Eighteen

Pov Chen

Abri la puerta de mi nuevo cuarto, encontrando una cama con apenas sabanas, lance mi chamarra en un rincon y empece a caminar en círculos.

Aun tenia la daga en mi bolsillo, que quemaba como si ejerciera cierta insistencia en mi. Recordandome arduamente lo que se supone que tenia que hacer con ella, la sangre que tenia que derramar.

Sabia exactamente lo que tenia que hacer, sin embargo eran las consecuencias lo que temia. Suspire hasta que me sente en el borde de la cama con frustracion.

La puerta se abrio lentamente y Kris entro sin tocar como era su costumbre.

- Pense que te habian ido a buscar de nuevo. - dijo chistando recargandose en una pared y viendome con curiosidad.

- Fui con Won Sik..... - le dije de pronto, habia pensado dejar mas tiempo pero era mejor que empezara a actuar.

- Me sorprende que sigas vivo e intacto. - respondio sarcasticamente mientras se cruzaba de brazos casi como si fuera mi hermano mayor. - ¿Asi que a quien tienes que matar ahora?

- Mi encargo es desahacerme de ti. - fui directo y nada sutil, saque la daga de mi pantalon y la lance a los pies de Kris.

- ¿Me estas jodiendo Kim? - pregunto este dando un paso lejos de mi con cierto temor.

- Idiota, no voy a matarte. - me levante de la cama. - Si lo fuera a hacer no te lo hubiera dicho.

- Vaya... supongo que gracias. - Kris tomo la daga y me la dio. - ¿Pero sabes lo que eso significa verdad? ¿Estas seguro de esto?

Y lo vi a los ojos. Kris era un tipo que sabia perfectamente que hacer con su vida y sus decisiones, solo que en esos momentos lo unico que habia en su mirada era confusion.

- Si, la guerra. - respondi sin mas, era muy claro y algo inevitable.

*

1 de Octubre 2015
6.30 PM

Necesitaba esconderme durante un largo tiempo en lo que pensaba como iba a poderme desahacer del ejercito de Won Sik. Kris habia decido buscar un lugar con ayuda de sus amigos para ocultarnos un tiempo y yo sali caminando dejando que mi cuerpo me llevará.

Sabia lo que queria y termine en aquel lugar una vez mas. Espere unos minutos paciente en aquella estacion hasta que encontrara a Eun Jo, mire el vagon irse unas dos veces, asi como las personas que entraban y salian de el para perderse para siempre, todo giraba hacia mi alrededor mientras yo permanecia estatico en el mismo lugar.

Vi la hora en las pantallas para darme que llevaba mas de 20 minutos sin rastros de ella, mi pie empezo a dar golpes impacientes y despues de 10 minutos me dije a mi mismo que ella no iba a aparecer ahi, al menos no ahora. Empece a caminar directo a su oficina esperando encontrarla de camino.

8.00 PM

Di dos vueltas por el mismo camino sin encontrar ningun rastro de ella y empece a entrar en panico.

No es como si volviera a intentar matarse de nuevo ¿cierto?

Y pense que quizas, solo quizas estaba bien en su cuarto y yo solo estaba exagerando, caminaba tratando de tranquilizar mi jodida mente cuando frente a mi salieron dos figuras de un bar.

Siempre se cuando estas cerca...
Puedo sentirte con cada uno de mi sentidos...
Y es algo que a pesar de las miles de personas que esten de por medio, es a ti quien puedo reconocer inmediatamente.

No basto que confirmara que ella era para saber que era Eun Jo quien estaba caminando frente a mi, era una escena bastante similar a la vez que sin buscarla exactamente habia aparecido frente a mi, sin embargo al final de todo, habia algo que me desagrabada bastante esta vez.

Ella no estaba sola.

Una mano la sostenia por la cintura acercandola a su cuerpo descaradamente mientras la conducia a quien sabe donde. Ella perdia la conciencia poco a poco y parecia ajena a lo que estaba a su alrededor y tambien hacia mi.

- ¿A donde vamos? - pregunto en voz baja mientras que intentaba caminar por la acera.

- Ya lo veras, te va a gustar. - contesto el idiota a su lado mientras mis nudillos se iban tensando al igual que todo mi cuerpo.

Trataba arduamente de controlarme y no terminar de volverme loco, aunque poco a poco mi cordura estaba cediendo y presentia que terminaria por matarlo.

- Debo irme ahora. - dijo Eun Jo intentando alejarse del tipo sin logro alguno, el tipo estaba sobrio y sabia perfectamente que hacer.

- Es muy tarde, iras conmigo. - alcance a ver su sonrisa y casi como si fuera una señal para mi, mi cuerpo avanzo hacia ellos.

Tome a Eun Jo del hombro con fuerza para alejarla del idiota a su lado pero este arremetio.

- ¿Que crees que estas haciendo? - replico el tipo al verme. - Consiguete a tu propia chica.

Esta vez no me detuve a decirle algo, era algo inutil, asi que solo golpee su cabeza hasta que cayo al suelo. Jale a Eun Jo lejos de ahi y caminamos hacia la estacion como se suponia que unas horas atras teniamos que.

Esperamos el vagon hasta que se abrieron las puertas, tomo el tubo sosteniendose pobremente mientras me veia con odio como aquella vez. Ninguno dijo palabra alguna, yo estaba demasiado furioso y temia terminar arruinando todo y por su parte ella parecia molesta tambien. Caminamos en silencio hasta que nos detuvimos frente a la puerta de su departamento, dadas la condiciones estaba por irme como el dia anterior, no tenia nada mas que decirle asi que gire para irme cuando ella me detuvo.

- Jong Dae....- dijo casi en un susurro y gire para verla por si pensaba que habia escuchado mal. - Entra.

Abrio la puerta para mi y vacile un poco hasta que me di cuenta que no iba a cambiar de opinion. No me detuve a preguntar porque y solo la segui, avanzo directamente a su cuarto y despues cerro la puerta girandose hacia mi.

Puso sus manos en mis hombros haciendo que me sentara en el borde de la cama y mis ojos fijaron a los de ella confundidos.

- ¿Que es lo que piensas....? - pregunte inseguro pero ella puso un dedo en mis labios haciendome callar. - Estas ebria. - le dije molesto.

- No, no lo estoy. - se detuvo y me miro seria por unos momentos antes de seguir con su cometido.

Se inco frente a mi y empezo a desabrochar mis pantalones hasta que la detuve entendiendo que intentaba hacer.

- ¿Es en serio? - pregunto ironicamente, sus manos tomaron las mias y sin que supiera exactamente como fui cediendo.

Todo mi enojo parecia esfumarse a medida que ella seguia cerca de mi y odiaba un tanto eso, perdia mi control y la cordura. Sin embargo al final aunque tratara de ocultarlo, ella era lo que mas deseaba. Eun Jo asintio cuando vio que deje de ofrecer resistencia, hasta que fue directamente hacia donde queria.

Miraba con mucha atención cada cosa que hacía, como me miraba, y como mojaba sus labios repetidas veces. Deseaba tanto, con todas mis fuerzas poder besarla, poder probar el delicioso sabor que, aseguraba, emanaba de esos carnosos y finos labios.

- Hazlo. -susurre, con una ronca y apacible voz.

Mi piel se erizo completamente al notar como con ambas manos me tomaban con cuidado. Comenzó a masajear, de arriba hacia abajo. Acariciando mi sexo, pasando sus dedos cálidos, y suaves sobre mí. Aferre ambas manos hacia los costados de la cama y ella levanto la mirada, mojándose rápidamente los labios, sonriendo de costado maliciosamente.

Todo era totalmente diferente a aquella vez, como si los papeles fueran invirtiendose, como si fuera un sueño mas para mi.

Aquello me excito aun más. Y fue notorio ya que mi sexo comenzó a crecer, entonces gemí al momento de sentir la calidez de su lengua rodeando la punta de mi miembro erecto y ella gimió de igual forma.

Mi mente divagaba en esos momentos...

¿En qué estaría pensando mientras lo hacía?

Esa idea logro que gimiera un poco más.

Me limitaba en mirar a aquella chica, tal idea tan perversa y poco convencional, ciertamente me habia sorprendido completamente, pero tampoco iba a nega que lo necesitaba.

Las manos de ella resbalaban sobre mi miembro erecto. Subían y bajaban, acariciando, tocando lo más que podían. Mientras con su lengua dibujaba círculos alrededor de su punta, comenzó a lamer, desde la punta hasta los testículos. Me sujete con fuerza a las sabanas de la cama, sentía mi cuerpo arder, y ahora más, que mi miembro estaba de lleno sobre la calidez de la boca de ella.

Volvió a lamer todo mi tronco, la punta y los testículos, disfrutando en total plenitud aquellas muecas, suspiros y gemidos. Era agradable verla así ante mi, sin que estuvieramos gritando, sin amenazas o insultos, asi como los reproches de los peligros en los que se ponia continuamente.

Tenía entrecerrado los ojos, mientras con mucha dificultad respiraba por la boca, mi pecho subía y bajaba repetitivas veces.

Ocupe mi mente en admirar los movimientos bien decididos de la chica que tenía entre mis piernas. Sabía exactamente a qué ritmo y en qué lugares tocar, para que perdiera la cabeza, que mi respiración se acelerara, y ese hormigueo recorriera mi estomago una vez más.

Veía como su cabeza subía y bajaba rápidamente, aunque en segundos bajaba su velocidad a algo más tranquilo. Eun Jo mantenía sus ojos apretados, con mi miembro entre la boca. Podía sentir sus dientes rozar aquella piel, hacíendo que un sinfín de sensaciones recorriera cada parte de mi cuerpo.

Podía sentir ese cosquilleo recorrer la parte baja de mi estomago y como mi frente comenzaba a sudar. Algo se formo dentro de mi cuerpo, algo que no podia describir del todo. Pero al final me encantaba sentirme así. Todo carecia sentido y era como si mi cuerpo siempre hubiera estado esperando esto.

Le dio un par de sacudidas, lo cual provoco que gimiera más fuerte, que mis dedos se enrollaran entre las sabanas y que apretara los dientes. Volvió a bombardearme entre sus labios, chupando, lamiendo y succionando lo más que podía. Hasta quedar llena y satisfecha.

Estaba envuelto en locura, placer y a punto de lograr el punto máximo. Ella lucia hambrienta, deseosa de hacerme llegar hasta un orgasmo y podía notar que no estaba muy lejos de conseguirlo. De un segundo a otro, todo termino y escuche como ella, trago aquel liquido de un solo bocado.

¿Esto había sido un sueño o en verdad era real?

Estaba ahí, frente a ella con un par de gotas de sudor bajando por su frente, mientras su pecho subía y bajaba. La miraba con atención y logro que mi piel se erizara por completo.

Ella me miro fijamente una vez mas antes de colocaese de pie. Senti como mi cuerpo se volvia a estremecer ante su tacto y caricias.

Mis ojos iban de sus pies a su cabeza, aun sin poder creer lo que acababa de pasar. Había tenido un perfecto y claro orgasmo, pero ella por su parte me mirába como si nada hubiera pasado.

- Aunque te odie por haber interrumpido en mi vida incontables veces, de alguna manera siempre terminas salvando a esta chica. - su voz parecia parecia tan ajena a ella pero pude notar que era sincera.

Pude ver casi como si hubiera sonreido por ello, despues fue a su closet para tomar una playera larga y acto seguido entro a las sabanas de su cama para arroparse.

Yo seguia sentado en el borde de la cama sin saber exactamente que decir o hacer, aun estaba controlando que mi respiración volviera a la normalidad.

- Buenas noches Jong Dae. - susurro antes de quedarse dormida.

Su respacion calmaba un poco mis sentidos y segui sin moverme porque trataba de asimilar todo lo que habia pasado. Siendo un tanto crédulo sobre la necesidad que tenia sobre ella.

Estaba creando un vinculo.

Me estaba dejando llevar por mis estupidas emociones, hasta que tocara fondo y no pudiera escapar nunca mas.

Regla numero 6.

Nunca te enamores de un humano.

*******

Bien bueno este capitulo fue algo larguito jiji... Ojala hayan muerto con tanta intensidad.

Espero que este aclarando un poco mas lo que es Chen.

Y debo decirles que...

No actualizare hasta que esta weona KarlyGlitzern actualice El chico que amo

Asi que pueden echarle la culpa a ella (no me odies Karly pero era necesario, charanjee ❤❤)

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