberías creer... solo te digo algo, uno de esos Doms es inocente, incluso más que yo...

Geno suspira y abre una celda vacía para después poner en ella al contrario y cerrarla con llave.

—no te preocupes, esta zona es de puros Subs y el encargado soy yo, por lo menos esta sección. Así que los supresores no son un problema.

Geno se da media vuelta y empieza a caminar, dejando atrás al contrario.

—gracias... . —agradece el menor bajando la mirada, él no merecía estar ahí—.

"¿Uno de los Doms es inocente?, ¡¿mataron a un Sub, como podría siquiera ser inocente con tal culpa?!". Se pregunta Geno con el ceño fruncido, mientras caminaba con rapidez hacia la zona donde se suponía que estaban los nuevos presos.

Al llegar, ve a Error con un poco de sangre escurriendo de su frente, lo que alarma al albino.

—¡¿qué sucede aquí?!. —pregunta Geno sacando su arma mientras corría hacia el menor—. ¿Qué pasó, Error?.

—dos escaparon... se fueron hacia el almacén, uno estaba persiguiendo al otro, no te preocupes por mí, ¡ve!. —grita el menor empujando al albino hacia la dirección donde se habían ido—.

Geno no lo piensa dos veces y va hacia aquel lugar, dispuesto a buscarlos.

De camino hacia el almacén, algunas cajas estaban tiradas y las cosas están tiradas en el piso, signo de que el que estaba en frente estaba tratando de detener al que lo perseguía.

—¿será en serio que uno de los tres es inocente?. —pregunta Geno en voz baja, pero en vez de una respuesta, alguien lo toma del brazo y lo jala hacia atrás, ocultándolo en un estrecho espacio entre las cajas—.

Geno reacciona y empuja al contrario, para después apuntar con su arma al susodicho.

—wow, tranquilo pequeño, vengo en paz. —dice el contrario, poniendo sus manos en frente como signo de "cálmate"—. Créeme que estás más seguro aquí que allá afuera.

—identifícate. —pronuncia el albino con un tono serio, sin bajar el arma que tenía en manos—.

—soy de los recién llegados, ya sabes quiénes somos, ¿no?.

—solo me sé el nombre de dos, tú eres el que me falta...

—... Reaper.

—bien, ahora tendrás que acompañarme, lastimaron a uno de mis colegas y eso se sanciona con-- mnh!. —el albino es callado por la mano del mayor, obligándolo a cerrar la boca—.

—shh... ese sujeto está loco, no durará en matarme si me ve...

Geno abre los ojos como platos y deja de oponer resistencia, mira hacia afuera de donde se encontraban y ve como pasa por un lado de ellos el otro criminal, con una mirada asesina en sus ojos.

Después de unos segundos, Reaper destapa la boca del menor y suspira.

—subdrop. —pronuncia el Dom con un tono serio, lo que desconcierta un poco al albino—.

—¿qué?...

—subdrop, es el coma y muerte por el que caen los Subs, es un término reciente, así que no creo que lo conozcas aún.

—¿Sub...drop?, deja de estar inventando palabras raras, tengo que llevarte con--.

—ya sabes, cuando un Sub muere inexplicablemente después de que lo violaran, hablo de esas situaciones... . —Geno baja la mirada y suspira, recordando a todos los que ha tenido que encerrar por causar tal muerte "inexplicable" en el Sub—.

—solo mueren y ya, como toda violación común.

—no es así. —Reaper toma la mano del albino y la entrelaza con la de él, haciendo que Geno frunza el ceño—.

—¿qué estás--?.

—es como esto... ahora mismo sientes mi calor, ¿no?... es cálido y se siente bien... . —Geno mira la mano que lo sostenía, y después mira la cara del dueño de aquella mano, era cálido—. Pero ahora... . —Reaper suelta de repente la mano del albino, hasta se podría decir que con un poco de brusquedad—. ¿Qué sientes?...

Geno traga saliva y mira la mano con la que anteriormente estaba sosteniendo al contrario, ahora se sentía un vacío y...

—frío... . —Geno baja la mirada y siente aquel frío subiéndole por el brazo, pero un calor incesante se apoderaba de él a la vez, era extraño—.

—¿ves?, es lo mismo con ellos. —dice Reaper con una sonrisa, para después palmear la cabeza del menor, haciendo que Geno se estremezca con el contacto—. Los Subs se sienten vacíos al ser abandonados, el dolor de estar solos los apodera y la depresión termina con ellos. Eso es subdrop.

Geno se sonroja y avienta la mano de Reaper para después verlo con enojo.

—es suficiente, te llevaré a tu celda.

—espera... ¿eres un Su--?.

—te encontré. —susurra alguien apareciendo en frente de ellos—.

El tercero los toma de los brazos y los saca de aquel "escondite".

—maldito Reaper... por tu culpa estamos aquí... me ocuparé de terminar con esto de la manera más lenta y tortuosa posible... . —dice aquel sujeto mientras apuntaba a Reaper con un pedazo de vidrio roto y la misma mirada asesina que antes—.

Geno se estremece con la situación y saca con cuidado de su bolsillo el inmovilizador eléctrico, el sujeto se prepara para atacar al azabache, pero antes de que sucediera algo peor, Geno lo inmoviliza con la maquina y hace que el psicopatía caiga desmayado.

—está loco... pude sentir su mirada, aunque no iba dirigida a mi... . —dice Geno con una expresión de pánico mientras le ponía las esposas al psicópata desmayado en el piso—.

—... oye... ¿tú eres un--?.

—¡llegaron los refuerzos!. —dice Error entrando al almacén con otras tres personas—.

Error al ver a Reaper, lo toma de las muñecas y le pone las esposas con brusquedad.

—agarren al otro y vámonos, la sanción será puesta en las celdas aisladas. —dice Error sujetando con fuerza a Reaper—. Geno, ¿sin problemas?.

El albino desvía su mirada hacia Reaper, pero este solo le sonríe con mofa. Geno frunce el ceño y regresa su mirada hacia Error.

—no, pueden llevárselos...






—ya pasó una semana, ¿uh?. —se queja Error con un suspiro, haciendo llamar la atención del albino a su lado—.

—¿de qué hablas?. —pregunta Geno tomando su café matutino, era la hora del desayuno—.

—hoy sacan a Reaper de aislamiento. —responde Error cruzándose de brazos, pero lo único que obtiene como respuesta es una escupida de café por la impresión—. ¿Tanto te sorprende?.

—n-no... es solo que... Horror seguirá en confinamiento, ¿verdad?. —pregunta Geno limpiándose la boca mientras recordaba aquel asesino que casi mataba a Reaper—.

—sí, él se ganó una semana más así que no te preocupes.... bueno, yo iré a ver la zona protegida.

—últimamente estás yendo más para allá. —alega el mayor tirando el vaso desechable donde anteriormente estaba tomando el café—. ¿Razón?.

—no es nada... solo que se ha vuelto más interesante... bueno, nos vemos luego.

Error se va dejando solo al contrario, el cual suspira al recordar el tacto de Reaper. En el momento cuando se tomaron de las manos o cuando Reaper le palpó la cabeza, se había sentido tranquilo y la vez, un poco feliz. Pero cuando aquel azabache empujó su toque y rechazó su mano, un frío y calor invadieron su brazo, lo había hecho sentir muy mal y deprimido. ¿Por qué?.

—Geno, se necesita tu presencia en la sala 11B, rápido. —llama alguien desde la radio, el albino vuelve a suspirar y aprieta el botón para contestar el walkie-talkie—.

—voy en camino.






—¿cuál es la emergencia?. —pregunta Geno poniéndose al lado de Fell, el encargado de esa sección—.

—recuerdas a los nuevos, ¿cierto?, pues ahora necesito tu ayuda para controlarlos.

Geno y Fell voltean la mirada y ven a un preso intentando golpear a Reaper mientras era sostenido por dos guardias, pero Reaper sólo miraba al otro como una simple molestia.

Geno suspira y saca su silbato, aspira aire y sopla con fuerza el objeto, haciendo que todos le pusieran atención.

—muy bien malditas ratas, si no se ponen en una línea para llevarlos a sus celdas en menos de tres segundos, yo mismo me encargaré que sus malditos traseros no salgan de aquí en mucho tiempo. —todos los presos se estremecen y comienzan a formarse con rapidez—.

Una vez que todos estaban formados, fueron llevados de uno en uno hasta su celda.

—muy bien, hora de entrar. —dice Geno guiando a unos cuantos a su lugar, pero cuando menos lo piensa alguien le toca el hombro, alarmándolo—.

—no me han dicho a donde ir. —dice el azabache de antes, con la mayor calma del mundo—.

Geno suspira y empieza a caminar hacia la segunda planta, siendo seguido por Reaper.

—tu orden los hizo escamarse, pero no eres un Dom, ¿cierto?. —pregunta Reaper con una sonrisa, molestando al contrario—.

—lo que yo sea no tiene nada que ver contigo, así que mantengamos nuestros asuntos aparte.

—bueno... yo soy normal. —dice Reaper sin darle mucha importancia, pero Geno se detiene a medio paso haciendo que el contrario choque con su espalda—. ¿Y ahora qué te sucede?.

—¿eres normal?... ¿naciste antes de que empezara todo?... . —pregunta Geno, volteando a ver al mayor—. ¿No eras un Dom?.

—se podría decir que si... un día antes de que empezara todo, yo nací, así que no tengo dinámicas en mi cuerpo, al menos es lo que me dijo el doctor... ¿no que nuestras vidas privadas no te interesaban?.

—ah--... ammm... . —Geno se sonroja y sigue caminando, pero esta ver más rápido—. ¡Cállate!.

—oye oye, no tan rápido. —el azabache lo vuelve a seguir con una sonrisa en el rostro—.

—aquí es, ahora entra para que pueda cerrar. —dice Geno aún con el sonrojo adornándole las mejillas—.

—bien, bien. —el azabache entra y Geno cierra la reja asegurándola con la llave—. ¿Me vas a cuidar desde ahora?.

—cuídate tú solo, idiota. —responde el menor, con el ceño fruncido—.

—supongo que tendré que hacerlo... . —Reaper suspira y en un momento de descuido por parte del contrario, el azabache posa su mano en la cabeza del albino, atravesando las rejas—. ¿Pero yo puedo cuidarte a ti?.

Geno se sonroja por el tacto, de nuevo estaba esa sensación, el calor abundaba su rostro, y ese calor lo empezaba a recorrer por el cuello hasta su pecho. Se sentía bien. Quería que llegara más abajo. Quería que le ordenara algo. Quería ser... dominado...

—n-no seas idiota... . —Geno se separa de aquella mano y por un momento siente que le fallan las piernas—. Puedo cuidarme por mí mismo...

—ok, lo que digas princesa. —responde Reaper para después alejarse de las rejas e irse a la cama—. Nos vemos luego.

—si... adiós. —Geno también se aleja y regresa por donde vino, poniéndose de mal humor casi de inmediato—.

—bien, Geno necesito que--.

—hazlo tú, idiota. —dice el albino interrumpiendo a Fell, el cual se sorprende de escuchar aquellas palabras provenientes del menor, nunca se comportaba así—. Iré a la zona segura, no me molesten.

—ok... . —responde Fell aún sorprendido, dejando que Geno se fuera—.






—¿entonces te sentiste mal?. —pregunta un albino mientras comía el almuerzo, era hora de la comida—. Pero dijiste que él es normal, ¿no?.

—si... y creo que también le hablé mal a uno de mis compañeros... . —responde Geno, frunciendo el ceño ante tal recuerdo—.

—puede que él te haya mentido y en realidad sea un Dom. —dice Ink como si nada, para después levantarse de su lugar con todo y bandeja, dispuesto a dejarlo en su lugar—.

—se suponía que era un Dom, pero aunque haya sido así, siempre tomo mis supresores, es imposible que haya sentido algo. —refuta el mayor, aumentando su molestia—.

—bueno, si es un Dom, cuando te ordene algo vas a tener que obedecer, así que solo te queda probar.

—¡ese no es el punto!, ¡¿por qué demonios siento algo si estoy tomando mis supresores?!. —pregunta Geno con molestia, sobresaltando al contrario—.

—ok... hay que calmarnos, solo piensa en opciones lógicas, cosas que habías escuchado o no sé, cualquier cosa cuenta. —responde Ink abriendo la puerta de entrada al comedor, pero al salir, se encuentran a uno de los recientes presos, el más calmado hasta el momento y que ni siquiera captaba la atención—.

—Nightmare, no es hora de los Doms, tienes que volver a tu celda. —exige Geno frunciendo el ceño—.

—pero tengo hambre... . —responde el contrario, ladeando la cabeza—.

—la hora de comida de los Doms es en media hora, si no te vas te llevaré yo mismo a tu--.

—nunca dije que quería comida... . —dice Nightmare, interrumpiendo al menor—.

—¿qué?. —pregunta Geno sin entender el significado de aquellas palabras—.

—... . —Nightmare se queda callado, para momentos después sonreír de lado, cosa que espanta a Ink y lo hace salir corriendo de regreso hacia el comedor—.

—¿qu-- ¡Ink!. —Geno iba a seguirlo, pero el mayor lo toma del brazo y lo acerca para susurrarle al oído—.

—ven...

Geno se estremece hacia tal llamado, nunca había sentido una mirada tan fuerte como la del mayor. Nightmare empezó a alejarse, y casi por instinto el albino dio un paso en su dirección.

—¡basta!. —grita alguien sacando del aturdimiento al menor—.

Night chasquea la lengua y se va de forma rápida.

—¡¿qué demonios estabas haciendo?!, ¡¿acaso no te tomaste tus supresores?!. —pregunta el que anteriormente había gritado, el albino voltea a verlo y se encuentra con la mirada molesta de Error—. Ink me llamó y me dijo que un Dom entró sin permiso, ¿qué sucedió?...

—... mis supresores... ya no funcionan...

~choco~

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