Nine

POV Chen

Las paredes de mi habitación eran frias, no habia en si algo que denotaba que vivia ahi. Hay un enorme closet y una cama que raramente usaba. En realidad no necesitaba dormir pero últimamente me habia pasado un buen rato ahí.

Incluso a veces mi mente me traicionaba y sentis como su presencia estuviera a mi lado, algo un tanto inverosímil pero que aún así tendia a divagar en ello.

Estaba tan absorto que no me di cuenta cuando alguien entro a mi cuarto y lo pase por alto como cualquier cosa.

- Veo real frustración en ti. - habló Kris en un tono de burla. - Incluso puedo ver canas y arrugas en ti.

- Sólo cállate. - ni me moleste en verlo. - ¿Qué haces aquí? No eres bienvenido en mi cuarto.

- Ver como solito te autodestruyes. - él estaba incitandome y realmente lo logró, me gire y lo tomé de su cuello llevándolo hasta la pared. - Yo, yo se. - balbuceó mientras lo estrangulaba. - ¡Te ayudare! - gritó con dificultad y acto seguido lo solté.

No iba a matarlo, pero quería que dejara sus bromas, claramente no estaba de humor en esos momentos, ni nunca.

- ¿Ayudarme con que? - pregunté volviendome a sentar en el sillon. - No necesito tu ayuda Kris, sólo vete.

- Con aquella chica. - fue directo al problema. - Porque se que en el fondo eso te esta consumiendo y sinceramente necesito al Jong Dae de siempre para trabajar.

¿Ahora era psicologo o qué?

- ¿Bien y cual es tu "supuesta solución" gran señor Wu? - pregunté con ironia pensando que era una reverenda estupidez.

- ¿No has pensado que quizas lo estas haciendo todo mal? - inquirió Kris en voz baja, seguramente con temor a que lo volviera a golpear.

- ¿Qué carajos estas diciendo? - rode los ojos esperando una serie de habladurías de este idiota.

- Siempre tomas las cosas a la fuerza, sin embargo, esta vez puede que para que obtengas lo que quieras... debas ceder un poco.

- Habla claro de una buena vez.

- Tendrás que conquistarla como cualquier otro chico, ella no va a correr a tu brazos ni aunque la amenaces, cosa que ya hiciste.

- ¿Entonces sugieres que le compre rosas y me vuelva todo un perdedor? - pregunté con sarcasmo y con asco únicamente de pensarlo. - Yo sólo necesito acabar con ella, sabes como funciona esto. No somos simples mortales.

- No necesariamente tienes que doblegarte hacia ella, sino que tienes que hacer que confié en ti. - se sentó a lado de mi. - Deja de ser el estupido acosador sexual hambriento que eres.

Esta vez, sólo esta vez.

Quizás iba a hacerle caso.

*

Eun Jo salió de su oficina y se dirigió a un cafe cerca de ahí, mientras que yo la seguía sin ningún cuidado.

Entro y yo sólo esperaba el momento adecuado para acercarme a ella, lo que pareció una eternidad hasta que me arme de valor y nada me detuvo para sentarme frente a ella.

Eun Jo no pareció tan sorprendida al verme, incluso podría decir que ella me esperaba y eso me vino como beneplácito. Intenté hablar hablar con ella dejando a lado todo lo que había hecho.

Y cuando le dije que quería empezar de nuevo con ella, lo decía en serio, sólo que Eun Jo claramente no confiaba en mí. Esto no nos estaba llevando a ningun lado y ella se levantó para marcharse de ahí, pero chocó contra un chico.

Podía ver la tensión de ella en el momento en que él la tocó, no tenía que escuchar mucho para darme cuenta que era su ex novio o algo parecido a ello. Entonces inconscientemente me levanté y me puse entre los dos.

¿Celos?

Tal vez...

Sin embargo eso sólo empeoró las cosas, Eun Jo nos dio la espalda y fue cuando el chico empezó a gritarle en medio de toda la cafetería, imbecil le quedaba corto. Y de un momento a otro me vi golpeando al sujeto que estaba frente a mi, sabiendo que podía matarlo facilmente.

¿Qué por que no lo hacía?

Ella...

Eun Jo estaba ahi y lo que quería exactamente era ganarme su confianza, no hacerle pensar que además de un depravado, era un asesino.

Así que me detuve cuando el chico empezó a sangrar por la nariz, lo lancé al suelo y después gire hacia los lados esperando encontrar los ojos de Eun Jo odiandome a muerte.

Para mi suerte, ella ya no estaba en la cafetería, al parecer se habia ido en cuanto empezó nuestra pelea y finalmente salí del cafe intentando encontrarla.

Caminé unos quince minutos más por las avenidas de Gangnam-gu hasta que pude distinguir su escencia en el aire y después unos fuertes latidos que eran más como martillazos en mis oidos. Conforme fui hacia ellos la note entre los arboles y los tintes de la oscuridad.

Ella estaba caminando hacia el cruce de una avenida, esperaba con ansias en el borde de la acera aunque el semáforo estaba en rojo.

¿Qué estaba haciendo ella ahí?

El semáforo estaba por cambiar cuando ella miró hacia el cielo y tomó una bocanada de aire. No me llevó más de un segundo en adivinar lo que iba a hacer y corrí como si mi propia vida dependiera de ello.

Vi tres cosas a la vez en ese instante, la primera fue la luz verde que inicio todo, seguido por la estupida de Eun Jo dando un paso firme hacia la avenida y finalmente otra luz aproximándose a mi cuerpo.

Lancé a Eun Jo hacia un lado de mi y luego el coche que iba a arrollarla a ella no pudo frenar a tiempo y se impactó totalmente contra mi. Pude escuchar como mis costillas crujieron al instante y después como mi hombro se quebraba al caer mi cuerpo al suelo.

Cerré los ojos, lo que pareció casi un instante y cuando los volví a abrir, estaba en el suelo pero unos metros más lejos de donde estaba el coche y Eun Jo.

El conductor bajó rapidamente y trató de ayudarme a levantarme preguntandome incontablemente si me encontraba bien. Di unos pasos tambaleandome y le aseguré que no había pasado nada.

Eun Jo seguía en el suelo hasta que logré llegar hasta ella, vi que tenia algunos razguños pero creia que no le había pasado nada.

- Hey ¿Estas bien? - pregunté sacudiendo su hombro y ella abrió los ojos lentamente viendome muy confundida.

- ¿Esta seguro que no quiere que lo lleve al hospital? - preguntó de nuevo el conductor y me nege.

- Sólo váyase. - le dije ya perdiendo la paciencia, este asintió y salió huyendo a toda velocidad por la avenida.

Giré hacia Eun Jo y tomé su brazo para que volvieramos hacia la acera pero ella dio un paso atrás para que evitara tocarla.

- ¿Qué fue eso? - me atreví a preguntar finalmente, ya que estaba muy calmada ante todo lo sucedido.

¿Ella había intentado suicidarse o acaso había sido mi imaginación?

- No, ¿Qué te sucede a ti? - nunca la había visto tan enojada, ni siquiera cuando descubrió que la había drogado. - ¿Por qué hiciste eso?

- ¿Acabo de salvarte la vida y te pones a gritarme? - ahora quien gritaba era yo. - ¿Estas loca? Deberías estar agradeciendome.

- Yo no te pedí que me salvaras. - escupió las palabras con odio. - Así que no te debo nada a cambio y te lo advierto una vez más Jong Dae, deja de meterte en mi vida.

Dio la vuelta y no giro ni una vez hacia atras.

En definitiva, realmente estaba loca.

*

Azote la puerta de mi cuarto y me tire directamente a la enorme cama. No sentía dolor tal cual pero era difícil moverme en lo que mis huesos volvian a su lugar, podía inclusive escucharlos y asi revivir todo el accidente.

Cinco minutos después la puerta de mi cuarto se abrio sin ningun aviso previo.

- ¿Jong Dae eres tu? - preguntó mi compañero entrando de nuevo como si nada a mi cuarto.

- ¿Y ahora que? - no levanté mi cara y sólo refunfuñe.

-  Es raro preguntarte esto pero. ¿Estas bien? - preguntó con una falsa preocupacion. - Parece como si te hubiera pasado un tren encima.

- Hice lo que me dijiste y mira lo que paso. - me incorporé poco poco a poco hasta que lo vi directamente con odio.

- ¿Qué hiciste?

- La muy estupida salio toda una suicida, iba a lazarse en una avenida de alta velocidad y la salvé. - resumi cuanto pude, omitiendo el enfrentamiento con su ex novio a quien creía que se debía el accidente.

- Espera... - Kris me miró atento. - ¿Dejaste que te arrollaran para salvarla?

Ni entiendo porque lo había hecho, si hubiera dejado que muriera, mis preocupaciones se hubieran ido y Kim Jong Dae habría perdido el juego.

- No quiero hablar mas al respecto.

- Esto es grave Jong Dae. - dijo en desaprobación. - Sin embargo, vine por otra cuestión.

- Si es sobre trabajo, no sigas. - le dije volviendo a acostarme.

- Tengo su nombre. - habló con voz ronca. - Kim Tae Woo.

- ¿Él que? - no entendía cual era su urgencia para venir hasta aquí y decirme un nombre de un tipo desconocido.

Bastante tenía conmigo mismo para preocuparme por otra cosa más.

Pero Kris me miraba muy seriamente y después me entregó un sobre con unas fotos.

Entonces entendí.

- Quien inicio todo.

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Deoos..
Si quieren su smut...estoy trabajando en ello, aun falta un poco jijiji.

En fin, gracias por leer esto ♡.

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