Parte 7: Luna de Miel.
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—Pero no se ingles...—YiXing apretó los abrigos en sus brazos, mirando a SeHun con vergüenza.
—No importa, de eso me encargo. — SeHun le sonrió, hablando un fluido ingles con la recepcionista del hotel. — ¿Sabes decir algo en inglés?
—You Know, You are my everything, I love You, Don't leave me y ¡Hey, he is mine!
SeHun estallo en risas, agarrando las mejillas de YiXing para dejarle un beso en la punta de la nariz. —Muy útiles, pero por ahora puedes seguir hablando coreano. — agito las llaves de la suite y lo levanto en brazos, causando la risa enternecida de la recepcionista y el gritito agudo de Lay.
— ¡SeHun, bájame! ¿Qué haces? —el menor se aferró a su cuello, asustado del repentino movimiento.
— ¡Es nuestra luna de miel! Es una tradición que los novios entren de esta manera. — explico cómo lo más normal del mundo, presionando el botón del ascensor sin soltarlo.
— ¿En el elevador?
— ¡Eso no importa! —exclamo sin importarle la pareja que los miraba entre divertidos y confundidos. —Haremos algo fuera de lo común.
Las mejillas del azabache se tiñeron de rojo, ocultando su rostro contra el pecho de SeHun. —Está bien.
Un piso antes, la otra pareja en el elevador les levanto los pulgares antes de salir, causándoles otra oleada de risas animadas. La suite del hotel más famoso en Londres de verdad que era impresionante; SeHun solo asintió convencido del aspecto mientras YiXing intentaba calcular cuánto de su salario debería ahorrar para poder pagarse una noche ahí. El rubio lo paseo por toda la habitación, corriendo a ratos para terminar aventándolo a la esponjosa cama donde descansaba una nota con un Háganme abuela pronto que los avergonzó.
— ¿A dónde quieres ir primero? — pregunto YiXing sentado al borde derecho de la cama.
—Al palacio de Buckingham, Big Ben, Tower bridge y Regent's Park. —respondió SeHun en el borde izquierdo de la cama.
—En ese caso vamos. —el azabache dejo la pena, levantándose y jalando del brazo a SeHun. — ¡Corre, solo tenemos una semana!
El mayor no pudo resistirse o seguir con su vergüenza, ver tan feliz y animado a YiXing... era la gloria.
Su primera parada fue el Big Ben, tomándose unas cuantas fotos de donde solo dos salieron bien, las otras salieron movidas gracias a que SeHun resbalo y jalo consigo a YiXing, terminando con una toma donde se veía como caían al suelo y una señora los veía preocupada.
Su siguiente parada fue en el palacio, donde YiXing logro que SeHun lo llevara en hombro por unos cuantos metros a lado de los soldados inexpresivos. El mayor tuvo una pelea de miradas con uno de ellos, perdiendo vilmente.
— ¡Pero si yo era El Príncipe de Hielo en la Universidad! —exclamo siendo consolado por su esposo. — ¿Cómo pude perder?
—Al menos eres el más guapo, Sehunnie. —YiXing le dejo un beso en la mejilla, ofreciéndole un poco de su bebida.
Las siguientes paradas las hicieron en los siguientes tres días, conociendo más lugares de los pensados y fotografiando casi todo lo que veían, incluidos los momentos donde SeHun era perseguido por unas ardillas y donde YiXing se había subido encima de SeHun debido a unas palomas locas.
Cada que dormían juntos, ambos estaban demasiado nerviosos como para siquiera tocarse gracias a la idea común acerca de que se hacía en la luna de miel. Ambos sabían que iban a tener que hacer ese tipo de cosas para tener a un bebé pero seguía sonrojándolos la idea.
Fue en la última noche cuando YiXing saco el tema a la luz.
—¿Vamos a... hacerlo?
SeHun tomo la mano de YiXing, sintiendo el ambiente más íntimo. —Sabes que no te voy a forzar a nada, podemos solo dormir y ya.
Las mejillas del chico se calentaron, mirando sus pies. —Lo sé pero...— se giró despacio, mirándolo a los ojos. — ¿Esta mal que quiera?
Ahora fue SeHun quien se sonrojo, desviando la mirada unos instantes. —No pero... ¿Estás seguro? Me refiero a que sea yo el primero.
—Lo llevo pensando desde que leí la cláusula del bebé. — YiXing dio un paso, casi chocando contra el pecho de SeHun. —Pero realmente lo hago por que quiero.
SeHun se estremeció, aguantándose las ganas de festejar por ser su primero. —No te negare que no me emociona la idea de hacerlo esto contigo y no quiero que te sientas presionado de alguna manera.
—Yo quiero. — YiXing junto su frente junto a la de SeHun, besándolo poco después.
—Yo también quiero. — SeHun le regreso el beso, tomándolo de la cintura poco después.
El menor temblaba de miedo, enterneciendo a SeHun. Paso sus manos por su cintura, cadera y se detuvo cuando el azabache jadeo con sus labios en su cuello; no era sorpresa para SeHun que el cuello de Lay era su punto débil más fuerte y le encantaba aprovecharse de eso.
—Tranquilo, seré gentil. —susurro contra sus labios, orgulloso de dejar los labios contrarios hincados y rojos.
—Confió en ti. —Lay fue recostado con suavidad, llevando sus temblorosos dedos hasta la camisa contraria para desabrocharla.
SeHun le retiro el suéter y se entretuvo acariciando sus brazos y su cuello entre besos antes de quitarse la camisa y hacer que Lay levantara sus brazos de nuevo para la camisa. Estaba igual de nervioso que el menor, no quería hacerle daño aunque sabía que era obvio que le iba a doler todo el proceso.
Quitarse la ropa no fue nada tedioso, fue la mejor manera que se le ocurrió para relajar a su chico antes de que empezara a repartir besos por su barbilla, por su cuello —dejando varias marcas que lo hicieron gemir—, bajando por su pecho hasta llegar a ese par de botones rosas que empezaban a endurecerse con sus besos y caricias.
—Te hace sentir bien, bebé. — susurro paseando su lengua por el botón derecho, logrando que el chico se arqueara y jadeara. —Este lugar también es bueno para los hombres. — prosiguió pellizcando el otro, abriendo las piernas del azabache.
—SeHun...— YiXing temblaba incapaz de mirarlo por la vergüenza. Su cuerpo estaba experimentando aquellas sensaciones por primera vez y empezaba a abrumarse, sin contar con que las zonas donde SeHun lo tocaba parecían calentarse más y que los sonidos que salían de su boca lo avergonzaban aún más.
El mayor bajo sus manos hasta los muslos de Lay, fascinado por su blancura. Prosiguió a relamerse los labios bajo la atenta mirada del chico; se colocó entre sus piernas, bajando su mano hasta el miembro del menor. YiXing se agarró de sus brazos al momento en el que toco su zona intima.
—S-SeHun...— gimió intentando cerrar sus piernas.
—Aun no es la mejor parte. —susurro mordiendo su cuello, juntándolos con las caricias que le proporcionaba en su miembro. — ¿Es demasiado? — pregunto tomando la mano del azabache para llevarla a su propio bulto. —Tócame también, YiXing.
El chico se mordió el labio, quedándose mirando el pene de SeHun. Animándose y aun con muchísima vergüenza, estiro su mano para tocar al rubio, sorprendiéndose cuando el más alto gimió ronco contra el lóbulo de su oreja.
Quería escucharlo de nuevo, por más atrevido que fuera, el gemido se SeHun lo hizo estremecerse y tocarlo como él lo hacía.
—Joder, YiXing...— jadeo mordiéndole el hombro, conteniéndose para no correrse antes de tiempo pero es que el simple hecho de que fuera YiXing quien lo tocara, lo hacía muy difícil. —Lo siento, iré un poco más rápido. —dijo más para sí mismo que para el otro. Estiro su brazo hasta uno de los cajones de la mesa de noche, sacando un lubricante que había sido colocado ahí por orden de ChanYeol. —No puedo mentirte, esto dolerá. — recibió un asentimiento a la par que llenaba sus dedos con una generosa cantidad.
YiXing asintió, levantando la barbilla cuando sintió los dedos de su esposo tantear aquella zona tan íntima. Intento relajarse lo más que podía pero tan pronto sintió presión, se asustó y termino encajando sus uñas en los hombros de SeHun.
—Tranquilo, concéntrate en mi voz...— el rubio abrió un poco más sus piernas, tanteando durante unos minutos antes de ingresar su dedo con lentitud. Como era obvio, YiXing arqueo la espalda, apretando sus dedos y sus ojos. Tampoco podía decirle que dejaría de doler.
Siguió masajeando la zona durante un buen par de minutos, introduciendo hasta tres entre lapsos donde lo dejaba acostumbrarse a la sensación de la primera fase de invasión. Hasta que no pudo mover sus dedos entre sí, no estuvo satisfecho.
—Voy a entrar. —dijo mirándolo a los ojos. YiXing ya estaba con la mirada nublada del placer y los ojos brillosos, encimado en el placer que hasta ahora ignoraba; solo pudo asentir entre un gemido.
SeHun tomo su miembro, alineándolo para entrar lo más lento y amable que pudiera, entendiendo lo difícil que sería para su chico. Como era de esperarse, YiXing jadeo más fuerte y su agarre en sus brazos lo hicieron sisear de dolor, aceptando ese insignificante dolor ante el de Lay. El azabache siguió quejándose a un nivel bajo durante el largo rato en el que termino de entrar.
— ¿Duele demasiado? —pregunto acariciando su mejilla y llenando de besos su rostro y manos. — ¿Quieres que pare?
YiXing negó, entreabriendo los ojos después de un rato. —No... solo dame unos minutos más...
—Todo el que quieras.
No sabe cuántos minutos pasaron con exactitud pero si sabe que aguanto gracias a la preciosa imagen que tenía enfrente. Lay le dio luz verde poco después de perderse en una imagen a futuro donde estaban con un retoño en brazos. Fue suave, como dijo, moviéndose gentilmente hasta que los gemidos de ambos aumentaron de intensidad, dándole fuerza para aumentar la velocidad.
Escuchar a YiXing gemir su nombre cuando llegaba a su punto bueno era la misma gloria, ignorando que para el menor, escucharlo gemir ronco y verlo tan dominante, rudo y gentil, era lo mismo.
Las embestidas siguieron por más tiempo que lo previo, hasta que Lay se corrió primero entre los vientres de ambos y SeHun le acompaño casi inmediatamente, dejándolos rendidos y con el cuerpo tan pesado y libre que solo se abrazaron. El rubio salió con cuidado del menor, besando su frente hasta que normalizaron su respiración; quería preguntar por el estado de su cuerpo pero el recordatorio de que no había usado condón, le detuvo la respiración.
—SeHun... fue increíble...— escucho de parte de YiXing, quien había enterrado su cara en la curvatura de su cuello.
—Lo mismo digo, bebé. — beso su frente de nuevo y lo apretó contra sí. —Ahora duerme.
—Ujum...
— ¿Cuándo es tu cumpleaños? — pregunto mirando a la nada.
—7 de Octubre...— contesto más dormido que despierto.
—Bueno, al menos falta poco. — susurro para sí mismo antes de dejarse dormir.
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Ya me puedo morir ¿Verdad? Empecé cerca de las 9 a escribir el lemon y apenas acabe... es el reto suicida.
¡Dioooooos que me muero con eso del lemon! Mis respetos para quien lo escribe, yo no puedo </3 no sirvo para eso y hasta mis orejas se coloran cuando intento escribirlo. Perdonen si es muy malo, hice mi mejor esfuerzo en unas buenas horas escribiendo solo el lemon :c
La siguiente actualización tardara para dejarme acabar con un KrAy pendiente que tengo por ahí <3
¡Linda madrugada!
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