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-¡Feliz Año Nuevo! -exclama Ángela cuando suenan las campanas anunciando que acabamos de entrar en un nuevo año.

-¡Bieeeeen! -grita Noah, dando saltitos y abrazándose a mi pierna.

Levanto al pequeño en brazos y él me abraza, con una gran sonrisa.

-Feliz Año Nuevo, Noah -le digo.

-Tú tabién, Ali -contesta, dando pequeños aplausos por la emoción.

Nos felicitamos todos el año nuevo y brindamos con cava -los pequeños con zumo de manzana-.

-Ali, mi cava no hase bujitas, ¿pol qué? -me pregunta Noah examinando su copa y luego la mía.

-Porque Alice en realidad está tomando zumo y no cava -le dice Liam, y le pequeño asiente.

-¿Y pol qué Ali no toma cava como una ñiña mayor? -pregunta tras dar otro sorbo a su zumo de manzana.

-Porque es una niña pequeña -contesta Liam, y suelta un quejido de dolor cuando le golpeo en el pecho, haciendo que todos rían.

-Bueeeno, entonces ¡la fiesta nos espera! -exclama Alex, emocionada, cuando ya hemos terminado de beber.

-Yo quelo fieta tabién -se queja Sophie, y Noah asiente.

-Y yo.

-No, vosotros tenéis una maratón de las películas de Doraemon -les dice Johan, y los niños se ponen a gritar de emoción, tanto que siento que me van a perforar los oídos.

Así que me despido de Noah, Sophie, Angela y Johan, dejando al pequeño en su casa por esta noche, y salgo con Alex y Liam hacia la fiesta que hay en casa de un tal George.

Al llegar, la fiesta ya está en pleno auge pese a que solo son las doce y media, y lo primero que hacemos en cuanto entramos es pedir una copa en la barra provisional del salón. Al parecer el tal George tiene mucho dinero, porque la casa es enorme.

Deena y Frank tenían que venir también pero no dan señales de vida desde hace un rato, así que les mando un mensaje por el grupo que tenemos los tres.

Alice: ¿dónde estáis? venid ya.

El mensaje de respuesta no tarda en llegar, y de cierta manera ya me lo esperaba.

Frankenweenie: uh creo que al final pasaremos. Feliz año nuevo!

Alice: bueno, que os vaya bien el polvo de año nuevo, malditos conejos.

Frankenweenie: nos amas

Alice: duh, adiós

Guardo mi móvil en el bolsillo de mis pantalones de pitillo negros y vuelvo mi atención a Alex.

-Al final esos dos no vienen -le digo.

-Jo, con las ganas que tenía de conocerlos -se queja-. Pero bueno, vamos a bailar, que Liam ha desaparecido y me aburro.

Asiento y termino de beberme mi copa antes de ir de la mano de Alex hacia la pista de baile, donde decenas de personas se mueven sin parar. Liam ha desaparecido hace poco, mientras yo estaba con el móvil, y me fastidia que mi mente no deje de joderme con unos celos irracionales, pensando que él pueda estar con otra chica. Joder, tengo que dejar de ser tan ridícula.

Mientras bailamos, veo a Liam de reojo hablando con un chico al que no conozco, pero al poco rato se le acerca una chica y le empieza a hablar.

-Uh, mierda -dice Alex-. Esa es Jana.

-¿Jana? -pregunto-. ¿Su ex?

-La misma -asiente-. Joder, pensaba que ya había dejado de dar por culo.

-¿Y por qué Liam no la manda a la mierda?

-Porque es demasiado bueno -contesta, y yo levanto una ceja.

-Pero si no tiene ningún problema en pelearse conmigo y llamarme de todo -digo.

-Bueno, porque a ti te quiere, y tiene una forma extraña de querer, supongo -contesta, y yo me echo a reír. Menuda gilipollez, a Liam lo que le pasa es que es bipolar-. Además, yo creo que a vosotros dos os pone pelearos.

-Creo que voy a ir a por otra copa -le digo a la rubia.

-Voy contigo.

Ambas sabemos que es una forma de acercarnos más a Liam y Jana y espiarlos un poco. Ella por curiosidad, supongo, y yo porque estoy irremediablemente celosa.

Vamos a la barra y nos pedimos una copa de vodka negro con Red Bull para compartirla, con la mala suerte que debido a lo alta que está la música, no se oye nada de lo que hablan esos dos, pero el agobio en la cara de Liam es más que evidente.

-Mmm, creo que sé cómo hacer que deje de hablar con esa pesada -dice Alex con una sonrisa maléfica cuando ya hemos terminado casi media copa, y antes de que pueda procesarlo los labios de la rubia están sobre los míos.

Sonrío en su boca, sabiendo lo que pretende, y le correspondo el beso, añadiendo las lenguas al juego. Se oyen algunos gritos y aplausos de la gente que nos rodea y cuando miro a Liam veo que nos está mirando con la boca entreabierta. Cuando su mirada encuentra la mía, se muerde el labio y se recuesta contra la pared de brazos cruzados y con una sonrisa de lado en la cara, interesado e incitándonos a continuar. Jana sigue hablándole pero, al ver que el tatuado no le hace caso, se gira y se queda boquiabierta al ver lo que su ex está mirando.

Enredo mis dedos en el largo cabello de Alex y sus manos acarician mi espalda hasta posarse en mi trasero. El beso se vuelve más y más intenso, y cada vez estoy más excitada con la idea de Liam mirándonos.

-Vaya, estaba preguntándome quién estaba acaparando tanta atención, y no podía ser otra que Alice Smeed -oigo una voz conocida y me giro, encontrándome a Chris.

-¿Quién iba a ser sino? -bromeo, y él sonríe.

-Hace tiempo que no sales con nosotros, ¿es porque estabas con esta preciosidad? -me pregunta, refiriéndose a Alex.

-Es una amiga -me encojo de hombros.

-¿Y no vas a presentármela?

-Puedo hacerlo por mí misma, en realidad -dice la rubia-. Soy Alex, encantada.

-Yo soy Chris -contesta él, y por como se miran el uno al otro sé que esta noche como mínimo terminan enrollándose.

-Bueno, voy a por otra copa -me excuso para dejarlos solos-. Nos vemos luego.

Camino de nuevo hacia la barra, bajo las miradas pícaras de muchas de las personas que me han visto con Alex, y es entonces cuando una mano se posa en mi cintura y me giro, encontrándome con Liam.

-Te gusta que te miren, ¿no? -me pregunta con voz ronca-. Joder, no tienes ni idea de cómo me has puesto haciendo eso con Alex.

Me muerdo el labio y dejo un pequeño beso en su mejilla, justo al lado de sus labios. Liam respira hondo y acaricia mi hombro, repasando con su dedo índice el tatuaje de rosas que queda al descubierto ya que llevo una camiseta de tirantes. Me acerco más a él, percibiendo su olor, el cual hace que mi excitación aumente aún más. Él baja la cabeza y deja un beso en mi oreja antes de susurrarme al oído.

-No sabes las ganas que tengo de llevarte a una habitación ahora mismo.

-¿Y por qué no lo haces? -pregunto, acariciando su pecho por encima de la camiseta-. Incluso podríamos ir arriba con Alex...

-Suena tentador, pero ella querría tocarte todo el rato, y esta noche te quiero sólo para mí.

-Celoso -río suavemente, acercando mi rostro al suyo hasta que nuestros labios están a centímetros.

-Yo no soy el que ha besado a otra chica para que dejara de hablar con Jana -contesta, con una sonrisa prepotente.

Touché.

-Llévame arriba -le digo justo antes de dejar un pequeño beso en sus labios.

Él asiente y coge mi mano para empezar a caminar entre la gente. Llegamos a unas escaleras y las subimos hasta llegar a un pasillo donde hay pocas personas, pero se nota que todas van a lo mismo que nosotros. Liam abre una puerta y encuentra que hay una habitación vacía tras ella, así que me mete dentro.

Me suelta y se sienta en el borde de la cama, mirándome con una sonrisa. Yo directamente me saco la camiseta y los pantalones, quedando en ropa interior. Liam respira hondo y me coge del culo para sentarme en su regazo. Rodeo su cintura con mis piernas y me acerco aún más, haciendo que mi húmeda entrepierna se roce con el bulto en sus pantalones y mis pechos tapados por el sujetador con su camiseta.

-Vas a volverme loco -suspira justo antes de besarme.

Acaricio su desordenado cabello mientras nos besamos, y las manos de Liam recorren mis brazos, mi estómago, mis caderas, mi trasero... Se para ahí y tira un poco de mi tanga, haciendo que la parte delantera de éste presione contra mi clítoris y gimo en su boca. Entonces él desabrocha mi sujetador, desliza los tirantes por mis brazos hasta que quedan fuera y puede sacar mi sujetador para tirarlo por algún lugar en el suelo de la habitación. Me coge de las caderas y me gira, dejándome boca arriba en la cama con él encima de mí.

Vuelve a besarme y baja sus besos por mi cuello hasta llegar a mis pechos, los cuales lame y succiona, dejando alguna que otra marca. Gimo, desesperada por algo más de contacto. Hace días que Liam y yo no hacemos nada, ambos hemos estado ocupados y apenas nos hemos visto a solas -casi siempre estábamos con los pequeños-.

Liam se levanta para sacarse la camiseta, y yo aprovecho la oportunidad para sentarme en el borde de la cama y desabrochar sus pantalones. Se los bajo, arrastrando los bóxers con ellos, hasta que su dura polla queda al descubierto. Me lamo los labios y miro a Liam, quien me observa con expectación. Entonces, por primera vez desde que empezamos a acostarnos, me meto su pollą en la boca y él emite un grave gemido.

-Joder -susurra entre dientes, excitado, y empiezo a deslizar mis labios por su longitud.

Me sujeto en sus caderas y una de sus manos va a mi cabello, recogiéndolo y aprovechando para seguir el ritmo de mis movimientos. Noto cómo su pollą endurece todavía más y su respiración se acelera, por lo que presiento que está a punto de correrse y empiezo a ir más rápido.

-Para -me pide-. Als, joder, para.

Me separo, haciendo un puchero, y Liam respira hondo antes de arrodillarse delante de mí, bajarme el tanga y hundir sus labios en mi sexo sin ningún tipo de pudor. Grito por el repentino placer y él acaricia la entrada de mi vagina con su lengua, para después subir un poco más y atrapar mi clítoris con sus labios. Echo la cabeza hacia atrás, pero entonces Liam para, tan rápido como ha empezado. Se levanta de nuevo y termina de quitarse los pantalones para luego cogerlos y sacar un preservativo del bolsillo trasero.

-¿Un condón en el bolsillo trasero? Qué cliché -me burlo, y cuando él me mira con una ceja levantada le saco la lengua.

-Como si no estuviera claro que esta noche iba a terminar pasando algo así, yo solo me preparaba -sonríe antes de terminar de colocarse el preservativo y sentarse en la cama-. Ponte encima.

Gateo hasta donde está él y me siento en su regazo. Me levanto un poco, aguantándome en mis rodillas, y Liam coloca su miembro en mi entrada. Entonces me siento, deslizándole dentro de mí, y ambos gemimos.

-Mierda, he echado esto de menos -murmura, y empiezo a moverme encima de él a un ritmo lento.

Él se echa hacia atrás, quedando recostado en la cama, y yo aumento el ritmo de mis movimientos. Liam agarra mi culo y me mueve más rápido, hasta el punto en que estoy prácticamente botando encima de él y ambos somos un desastre gimiendo.

-Ohh -gimo-. L-Liam...

-Alice -dice él entre jadeos, antes de llevar una mano a mi nuca y acercarme a él hasta que mis pechos rozan sus pectorales y mi boca se une con la suya.

-L-Liam, e-estoy muy cerca -digo, las palabras saliendo entrecortadas de mi boca, interrumpidas por gemidos y jadeos.

-Vamos, Alice, córrete en mi pollą -dice, sabiendo cómo me gusta cuando habla así, y ya no puedo aguantarlo más.

Empiezo a gemir descontroladamente mientras llego a un orgasmo arrollador. Mis manos se clavan en los brazos de Liam y le oigo gruñir vagamente, como siempre hace cuando se corre. Cuando termino, prácticamente caigo en el pecho de Liam, quien respira entrecortadamente.

Liam me saca de encima de él apresuradamente y se levanta para deshacerse del preservativo. Cuando lo consigue, se sienta en la cama y se pasa las manos por el cabello de forma nerviosa.

-¿Qué... -empiezo a preguntar, pero él me interrumpe.

-Mierda Alice, creo que me he enamorado de ti.

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¡Feliz año a todxs! Espero que hayáis empezado el año muy bien. Sé que he estado un poco desaparecida, y apenas puedo contestar comentarios pero es que estuve fuera de España y tenía un internet muy limitado.

Bueno bueno, parece que Liam ha decidido no guardarse más sus sentimientos, ¿cómo creeis que va a reaccionar Alice?

¡Hasta pronto!
Claire

PD: para los que leeis SYA6, ahora mismo tengo un bloqueo bastante grande con esa novela, pero la seguiré pronto.

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