Capítulo 10: Rutina

Okay, primero tengo que hacer una nota y luego supongo que pueden elegir leer el capítulo o no.

Esto es tanto una advertencia como una explicación porque es verdad que estoy hartx de esta situación.

Yo no dejé de escribir Cruel Intentions porque no tuviera inspiración, fue por los malos comentarios y gente que no sabe leer advertencias. Si lo ponemos a gran escala, el dejar de escribir Cruel Intentions  fue probablemente la causa por la que dejé de escribir por dos años hasta hace poco.

Tal vez las advertencias no fueron claras o juzgaron mal el fanfic pero este fanfic es oscuro, John es oscuro y la historia está llena de violación. Cómo muchos ya se habrán dado cuenta y quizás leído también de mis posts en mi tablero, este fanfic fue escrito con el propósito de escribir porno/smut, nada más y nada menos.

Pueden llamarme soft, bajx en autoestima o lo que sea, pero estos comentarios son una mierda y son los únicos comentarios que recibo en este fanfic ¿Cómo mierda esperan que me den ganas de escribirlo? No me encanta leer como insultan al personaje que yo escribí y que ese sea el único feedback existente, mucho menos cuando se supone leyeron las advertencias.

Ese es el resumen de todo lo que tengo que decir y lo final es que, o entienden las advertencias o este es el último capítulo del fanfic, porque no se va a bajar el tono de las situaciones escritas o cosas así.

Gracias por su atención.

Btw ni siquiera pude terminar este capitulo por comentarios recientes. Está incompleto porque decidí solo subir la mitad que no tenía un poco de trama.

(...)

“¡Ahhh! ¡Alfa! ¡Alfa, detente!” Gimoteaba Sherlock en el regazo de su alfa; el Dr. John Watson.

En una situación donde se encontraba por completo impotente, su propio peso castigándolo y sus muslos ardiendo después de arduos minutos, horas o ya ni siquiera sabía la medida de tiempo en este instante, Sherlock sentía sus músculos quemar y el cansancio cobrándole todo el tiempo que había permanecido en su actual posición.

“¿Sigues quejándote por querer venirte? Llevas pidiéndolo horas con tus lamentables gemidos, se está volviendo tedioso la verdad.” John le respondió volviendo a tomarlo de sus nalgas para elevarlo un poco y que su polla saliera de aquel pequeño agujerito nuevamente, solamente dejando la punta.

Sherlock se quejó sin poder sostenerse de ningún lado en absoluto, luego de dos horas con sus brazos atados detrás de su espalda con un arnés especial que cubría parte de su pecho, espalda e inclusive nalgas, el joven omega estaba más que exhausto por el enfermo y pervertido juego de su alfa, al menos se sentía agradecido de que la penosa mordaza haya sido desechada hacía ya bastante tiempo, porque al principio de su situación el sumarle su saliva cayendo por todos lados incontrolablemente gracias a la mordaza en forma de araña no era algo que Sherlock estuviera disfrutando mucho, y al parecer tampoco John por toda la cantidad de saliva en su camiseta y el hecho de que no podía disfrutar de los ruegos de su omega.

El juego de John consistía en mantener sus brazos en cualquier otro lado que no fuera Sherlock, sus manos solamente lo tocaban cuando necesitaba alzar los glúteos del omega, desde el principio le había explicado a este qué era lo que tenía que hacer y definitivamente a Sherlock no le agradaba la idea, con una nueva dosis muy diminuta para adelantar su celo, tan diminuta que Sherlock solo sentía la dilatación de su entrada y un pequeño ardor en su vientre bajo, el escurrimiento del lubricante no era tanto pero él creía poder escucharlo cuando la polla del alfa entraba, cuando el alfa lo soltaba sin aviso y Sherlock terminaba cayendo con toda la fuerza sobre el enorme miembro de su alfa.

El alfa tenía de regreso ambos brazos acomodados sobre el respaldo del largo sofá, volviendo a obligar a Sherlock a tener que sostenerse con sus adoloridas piernas como tenía ordenado, no debía correrse, quería tanto correrse pero debería esperar a tener el permiso del alfa, por ello lo torturaba cuando buscaba hundirse de una vez por todas y regresaba sus manos a las nalgas de Sherlock.

"Déjame ayudarte." Musitó John luego de ver que Sherlock se cansaba y la parte de adentro de sus piernas comenzaba a temblar por intentar sostener su propio peso.

Las ásperas manos del alfa acariciaron suavemente las nalgas del omega, en ocasiones pellizcando y Sherlock no pudiendo hacer otra cosa más que gritar. El Omega se dejó caer por completo esta vez, ya rindiéndose porque sus piernas ya no le respondían para seguir levantándose y montar al alfa. Todo el peso cayó en las manos de John y este muy alegre recibió todo el peso del cuerpo de Sherlock, manteniéndolo arriba por meros segundos dónde su polla quedaba afuera de aquel apretado agujerito. 

Una sonrisa ladina y maliciosa se formó en el rostro de John, Sherlock gimoteando por el firme agarre a sus glúteos y en el instante que el alfa alzó sus caderas, el menor solo pudo soltar de nuevo un grito ahogado, las estocadas de John siempre eran demasiado fuertes y toscas. El alfa inició un ritmo luego de tentar por unos segundos la entrada de Sherlock con algunas estocadas profundas y duras, subía y bajaba al omega con ese mismo agarre y Sherlock no podía más que dejar que el mayor usara su cuerpo.

"¡Alfa! ¡Alfa!" Exclamó Sherlock cerrando sus ojos y también sus manos en forma de puño, no pudiendo moverlas hacia ningún lado en absoluto. "No… ngghh no puedo a-alfa…" Jadeaba en lo que veía a John bastante concentrado en sus estocadas, mirando fijo el trasero de Sherlock. "E-es mucho… por favor… alfa no puedo…"

Sherlock no quería arriesgarse a correrse sin tener el permiso de John, todo era un riesgo cuando se trataba de alguna petición del alfa, más cuando era sobre sus juegos durante el sexo.

"¿Cómo dijiste?" John le volvió a ver a los ojos y la expresión de Sherlock no podía ser más de derrota, su rostro sudando y su cabello todo un desastre, al menos en este instante John no estaba jalando o dándole cachetadas a su rostro también.

"Nnghh ahhh… no… no puedo alfa, voy a correrme." Sherlock respondió mientras que seguía siendo penetrado ferozmente.

"No, no fue eso." El alfa respondió tranquilamente aunque se veía bastante excitado con la situación de Sherlock. "Me gustó eso de por favor." El alfa dejó el agarre de los glúteos de Sherlock de su mano izquierda y la elevó hasta que se topó con la mejilla derecha del omega. "Casi no dices esa palabra."

Sherlock estaba demasiado ido y sobreestimulado como para desafiar al alfa o pensar en cualquier otra cosa que no fuera venirse, sentir el alivio por el delicioso roce de la polla de John dentro de él, tan dura y tan grande, incluso palpitante.

"Si quieres venirte tanto pídelo por favor." Sostuvo de la barbilla a Sherlock, cruelmente acelerando sus empujes contra arriba, el sonido del lubricante de Sherlock chocando con la piel de John sonaba obscenamente.

"¡Por favor!" Gritó al momento que John soltaba su rostro y regresaba la mano a sus nalgas, apretando agresivamente quizás dejando marcas. "¡Por favor, alfa! Ahhh… Nghhh… q-quiero, quiero venirme, por favor…" 

John le complació en ese instante saboreandose los labios, su ritmo mucho más marcado y Sherlock no pudiendo hacer otra cosa que no fuera gemir y sentir el nudo del alfa ya comenzar a formarse, John también estaba por venirse, tal vez habían sido los ruegos del omega que lo provocó.

La constante tortura de la última hora en el regazo de John fue lo que hizo que Sherlock se viniera casi instantáneamente ya que su cuerpo no soportaba más contener aquel orgasmo, necesitaba la liberación y esta vino en forma de listones blancos manchando la parte baja de la camisa de su alfa.

"¡J-John!" Los espasmos dominaban al joven omega mientras que el alfa solo se aferraba a su cuerpo, aprovechando la estrechez de su entrada por su fuerte orgasmo, continuando sus feroces estocadas.

El alfa colocó una de sus manos en el cabello del omega, en tanto éste seguía jadeando y retorciéndose, John dió sus últimas estocadas atrayendo a Sherlock a más cerca de él, casi apretandolo y el menor acomodó su cabeza en el hombro del mayor, casi a punto de desmayarse.

John se pudo venir dentro de Sherlock y quedaron anudados una vez más, los toscos agarres de John habiendo dejado marcas como forma de evidencia en todas las caderas y glúteos de Sherlock. Su cuello por igual era un desastre de marcas de mordidas de veces pasadas pero esa era otra historia por completo. 

"Volviste a llamarme John." Mencionó luego de unos segundos y corroborar que Sherlock seguía consciente. El omega se movió bruscamente por las palabras de John pero no sabía si apartarse era lo mejor.

"Lo siento." Su voz no fue más que un murmuro derrotado, demasiado cansado como para pensar en el castigo que John le daría por llamarlo por su nombre.

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