Parte 10


YiXing retrocedió hasta desaparecer en la cocina, con la mirada desenfocaba y los labios fuertemente apretados. HyungWon, el cocinero, no tardo en acercarse a él para verificar que estuviera bien. MinHyuk entro casi al mismo tiempo en el que el alto pelinegro le daba un vaso de agua; WonHo entro con las manos pegadas al cuerpo, tímido.

— ¿Qué sucede? ¿Estás bien? —el rubio lo hizo mirarle, sosteniendo sus mejillas frías con sus manos. —Estas muy pálido, ¿Es por la culpa de ese hombre?

Ante la mención de ese sujeto, YiXing apretó los puños y enfoco la mirada. —Ese hombre es el bastardo.

El mayor abrió los labios con sorpresa antes de fruncir el ceño. — ¡Ese maldito cabrón! — WonHo salto ante la rabia del rubio, mirándolo con sorpresa y preocupación.

YiXing se froto las manos, que se le habían enfriado. —Perdonen, iré a atenderlo.

MinHyuk se escandalizo. — ¿Qué? ¡Estás loco! — el mayor lo retuvo del brazo. —Deja que Hobi lo atienda, no tienes por qué salir ahora.

—Puedo prepararte algo dulce. — ofreció HyungWon.

El azabache negó, regresándole el vaso al cocinero y tomando la mano del rubio. —Yo no le tengo nada más que resentimiento, es él quien debería temerme.

WonHo puso su mano en el hombro de MinHyuk, sonriéndole. —Deja que lo haga, nos tiene a nosotros para respaldarlo. — Lay le dio una mirada inquisidora a HoSeok, pero este solo le siguió sonriendo con apoyo.

MinHyuk lo soltó y pudo salir, caminando directamente al hombre que esperaba sentado en una de las mesas pegadas a las ventanas. El tipo, que había estado concentrado en el menú, volteo hacia él de inmediato, tensándose.

—Buenas tardes, ¿Qué desea ordenar? — pregunto con cortesía, mirándolo con frialdad.

—YiXing, tenemos que hablar. — respondió el hombre.

—Ah, sabe mi nombre. Que sorpresa. —Leeteuk lo miro con una sombra en los ojos y Lay olvido la compostura. — ¿Qué quieres? Si no vienes a consumir algo, vete.

—Hablemos, afuera. — el tipo se levantó, señalando la salida.

El azabache giro la cabeza, mirando a MinHyuk quien le dio permiso para salir. YiXing señalo la salida de emergencia, saliendo por ella para tener la incómoda charla que no esperaba.

—Se directo, tengo cosas importantes que hacer. —el chico se recargo en la pared, mirándolo impaciente.

—Elena quiere que toques en un evento que organiza. — respondió.

El menor soltó una risa incrédula. —Ja. Es lo mejor que he escuchado en el día. ¿De casualidad no querrá también que use el mismo color de pelo que sus uñas?

Leeteuk frunció del ceño. —YiXing, hablo en serio.

—También yo. ¿Es todo? — sentencio con las manos en la cintura.

—Necesito esto, es muy importante para ella. Eres el mejor pianista que conozco.

YiXing estallo, apretando la mandíbula. — ¿Qué no sabes cuánto te odio? Por tu culpa nuestro papá trabajo hasta morir; JongDae y JongIn sufren viviendo limitados a lo que puedo darles; Dae no puede salir a excursiones como todo adolescente por culpa de no tener dinero; JongIn no tiene a quien darle regalos el día del padre ni quien participe con él en los eventos con padres. Les negaste muchas cosas por ir tras alguien más joven que hacia berrinches para que le pagaras el manicure a cambio de sexo.

El rostro del hombre enrojeció de ira. — ¿Cómo te atreves a hablar de ella así?

— ¿No lo hizo entonces? Porque a mí me pareció que lo único decente que tiene es que sabe la diferencia entre café y té.

—No te pases, niño.

— ¿O si no que? ¿Vas a pegarme? ¿Me dejaras? Espera, eso ya lo hiciste. — Lay se cruzó de brazos, mirándolo con enojo burbujeante. —Ya dije que no, váyanse tú y tu rompe-hogares al carajo. — estaba dándose la vuelta cuando el hombre lo jalo del brazo.

—Vendrás si no quieres que te quite a los mocosos.

El rostro del azabache se descompuso de ira. —Atrévete a amenazarnos de nuevo y acabo contigo y tu familia. — tomando la fuerza que no esperaba, empujo al hombre y lo tomo del cuello de la camisa. —Olvidas que si lo llevas a juicio, puedo contrademandarte por abandono de hogar y eso, va a sacarte todo el dinero que no nos has dado.

—No vas a meterte conmigo, mocoso. — respondió Leeteuk con voz temblorosa.

—Tú ya lo hiciste y no vas a ganar. — volvió a empujarlo, dejándolo ahí para regresar al interior del local. —Te lo advertí la última vez que nos vimos.

SeHun se levantó de inmediato al verlo, caminando con más velocidad para sostenerlo. —Dios, YiXing, estas pálido como la nieve.

—Solo... solo sácame de aquí. — y se derrumbó, como si todo el peso del mundo cayera sobre él.



Su padre se había ido con una mujer muy joven, más que Jae y del tipo de persona superficial que odiabas de tan solo ver. Elena era bonita pero tan llena de maquillaje, cirugías y accesorios que te causaba repudio y sumándolo al hecho de que se le había metido a su padre, la odiaba más que al hombre. El como la conoció fue gracias a que cuando Leeteuk fue a recoger ese viejo reloj, menciono que lo quería vender para pagarle una cirugía de aumento de seños a su novia Elena y esta, estaba esperando fuera de la casa. Su primera impresión fue de odio y repulsión, viéndola con asco y notando de inmediato que ya lucia desgastada de cirugías y con la cara agrietada de tanto maquillaje. Después de que el hombre saliera furioso de la casa, la mujer dejo de recargarse en el auto e intento saludarlo con un niño de cinco años en los brazos.

YiXing les hizo el feo a ambos, demasiado herido y resentido con ellos. No volvió a verlos hasta la fecha.




— ¿Tienes hambre? ¿Quieres algo de tomar? —SeHun abrazaba a un adormilado YiXing, ambos enrollados cual taco en un cobertor suavecito. —Puedo preparar algo para ti. — susurro sintiendo a Lay moverse sin soltarlo.

El azabache gimió contra su pecho, demasiado a gusto como para moverse. —No te vayas.

SeHun se estremeció con una sonrisa boba. —Está bien. Tampoco me quiero mover.

YiXing sonrió sin abrir los ojos, dejándose dormir poco después de SeHun, quien se había dormido antes sin proponérselo.


.




—Oye bro, ¿tu chico sigue sin estar en cita? —YiFan expulso el aire de sus pulmones, mirando al rubio.

SeHun negó, comiendo con entusiasmo el almuerzo que YiXing había preparado para él. — Pero realmente no tengo prisa, estamos a gusto así.

El de cabello oscuro asintió. —Has cambiado en estos meses.

— ¿En qué?

—En todo. — WuFan se encogió de hombros. —Digo, tu personalidad no era mala pero basabas tu vida en solo ganar dinero y lo único que te preocupaba era que te quitaran la empresa. Una vez que YiXing llego, tu máxima preocupación fue que él y sus hermanos estén bien y felices.

El menor dejo de comer, mirando profundamente a su amigo. —ChanYeol también lo ha estado diciendo mucho.

— ¿Cómo no hacerlo cuando tu cambio te sienta tan bien?

—Quiero decirle que lo quiero.

YiFan se atraganto con su bebida después de escupir una porción. —Espera, ¿estás hablando enserio?

El rubio asintió. —Quiero a YiXing, de buena manera y fuera del contrato.

—Joder, que no sé qué decirte aparte de que me alegro mucho por ti. La verdad. — el mayor le rodeo el cuello con un fuerte brazo, sonriendo de oreja a oreja.

—ChanYeol también dijo eso. — la sonrisa del empresario titubeo. —Pero, sigo temiendo que si YiXing tiene sentimientos por mí, sean basados por el contrato.

YiFan apretó los labios, mirando al suelo. —Dime algo, ¿YiXing es tu...? Y no me refiero a que solo te guste o que lo veas como el ser más maravilloso. Tengo que saberlo si necesitas un consejo.

SeHun se quedó callado, mirando el arroz que Lay le había preparado esa misma mañana. —Kim YiXing es el futuro papá de mis hijos. Ah, no, Oh YiXing. Y estoy hablando de que me acepte por amor.

YiFan sonrió, convencido.


.



— ¿Qué hay de desayunar, Hun? —pregunto YiXing sentándose junto a sus hermanos.

—Mi plato estrella. — respondió el rubio concentrado en no quemar el huevo.

— ¡Huevo cocido! —exclamo JongIn, con el pelo hecho un nido.

—Muero de hambre. — murmuro JongDae con la cara contra la mesa.

SeHun giro para mirar a los tres hermanos, sonriendo al ver como YiXing intentaba arreglar el cabello de sus hermanos, terminando por enrollar mechones oscuros en sus dedos para hacerlos reír por sus peinados.

Delgado; ojos bonitos; sonrisa bonita; piel blanca; inteligente; desinteresado; talentoso, demasiado. YiXing era mucho más de lo que idealizo como una pareja ideal para no perder la empresa; el chico era humano y obviamente imperfecto como todos, más para el mismo SeHun era más de lo que merecía.

Ya no quería la empresa si significaba perder a YiXing, tampoco quería seguir escudando sus sentimientos en el temor de ser correspondido únicamente por el contrato. YiXing no basaba sus sentimientos como él lo estaba haciendo hasta antes de conocerlo.

—Hey, Xing. — lo llamo mientras este terminaba de vestirse para la universidad.

— ¿Mmh?

— ¿Me dejaras mi nota matutina en la frente antes de irte? — pregunto mirándolo con una sonrisa.

YiXing giro hacia él, moviéndose con tanta naturalidad como siempre. — ¿Qué tal un beso? —el chico beso su frente, causándole muchas mariposas en su estómago.

El rubio no dudo en contenerse y abrazo al azabache de la cintura, alzándolo y acostándolo en la cama, colocándose entre sus piernas.

—Entras tarde, ¿cierto? — pregunto con una sonrisa de lado.

—Oh dios, eres un atrevido. —pero no rechazo sus besos ni la sesión amorosa que causo que perdiera sus clases.


.


Empezando Diciembre, con tres meses de casados, YiXing empezó a sentir mareos continuos y nauseas.

En esa ocasión, prefirió asegurarse de que estaba en cinta antes de decirle a SeHun sobre los malestares. ChangKyun, como fiel mejor amigo, lo acompaño a hacerse los exámenes sanguíneos. Claro que le preocupaba embarazarse cuando le faltaba un par de meses para terminar su primer año de carrera antes de iniciar un curso avanzado gracias a sus capacidades. Cuando los resultados llegaron, JongIn y ChangKyun eran los únicos que estaban cerca.

Cuando se dejó caer en el sillón, el menor de los tres corrió hacia él, creyendo que era algo malo.

— ¿Qué sucede, hyung? — JongIn lo miro con preocupación, dándole palmaditas en el brazo.

—Positivo...— susurro mirando las hojas en sus manos. Después, empezó a llorar.

JongIn, preocupado de ver llorar a su hermano mayor, le rodeo el cuello de inmediato. — ¿Te duele algo, hyung? ¿Te traigo un jugo?

El azabache abrazo a su hermano, girándolo en el aire. —Nini, vas a ser tío.

— ¿Eh? — por su parte, ChangKyun estallo en felicidad.


.



Baby is coming.


Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top