Un Corazón Celoso


Compartir a la misma mujer le producía a Naraku un gran odio, no hallaba la razón del porque su mejor amiga le interesaba tanto ese hombre que desde su llegada causó gran impacto en toda el aula, solía suceder en Kikyo que fuera siempre tan distraída y elocuente, siempre soñando en silencio, con su mirada perdida, despejada de toda realidad y ese día, sus ojos no dejaban de mirar a Inuyasha, como si estuviera encadenada a el, forzada a sumergirse constantemente en sus mejillas, en sus labios, en sus párpados.

Inuyasha: ¿Kikyo?... Estás prestando atención *Pregunto acercándose demasiado a rostro con un gesto de ingenuidad*

El corazón de la mujer exaltó e hizo que tirará su estuchera.

Kikyo: Lo siento Inuyasha... ¿Que es lo que decías? *Se estiró desde su asiento tratando de alcanzar la lapicera que se encontraba a unos centímetros de Inuyasha*

Inuyasha: Está bien... Solo te preguntaba si podías explicarme este tema *Añadió y al mirar que su amada no alcanzaba el objeto él decidió tomarlo por ella*

Sin embargo, Kikyo se inclino un poco más logrando llegar a su estuchera al mismo tiempo que él estiraba su mano para levantarla, estuvo a nada de tocarla y se retiro inmediatamente muy preocupado, de llegar a rosar su piel así sea solo un segundo, su verdadera forma se mostraría y en ese mismo instante sería sellado entre el mundo espíritual y el real.

Se extravió ocultándose en el libro que tenía en su mesa, tomo su lapicero e hizo como si estuviera concentrando escribiendo, pero solo estaba haciendo garabatos, no quería volver su vista a ella suponiendo que ese movimiento anterior que hizo fue sumamente extraño, entre el ruido de los estudiantes hablando y el sonido que ellos producían al correr, al reír, al gritar, lo ensordecieron dejando solo oir palabras indescifrables e incomprensibles. Así Kikyo junto su banca con la suya dispuesta a explicarle aquello que quería entender, pero sus palabras no lograba distinguirlas y por los nervios que tenía se sentía como un idiota, en su interior colapso y solo asentía sin comprender porque no llegaba a escuchar con claridad.

Fue cuando la voz dentro de su mente volvió a hablar.

"Inuyasha, Kikyo está demasiado cerca de ti, no dejes que te toque evita que suceda un desastre"

Se limito a seguir junto a ella y se puso de pie con la excusa de que tenia que dirigirse al baño, aún no podía oír así que no escucho la respuesta de Kikyo, salió del salón bajando las escaleras lentamente y con un seño de confusión suspiró deslizando su palma sobre el barandal, la idea de llegar a tomar su mano caminado junto a ella se ausento, de ser tan común y normal, tantos deseos desaparecieron. Poco a poco su sentido volvía a regenerarse, ya podía escuchar sus propios pasos al pisar cada escalón, entonces huyó rumbo a los baños y volvió a encontrarse con su reflejo viéndolo como un completo desconocido en el espejo, gloria y felicidad fue lo que ofrecía aquella estrella, pero el precio a pagar era muy alto poniendo su vida en riesgo, pero aún así no podía perdonarse desperdiciar tal oportunidad que le fue dada. Esperaba poder calmarse, abrió el grifo y espero unos segundos a qué el agua callera, se apoyo del lavabo mientras sentía el tiempo tan vacio, tan profundo e incierto, como si estuviera en un sueño.

Inuyasha: Amala así, tal cual es ella, pero ella no te amaría tal cual eres, un simple perro que solo ladra a la luna, incapaz de morder, de atacar, un animal herido enamorado... Eso soy *Se dijo a si mismo mientras miraba su rostro empapado en el espejo*

Kikyo se quedó en su asiento aguardando el regreso de su amigo el cual minutos antes había lucido algo aturdido, esperaba que se encontrará un poco mejor cuando una mano la sorprendió por detrás tocando su cabello.

Se trataba de Naraku al parecer quería colocarle en su oreja una bella flor azul, talvez lo hizo como ofrenda de paz o una disculpa ante su anterior comportamiento pero no dejaba de sonreír mientras la miraba.

Kikyo: Naraku... *Dijo algo sorprendida*

Naraku: ¿No es linda?... Se te ve muy bien Kikyo

Kikyo: Su-supongo

Naraku: Oye... Hace un momento me puse a pensar... Bueno pense pues que talvez deberíamos no se... Después de ir a la casa de Tsubaki podríamos ir a la mía... Quiero enseñarte algo que hize y que no pensaba dartelo hasta que encontrara el momento perfecto y creo que ya llegó ¿Que dices?

Kikyo: Oh bueno es algo repentino creo

Naraku: Si lo sé... Pero que sepas que no importa si no quieres ir, bueno yo lo comprendere

Kikyo: Está bien Naraku, me gustaría visitar tu hogar

Naraku: ¿De verdad Kikyo? Eso es perfecto muchas gracias... Ya verás lo que tengo preparado se que te gustará mucho *Respondió con entusiasmo mientras sonreía de labio a labio*

Kikyo: Estoy segura que si *Correspondió a su sonrisa*

Su amigo se incorporó y tomo a Kikyo de la mano llevandosela fuera del aula, ella no se opuso el maestro había faltado a esa clase así que no se preocupo. Naraku quería ir con ella al jardín y tomar un poco de aire fresco mientras platicaban un rato ellos dos solos, pero Inuyasha quien se dirigía hacia ellos subiendo las escaleras interponiendose entre su camino.

Kikyo: Inu...

Naraku: Tu de nuevo... ¿Es enserio? ¿Acaso no nos puedes dejar solos ni un segundo sin que te aparezcas para interrumpirnos?

Inuyasha: De acuerdo... Yo solo le pregunté a Kikyo a dónde se dirigía

Kikyo: Está bien Naraku no tiene nada de malo además...

Naraku: Además Inuyasha creo que deberías irte ahora mismo

Kikyo: Te estás comportando de una manera extraña *Dijo mientras se soltaba se su mano*

Naraku: Kikyo... ¿De verdad vas a estar de su lado? ¿Que te sucede? *Pregunto incomprensible*

Kikyo: Esa pregunta no me corresponde contestarla yo, más bien deberías ser tu el que se pregunté si te encuentras realmente bien... *Paso al lado de él huyendo de ese incómodo momento*

Naraku: ¡Kikyo!... ¡Espera! *Exclamó llendo tras ella y sujetándola fuertemente del brazo*

Kikyo: Naraku déjame *Dijo tratando de safarse*

Inuyasha: ¡¡Suéltala ahora mismo!! *Se aproximó a ellos muy enfadado*

La escena se remontó a un ambiente ostil con Inuyasha apunto de apartar a Naraku de Kikyo, pero si lo tocaba; él siendo el espíritu de un animal y su adversario siendo el de un ser humano el equilibrio entre la magia y el poder se desbordaría y  rompería el echizo que lo mantenía en la figura actual que tenía, transformándolo de nuevo a su forma original de una bestia.

Naraku: ¿Kikyo porque defiendes a este chico?... ¿Es que acaso ya no me consideras tu amigo? Apenas lo conociste hoy no sabes cuáles son sus verdades intenciones y te portas con él de una manera que no puedo ignorar

Kikyo: Naraku... Acaso tú...

Naraku: Porsupuesto que no! *Respondio inmediatamente sonrojado y la soltó*

Su mejor amigo se quedo unos segundos mirándola asustado mientras callaba, con el corazón exaltado al punto en el que se le dificultaba respirar dió un paso hacia atrás.

Kikyo: ¿Porque? *Quiso acercarse a él*

Naraku: ¡No digas nada más... No es de tu incumbencia ni siquiera sabes de lo que hablas!... ¡Yo no siento tal cosa! *Respondió alzando la voz con el ceño fruncido y las mejillas ruborizadas*

Kikyo: Naraku... *Pronunció su nombre para después él evadirla y bajar con rapidez las escaleras*

Quería ir tras su amigo, pero parecía estar muy incómodo y ansioso por irse de su lado, perdió ante él quedándose si no con las palabras en los labios, se había acabado el tiempo ya no era momento, entendía pero le costaba creer que su amigo se había alejado de ella de esa manera tan cobarde e inútil, de nada serviría que negara lo que realmente sentía, tarde o temprano todo saldría a la luz.

Inuyasha: Kikyo... ¿Estás bien?

Kikyo: ¿No te diste cuenta?... La manera en la que me miró, había desprecio en sus ojos y yo... Por mi vanidad no ví lo que realmente le molestaba

Inuyasha: ¿Soy yo verdad? El causante de que ustedes dos discutieran

Kikyo: Lo tenia en descontento saber que me empezaba a llevar bien contigo... Y es que desde que tengo memoria hemos sido amigos, el no paraba de sentir celos hacia ti...

Inuyasha: ¿Celos?

Kikyo: Porfavor Inuyasha *Se inclino agachando su cabeza* Porfavor disculpalo él no es esa clase de persona

Inuyasha: E-Esta bien Kikyo no tienes porque disculparte... *Menciono elevando ambas palmas a la altura de sus hombros* Porfavor deja de reverenciar

Kikyo: Jamás creí que alguien tan fuerte  y seguro como Naraku llegaría a tener envidia

Pero la realidad de su sentir era otra, él la quería pero no la veía como amiga, si no como un amor antimoral, ya que se había emcariñado de ella por su forma de hablar, de pensar, de sus bellos ojos, de sus delgados labios, de sus abrazos, de sus manos, de su personalidad, de la manera en la que lo trataba y había olvidado que estaba buscando en ella aunque fuera solo su amistad, su calidez lo hizo ser un enamorado engañado convirtiéndolo esa tarde en una celosa araña.

Nos volvemos a ver :3 espero les haya gustado este capítulo de hoy recuerden votar y comentar. Gracias por su apoyo nos reuniremos en otra actualización UwU












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