#%^>€£Que empiece el desafío$&@%
El juego iba demasiado parejo y él iba ganando, tenía que hacer algo para poder quitar su atención del juego, así que se me ocurrió una grandiosa idea. Me recogí el cabello y me quite la chamarra que traía dejando el gran escote a la vista. Le guiño el ojo a Flynn ya que él me hacía favor de limpiar mi pelotita con su camisa. Tan caballeroso el muchacho.
—Aquí tienes bombón—me muerdo un labio al escuchar aquellas palabras. Bombón, por su puesto que lo soy, pero este bombón es un lujo que muy difícilmente alguien puede obtener. Me acerqué a él y le di un beso cerca del labio.
Volteo me coloco en mi lugar y empecé a tirar, uno tras otro, trago tras trago. Había logrado mi cometido Jackson se había desconcentrado y ahora jugaba con enojo, pero también se convirtió en mi debilidad ya que en ocaciones lograba acertar. A él solo le faltaba un vaso para que yo pudiera ganar. Tira y mete la pelota uno de mis dos vasos, volviendo la cosa muy interesante. Mierda, necesito una nueva estrategia, algo. De repente entra Anna para ver lo que estaba pasando.
—¿Qué haces Jack?—pregunta justamente cuando tira haciendo que la pelota tocara la mesa y esta se fuera en otra dirección. Justo a tiempo. Él voltea para verla con enojo y mi prima solo cruza los brazos negando con la cabeza. Al parecer se le ha juntado el ganado.
Tiro mientras él volteaba a ver a Anna y ¡pum! entra. Todos brincaron al ver que el Rey del beer pong había perdido. Hipo intenta abrazarme, pero se tapa la boca para voltear y vomitar en un jarrón. Me acerqué a él para poder apoyarlo y que sacara todo el alcohol de su organismo, pero sobre todo, para que el perdedor se ardiera más de lo que ya estaba. Hipo se levanta un poco y Flynn le da una servilleta para que se limpiara.
—No queríiia....vomitarte—sonrió y acaricio su cabello pero le pasó su jarrón para que siguiera. Volteo a ver a Flynn con preocupación.
—¿Puedes quedarte con él?—asiente sin preguntar y me dirijo a la mesa triunfante. Es hora de que pague.
—¡A ver Jackson!—grité —Tú...me debes algo a mí ya que te gané—Todos gritas y Jack aprieta los labios, pero al final sonríe con hipocresía.
—Haber, cuántos tragos me vas a poner Rapunzel—sonrió de lado.
—Tomate el doble de lo que Hipo se tomó y listo—su sonrisa desaparece y todos se quedaron impresionados y un Tssss se escuchó en el fondo. Recargo mis manos en la mesa, mi rostro estaba serio.—Haber si así se te quita lo injusto, para que sientas lo que otros sienten con tus castigos nene—. Sonrió de lado y unos tipos ya habían traído el barril y las botellas para que Jack cumpliera el reto.
Jack no expresó una palabra y simplemente se acercó a tomar la manguera del barril de cerveza.
—Esto, no se va a quedar así mentirosa— susurró. Fruncí el ceño al escuchar la última palabra.
—¿Perdón?— pregunté.
—Dijiste que no sabías jugarlo—río con fuerza, giro para verlo mejor.
—Jamás dije que no sabía—niego con la cabeza—. En cambio tú debes aprender dos cosas. Uno: no meterte en conversaciones ajenas y dos: debes aprender a escuchar Jack, eso puede que te salve la vida, porque hoy acabaste de escarbar tu propia tumba—. Empujó un poco la manguera para que comenzara a beber.
Todos empiezan a contar, me di la media vuelta y me senté en una silla. Con el Karma nunca se juega niño.
(...)
Todo había sido un asco. Después de que nuestro pequeño Jack se pusiera hasta el huevo con todo lo que tomo, la fiesta decayó. Empezó a bailar y a besarse con cual mujer se le pusiera enfrente. Anna, pobrecita de ella llorando con sus amigas en un rincón por todo lo que él patan de Jack estaba haciendo. Suspire y me acerqué lo más que pude pero el ruido no me dejaba escuchar, así que tuve que acercarme.
—Todo es culpa de mi prima—alce una ceja, mi rostro representaba seriedad pura—Ella lo emborracho, él no hace este tipo de cosas, él nunca toma—. Mi niña, que inocente me saliste por eso te hacen como quieren—. Pero mañana estaremos bien sólo que ahorita no sabe lo que hace—. Ruedo los ojos. Que pendejada, que una mujer piense eso cuando la están engañando enfrente de ella es increíble ¿qué no se ama lo suficiente?.
Me aleje de ella, me da pena. Seguí observando todo el espectáculo que estaba montando. Ahora a él le tocó ser payasito de la fiesta. Yo no me la estaba pasando nada bien así que mejor decidí irme. Empecé a caminar pero tenía que pasar por todo el circo de borrachos que había en la sala. Empujaba a las personas para abrirme paso.
—¿Acasho ia te vas?—expresó Jack.— Si todavía no me besas—Reí con fuerza y negué con la cabeza, trato de irme pero vuelve a jalar de mi mano—¿Qué tienen ellos que yo no?—me pregunta. Sus ojos eran la muestra exacta de que estaba hasta el tope de alcohol.
—Qué no son el novio de mi prima— sonrió y trato de irme pero ahora el me lleva lejos del círculo ya que teníamos ya que teñimos que gritar para poder entendernos, aunque bueno a él aún así no se le entendía nada.
—Yo...no soy...el novio...de tu prim...a—rio y cruzo los brazos. Realmente me valía si era o no, eso no es de mi incumbencia.
—Y además cínico. Ella nos presento y dijo que eras su novio. Además los otros se preocupan por mi, son lindos y atentos—él suelta una carcajada, tambaleándose por su situación.
—¿Neta eres tan ingenua?— vuelve a reír—¿Crees qué ellos son diferentes a mi?—. Ruedo los ojos y me acerco sin dejar mi postura.
—No, pero mira, los traigo—chasqueo mis dedos—así—lo miro de abajo hacia arriba—al igual que a ti chikis—. Sonrió de lado y lo empujó— Y si yo digo me voy, uno de tus perras tratará de llevarme—. Empieza a reír y se va a acercándose a mi. Me paré firme cruzando nuevamente mis brazos, se acerca más a mi. Su aliento con olor a alcohol era muuuy evidente.
—No creo—sonrió de lado y justamente sale Kristoff con su chamarra puesta y me da la mía.
—Preciosa, aquí tienes tu chamarra— volteo con una sonrisa para poder tomarla, pero se ofreció a ayudarme a ponérmela. Miro a Jackson triunfal, guiñándole un ojo.
—Eres una...—se acerca a mi y retrocedo poniéndome atrás de Kristoff.
—Jack, por favor contrólate, estás muy mal, necesito que ya te vayas tú también—tomó la mano de Kristoff. "Tenía tanto miedo".
—Jack—sale Anna y voltea a ver a a Kristoff, pero agacha la mirada al ver nuestras manos entrelazadas.
—Necesito que te lo lleves a casa, trato de agredir a Zel—expresó con seriedad. Apreté mis labios y lo mire con el ceño fruncido, la tensión se podía sentir.
—Si, no te preocupes —contesta Anna.
—No lo haré—Anna lo mira con asombro y Kristoff me jala con suavidad para que empezara a caminar. Hay algo raro aquí y pienso descubrirlo.
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