20. Alex

Sweet Child O'Mine suena a través de la radio y la canto en voz baja, murmurando la letra que me sé de memoria. Me gusta esta canción, me recuerda a cuando viajaba horas y horas por la carretera en Estados Unidos. Suena bastante cliché, pero no me importa; me gustaba.

Estoy sentada en recepción, delante del ordenador, comprobando las cuentas del estudio. La verdad es que me aburro bastante; Liam se ha ido hace poco y el Sensei sigue en Finlandia.

Escucho la puerta abrirse y desvío la mirada de la pantalla del ordenador para ver a Alice entrando en el estudio. De su mano va el pequeño Noah, quien al verme sonríe ampliamente.

—¡Alex! —exclama, entusiasmado, y corre hacia mí.

Lo abrazo, levantándolo y dándole algunas vueltas, y él ríe.

—¿Cómo estáis? —les pregunto a ambos en cuanto devuelvo a Noah al suelo.

—Bien —contesta Alice con algo de seriedad.

Ella parece estar mejorando por momentos, pero no espero que esté bien en dos días porque perder a un amigo es lo peor que puede pasarte, y ella lo está sufriendo.

—¿Sabes qué? —me pregunta Noah, haciendo que mi atención vuelva a él—. ¡Dentro de tres meses es mi cumpeaños!

Levanta cuatro dedos al hacerlo y veo a Alice sonreír un poco, como si lo hiciera para sus adentros. Sonrío por el entusiasmo del pequeño, y le acaricio la cabeza.

—Ah, ¿sí? Y ¿cuántos cumples?

—¡Cinco! —Esta vez sí levanta los dedos correctos, mostrándome su mano completamente abierta.

—¡Qué mayor! —exclamo con horror exagerado, y él se echa a reír.

—Sí, seré muy mayor —dice con seriedad en cuanto deja de reírse.

Alice se va a preparar la sala ya que tiene una clienta ahora, y yo me quedo con Noah en recepción. Al parecer Liam ha tenido que ir a renovarse el documento de identidad, así que Alice ha tenido que traerse a Noah. No es como si me molestara, en absoluto; me estaba aburriendo mortalmente hasta ahora.

Pongo a Noah a dibujar y termino dibujando yo también con él, en la misma hoja. Hacemos un dibujo conjunto en el que sale un castillo con dragones y... y un animal raro que ha dibujado Noah por ahí. No tengo ni idea de qué es.

—Pues mañana voy a ver a mi mami —me explica el pequeño—. Ella vive aquí, pelo viaja mucho. También vive en Los Ángeles.

—Vaya, vive en muchos sitios —comento.

—Sí, tiene muchas casas —contesta—. Louis también tiene una casa nueva, y Deena. Van a tener un bebé, y voy a ser su tío.

—Eso es genial. —Sonrío— Seguro que serás el mejor tío de todos.

—Sí, Deena me lo dijo. —Asiente con la cabeza distraídamente mientras sigue dibujando, y luego me mira— ¿Tú has ido a Los Ángeles?

—Sí, fui una vez —contesto—. Es una ciudad bonita.

La verdad es que Los Ángeles me pareció una ciudad bastante fea, pero tampoco voy a decírselo a Noah, con lo emocionado que parece respecto a Los Ángeles.

—Sí, mucho.

Sonrío para mí misma cuando recuerdo esa vez en que fui con Matt, Kenan y Pablo hasta Los Ángeles. Ninguno de nosotros había estado nunca ahí y, pese a que no me pareció bonita en general, hay que reconocer que algunas zonas, sobre todo las de la playa, sí lo eran.

—¿Estás triste? —me pregunta Noah de repente, sacándome de mis recuerdos.

—No, claro que no. —Niego con la cabeza— ¿Por qué iba a estarlo?

—Tenías una cara triste —dice antes de volver a su dibujo como si nada, y me deja pensativa.

Ni siquiera me había dado cuenta de que era un recuerdo triste... Era como una mezcla de dos opuestos: un recuerdo feliz y triste a la vez. Debe ser a lo que le llaman melancolía.

***

—¡Por las vacaciones! —exclamamos todos juntos antes de que nuestras botellas de cerveza choquen entre ellas.

Bebemos un largo trago, que George prolonga hasta acabarse la cerveza, y le damos a play a la película otra vez. Suerte que Matt tenía su PS3 en casa y, al mudarse, la ha traído, porque ahora podemos ver Netflix desde la pequeña pantalla que tenemos en casa, que estaba prácticamente cayendo en desuso.

Hoy ha sido mi último día de trabajo, y desde ahora hasta el primer día de septiembre tengo vacaciones. Tampoco es como si fuera a hacer un gran viaje, me quedo aquí como cada año, pero a lo mejor Matt y yo hacemos algo; quién sabe.

Liam se ha unido a la celebración, ya que él también ha empezado vacaciones, y George también está aquí aunque no trabaja, está estudiando y tiene vacaciones desde finales de mayo, pero nunca dice que no a películas y cerveza. Y marihuana, bastante de ella. Chino se ha encargado de traerla como una sorpresa.

Liam pasa bastante de los porros pero termina ebrio de tanta cerveza, y nosotros de una combinación de ambas cosas. La verdad es que la marihuana es la única droga, si es que se le puede llamar así, que he probado nunca. Las demás no despiertan el más mínimo interés en mí, porque he visto lo que le hacen a las personas y lo último que quiero en la vida es terminar así.

La marihuana, en cambio, es de lo más entretenida.

—Tío, el otro día soñé que era un tigre —le cuenta George a Matt.

—Ya ves, tío —contesta él—. Yo también quiero ser un tigre, los tigres son la hostia.

—Cállate, era mi puto sueño, no el tuyo. Yo soy el único tigre aquí.

—Y si tú eres el único tigre, ¿yo qué soy? —pregunta Matt, desanimado.

—No sé. Un pez, a lo mejor.

—Pero si no me gusta el mar —se queja.

—Naciste al lado de la playa —le recuerda Liam, refiriéndose a San Diego, su ciudad natal.

—¿Qué dices? Nací en un hospital, ¿cómo voy a nacer en la playa? Que mi madre no era una sirena —dice Matt.

—Eres imbécil —dice George entre risas, y la cara de Matt cae, adoptando una expresión triste—. No pasa nada, tío, no te deprimas, yo te quiero, y mucho.

—Joder, gracias —contesta Matt, abrazándolo—. Yo también te quiero.

Chino y Liam se unen al abrazo, así que decido unirme yo también tirándome encima suyo, y ellos gritan. Me echo a reír y, entre movimientos y cambios de sitio, termino con la cabeza en el regazo de George. Liam me mira, levantando una ceja, y apoya su cabeza en el regazo de Chino.

—Liam quiere comerse el plátano de Chino —me burlo.

—En mi país tenemos los mejores plátanos, tío —contesta Chino, y Liam se echa a reír.

—Al final nadie le está haciendo caso a la película —dice George.

—¿Estábamos viendo una película? —pregunto, algo desorientada.

—Claro, loca. Estábamos mirando... Eh... —Liam duda un momento y mira a la pantalla antes de proseguir— ¿The Good Wife?

—¿Hay una película que se llama así? —pregunto entre risas.

—Ni siquiera es una película —dice George, mirando la información con el mando de la PS3—. Es una serie. Llevamos media hora viendo una serie.

—¿Y se llama The Good Wife? Menudo nombre —dice Liam entre risas.

—Hay una película por aquí que va de una chica que tiene una vagina con dientes —dice Chino—. Y se dedica a comerse a las personas con las que se acuesta la chica.

Su dato curioso va seguido de un estallido de risas por parte de todos nosotros, incluyéndolo a él, y George se pone inmediatamente a buscar esa película.

***

Los chicos están riendo por cada cosa que pasa en la película, pero mi mente se ha ido a otro lado. Está en Axel y en lo que pasó con él el viernes pasado.

Sonrío para mis adentros y cojo mi móvil para mandale un mensaje a Jude.

Alex: pasame el num de axel

No tarda en contestar, y río al ver el nombre que él mismo se puso de contacto el día en que me pasó su número. Su segundo nombre no le hace más gracia a nadie que a él mismo.

Jude Claude: (Contacto - Axelito)

Jude Claude: Aquí tienes. Dale un buen uso ;) ;) ;)

Alex: lo haré, créeme

Jude me contesta algo pero no lo miro porque estoy ocupada guardando el número de Axel en mi agenda y mandándole un mensaje justo después.

Alex: hola

Alex: espero que estés listo para el siguiente paso

Alex: mañana en mi casa, a las 20h y sí, es un reto.

Elijo una hora en la que sé que Matt no estará porque han hablado con George de salir con sus coches mañana a esa hora, y tardarán en volver.

Bloqueo mi teléfono y vuelvo a mirar la película, en la que la vagina de la chica está atacando al pobre chico que ha tomado la mala decisión de acostarse con ella. Me echo a reír por lo absurdo de la situación y George ríe conmigo.

Pronto mi pantalla se ilumina.

Axel: ¿Quién eres?

Menuda pregunta tonta. Estoy segura de que sabe quién soy, debe querer asegurarse.

Alex: ¿a ti qué te parece?

Axel: ¿Alex?

Alex: la misma

Hay unos segundos de silencio por su parte, y me hace gracia porque seguramente se estará pensando mi propuesta, preocupándose por si será adecuado. Lo más probable es que me conteste que no.

Axel: Mañana a las 20, de acuerdo.

Axel: Aunque debo decir que no me hace gracia volver a Brixton.

Ah, ahí está el chico de Belgravia que conozco. Entonces recibo un último mensaje.

Axel: Y me sigues debiendo una respuesta a la pregunta que quiera hacerte por lo del otro día.

Me muerdo el labio al pensar en lo que pasó el viernes y en lo que tengo planeado para mañana, y dejo el móvil para concentrarme en la película.

___________

Hellooooo

Siento el retraso en publicar, estoy fuera y no tenía megas. Os recuerdo que, si veis que no cumplo con el día de publicación, normalmente pongo un post en mi tablón explicando el motivo.

Intentaré subir el próximo antes del martes que viene (y el martes subiré el que toca).

¿Cuál creéis que será el nuevo reto de Axel?

PD: hay una guía de personajes subida en el libro Extras - Saga Smeed.

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