Five.
Pov Eun Jo.
De nuevo otro odioso viernes.
En realidad, odiaba cualquier día, pero este en especial más.
¿La razón?
Era el 20 aniversario de High Cut y eso incluía a media oficina sino es que toda, vueltos locos, a gente corriendo por todos lados y una señora Baek gritándole a cada persona que pasaba frente a él.
- ¡Eun Jo deja de pensar en tus fantasías sexuales y ayúdale a Minseok! - gritó por décima vez y yo rodé los ojos ya sin siquiera fastidiarme por ello.
Minseok me miró con pena y también fingí no notarlo.
- Lo único que hace falta son los banners del cierre. - me dijo llamando mi atención de nuevo.
Minseok editaba del video de toda la ceremonia y yo me encargaba de pasarle un catálogo con las últimas ediciones de este año.
Algo simple, tedioso y aburrido al mismo tiempo. Los dos estábamos en silencio y lo único que se escuchaba era el bullicio de fuera de mi oficina, así que me levanté y cerré la puerta azotando la puerta.
Me concentré en hacer mi trabajo y me perdí en ello.
- Esta noche. - dijo Xiumin aclaradose la garganta. - ¿Vendrá Sehun?
- No. - le contesté sin dejar de mirar la pantalla, esperaba que entendiera que no quería hablar sobre ello y dejara el tema.
- Lo siento, creo que no debí haber preguntado eso. - dijo con pena queriendo remediar la incómoda situación.
- Esta bien, no es nada. - le aseguré encogiéndome de hombros restándole importancia.
Al final Sehun había sido un chico más y que nunca más queria ver.
*
- Listo ya acabé, ahora déjame en paz maldita. - le grité de vuelta a Baek lanzándole una copia del video para que lo revisara.
- Ah no, tú no vas a ningún lado. - él se levantó de su escritorio para quedar a lado de mí. - Sabía que ibas a intentar escapar, pero este año no.
- No tengo ningún antifaz y menos un disfraz por si te habías dado cuenta. - le contesté alardeando y muriendo por salir de ahí.
- Ya lo traes zorra. - dijo irónicamente.
- Suerte con tu mugrosa fiesta. - me cruce de brazos.
Baek se adelantó y se puso en frente a la puerta para que no pudiera salir.
- Guardé el mejor diseño para ti. - dijo seriamente aún sin moverse de la puerta. - No puedes defraudarme Eun Jo.
*
- ¿Qué se supone que soy? - pregunté caminando insegura por el salón.
- Lilith. - repitió Baek una vez más. - No había mejor representación para ti.
Y por primera vez Baek acertó.
Atravesamos todo el salón hasta que llegamos a las mesas del centro, donde ya estaban sentados algunas personas, incluyendo a Minseok y Chanyeol. Quien a pesar de traer un antifaz podía ser fácil reconocido por sus enormes orejas.
El de Minseok era simple y elegante, nada fuera de lo común, a diferencia de la reina Baekhyun con su antifaz exagerado, una peluca del siglo XVII y exceso de maquillaje.
- Vaya este año Baekhyun no sólo se lució con la escenografía, sino también contigo. - dijo Chanyeol cuando tomamos asiento y yo le saqué la lengua omitiendo sus comentarios odiosos.
Los invitados y trabajadores restantes fueron tomando sus lugares y poco a poco las luces del escenario se fueron apagando.
El asiento de mi lado izquierdo aun seguía vacío y rogaba que así fuera el resto de la noche.
La gigante pantalla se prendió de pronto y el video empezó a correr mostrando el trabajo desde 1996 hasta la actualidad, en realidad no le puse atención, lo habíamos revisado tantas veces que ya me lo sabía de memoria.
- Buenas noches princesa. - dijo una voz muy cerca de mi oído y me estremecí inmediatamente.
No hizo falta verlo para saber de quien se trataba y me tense al momento girando a ver a Baekhyun con odio.
Zi Tao, alias el jodido depravado. Era el sobrino del dueño de High Cut, Chou Quan Fei, no tenía nada que ver con la empresa, no trabajaba en ella siquiera. Pero el señorito se creía el dueño de la empresa.
Y eso tenía como resultado que media oficina había pasado por su cama.
- ¿No me vas a saludar? - preguntó haciéndose el ofendido y vi su máscara del fantasma de la ópera, igual de horrible como él y su alma. - Siempre tan maleducada mi Eun Jo.
Me limité a ver al video e ignorar su presencia.
- Que placida visita Tao. - contestó Baek por mí. - Pero creo que estas en el lugar de Yixing. ¿Me harías el favor de ir a tu mesa por favor?
Tao se mofo de Baek y se removió en su asiento dándole un trago a la copa de champaña frente a él.
- Yixing no podrá venir esta noche. - aseguró mostrándome una sonrisa descarada.
- Espero que no arruines nada hoy, esto es serio. - lo sentenció Baek.
Y eso esperaba yo también.
Todo lo que respectaba a él eran cosas malas.
Baekhyun pasó al centro y empezó a redactar su excelso discurso sobre los logros en los últimos años en High Cut.
Todos brindamos animosamente y seguido por él, pasaron otras personas más. Después de un rato me aburrí sobre sus inútiles discursos y me paré para ir al tocador.
Me quedé enfrente al espejo y me quité el antifaz por unos segundos. Miré mi reflejo sin poderme enfocar, apenas había tomado dos copas y ya me sentía mareada, eso nunca pasaba.
- Eun Jo hasta que te veo. - dijo So Mi detrás de mí.
- Hola So Mi. - la miré desde el espejo.
- Te ves muy pálida. ¿Te sientes bien? - preguntó tomando mi hombro.
So Mi era lo más cercano que tenía a una "amiga" aparte de la diva de Baekhyun y los otros idiotas.
- Si, sólo tenía que salir un rato de ahí, estoy bien. - le aseguré mostrándole un intento de sonrisa.
- Vi a Tao sentado en tu mesa. - se cruzó de brazos haciendo una mueca. - Deberías tener cuidado con él.
- No te preocupes, no hará nada el idiota. - me puse un poco de agua en la cara y después me volví a poner el antifaz. - Debo regresar, nos vemos después.
Cuando regrese a la mesa los discursos ya habían acabado y ahora muchas parejas bailaban en la pista del centro, otros estaban pegados a la barra del bar y al final estaban los solteros o antisociales aún sentados en la mesa.
Baekhyun estaba como poseído en la pista y no notaria mi ausencia, así que era el momento perfecto para largarme de esta fiesta. Estaba por irme cuando alguien tocó mi espalda.
- Eun Jo, disculpa. - dijo Xiumin mientras sus ojos miraban hacia todos lados, él se veía realmente nervioso. - ¿Quisieras bailar conmigo?
Abrí la boca e iba a decirle que estaba por irme, pero sus ojos me veían con tanta esperanza, que terminé tomando su mano.
Xiumin era de esos chicos que no hacían nada realmente, gracioso y simple, todo lo contario a Sehun, por eso no huía de él. Bailar con él era fácil e incluso por unos momentos estaba divirtiéndome, sólo había algo que me molestaba.
Era como si algo quemara mi cuerpo y no dejara concentrarme para estar ahí y así pasaron dos canciones hasta que en una vuelta repare en él.
Sé que era fisicamente imposible, pero podría jurar que sus ojos eran totalmente rojos. Distinguí unos cuernos y una sonrisa maquiavélica.
Si no fuera porque esta era una fiesta de disfraces podría jurar que él era el diablo en persona.
Después de ello no pude centrar mi atención con Xiumin, yo seguía buscándolo entre la gente, cada vez que giraba y nuestros ojos se detenían en cada uno, alguno de los dos hacía un gesto.
Era un extraño juego con miradas.
Y me preguntaba cómo es que él estaba ahí sin bailar o si quiera hacer nada, hasta que en una vuelta lo perdí. No es que estuviera interesada en él, pero... había algo en él, como si no conociera de antes.
- ¿Pasa algo? - preguntó Xiumin cuando baje la mirada.
- Creo que estoy algo cansada. - sonreí levemente. - No te preocupes.
- ¿Quieres ir a sentarte? - inquirió, pero yo negué y seguí bailando al ritmo de Xiumin, queriendo olvidar lo que había pasado hace unos minutos.
Quizás ya me estaba volviendo loca e imaginaba chicos sexys con cuernos por todos lados.
Vaya Eun Jo es hora de que vayas al loquero...
En ese momento Xiumin se detuvo y yo con él, lo miré desconcertada, pero él no me miraba, sino detrás de mi entrecerrando los ojos.
- ¿Me permites? - preguntó una tercera voz que al principio no reconocí hasta que giré y me topé de frente con él.
Xiumin se quedó sin habla y al parecer yo también, creo que ninguno de los lo había visto venir.
- ¿Eun Jo? - Xiumin giró de nuevo hacia mi preguntándose que hacer.
- Esta bien Min, te alcanzo en la mesa. - asentí y Xiumin miró de mala manera al chico que estaba frente a nosotros para después perderse entre la gente.
No hizo falta presentarse ni palabras, él tomo mi cintura y fue llevándome hasta el centro de la pista. Dejé creerle que él tenía el control de todo hasta que fijé mi mirada en sus ojos y empecé a marcar mi propio ritmo.
Conforme nos movíamos mi mente me gritaba por alguna razón que corriera lejos de él, pero era más grande mi tentación.
Las demás parejas dejaron de existir, la música era apenas audible, como si él acaparara todos mis sentidos y vaciara mi mente.
Era realmente estúpido porque ni siquiera había cruzado palabra alguna con él, no sabía su nombre y apenas sus ojos eran visibles. No sabia absolutamente nada de él y parecía muy divertido jugando conmigo.
De un momento a otro las cosas cambiaron y él sonrió de lado, adivine sus movimientos, pero no hice nada para pararlo, era como si yo estuviera esperando por ello y terminé besándolo con necesidad.
Su lengua abrió paso y sus labios sabían perfectamente que hacer, aunque había algo en él que no terminaba de descifrar hasta que mi mente me mostró un recuerdo haciendo que todo se parara.
Él era...
Ese día que había tomado el metro no había estado sola como pensaba, caminando sentí como alguien estaba siguiéndome hasta que entré al vagón.
Y mi mente mr gritó una vez más.
Corre...
Lo alejé de mí y empecé a salir de la pista abriéndome entre la multitud sintiendo como todo se iba distorsionando.
No era simple alcohol lo que corría por mi sangre, mi corazón latía a ritmos descontrolados y había empezado a sudar en frío. Él maldito me había drogado.
Esto era como jugar al gato y al ratón, era inútil escapar, y menos en estas condiciones, pero de alguna manera logré salir de la pista y corrí sin saber hacia dónde esconderme.
Llegué a una puerta y la abrí con dificultad viendo una fila de escalones frente a mí, con dificultad subí por ellas y ya al final me arrastre hasta llegar al segundo nivel.
El viento golpeó mi cara y supe entonces que estaba en la terraza.
Me había terminado de encerrar a mí misma, él conocía mis movimientos y sólo me estaba acorralando poco a poco.
Mis ojos se entrecerraban, la mitad mi cuerpo estaba en el suelo y mi torso estaba recargado sobre el cristal del barandal.
Escuche como se abrió la puerta por donde había entrado y una figura empezó a avanzar hasta mí. La droga estaba terminando de hacer efecto porque aunque levantara mi mirada no podía ver su rostro, todo era un juego de sombras frente a mi.
Mi respiración fue en aumento, quise gritar, pero no podía hablar, iba a ser en vano hacerlo, nadie podría escucharme.
- Mi querida Eun Jo. - susurró cerca de mi oído. - ¿Creíste que podías escapar?
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El Gif quedo perfecto....que decirles.... xD
Eran 3700 fuckin palabras asi que tuve que dividirlo en 2.
Perdon por actualizar tan noche...
Si leyeron bien...sabran cual es el error y que pasara despues 7u7.
Creo que actualizare cada fin de semana jiji ya tengo hasta el capítulo 15 pero aun falta mucho 🙈
Bitch off...
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