•Capítulo 3•

Patrick durmió bien en la noche, sabía que HABIT se encontraba bien y que, por lo menos, nada malo le había pasado.
Antes de irse a clases, hizo el desayuno para él y su madre y luego ambos se fueron por caminos distintos, no sin antes abrazarse. Estaba feliz hoy, muy emocionado también, ya que vería a HABIT otra vez y también porque hoy era la fiesta de primavera. ¡Será un día muy emocionante y divertido!.
Entró corriendo al instituto, intentando no chocar a nadie en el pasillo, e ignorando las miradas de otros alumnos cansados. Era un mito ver gente tan emocionada y energética en el instituto. Sin pensar mucho entró a su primera clase, puede que ninguno de sus amigos éste con él, pero los vería en el receso. De verdad que estaba emocionado.
El dichoso receso comenzó y Patrick se sentó donde siempre lo hacía, esperando a que alguno de los tres apareciera primero. Observer apareció, siendo el primero, y recibiendo abrazos de parte de su amigo. Confundido, sonrió y le preguntó que sucedía.

— ¡HABIT está bien! —. Exclamó, sacudiéndolo —. Además, es el baile de primera esta noche.

— ¿HABIT está bien? —. Se acomodó los anteojos, sentándose a su lado —, ¿qué te hizo pensar que no lo estaba?.

Patrick no respondió, no sabía que decir, siempre fue una persona que se preocupaba por los demás. Observer se rió un poco al verlo hacer un puchero, supuso que no tenía nada que decir, así que decidió dejarlo pasar y que continúe con su hiperactividad de la mañana.

— Respecto al baile, ¿crees que Firebrand vaya?.

— Tal vez —. Patrick respondió, agarrando su sándwich con una delicadeza dramática —. Dijo que lo pensaría. No creo que nos decepcione, ¿cierto?.

Observer quería responder que si, que Firebrand sería capaz de hacerlo, pero prefirió no decirlo y responderle a Patrick con una mirada de “no lo sé”. Esperaban que fuera, sólo para no dejarlo solo en la noche, ya que no se conectarían en el chat.
Firebrand se estaba dirigiendo hacia la cafetería junto a un par de personas más, no prestando atención por donde caminaba ya que estaba practicando para el proyecto que tendría en la próxima hora. En eso, sintió a alguien empujarlo con tanta fuerza que no pudo evitar no caer al suelo, no quería mirar porque sabía perfectamente quienes eran. Largó un suspiro, intentando levantarse, pero uno de ellos le pisó la espalda, manteniéndolo en el suelo.

— ¡Miren quién es, el nerd! —. Firebrand odiaba ese apodo —. Dime, idiota, ¿a dónde ibas?.

— A la cafetería, ¿a dónde más? —. Respondió, estirando su brazo para agarrar su libro, pero otro de los amigos del idiota que lo estaba molestando lo agarró.

— ¿Qué es esto? —. Firebrand iba a responder “un libro”, pero prefirió guardárselo para él —, ¿acaso el nerd no puede estar un solo minuto sin estudiar?.

—. ¡Oh, es cierto, tenemos un proyecto! —. Se agachó para agarrar a Firebrand del cabello, logrando que éste deje salir un pequeño sonido de dolor —, vas a tener que hacerlo por nosotros, nerd. Ya sabes lo que pasará si no lo haces.

Firebrand tragó saliva, no quería recordarlo, no quería recordar cuando le quemaron parte de su rostro. Asintió rápidamente y su abusador lo soltó, no necesitaba verlo para saber que estaba sonriendo. El otro personaje le tiró el libro en la cara y ambos se fueron, riendo, dejándolo solo en el suelo.
Firebrand intentó no llorar, sus manos y piernas temblaban, pero decidió levantarse de todas formas. Estar recostado en el suelo no lo hará desaparecer de su triste realidad. Cuando se levantó, miró a su alrededor, viendo algunas personas susurrando y otras preguntándole si estaba bien. Malditos hipócritas.
Patrick y Observer sonrieron al ver a Firebrand llegar, parecían dos perros saludando a su dueño al verlo llegar a casa luego de estar fuera por dos minutos. Firebrand sonrió y les devolvió el abrazo.

— ¿Cómo estás, Brandy? —. Observer preguntó.

— Bien —. Mintió —, ¿qué hay de ustedes?.

— Perfecto ahora que llegaste —. Respondió Patrick, guiñándole un ojo a su amigo, quién se rió entre dientes —. Una pregunta, ¿no viste a HABIT por ahí?.

Firebrand no respondió ya que dicha persona llegó, luciendo resplandeciente, sonriendo y extendiendo sus brazos para que Patrick y Observer lo abrasen, y eso hicieron, riéndose, pareciendo hermanos o amigos de toda la vida.
Cuando se separaron y se sentaron junto a Firebrand, los tres se pusieron a hablar del baile y de lo mucho que se iban a divertir. Firebrand decidió no participar en esa conversación.

— HABIT, ¿qué sucedió ayer que no viniste? —. Observer preguntó, esperando que HABIT no se ofenda o algo así.

— O-Oh, es que... —. Se rascó la nuca, Firebrand lo miró de arriba a bajo —. Estaba ocupado. Mi familia me necesitaba y no podía fallarles.

Observer encontró eso tierno al igual que Patrick, pero Firebrand parecía tener otras ideas. Algo malo andaba con HABIT. Desvío su mirada de él y continuó leyendo y practicando.
Llegó la hora del proyecto y Firebrand tenía miedo de fallar, simplemente no le gustaba, y tampoco quería que sus abusadores desaprueben y hagan de su vida un infierno mayor del que ya estaba. Hizo lo que pudo, lo más rápido posible, tenía que hacer el suyo más el de cuatro personas en medio de una hora. Digamos que lo logró y le entregó las cosas a la profesora. Volvió a su asiento y todo su cuerpo se puso tenso cuando dos manos lo agarraron de los hombros.

— Espero esté bien, o sino... —. El que se sentó al lado suyo le mostró un encendedor.

— Por cierto, ¿no estarás pensando en presentarte al baile, cierto? —. El que lo agarró de los hombros preguntó, su compañero se rió un poco —. Si lo estás pensando, te advierto que no lo hagas, ya que no queremos verte ahí y que nos hagas pasar vergüenza.

— Exacto, tu presencia ya nos da asco, y verte en la noche nos haría vomitar —. El cuarto de ellos agregó. Sus palabras realmente dolían —. Quiero decir, hablando por todos los presentes de aquí, eres una persona indeseable, detestable.

— Nadie estaría contigo ni aunque les pagaran.

Los cuatro se rieron. Firebrand mantuvo la cabeza a bajo, mordiéndose el labio inferior más de lo que debería. De verdad que quería llorar. Esta decidido, no iba a ir al baile.
Llegó la noche y Patrick se puso su mejor ropa elegante, viendo los mensajes llegar y llegar de un muy emocionado Observer. Esto lo emocionaba también. Agarró su celular y leyó los mensajes.

Obs: ¡¿Están listos, mi gente?!

HABBY: Más que listo, cuatro ojos >:D.

Brandy: No voy a ir al baile.

Patrick abrió los ojos al leer esto, en el receso dijo que si iría cuando escuchó las suplicas de HABIT. ¿Qué fue...lo que lo hizo cambiar de opinión?. Intentó escribir primero para preguntar porque, pero HABIT lo hizo primero, como si toda su rapidez fuese puesta en ese mensaje para parecer el “preocupado del grupo”. Cosa que lo era, siendo sinceros.

HABBY: ¡¿Por qué?! D:<.

Brandy: No me siento con ánimos, es todo. No se preocupen por , yo ya estoy muerto.

HABBY: ¡No te atrevas a poner referencias a Los Simpsons en una situación así!.

PatPat: ¿Qué fue lo que hizo cambiar de opinión?

Patrick de verdad quería saber, estaba preocupado de nuevo, primero HABIT y ahora Firebrand. Debería comenzar a preocuparse por él también. Quitó eso de su cabeza y se miró en el espejo, estaba triste de que su amigo no iba a ir. Pensó en que hacer y frunció el ceño, ya sabía que hacer. Se quitó el moño de su cuello y bajó sus tirantes rojos de sus hombros, colgándole ahora en sus costados mientras comenzaba a escribir.

PatPat: Si no vas, entonces yo tampoco voy

Brandy: ¡No!, no es necesario, vayan sin . No voy a prohibirles que disfruten y la pasen bien esta noche.

HABBY: ¡No voy a divertirme si no estás ahí!, ¡ya me estoy quitando el traje!.

Obs: ¡Eso no, no iremos!

PatPat: ¡Eso no, no iremos!

HABBY: ¡Eso no, no voy a podar!.

Brandy: ¡Paren con las referencias a Los Simpsons!.

Obs: ¡Tú empezaste!

Firebrand se rió un poco en el silencio de su hogar. Estaba solo, cómo siempre. Los mensajes que le mandaban sus amigos lo ayudaban a no cometer alguna estupidez y eso significaba mucho para él. Miró por la ventana y, notando la hermosa luna y las estrellas, se dio cuenta de que era una noche perfecta para un baile. Quería estar con sus amigos, eran lo único que tenía, lo único por lo que sonreía cuando no podía.
Apretó con fuerza su celular, sintiendo el amor que le tenían y la amistad en cada mensaje. Sonrió y escribió.

Brandy: Bien, ustedes ganan. Iré a la estúpida fiesta.

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