CAPÍTULO 11.
BLYTHE.
Cuatro años atrás (año 2014).
El sonido del claxon del automóvil de Aiden me indica que es hora de salir, tomo mi mochila y salgo de la habitación para comenzar a bajar las escaleras rápidamente, cuando llego a la planta baja mi padre se encuentra con su bata y parece discutir por su móvil.
-¿Papá?- Pregunto frunciendo mi ceño, mi padre da un ligero salto al escuchar mi voz, bloquea su móvil y lo guarda en su bata -¿Con quién discutías?- Pregunto atenta a sus movimientos.
Él pasa su mano por su cabello y niega, entrecierro mis ojos confundida por su actitud.
-No es nada Bly- Murmura, mira el reloj en su mano y hace un gesto -Vas tarde al instituto- Agrega, parpadeo un par de veces y asiento preocupándome de inmediato por ese hecho.
-Lo sé, me voy Aiden me espera, te quiero- Digo precisada corriendo hasta la salida.
-Ten cuidado Bly- Grita cuando estoy lejos.
Cierro la puerta y me acerco hasta el auto de Aiden, subo y cierro la puerta.
-No puedo creer que vayamos tan tarde- Pronuncio nerviosa, me acerco a Aiden y dejo un beso rápido en su mejilla.
Coloco mi cinturón de seguridad, me acomodo en el asiento y miro a Aiden extrañada al no recibir respuesta.
Su aspecto cansado es el mismo desde hace varios días atrás, suspiro y mi ánimo baja, Aiden desde hace días comenzó a investigar más sobre la desaparición.
-Aiden, ¿te encuentras bien?, luces cansado- Susurro con preocupación, él pasa una mano por su rostro, suspira y se limita a asentir.
Pone en marcha el auto, su mirada se encuentra fija en el camino parece perdida, mordisqueo mi labio inferior sintiendo una punzada dolorosa en mi pecho al verlo de esa forma.
-¡Aiden!- Grito cuando el auto se desvía y un camión viene directo hacia nosotros, Aiden parece reaccionar, gira el volante y esquiva el gran camión el cual hace sonar su bulliciosa bocina.
Mi cuerpo tiembla levemente y los latidos de mi pecho se aceleran por el susto, Aiden estaciona el auto en la orilla de la calle y de inmediato toma con sus manos mi rostro.
-¿Estas bien, te has hecho daño cuando gire rápidamente?- Pregunta rápidamente, mientras escanea mi rostro, parpadeo un par de veces, frunzo mi ceño y niego.
El suspira y se deja caer en el asiento, recarga su cabeza al respaldar y suelta su respiración contenida. Cuando abre sus ojos me mira con pena.
-Lo siento Bly, mi mente se encontraba en otro lugar- Explica en un susurro, aprieto mis labios disgustada, tomo su mano y la acaricio.
-Aiden, sé que la desaparición de tu hermano ha sido difícil para ti... pero en estos últimos días, has estado actuando extraño, ¿me puede decir que ocurre?- Pido cuidando mis palabras, lo miro preocupada.
Aiden baja su mirada hasta nuestras manos entrelazadas, su mandíbula se tensa y frunce levemente su ceño, algo anda mal, lo conozco, pero es extraño que no me lo cuente, Aiden siempre confía en mí y el hecho de que no me quiera contar hace que esa punzada de dolor aumente.
-Está bien... no tienes que decírmelo en este momento- Murmuro incomoda ante su silencio, dirijo mi mirada hasta la suya.
El me mira y noto el dolor en sus ojos –Pero sabes que siempre voy a estar para ti- Digo mirando sus ojos, el traga con dificultad y aparta su mirada.
-Gracias, Bly- Susurra sin mirarme, suspiro y acaricio su mano.
Mi corazón duele, por el hecho de que la persona que amo está sufriendo, y no hay nada que pueda hacer para evitarlo.
...
Miro desde lejos a Aiden frente a su casillero, este tiene una hoja en sus manos y mantiene su ceño fruncido mientras la lee, sea lo que sea parece molesto, entrecierro mis ojos.
El timbre que anuncia la salida de clases suena, sonrío y me acerco hasta Aiden, cuando llego frente a él, este me mira.
-¿Qué es eso?- Pregunto curiosa mientras sonrío.
Noto como Aiden se tensa, dobla la hoja abre su casillero la deja dentro y lo cierra rápidamente, elevo mis cejas ante su acción, el me mira y sonríe, pero lo conozco lo suficiente para saber que es un, a sonrisa fingida, parpadeo un par de veces y mi ánimo baja un poco.
Muerdo mi labio inferior mientras miro mis zapatos y pienso en una manera de hacer que Aiden sea el mismo de antes, el Aiden feliz y juguetón, lo miro y sonrío ampliamente, el entrecierra mis ojos mientras me mira.
-Conozco esa sonrisa, ¿Qué planeas?- Pregunta dudoso.
Ladeo mi cabeza, me acerco más a él y coloco mis manos en sus hombros.
-Tarde de películas, hoy- Sugiero con emoción.
Aiden suspira, coloca sus manos en mi cintura y niega, intento ignorar el sentimiento que provoca Aiden en mi al encontrase tan cerca de mi cuerpo y me concentro en su negación
-¿Por qué?- Pregunto con tristeza.
-Sabes que estoy con lo de Brett- Susurra.
Sé que Aiden es débil cuando lo miro con tristeza, así que trato de hacer mi mejor versión de tristeza.
–Oh vamos Bly, ¿pucheros? ¿En serio?, no caigo en eso desde que cumpliste trece años- Dice con diversión, sonrío y me pierdo en su hermosa sonrisa, la cual no muestra en estos días.
Me regaño mentalmente e intento fingir que todo de él no me afecta, lo miro con seriedad dispuesta a convencerlo.
-Hace tiempo no hacemos tarde de película- Señalo con tristeza, Aiden baja su mirada –Mi padre no molestara, saldrá de viaje hoy así que no habrá amenazas-Digo tratando de convencerlo, el frunce su ceño, me mira por unos momentos.
-¿Tu padre no estará?- Pregunta, noto algo en su mirada, interés y algo que no logro entender, asiento a su pregunta.
-Bien, creo que sería bueno pasar la tarde juntos- Dice cediendo, sonrío y lo abrazo.
Aiden reacciona luego de unos segundos, sus fuertes brazos me envuelven.
...
La película llevaba más de una hora, introduzco mis manos en el recipiente con rosetas de maíz tomos varios y las introduzco en mi boca, miro de reojo a Aiden, este mira fijamente la película, suspiro al notar que sus pensamientos están en otra parte.
Tomo una roseta de maíz y la tiro en su cara, el parpadea y me mira, sonrío levemente.
-No estas prestando atención a la película- Acuso, el suspira, se levanta y sonríe.
-Debo ir al baño- Avisa, elevo mis cejas y asiento.
Me acomodo en el sofá y recargo mi cabeza en la almohada que traje de mi habitación.
Llevo una roseta de maíz a mi boca, miro la escena donde dos chicos corren por un laberinto intentando salir antes de quedar atrapados dentro de él, llevo más rosetas de maíz a mi boca.
Varios minutos han pasado, me siento en el sofá y frunzo mi ceño ya que Aiden no vuelve, muerdo mi labio inferior dudosa, pero me decido por ir a ver que paso con él.
Me levanto y sacudo mi falda, camino con cuidado en el piso ya que me encuentro con medias altas puestas y puedo resbalar.
Frunzo mi ceño, subo los escalones, escucho un ruido mientras voy subiendo, como si apretaran unas teclas. Elevo mis cejas, es en el laboratorio de papá.
Camino hasta llegar al laboratorio y abro mis ojos con sorpresa al encontrar a Aiden frente a la puerta, frunzo mi ceño al notar que ha intentado introducir la contraseña para poder entrar al laboratorio.
-Blythe- Murmura nervioso al verme, cruzo mis brazos y elevo mis cejas.
-Aiden, ¿qué haces aquí?- Pregunto confundida, el pasa la mano por su cabello, frunce su ceño y se acerca a mí.
-¿Acaso aceptaste venir, solo para entrar al laboratorio de mi padre?- Mi pregunta es más una acusación, ya que él solo acepto a venir cuando le dije que mi padre no estaría.
-No, Bly- Dice rápidamente –Fui al baño, pero tenía curiosidad y vine- Se defiende, no miro sus ojos, lo conozco bien y podría saber si miente, prefiero no saber la verdad.
-¿Acaso tú no tienes curiosidad?, ¿No te parece extraño que nunca te deja entrar a su laboratorio?- Pregunta con angustia, frunzo mi ceño y lo miro sorprendida.
-Aiden, es la privacidad de mi padre- Murmuro un poco molesta, Aiden guarda silencio –No puedo creer que vinieras solo porque querías entrar al laboratorio de mi padre- Digo sin evitar hacer evidente que me encuentro herida.
Aiden suspira con frustración.
-No Bly, sabes que te quiero, no vine solo por esto- Pronuncia rápidamente, aprieto mis labios y lo miro.
-Te dije que confiaras en mi... y no lo estás haciendo- Me animo a decir con tristeza.
-Lo sé, te diré todo, pero aun no es el momento- Murmura con voz cansada.
Frunzo mi ceño ante sus palabras, miro sus ojos y hay sinceridad en ellos, así que me atrevo a confiar en su silencio.
Después de todo, Aiden nunca me haría daño.
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Voten para continuar.💋
Nuevo capítulo💜
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