Ayuda Gangrena

[BROWNSVILLE, BARRIO DE BROOKLYN]

El Mierda y su grupo decidieron drogar a 2D para que se mantuviera dócil y cooperara mientras el mayor le tomaba fotografías con su móvil, luego de haberlo aligerado de ropa.

—Oigan, yo creo que si vamos a hacerla con este, eh.—comentaba animado el líder del grupo —Mario, luego me ayudas con la edición y esas madres, ¡Que se vea bien bonito! Yo digo que lo podemos dejar en $25.000 la noche. ¿Qué dices?—decía entusiasmado.

—Cincuenta.—respondió Mario reposando su brazo cómodamente en una mesa que había en el lugar, mientras comía frituras. —La neta es una rareza, no lo podrán conseguir en ningún otro sitio.

—¡Me encanta oír eso! —exclamó el mayor continuando con la tarea. —Oye hijo, date la vuelta... ¡Mario, volteale! —pidió y continuó con su tarea.

.

Murdoc conducía despacio ahora por las calles de Brownsville.

—Bueno, según Genio, ahm... el lugar era más o menos por aquí... aunque se ve distinto de lo que recordaba.—comentó Ace observando todo a su alrededor por a través de la ventanilla cerrada.

—Pues fue hace muchos años, jefe...—acotó Serpiente.

—Agh... Murdoc, no tenemos la certeza de que este sea el lugar, ¿De acuerdo? —dijo Ace cauteloso, tomando en cuenta el comentario de su compañero.

—Buscaremos en todo Brooklyn si no están aquí, no me importa. —contestó Murdoc serio, cegado por cumplir su cometido.

—Bien... creo que debemos entrar por aquí. —Ace le indicó que condujera el vehículo hacia lo que parecía un callejón. Murdoc siguió las indicaciones, y entonces vieron que el callejón en realidad conducía a una suerte de terreno donde solamente había una pequeña casa prefabricada.

—Pues aquí era el lugar.—volvió a hablar Ace algo nervioso por la situación. Oigan, debemos estar seguros de si es aquí.

—Yo voy, Jefe.—se ofreció Serpiente.

—Gracias, amigo. —agradeció Ace.

—2D es, eh... alto, tiene el cabello azul, ojos... negros, muy negros.—Murdoc se apresuró a describir al cantante para que Serpiente pudiera reconocerlo si es que lo veía.

—Si, si, sé cómo es él. Es decir... es conocido, jejej. Tengo su imagen en mi cabeza...—contestó Serpiente. Murdoc se sintió como un tonto por olvidar por un instante que 2D era una figura pública, pero no tenía tiempo para avergonzarse en ese momento.

Serpiente salió del auto sigilosamente y se acercó hacia aquella casa. Lograba oír algunas voces a los lejos, pero no con claridad. Las ventanas estaban cerradas, así que buscó otra forma de espiar hacia adentro. Mientras tanto Murdoc se estaba impacientando, los demás intentaban calmarlo pero no estaba funcionando, el bajista miraba fijamente a la ventana cerrada de la casa. Serpiente seguía intentando buscar alguna forma de ver que estaba ocurriendo adentro, pero las cosas estaban a punto de salirse de control.

Murdoc puso en marcha el vehículo, e hizo marcha atrás sigilosamente, confundiendo a su copiloto.

—Oye, Murdoc, ¿Qué haces? ¡Espera! Podemos ir a ver nosot... MURDOC, ¡¡¡¡¿QUE HACEEEES???!!!!

Murdoc pisó el acelerador con toda su fuerza haciendo que todos los pasajeros fueran buzcamente arrojados hacia atrás, todos gritaron, se asustaron y se aferraron a lo que tenían a mano. En pocos segundos el auto atravesó la ventana de la vivienda haciéndola estallar en mil pedazos, los pasajeros se protegieron con sus brazos aunque igual obtuvieron algunos cortes y golpes producto del impacto. A Murdoc no le interesaba ninguna otra cosa más que recuperar a su vocalista.

—...Vaya. —pronunció impresionado Serpiente colgado del techo de la casa, luego de ver en primer plano lo que acababa de suceder.

En el interior del lugar, un 2D totalmente desorientado y alarmado, con sus ojos blancos y abiertos, intentaba cubrirse con dificultad con su único brazo libre, ya que lo habían dejado nuevamente esposado al sofá. El auto aterrizó muy cerca de este y en realidad, no lo mató por milagro.

Murdoc se paró de inmediato y de pronto se encontraba subido al capó del auto apuntando a los tres hombres con una escopeta que nadie sabía de dónde había salido. Ace no reaccionaba, estaba shockeado, hasta que volvió a la realidad y distinguió a 2D en el sofá. Como pudo, se acercó hacia él e intentó liberarlo, utilizando su navaja para abrir las esposas que traía.

—Suelten las pistolas. —pronunció el bajista, hablando español, a los mexicanos que también apuntaron con sus armas tan pronto como pudieron al oír el impacto. Sólo Carlos y Mario obedecieron. El Mierda no soltó el arma.

Ace finalmente logró liberar al peliazul, pero este no se paraba. El verdoso lo tomó con sus brazos para ayudarlo a levantarse de allí. El Mierda apuntó en dirección a ellos.

—Murdoc, Murdoc... mira el desmadre que armaste —habló El Mierda. —Así no es como se hacen negocios conmigo. Le haces todo esto a tu compañero... Sólo por no pagarle a unas putas. —dijo con un tono reflexivo. —HONESTAMENTE...—levantó la voz con la intención de que el bajista suplente detuviera sus acciones.—...creo que estaría mucho mejor trabajando para mí, lejos de una lacra como tú.

—Sol-lamente... loss viej-os inútiless... pagan por mujeress. —habló de repente el peliazul, débilmente y con dificultad, pero aún así tomando a todos por sorpresa. El Mierda hizo una leve sonrisa ladina, ante la evidente rivalidad que había entre los dos.

—Correcto, 2D... los clientes importantes pagan por joyitas como tú...

Murdoc apuntó con más fuerza, mostrándose furioso.

—Suelta. El arma. En este mismo momento. —advirtió el bajista con una mirada enfurecida. —Yo sé como tratar a MI banda.

El Mierda no obedecía. De pronto, un hombre alargado apareció por un ducto de ventilación que había detrás, y rápidamente intentó arrebatarle el arma de la mano al mayor, pero un efímero forcejeo hizo que el arma terminara en el piso. El Mierda se abalanzó sobre ella para recuperarla, pero casi imperceptiblemente, el arma fue recogida del piso por un pequeño sujeto verde, Arturo, que corrió a la velocidad de la luz desde el vehículo en el que aún se encontraba y se trepó a los brazos de Ace para estar a la altura de los demás y apuntar junto con Murdoc. 2D que estaba a su lado y se sostenía del hombro del más alto de los hombres verdes, se sobresaltó.

—¡Murdoc, vámonos!—ordenó Ace.

—¡Que nadie se mueva! —dictó el bajista, para caminar hacia atrás sin voltearse y sin dejar de apuntar con su arma.

—Billy, ayúdanos.—pidió el líder de la banda.

Gran Billy bajó del vehículo y usó su gran fuerza para sacar el auto por la ventana que habían atravesado antes.

Todos salieron por la puerta escoltados por el satanista, ante la mirada de furia e impotencia del proxeneta, quien masticaba algunos insultos.

Murdoc no abandonó la puerta hasta que todos subieron al vehículo.

—¡Arturo, suelta eso! —dijo Ace al verlo intentar subir con el arma del proxeneta en sus manos. El pequeño refunfuñó un poco antes de obedecer y se colocó sobre el regazo de Serpiente que estaba en el asiento del copiloto. En los asientos traseros iban 2D y Gran Billy con Genio sentado en sus piernas para que entraran todos. Ace encendió el motor e hizo avanzar un poco el vehículo para estar más a salvo. Luego, manteniendo el motor encendido, lanzó un silbido para llamar al bajista.

—Les pagaré, bola de idiotas. Dejen a Stuart en paz. —advirtió Murdoc antes de salir corriendo hacia el auto, disparando en el camino para evitar cualquier posible ataque.

El verdoso entró rápidamente por la puerta trasera que quedaba abierta, la cerró y siguió apuntando con el arma por la ventanilla, viendo El Mierda y sus sobrinos salir por la puerta de aquel lugar. Ace pisó el acelerador para abandonar lo más rápido posible el sitio, el satanista continuó con su cabeza y brazos asomando por la ventanilla por unos minutos más hasta perderlos de vista. Por otro lado, Serpiente llamó al 911 y sólo dio la dirección del lugar.

—¡¡¡¡ME LLEVA LA VERGAAAAAAA!!!! —gritó El Mierda a los cuatro vientos, haciendo que algunas aves que se encontraban en el techo y el suelo vuelen lejos del lugar.

—¡Buen trabajo, banda!—dijo Ace sonriendo victorioso, sin despegar la vista del camino.

—Si, ahm... gracias, han sido de mucha ayuda.—dijo tímidamente Murdoc.

—Aún estarías en casa llorando de no ser por nosotros.—marcó Ace al bajista.

—Ejejeje, no exageres. —rió nervioso Murdoc, con algo de calor en sus mejillas verdosas.

—Ten-go s-sed.—se quejó el abatido cantante.

Murdoc lo miró preocupado.

—Arturo, ve a la gasolinera y trae algo. —ordenó Ace luego de estacionarse en un costado de la calle, dándole dinero al menor, quien obedeció y cruzó la calle para entrar en el establecimiento.

Mientras tanto, el clima en el auto era muy extraño. No por la Banda Gangrena, si no por la conflictiva pareja de músicos. Aunque 2D estaba drogado y adormecido, se sentía molesto tras escuchar las palabras del mexicano. "Le haces pasar por todo esto a tu compañero sólo por no pagarle a unas putas." —Nada de esto es mi culpa. —pensó y reflexionó acerca de sentirse culpable anteriormente por no creer el descabellado relato del bajista.

Murdoc se atrevió a pasar su brazo por detrás del cantante. 2D lucía molesto, pero no dijo nada. Justo entonces, Arturo llegó con botellas de agua, refrescos, sándwiches y algunos snacks. Ace repartió todo entre los pasajeros. El vocalista bebió desesperado de la botella de agua, casi acabándosela toda.

—No te dieron nada para beber... —indagó Murdoc mirando con compasión al más alto.

—Sólo alcohol. —contestó el peliazul.

—Ahm... oye, te tengo algunos dulces en casa. Sabes, creí que te gustarían, se veían... chistosos jeje. Pensé en ti cuando los ví. —comentaba el bajista intentando ser lo más amable que podía porque notaba el enojo del menor. Él continuó conversándole y siendo un tanto meloso durante todo el viaje, hasta que 2D se quedó dormido, apoyando su cabeza en el hombro del mayor, quien lo dejó descansar.


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Aghh no quiero prometer nada, pero les digo q me muero de ganas de hacer muchos dibujos de esta historia ;; 3 ;;  ya, ya... ya tendré algo de privacidad (la habilidad, bueno no tanto jaja) xD

Gracias por leer 💙💚 y estamos #1 en 2doc, yaaay gracias (ayjj la verdad casi q me emociona, porque llevo leyendo fics sobre este ship... no se imaginan hace cuantos años creo yo!! Es como q lleva mucho tiempo en mi vida, igual que gorillaz... asi que bueno, muchas gracias por leer mi fic bbs)

-Aki

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