«M I É R C O L E S»
Pequeños golpes resonaron en la habitación de Legoshi, haciendo qué sus orejas se levantaran totalmente; soltó un gran y largo bostezo, y finalmente se levantó de la cama directo hacia la puerta. El brillo del sol en la mañana lo cegó y le impidió mantener sus ojos abiertos. Pero él no necesitaba abrirlos para saber quién era de todas maneras, su cuerpo reaccionaba naturalmente ante el olor familiar del perro labrador. Su cola se movía furiosamente mientras abría sus brazos para luego sentir un cálido cuerpo contra el suyo casi de inmediato. Legoshi se encogió ante el canino más pequeño; se olfatearon por unos momentos hasta estar satisfechos con sus instintos "Buenos días Jack".
Una divertida y energética risita finalmente hicieron qué Legoshi abriera sus ojos, su primera vista en el día fue ver a Jack sobre su pecho con una sonrisa, viéndole directamente. "¡Buenos días Legoshi! Oh Te extrañé tantooo". Su sonrisa perruna se ensanchó y su cola se movía al tiempo que la de Legoshi.
Se apresuró a empujar al otro dentro del departamento, lejos de los ojos curiosos de los vecinos. La repentina fuerza desconcertó a Legoshi por lo que terminaron cayendo de espaldas sobre el tatami. Aun así Jack ni se inmuta y procede a besar cariñosamente a su novio en los labios, para luego acurrucarse entre su cuello. "Mhhm, realmente no sabes lo mucho qué extrañé tu aroma, ¡me sentí muy solitario sin ti!" Se quejó con cariño y el lobo solo procedió a acariciar su cabeza en lo que se despertaba por completo.
"¿No te di algunas de mis camisas cómo siempre?" Preguntó resignándose a su destino. Dirigió su mirada al techo, notando cómo la humedad lo estaba dañando peor de lo que pensaba, tomó nota mental de arreglar eso luego de recibir su sueldo. Jack notó cómo su mente se encontraba en otra galaxia y mordió la punta de la oreja gris para traerlo de vuelta. Legoshi saltó ante la sorpresa e instintivamente mordió la oreja del perro. El labrador estaba satisfecho con su logro y se sentó en el regazo del más grande, sintiéndose cómo en casa.
"Lo hiciste, pero tu olor se fue de ellas hace un rato". Ni lento ni perezoso, Jack arrastró su maleta hacia ellos y sacó un par de camisetas y un buso. "Incluso traté de usar tú mismo detergente y suavizante ¡pero simplemente no es lo mismo!" Sus manos frotaron insistentemente las prendas por la cara del lobo, cómo sí eso fuera a transferir su olor en ellas de inmediato.
Legoshi rió ante el sentimiento de la tela rozando contra su sensible nariz y gentilmente agarró las manos atacantes. Incluso sí no estaba aplicando fuerza sobre ellas, no pudo romper el agarre del otro (pues le causaba comodidad) por lo que paró de hacer eso. Sus orejas cayeron a la vez que su cola. "Ya sabes qué no puedo sentirme cómodo sin ti allí. Todos en el 701 se burlan de mi pero simplemente no puedo—"Jack paró de repente y suspiró con tristeza "Realmente lo necesito Legoshi"
El lobo se derritió ante ello mientras sus instintos protectores se activaban. "Está bien, déjame darte otras entonces" Se sentó e intentó poner a Jack a su costado, pero éste sólo se aferró más a su cuello.
"¡No! no voy a moverme y tu tampoco lo lograrás, ¡Soy una roca, una roca molesta!" Jack declaró y restregó su mejilla por el hombro de Legoshi. Su mejor amigo suspiró y se levantó, esperando qué la gravedad se hiciera cargo de su amigo. Pero Jack sólo apretó el agarre con sus brazos, quedando colgado y sin intención de soltarse; incluso cuándo el cuello de Legoshi de dobló ante el peso.
"Has estado comiendo bastante Tofu frito, ¿no?" El lobo volvió a suspirar mientras sonreía y obedientemente posó las piernas de su pareja alrededor de su pecho, sosteniéndolo con sus brazos. La cola del Labrador bailó con alegría mientras se acomodaba mejor. Legoshi caminó hacía la Puerta y la empujó hasta escuchar un clic. Entonces caminó hacia la parte de su habitación qué había designado cómo la cocina; y encendió la tetera eléctrica que había comprado hace poco en una tienda de segunda mano, buscó dos tazas y una bolsa de té en la alacena. Todo mientras sostenía a Jack cerca suyo.
Frotó distraídamente la espalda de Jack mientras esperaba que el té estuviera listo, recibiendo sonidos de felicidad cómo respuesta. Cuando finalmente estuvo el té, lo sirvió con una mano y acomodó todo sobre el tablón qué usaba cómo mesa. Se sentó cuidadosamente frente a ella y alejó a Jack de su pecho. Besó sus mejillas para evitar que el can comenzara a quejarse y rápidamente lo despojo de su chaqueta y camiseta. Jack apenas parpadeó cuándo le quitó los pantalones hasta que solo estuvo en ropa interior.
Casi al Segundo se quitó su propia camisa y la dejó caer sobre la cabeza de Jack. De inmediato el blondo comenzó a olfatearla mientras se relajaba. Sólo entonces volvió a recostarse cerca del pecho de Legoshi. Tarareó satisfecho, regocijándose al estar rodeado de aquel aroma tan familiar desde su niñez. El lobo le rodeó con un brazo mientras tomaba una taza y se la entregaba a Jack, qué tarareó por la calidez.
Luego tomó una para sí mismo y tomó del contenido. Reconfortándose el uno al otro al no haberse visto desde la semana pasada. Jack le contaría acerca de cómo se estaba preparando para su siguiente examen en unos días y Legoshi lo llamaría nerd. El resoplaría y le diría cuánto lo extrañaban todos, especialmente los chicos de la habitación 701.
"Pero por supuesto qué yo soy quién te extraña más" Susurró tan bajo como para confundirlo con una respiración entrecortada. "Algunas veces siento qué... estas tan lejos. Te ves inalcanzable, estas creciendo y madurando tan rápido que a veces siento... qué no podré mantenerme a tu ritmo".
Legoshi frunció el ceño y apretó su agarre protectoramente sobre Jack. "Estoy justo aquí, Jack" dijo suavemente con un tono de voz suave.
"Ahora lo estas, pero ¿qué sucede sí corres lejos cómo la vez pasada? Todo ensangrentado, golpeado y arañado por culpa de un oso gigante qué pudo matarte; y cuándo intento ayudarte, me alejas". Jack se aferró más fuerte a la taza. "Todavía tengo pesadillas ¿sabes? Qué hubiera pasado sí no contestaba tu llamada aquella noche, y te quedabas allí. Totalmente solo y herido. Qué te hubieran encontrado en la mañana y—" Cesó el resto de sus palabras y tragó saliva más fuerte de lo necesario, para luego sorber el resto de su bebida caliente.
El corazón de Legoshi se estrujo con fuerza. Ese día sólo se alejó enfocado en vengar a Tem y mentalizándose para acabar con el desgraciado qué lo devoró. Nunca se detuvo a pensar en cuán preocupado pudo haber estado Jack, de haber visto a su mejor amigo atado y sangrando salvajemente a mitad de la noche.
Y luego simplemente se fue sin dar una sola mirada atrás y abandonó por completo la escuela. Legoshi le dio una palmada en la cabeza a Jack y lo persuadió con su mirada para que bajara su taza y lo enfrentara de frente. "Realmente lo lamento Jack, aunque sé qué es tarde y qué mereces mucho más qué sólo una disculpa. Pero realmente lo siento"
Jack finalmente levantó la mirada; café y negro se encontraron directamente. El labrador resopló y se sacudió ligeramente la mano de Legoshi de la cabeza. "Maldición, ¡por supuesto qué merezco más!, será mejor qué no me hagas eso de nuevo. Lobo desagradecido, he estado a tu lado desde qué eras un cachorro. Voy a volverme loco sí te atreves a morir en mi presencia" Ladró el labrador con las emociones a flor de tope. Legoshi sonrió y asintió con ánimo, reposando su frente sobre la de Jack.
Ambos suspiraron tranquilamente, entonces Legoshi posó su mirada en el pequeño hombro de Jack; que apenas lograba cubrirse por la inmensa camiseta. 'Se ve tan pequeño, cómo sí fuera a perderse en ella'. Pero de repente algo profundo en su pecho se volvió cálido por lo bien que se sentía el ver a Jack usando su ropa. Una actitud posesiva lo poseyó de la nada y empujó a Jack hacia su futón qué aún no tendía. Jack jadeó sorprendido y continuó boquiabierto cuando volvió a mirar a Legoshi a los ojos.
Un par de hambrientos ojos lo estaban analizando con fiereza, cómo sí él fuese la próxima presa de Legoshi. Despojándolo de su rol de carnívoro, Jack se llenó de miedo y excitación a la vez. Aquel par de ojos totalmente dilatados pasaron desde su nerviosa y sonrojada cara hacía su hombro indecentemente descubierto, y siguieron bajando hacia sus piernas al aire libre. Los dedos del sometido se contornearon con ansias, casi rasgando el futón barato debajo de él. Tragó saliva y con una valentía brindada por la emoción, tomó una de las manos de Legoshi y la puso sobre su propio muslo.
Los ojos negros brillaron aún más y su mano apretó con cuidado, en trance por la suavidad bajo sus palmas. Su otra mano se dirigió hacia adelante y se clavó sobre la mandíbula de Jack; quién sostuvo la respiración y dejó a Legoshi inclinarse sobre él, poniendo sus largos dedos dentro de su boca. Echó una mirada inquisitiva ante eso y al ver qué su atención estaba exclusivamente sobre esa área, abrió lentamente la boca y dejó expuestos sus colmillos. Se suponía que cuando los perros muestran los colmillos es una clara señal de agresión. Pero en ese preciso momento, todo lo que Jack lograba sentir era una total e inquebrantable confianza en Legoshi.
Lenta y silenciosamente, dejó su cuello expuesto por completo en señal de sumisión y formó una sonrisa nerviosa sobre su boca, observando también cómo no sólo él se encontraba alterado. Legoshi parecía satisfecho con su sumisión y se inclinó aún más cobre él cuerpo bajo él, pellizcando leve pero firmemente la curvatura de su nuca. La nariz de su novio acarició la mejilla de Jack y susurró con voz grave: "Jack, ¿Puedo?"
y Jack sólo pudo pensar 'En este instante, podrías pedirme que salte del techo de un edificio y lo haría sin pensar'. Pero tenía una fachada qué mantener, así que lo que respondió fue "Uh- s—si..." '¡Qué maravillosa respuesta!' Pensó con sarcasmo.
El lobo gris puso una sonrisa satisfecha y besó su rostro de nuevo. "Sólo dime sí quieres qué pare y lo haré de inmediato". Espero hasta obtener una respuesta de Jack, y luego de ver cómo asentía, se inclinó hacía debajo de nuevo. Esta vez lamiendo el lugar qué había presionado antes; una y otra vez, hasta qué Jack giró su cabeza hacia los lados con anticipación. Viendo qué ya había sido suficiente jugueteo, Legoshi abrió sus fauces y con sus largos y afilados dientes presionó sobre el suave y apetecible cuello del labrador. Jack se revolvió por la sensación qué lo recorrió en ese instante por todo el cuerpo. '¡Él era un carnívoro, macho por cierto!, no tendría por qué dejarse someter tan fácilmente hacia otro, dejando fuera su parte más vulnerable y exponiéndola a una marca.'
Pero la simple idea de caminar por la escuela más tarde ese día con la marca de Legoshi sobre su nuca y cuello era tan excitante qué empezó a acercarse aún más contra los colmillos del grisáceo, 'literalmente metiéndose en la boca del lobo'. Legoshi gimió cuándo sintió a Jack removerse ansioso por ser marcado; y dejándose llevar, mordió aún más fuerte sacando sangre de la herida. Finalmente, y al sentir qué había terminado, se alejó para poder observar la vista qué se le ofrecía. Jack parecía completamente desarmado, expulsando feromonas sexuales cómo loco. La sangre cayendo desde su cuello y perdiéndose entre la inmensa camisa ajena. Inconscientemente se relamió los labios y colmillos y se inclinó hacia el adorable rostro bajo él.
Con un movimiento cuidadoso, lamió toda la sangre qué había brotado de la herida, pasando su lengua desde el hombro hasta la mandíbula. Saboreó la sangre de su mejor amigo, no lo hacía perder el control cómo lo haría la de un herbívoro, pero aun así le traía cierta locura a su insaciable gusto. Se sintió contento de tener la posibilidad de marcar a Jack, se acostó a su lado y lo atrajo hacía sí, permitiéndole al otro dormitar entre su pecho. Pasaron el resto de la mañana acurrucados el uno junto al otro, mezclando sus aromas en 'uno solo', esperando qué nunca se desvanecieran del otro.
. . .
Jack regresó al instituto saltando de Felicidad, llevando con sí una mochila llena de ropa de Legoshi. Todas y cada una impregnada fuertemente con el olor del Lobo Gris, asegurándose de qué volverían a verse el próximo miércoles.
Abrió alegremente la puerta del dormitorio canino 701 y saludó a todos con una gran y deslumbrante sonrisa. Sólo qué la respuesta qué obtuvo fue un pesado silencio, volteó su cabeza confundido. "¿Por qué me ignoran chicos? ¿Están enojados de qué haya visitado a Legoshi solo de nuevo? ¡Prometo qué iremos todos la próxima vez!" propuso volviendo a mostrar su característica sonrisa. Aun así, todos seguían cómo de Piedra mientras le observaban de forma peculiar.
Finalmente, Collot habló con un tono de impresión y burla mezcladas. "Jack, ¿Legoshi se volvió un vampiro o ustedes dos sólo decidieron morderse el uno al otro... cómo una clase de juguete masticable?" Y el resto de la habitación explotó en carcajadas qué resonaron por todo el edificio.
Jack jadeó y cubrió su marca rápidamente con una mano, su cuerpo entero temblando de vergüenza. 'Oh no... Se había olvidado por completo de cubrir el resultado de su pequeño...experimento', gruñó al pensar en cómo ahora todos lo molestarían insistentemente con bromas interminables acerca de vampiros y referencias a Crepúsculo. Se resignó a aquello de inmediato, pues no quería recordar esa película fetichista de interacciones entre carnívoros y herbívoros; gracias, pero no gracias.
Se apresuró a dejar sus cosas cobre su cama para despedirse rápidamente de todos, saliendo corriendo directo hacía el baño, casi aplastando a un grupo de hámsteres en el camino. Cerró la puerta con candado luego de entrar y fue directamente hacia el espejo para observar de cerca. Por supuesto qué lucía cómo un juguete para perro... el olor de su sangre resaltaba más ahora qué el aroma de Legoshi no lo cubría por completo. Lavó meticulosamente la marca de mordida con agua y jabón. Y eventualmente, lucía lo suficientemente limpio y pulcro cómo para dudar de qué era una marca y no una simple herida.
Jack lo tocó superficialmente y, a pesar de qué debería sentirse humillado, sonrió con autosuficiencia. Realmente se sentía bien el estar marcado tan sentimental y profundamente. Sentía cómo... sí una parte de Legoshi aun estuviera cerca de él de alguna manera. Debería de pedirle a Legoshi que renovara su marca el próximo miércoles...
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Es sorprendente cómo encuentro imágenes qué coinciden con el capítulo, tAl VeZ tENgO sUpER pOdeREs.
Nota De La Autora:
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Yo... realmente no sé cómo termine metiendo marcas y sangre cómo un juego, pero realmente lo siento Jack (・Θ・)
Siento qué es demasiado Fluff pa' mi cuerpo. No pueden coger, están chikitos
Este par es simplemente adorable y meencantaperonoloshipeo. Tercer día publicado, asies
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