Capítulo 37
Narra Connor:
Aviso: contenido hot.❤
No podía dormir, luego de colocarle mi camisa nuevamente a mi pequeño ángel al ver que sus ojitos se cerraban contra su voluntad solo quería admirarla por horas, su rostro sereno, estiendo mi mano acariciando su rostro con suavidad, absolutamente perfecta y hermosa. La amaba con locura, admiraba sus apetitosos labios rojizos frunzo mi ceño y acaricio con la yema de mis dedos la herida en su labio inferior para luego sonreír al recordar como su inocencia la inundaba de nervios sin saber que sus movimientos tímidos y temblorosos solo me hacían decearla más.
Mi mirada recorre su cuerpo cubierto con la tela de mi camisa haciendo que la odie por privarme de la asombrosa vista, debo ser un maldito enfermo pero quería tomarla en este mismo momento nuevamente y sentir su estrecha y húmeda cavidad. Acaricio la curva de su cintura hasta llegar a su cadera un leve gemido sale de sus labios para luego pasar su brazo por mi torso y acurrucarse en mi pecho aun dormida, colocó mi mano en su delgada cintura y cierro mis ojos intentando dormir.
Mi mente no paraba de repetir las escenas de hace unas pocas horas, su suave piel, sus labios, sus ojos mirándome con un brillo de adulación, sus jadeos y gemidos se repetían en mi cabeza como si fuera mi canción preferida, su pequeño y delicioso cuerpo recibiendo él mío con dificultad. nunca había hecho el amor todo había sido sin sentido antes salvaje y sin compromiso, esto es mil veces mejor.
Solo mía, es completamente mia; debo parecer un desquiciado pero ella me pertenece y no permitiré que nada ni nadie me separe de ella, me encantaba ser el único en tocarla y tenerla de esta forma, su inocencia, ternura y dulzura me llevaban a la locura desde el primer momento en que la vi incluso imagine mil escenarios morbosos y pervertidos con ella que la llegarían a asustar, haciéndome odiar el hecho de que otros chicos la miren y ella no distinga la amabilidad de la lujuria. Me relajo cuando siento mi cuerpo tenso por mis pensamientos.
Definitivamente todo es diferente con ella, todo cambio en mi vida, es un ángel que debo proteger a pesar de ser un demonio que destruye todo, la protegere con mi vida. Con ese pensamiento cierro los ojos dejándome llevar por el dulce aroma de su cabello.
Arrugo mi nariz al sentir los rayos de sol en mi rostro, lentamente los abro volteo a mi derecha y sonrió cuando veo a mi pequeña novia apoyada en mi pecho con sus preciosos ojos cerrados y su rostro tranquilo, aun esta dormida, su cabello castaño cae por su cintura, una de sus piernas encima de la mía, acaricio su mejilla sonrió con ternura cuando arruga su nariz, dejo un beso en su frente y con cuidado de no despertarla la cómodo a un lado, cuando lo logro me levanto busco en mi closet y voy a la ducha.
Cocinaba algunos panqueques mientras picaba algunas frutas, planeaba llevarle en desayuno a la cama se que aun esta durmiendo debe estar cansada, lleno jugo en un vaso y en otro leche; tomo la bandeja, camino hasta mi habitación cuando voy llegando escucho un fuerte gemido de dolor frunzo mi ceño y la preocupación se apodera de mi sistema, entro rápidamente a la habitación coloco la bandeja en el mueble a un lado y me inclino mirando con preocupación a mi novia.
-Que sucede? estas bien?- preguntó tomando su barbilla, ella se encuentra sentada en la orilla de la cama con sus mejillas fuertemente sonrojadas, me mira con sus hermosos ojos azules apenada -Estas bien?- insisto acariciando con mi dedo su barbilla, ella duda muerde su labio inferior y lo suelta inmediatamente haciendo una mueca, lastimo su herida.
-Me duele- susurra, inconscientemente sonrío ella me mira y frunce su ceño apretando sus labios -No es gracioso- acerco mis labios y los estampo con los suyos.
-Lo siento pequeña, te acostumbraras a mi pronto- digo acariciando su cabello -Eres tan pequeña- digo mirándola con ternura, noto como un puchero se forma en sus labios.
-Eres muy grande...no se como entro todo- comenta sonrojándose al máximo, sonrió ante sus palabras pero dejo de hacerlo cuando ella toma un semblante triste -Cuando desperté...no estabas a mi lado...tuve miedo- susurra bajando su mirada, mi cuerpo se tensa me arrodillo quedando entre sus piernas levantando su rostro para enfocar su mirada con la mía.
-Te amo con locura lo sabes, solo me levante porque quería traerte el desayuno a la cama- digo acariciando su cabello, en su rostro se enmarca una sonrisa y un brillo aparece en sus ojos -Pero cuando escuche tu quejido me preocupe- su pequeña mano acaricia mi mandíbula hasta llegar a mis labios, dejo un beso en sus dedos, me levanto tomo la bandeja en mis manos.
-wow todo se ve sorprendente...es muy hermoso lo que haces por mi- dice sonriendo se acomoda en el respaldar de la cama haciendo una mueca de dolor, coloco la bandeja en sus piernas dejo un beso en su frente y me siento a su lado -Es mucho, quiero que comas conmigo- frunzo mi ceño y niego.
-Pequeña eso no es mucho- digo, ella suspira toma el tenedor cortando los panqueques para luego dirigirlo a mi boca.
-Quiero que me acompañes a desayunar- dice haciendo un puchero, sonrío recibiendo el bocado.
Luego de casi terminar con todo lo de la bandeja, toma el vaso de leche y da un sorbo dejando un bigote en su labio superior haciéndome sonreír ella me mira y de manera inocente pasa su lengua limpiando los restos provocando que mi cuerpo se tense de inmediato, demonios debo aprender a controlarme, ella nota mi seriedad se eleva dejando un beso en mis labios.
-Debo ducharme- susurra, se levanta de la cama despacio, admiro sus piernas mi camisa le queda grande sin embargo apenas cubre su trasero, muerdo mi labio inferior al saber que es la única prenda que la cubre, me coloco de pie dejando la bandeja en la cama, ella toma su ropa interior con sus mejillas sonrojarse y camina hasta la puerta del baño donde para y voltea confundida al ver que la sigo -Que haces??- pregunta, pestañeando esperando mi respuesta.
-Me duchare contigo- elevo mis hombros de forma natural, ella sonríe y niega colocando su mano en mi pecho tratando de empujarme pero no me mueve ni un milímetro.
-No...me duchare sola, además tu ya lo hiciste- murmura señalando mi cabello húmedo, maldigo mentalmente pero de manera insistente doy un paso hacia el frente -Dije que no- dice entre risas, doy un suspiro de derrota asintiendo.
-Me lo debes- advierto señalándola con mi dedo el cual ella besa rápidamente y asiente, cuando va a cerrar la puerta se detiene, camina hasta mi y me abraza sorprendiéndome, sin pensarlo envuelvo mis brazos en su delgada cintura dando leves caricias -Te amo- susurra contra mi pecho, sonrio como un idiota al escuchar sus palabras, después de todo encontré a mi chica, ella es la indicada.
-Te amo pequeña- siento como su agarre se afloja, da la vuelta para entrar nuevamente al baño así que aprovecho para dejar un suave azote en su trasero, ella da un respingo y le doy un guiño cuando me mira entrecerrando sus ojos.
Suspiro cansadamente mirando el desastre que hice en la cocina, arrugo mi nariz y comienzo a limpiar esto llevara tiempo; luego de unos minutos solo me queda por lavar dos vasos y un sartén, mientras lo hago de manera concentrada unos brazos alrededor de mi torso me hace sonreír, bajo mi mirada mirando las delicadas manos de mi novia entrelazadas al frente, su cabeza apoyada en mi espalda.
Enjuago mis manos quitando el jabón y las seco con un paño, volteo quedando enfrente de ella, su dulce mirada atrapa la mia es hermosa, su barbilla se apoya un poco mas abajo de mi pecho, luego se separa de mi rápidamente confundiendome, se para de puntillas y mira por la ventana de la cocina con un brillo divertido en sus ojos, dirijo mi mirada hacia donde ella la enfoca para saber que es lo que la emociona, la piscina digo en mi mente.
Ella camina hasta la puerta y la abre saliendo al patio trasero, mi cuerpo se tensa, ella no sabe nadar, de manera protectora salgo rápido siguiéndola mi cuerpo se relaja al verla en una distancia lejana de la piscina.
-Es muy grande, es profunda?- pregunta curiosa, asiento lentamente, miro como se acerca y camina por las orillas de ella.
-Ten cuidado te puedes resbalar y...- sin terminar de advertirle veo como ella resbala pierde el equilibro y cae dentro, probablemente si fuera otro persona me reiría pero ahora lo que siento es susto, corro y me lanzó a la piscina, llego hasta ella quien esta luchando por mantenerse a flote, paso mi brazo por su cintura ella coloca sus brazos alrededor de mi cuello escondiendo su rostro -Dios bebé me asustaste- digo acercandola más a mi cuerpo, ella enrolla sus piernas en mi cintura, sale de su escondite enfocando su mirada con la mia.
-Eso fue vergonzoso- murmura haciéndome reír al recordar la escena, ella sonríe con sus mejillas sonrojadas -No te burles, eso fue muy torpe- mi risa aumenta, pero me detengo cuando pequeños besos húmedos son dejados con suavidad en mi cuello, suben por mi mandíbula hasta llegar a mis labios, sigo sus movimientos delicados, mis manos acarician sus piernas por debajo del agua, cuando el aire hace falta rompemos el beso.
Miro su rostro, pequeñas gotas de agua se deslizan por su fina nariz y mejillas sonrojadas, sus labios rojizos entre abiertos jadeando en busca de aire, quiero hacerla mia nuevamente.
Camino con ella hasta la orilla la siento en ella quedando en medio de sus piernas, mi respiración se acelera al ver como la camisa mojada se pega a su cuerpo, introduzco mis manos debajo de la camisa rosando sus piernas hasta llegar a sus caderas donde las dejo dando caricias; beso sus labios luego su barbilla bajo por su cuello sus manos descansan en mis hombros.
La brisa fría corre a través de nuestros cuerpos, noto como ella se estremece no solo por mis besos si no también por el frío; dejo un beso en su frente y salgo sin dificultad de la piscina, extiendo mi mano ayudándola a colocarse de pie, me bajo tomándola en brazos caminando hacia dentro.
Cuando llego a mi habitación entro con ella a la ducha la coloco en el piso mientras veo como la confusión se apodera de su rostro, tomo las orillas de su camisa y la quito dejando a la vista su perfecto cuerpo desnudo.
-Que haces!!- dice intimidada por mi mirada hambrienta sobre su cuerpo, traga con dificultad, sonrió de medio lado acariciando su mejilla.
-Prometiste que te ducharias conmigo- sus ojos se abren con sorpresa, intenta decir algo pero sus palabras nunca salen, esta nerviosa; me acerco a su cuerpo acaricio su espalda desnuda hasta llegar a uno de sus glúteos para apretarlo un suspiro abandona sus labios, dirijo mis labios a sus hombros donde dejo besos, me separo de su cuerpo para retirar mi ropa con facilidad, una sonrisa arrogante se forma en mi rostro cuando los ojos de mi pequeña novia me admiran pero se abren con sorpresa al llegar a mi adoloridad erección.
Tomo su mano caminando dentro de la ducha, abro la llave dejando caer agua tibia, la tomo en brazos acercándola a mi cuerpo desnudo, trato de mantener el control al sentir como mi erección presiona su vientre, sus pequeñas manos de deslizan por mi espalda, mi rostro entre el hueco de su cuello dejando besos en la marca morada y rojiza que hice.
Bajo mi mano hasta el centro de sus piernas, mis dedos buscan su entrada sonrió al notar la humedad, paso uno de mis dedos en su zona sensible provocando un gemido de su parte, bajo un poco hasta presionar su entrada pero un gemido más fuerte de dolor me hace detener. Me regaño mentalmente, soy un idiota aun esta lastimada no la quiero dañar.
-Perdón por lastimarte bebé- digo al recordar las lágrimas de dolor la noche anterior, ella niega apoyada en mi pecho.
-No te detengas...quiero que lo hagas- susurra presionando más su cuerpo a mi erección, aprieto mi mandíbula cerrando mis ojos al sentir sus manos deslizarse en mi espalda de manera provocadora.
-No quiero lastimarte mas pequeña...seria un completo imbécil contigo- comento, mi voz sale mas ronca de lo normal, miro sus ojos y en ella una sonrisa maliciosa surge elevo mi ceja y mi cuerpo se tensa al sentir como frota su vientre contra mi erección provocando un jadeo de mi parte, ella me esta provocando -Eres una niña traviesa- gruño al ver como se separa de mi cuerpo, me acerco rápidamente a su cuerpo acorralándola contra la pared fría, un jadeo de excitación se escapa de sus labios.
Apoyo mi mano contra la pared a un lado de su cabeza, roso mis labios contra los suyos de manera tentadora, mi otra mano se apodera de su seno derecho su tamaño es perfecto para mi mano, deslizo mi dedo sobre la punta dejándolo erecto ella salto cuando deje un pequeño pellizco, deje un beso en sus labios mienteas masajeaba su seno disfrutando de su suavidad.
Bajo mis labios hasta atrapar uno de sus senos, lamo escuchando sus gemidos, bajo mis besos por su abdomen y vuelo a subir a sus labios. El agua de la ducha cae en nosotros, sus manos se deslizan por mi pecho cuando uno nuestras frentes, miro con adulación como deja pequeños besos en mi pecho hasta mi abdomen, siento enloquecer cuando desliza su lengua en mi abdomen, abro mis ojos con sorpresa cuando se agacha a la altura de mi miembro y con mejillas sonrojadas al máximo levanta su mirada hacia la mia.
-Puedo...hacerlo?- pregunta en un susurro, casi me atragantó con su pregunta, demonios era lo que mas deseaba, sentir sus labios y pequeñas manos en mí. Acaricio su cabello asintiendo, tomo una de sus manos dejándola en mi cada vez mas grande y dura erección enviando al instante un escalofrío a todo mi cuerpo, ella mira de forma curiosa mis reacciones.
Doy un fuerte gemido cuando uno de sus dedos acarician la punta de mi miembro.
-Mueve tu mano bebé- murmuro mirando sus movimientos, ella de forma nerviosa mueve su mano torpemente de arriba a bajo, coloco mi mano cubriendo la suya guiando sus movimientos hasta que toma el ritmo; cierro mis ojos lanzando gemidos sintiendo su pequeña envolver mi miembro.
Abro mis ojos al sentir que se detiene, miro como acerca sus labios a mi miembro pasa su lengua tibia desde la base hasta la punta, mis músculos se tensan y lanzo un gemido ronco más fuerte cerrando mis ojos, como puede ser su primera vez y llevarme al limite más que ninguna otra antes, abro mis ojos enfocando mi vista con la suya, noto una sonrisa en sus labios ella disfruta verme vulnerable, de manera maliciosa repite la acción, me estremezco y con solo mirarla desnuda con sus labios en mi miembro y sus mejillas sonrojadas me hace querer tomarla salvajemente.
Su mano izquierda en mi pelvis, mientras con la otra toma mi erección introduciendola menos de la mitad en su boca intenta introducir más pero no puede, mi mano toma su cabello acariciándola, lo saca de su boca deja una lamida en la punta junto con un beso y lo vuelve introducir haciéndome desfallecer al sentir su cavidad bucal tibia y húmeda mientras succiona.
Me encontraba con mi cabeza hechada hacia atras gimiendo en voz baja mientras disfrutaba el inmenso placer que atravesaba mi cuerpo, mis músculos se tensaban aun más al sentir los dulces labios de mi novia y su lengua deslizarse en mi miembro como si supiera de toda la vida mi punto débil en el.
-Pequeña ven aquí, no aguanto mas- sentía el orgasmo aproximarse, di una mirada de advertencia a mi novia pero ella simplemente negó y siguio dando lamidas introduciéndolo a su boca y sacandolo, sin poder aguantar mas di paso al gran orgasmo sintiendo los espasmos recorrer con fuerza mi cuerpo; bajo mi mirada encontrandome con su inocente mirada, veo sus senos manchados con semen, tomo su mano levantandola ella sonrie ampliamente doy un paso bajo la lluvia artificial limpiándola, beso su nariz con ternura.
-Lo hice bien?- pregunta pasando sus brazos alrededor de mi torso apoyando su barbilla en mi, amaba esta posición podía ver sus hermosos ojos con claridad y el tener sus pequeño pero caliente cuerpo junto el mio es sorprendente.
-Lo hiciste perfecto bebé- ella sonríe como si hubiera recibido la mejor noticia de su vida, Dios amo a esta chica -Te amo- murmuro besando su hombro, acaricio su espalda desnuda, la alzo haciendo que enrolle sus piernas en mi, ella deja besos en mi cuello, sus senos contra mi pecho presionando con erotismo, admiro su gran belleza, siento como mi miembro se endurece nuevamente, ella parece notarlo ya que se remueve soltando un jadeo, me mira abriendo sus ojos sorprendida luego da una risa maliciosa moviéndose nuevamente -parece que iré directo al infierno he corrompido a mi pequeño e inocente ángel - ella sonríe ampliamente ante mis palabras.
La pego más a la pared, ella me mira con sus profundos ojos azules mientras acaricio sus muslos.
-Necesito estar dentro de ti, quiero sentir a mi chica- susurro juntando nuestras frentes, mi respiración es irregular al igual que la de ella, mi miembro hace presión contra su vientre exigiendo entrar en ella.
-Halzo...- dice en un jadeo, trago con dificultad, con una de mis manos la sostengo mientras con la otra dirijo mi miembro a su entrada donde entro lentamente -Connor- jadea tensando por completo mi cuerpo, su expresión de dolor y sus uñas en mi nuca me hacen detener, veo como cierra sus ojos así que con mi mano tomo su barbilla.
-Abre los ojos, mirme- ella me obedece mientras aprieta sus labios sin importarle su herida -Di que eres mia amor, quiero escuharte- susurro, mirando directalente a sus ojos.
-Soy tuya...solo tuya- susurra, sonrio mirando sus ojos -Muevete- dice con dificultad elevo mis cejas ella lanza un gemido empujándo sus caderas para terminar la penetración, muerdo mi labio inferior sintiendo sus paredes estrechas, la mejor sensación de todas, estar dentro de ella me hace olvidar todo, solo ella ocupa mi mente -Oh Dios te amo- gime en mi oído apoyando su cabeza en mi hombro cuando comienzo con lentas penetraciones, no quiero lastimarla más aun no se adapta totalmente a mi tamaño.
Nunca había sentido una sensación tan intensa, con embestidas suaves pero profundas estaba llegando a la cima, siento como su cuerpo se tensa, sus paredes me aprietan con intensidad llevándome casi a la cima, un gemido fuerte sale de sus labios quedando rendida en mis brazos; doy un par de embestidas más y salgo de su interior para derramarme en su vientre con un gemido ronco.
La bajo de mis brazos, ella se apoya contra mi pecho de manera débil.
-Estas bien?- pregunto acariciando su mejilla, ella asiente emitiendo una sonrisa cansada -Estas segura?- pregunto elevando mis cejas, ella vuelve a sentir dejando un beso en mi pecho.
-Estoy bien, siempre que este contigo lo estoy- susurra tranzando lineas imaginarías en mi pecho, una sonrisa inconsciente se forma en mis labios.
-Prometo protegerte de todo amor- digo tomándola entre mis brazos besando su cabeza, ella es todo para mi ahora.
❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤
Capítulo nuevo 💜
Espero les guste
Voten para actualizar 💋
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