El rescate

Los chicos entraron, y noquearon a los guardias que estaban en la entrada, y, entraron sigilosamente, para luego tomar un par de llaves, y darse las a Aomine y Murasakibara

-bien, chicos, Aomine y Murasakibara irán a buscar a Kise y Himuro, Kagami, Midorima y yo, crearemos una distracción, una vez que hagamos la distracción, tendrán 15 minutos para encontrar a los chicos, si no lo hacen en ese tiempo....se acabo todo- les explico Akashi el plan, para luego darles una advertencia, a lo que todos asintieron, entonces, los de la distracción, comenzaron a disparar a unos guardias, pero no en puntos vitales, pues tampoco querían ser asesinos, y en cuanto llamaron la atención, Aomine y Murasakibara salieron corriendo en busca de sus parejas, y se separaron en un momento donde había 2 caminos

-Ryouta!- llamo Aomine al rubio, y así siguió, esperando una respuesta

Mientras que el rubio deseaba que Himuro estuviera bien, y que pronto lo sacaran de ahí, y como si sus suplicas fueran escuchadas

-Ryouta!- escucho una voz llamarlo, y sabía de quien era esa voz, pues la reconocería, fuera donde fuera

-Daikicchi!- grito el rubí acercándose a la puerta para poder ver si veía a Aomine

-Ryouta!- lo llamo el moreno una vez frente a la celda

-Daikicchi, viniste!- dijo el rubio sonriendo, al borde de las lágrimas

-no te preocupes Ryouta, voy a sacarte de aquí- dijo el peliazul, mientras metía la llave en la cerradura, y la abría sacando al rubio, el cual se lanzo a abrazar al contrario

-es hora de irnos- dijo, y tomo al rubio de la mano para sacarlo de ahí

Mientras que a Murasakibara no le estaba yendo tan bien, pues como encontraría a su Himuro en un lugar tan grande y en tan poco tiempo

-donde estas Tat-chin- se decía a si mismo, mientras recorría los largos pasillos, y cuando estuvo apunto de perder la esperanza, escuchó algo

-Atsushi, Atsushi!- esa voz, era de su pelinegro, repetía su nombre una y otra vez, se oía quebrada, haciéndose notar que el joven estaba llorando, y sin hacerse esperar, el pelilila corrió tan rápido como sus piernas se lo permitían a donde provenía la voz

Pero mientras que en ese momento donde se encontraba Himuro

Al pelinegro ya estaba casi desnudo a excepción de su ropa interior, mientras que el resto, ya se había perdido en el cuarto, mientras que el pelinegro solo estaba llorando y sollozando, mientras ese hombre comenzaba a manosear lo, entonces, la imagen de su pelilila cruzo por su mente, y sin poder evitarlo, comenzó a llamara lo

-Atsushi, Atsushi!- decía, pero aunque el pensaba que no vendría, grande fue su sorpresa al ver como la puerta era abierta, y de ella aparecía un Murasakibara muy enfadado, y al ver en la situación en la que se encontraba Himuro

-voy a....APLASTARTE!!!- grito enfadado, tomando al tipo por el cuello y estampando lo contra la pared, para luego encestar le un golpe de lleno en la cara, dejando lo inconsciente, y una vez se calmo, se acerco a Himuro y lo desencadenó

-Tat-chin!- dijo el pelilila y lo abrazo con fuerza mientras dejaba caer un par de lágrimas, al igual que el pelinegro

-Atsushi, viniste- dijo sollozando

-te extrañe- le dijo Atsushi al contrario mientras le secaba las lágrimas

-yo también- le correspondió mientras sonreía

-voy a sacarte de aquí Tat-chin- dijo, y se quito su chaqueta, para ponerse la al pelinegro, y que no estuviera tan expuesto, lo cual funciono, ya que la chaqueta le llegaba a la mitad de los muslos, entonces Atsushi cargo a Himuro, estilo princesa, y lo saco de ahí, reagrupando se con el resto

-detengan los se están llevando mi mercancía!- grito el jefe

-Akashi! Vámonos!- le grito el peliverde, a lo que este lanzo una granada de humo que se habían encontrado en el arsenal, y durante la confusión, escaparon, y una vez en la mansión

-menos mal que ya todo esta bien- dijo Takao soltando un suspiro con pesadez

-a todo esto, que es un doncel?- pregunto Furihata

-buena pregunta, iré a investigar- dijo Momoi, y salio de la mansión

-bueno, deberían quedar se hoy, yo llamaré a las autoridades, y les informaré- dijo Akashi, y todos fueron guiados a las diferentes habitación donde dormirían, por Furihata

Y así después de ese día alborotado, todos pudieron dormir con tranquilidad al fin.

A la mañana siguiente, todos se encontraban en el salón, después de haber desayunado, pues la pelirosa había descubierto algo, y se dirigía para allá, hasta que entonces alguien tocó la puerta

-yo abro!- dijo Furi, y abrió la puerta, dejando pasar a la pelirosa

-que era lo que tenías que decirnos Satsuki?- preguntó Aomine

-bueno, ayer preguntaron que era un doncel, y estube investigando, pero aunque no encontré mucho, lo que descubrí, es esto- dijo la chica poniendo un par de papeles en la mesa, lo cuales, Akashi tomo, y al leerlos, sus ojos se abrieron en sorpresa

-así que, esos tipos querían vender los porque pueden concebir?- preguntó Akashi confundido, al igual que los otros

-así es, resumiendo, un doncel es un chico que puede procrear- les explico Satsuki, y todos se quedaron callados, tratando de procesar lo que acababan de escuchar

-es demasiada información de golpe, necesito recostar me- dijo Aomine llevando se las manos a la cabeza

-el pequeño cerebro de Ahomine no pudo soportar tanto- dijo Kagami burlón

-callate Bakagami!- le grito este, y se pusieron a pelear

-bueno, ahora que sabemos la razón por la que esos hombres querían a los chicos, debemos ser mas precavidos- dijo Akashi, y todos estuvieron de acuerdo

Una vez así, todos se fueron a sus casas, y Aomine y Kise, se fueron al viejo departamento, donde antes vivía Kise, que había estado siendo mantenido por su madre, y ya ahí

-gracias por salvar me- le dijo Kise al otro mientras lo abrazaba, a lo que el otro correspondió

-lo haría una y otra vez- le respondió, comenzando a besarlo, y el otro no tardo en corresponder, después se separaron un poco

-te amo Ryouta, aunque no te lo diga seguido, eres lo mas importante que tengo- le dijo comenzando a besarlo de nuevo, para luego morder levemente el labio inferior del contrario, para pedir permiso, a lo que el otro acepto, y el rubio abrió la boca, dando permiso al moreno de entrar en su boca, entonces comenzó una batalla de lenguas, y por ser de ellos, no se habrían separado, pero la falta de oxigeno hizo que se separaran, dejando un hilo de saliva

Sin mas el moreno no se hizo esperar, y recostó al rubio en el sillón, para comenzar a besar y mordisquear su cuello

-Ah!- gimió el rubio, entonces, el moreno comenzó a acariciar al rubio por debajo de la camisa, y se le acerco al oído, y le susurro....

Continuará...

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