*Capítulo 75*
(*Aviso del intento de escritor que tiene redactando esto: Este es el capitulo final, de la primera parte jajaja. Sé que a veces es tedioso ver mas capitulo -algunos monótonos- así que al igual que la historia de Heather serán dos partes de las cuales estarán en edición constante al igual que las imágenes por evitar restricciones y mejorar la calidad. Sé que tardo mucho :'v aun así los amo con todo el corazón con todo esto, gracias por levantarme para leer sus historias, para comentar y poder seguir este intento de fanfic* así que sin mas por el momento los dejo con el capítulo)
Michael Andersen
Los ruidos del escandaloso timbre me hacen despertar, afortunadamente no vomito al levantarme, la oscuridad es tan densa que me golpeo con la maldita mesa de centro ocasionando que las botellas solo caigan en la alfombra para mi suerte no se rompen.
Cuando abro la puerta (que desearía no haber abierto hasta este punto) descubro a Vincent con celular en mano.
¿Qué mierda molesta?
—¿Paso Jeff por Heather? — exclama como si hubiera corrido millas, solo quiero cerrar la puerta, aunque mi mano me ha detenido creo que es obra de Patrick.
—No. Al menos no que yo sepa, ella se quedó aquí para discutir ciertos temas delicados hasta que caímos rendidos, no se mas de ellos. Acabo de levantarme para ser sincero —respondo con un poco de sarcasmo, es imposible que no sepa que ella está aquí, ¿Por qué otra cosa vendría? Aunque Jeff me preocupe de igual manera, no es un asunto que quiera compartir con Vincent.
—Joder. Tenemos que hallarlos...creo que pudo haberles ocurrido algo—como si sus palabras fueran a darme miedo, ella está aquí. Se lo intento comprobar al dejarlo pasar, no es como que quiera que vea a mi amiga durmiendo en el suelo con los ojos llorosos, pero no lo quiero jodiendo en mi puerta tocando el timbre tan alto. Cuando enciendo la luz.
Ella no está.
¿Cuándo se fue? Pronto mi respiración me deja ahogándome, no escuche cuando se marchó, ¿y si es verdad que Jeff paso por ella? ¿Por qué no me llevo? ¿Por qué Jeffrey me ocultaría esto? Se sienta en uno de los sofás e inicia con su relato tan lleno de detalles que empiezo a cuestionarme cuanto oculta Vicent y de las palabras que dice ¿Cuántas son verdad?
—¿Ya había actuado antes así?... es decir... ¿cómo el 4 de julio? –el jugar con la verdad ahora pasa a segundo plano, es un hecho que Vincent siempre estará mintiendo a su favor, por lo que no será importante que sepa que estoy al corriente de sus aventuras aquí mientras vivía con Jessie.
—Heather te comento lo del rastrillo. Pero así es... desde esa fecha iniciaron las situaciones más fuertes —detesto cuando alguien empieza a caminar de un lado a otro para "calmarse" si eso le hace decirme más información me serviría, pero es lo único que suelta y no me queda más que dejar en claro que tengo el control.
—Entonces, esto debemos tomarlo en nuestras manos si queremos que salgan con vida—escucho el sonido de notificación de mi celular, al abrirlo veo que en un mensaje tiene coordenadas. Lo abro, no está lejos realmente se trata de una parte del bosque de la ciudad, aunque las ganas por ir me invaden, sé que es demasiado riesgoso.
—Debemos de ir—la voz de Vincent me distrae con facilidad, por alguna razón no tolero su voz, y no, no me refiero a tener una resaca, parece que no escucho lo que le dije realmente.
—A primera hora en la mañana no nos arriesgaremos, si nos sucede algo no podremos salvar a nadie— tengo que dejarle en claro que esto es peligroso, no se trata de ir por un tesoro, sino por gente que está en peligro de morir, nunca entenderá eso hasta que le toque estar en esa línea delgada de la vida y la muerte. Tampoco es que quiera tomarme mi tiempo cuando es lo más valioso. Realmente es que sin luz no es que podamos ir preparados, una vez dicho esto, Vincent salió y durmió en su auto por voluntad propia, no lo detuve, no lo quiero dentro de mi casa.
Creo que el sentimiento de culpa me ronda en mi cabeza, No puedo conciliar el sueño tampoco, la cabeza me mata y termino vomitando todo lo que ingerí hace unas horas, me tomo una ducha que posiblemente sea la última si no hago las cosas bien. Una vez con las cosas preparadas en una pequeña mochila (algunos martillos y destornilladores) me hacen cuestionarme si realmente esto está sucediendo.
Admiro el hacha abandonada en mi casa, siento la necesidad de llevarla, pero no es que sea muy discreta que digamos. En su lugar agarre un bate de beisbol así pasara un poco más desapercibido, el sol no se hizo esperar y a primer hora de la mañana estoy tocando la ventana del auto para darle una simple advertencia.
—Despéjate bien, no estamos para tener accidentes—murmuro para después dirigirme a mi auto.
Ni loco quisiera llevar mi auto que con tanto esfuerzo he mantenido. Sin embargo, en una situación de vida o muerte; sé que Vincent huiría sin mirar atrás, debo de admitir que es algo que también haría sin dudarlo, es él o yo. Además, me da rabia pensar que el problema fue que Vincent envió solo a Jeff por Heather, eran dos hombres podrían haber pensado algo mejor ¿y qué digo de mi amiga? La que se escapa de todas maneras a mitad de la noche como si nada. Realmente que necesito saber que está bien.
El hecho de llegar por nuestra cuenta me hace sentir mejor, no tuve que escuchar los patéticos intentos de conversación, al mismo tiempo que sentí el viaje breve al punto de que llegamos al viejo estacionamiento sin mucha demora a pesar del tráfico de la mañana, en un santiamén ya nos encontrábamos frente a una casa abandonada dentro del bosque, tomo ese bate y rompí el seguro. Hay demasiada luz del sol quemando nuestra piel, aun así, dentro de ese lugar está completamente negro. Como si un hoyo negro se tratara.
Al entrar topamos con otra puerta, parecía ser un baño demasiado limpio tenía dos puertas, donde entramos y la estábamos intentando abrir.
—¡Que carajos! —apenas puedo creer lo que mis ojos ven es el sótano de Jeff, quisiera no entrar realmente sin embargo no hay otra manera ¿no es así? A veces escucho "Vinny" de la voz de Alexander, es imposible que este aquí, los únicos desaparecidos son Jeffrey y Heather, de no ser que él acompañara a su hermano, esto es suficiente; es necesario iniciar con llamar a alertando que son personas desaparecidas.
—Vámonos de aquí—exclamo mientras avanzo hacia la puerta que da a su primer piso, detesto este lugar, se siente tétrico y escuchar esa voz tan familiar simplemente me eriza la piel. Cuando abro sé que esta atascada con algo afuera. Maldita mala suerte—esto debe de ser una broma—
"¿Vince?" escuchamos nuevamente a Alexander, parece estar del otro lado de la puerta, quiero irme de esta maldita casa. Necesitamos ayuda, y el primer paso es salir de aquí, lo más raro del lugar es que los demás lugares de la casa están totalmente accesibles, me da asco ver la cantidad de vendas empapadas con sangre ¿Qué clase de masacre ha pasado aquí?
De la nada se escuchan golpes estruendosos, quejidos y llantos de un bebé ¿de dónde carajos ha salido? Mi instinto de supervivencia me ha despertado lo bueno que Vincent no sé qué quedado en shock, pues cerramos la puerta, atascándola con un bate de beisbol que encontramos en el suelo estos ruidos aturden a cualquiera y con mi situación lo hace detestable, hasta que de la nada solo existe el silencio.
No quiero salir, pero Vincent abre la puerta, yo apenas y puedo caminar, esos sonidos me dejan con dolores que no puedo disimular, empiezo a tropezar con bastantes cosas en el suelo y ese idiota me toma por el brazo indicándome donde caminar
Pero lo veo, esa cosa siniestra, sus tentáculos están emergiendo de su espalda, junto con ese sonido chirriante, apenas y puedo mantenerme de pie, no sé dónde estoy, ni donde estoy pisando. Solo oscuridad llena de ese sonido con muchos recuerdos de un pequeño Michael desollando ardillas en el hospital que fue mi hogar por mucho tiempo, no es más que un montón de mierda psicológica y lo sé. Patrick no me dejaba recordar todo lo que ha sucedido. Estos ahora son mis recuerdos, como cuando antes solo vivía a base de memorias prestadas.
Pronto mi cuerpo se siente más pesado, mis ojos se ambientan a la penumbra que me envuelve. Dándome cuenta de que estamos al pie de las escaleras. Al parecer me desmaye sobre Vincent, no resistió mi peso y caímos cuesta abajo.
—Arriba Vincent— no tenemos tiempo que perder, además sé que podría estar herido o también muerto, otro cuerpo del cual tendría que cargar en mi conciencia. Afortunadamente veo como se queda algo desorientado, aunque está bien, así que puedo respirar con mucha más tranquilidad.
—Esto duele. Esto parece una de las pinturas de Stephanie —exclama Vincent estando de pie, mientras señala hacia una pintura hecho con bastante coraje, no me había percatado que estuvieran ahí. Nunca entenderé el hecho de todo lo que le sucedió a Heather, menos que alguien aun sabiendo el dolor hacia terceros fuera capaz.
"No hagas lo que no te gustaría que te hicieran" repetía mi madre cada vez a mi padre que solía enojarse por personas mal estacionadas, personas que eran idiotas al volante. Es gracioso, pero esa frase la aplique tanto a mi vida que he tratado de hacer lo mejor de una persona con problemas. Quisiera que todos aplicaran lo mismo.
Aunque sabemos que no es así...
—Sera mejor evitarla de toda conversación—solo quiero dejar esa situación lejos, no podemos ayudar a nadie atrapados en lo que parecer ser el sótano de Jeff, quisiera salir de aquí tan vivo como me siento ahora. Es realmente exasperante que Vincent pueda hablar de temas ajenos como si nada.
Es algo insultante realmente.
Una reproducción en la pantalla en blanco que Jeff solía usar para colocar películas esta ahora reproduciendo un video, dejando ver una introducción al canal de los chicos, dejando ver que se enfocaba en la silueta de Jeff debajo del agua, el hecho de ver cómo le quitan el aire crea en mi la misma sensación, me siento mareado, asqueado y simplemente no tolero que seguir viendo esto. ¡esto ni siquiera es real! ¿o sí?
Las luces se apagaron tan rápido que me leyeron la mente. Todo está en penumbras nuevamente.
—Hola? ¿Hay alguien más aquí? —grita Vincent, es más que evidente que hay alguien más aquí. Solo puedo respirar con más tranquilidad, no puedo soportar el hecho de saber que somos cazados, toco las paredes en busca de alguna manera de tener luz, saco mi celular el cual marca una fecha de hace 5 años atrás ¿Qué está pasando? No pudo desconfigurarse de la nada, para que nuevamente se apague, la búsqueda exhaustiva de algún milagro, siento un interruptor que, si bien suena estúpido, no nos queda de otra que probar que encienda.
—Encontré un interruptor—anuncio al mismo momento que lo acciono, ahora mismo nos da a relucir que este maldito sótano siempre fue el de alguien más, salimos por las escaleras y podemos apreciar como dos malditos sujetos idénticos a nosotros repiten las acciones que ya hemos hecho, somo una especie de bucle.
Nuevamente puedo apreciar los cuatros característicos de la casa de Jeff y Alex, esto de no saber dónde estamos está siendo agotador, pero a Vincent parece caerle peor que a mí, ya que corre, lo sigo con cierta precaución, nunca se sabe en qué instante alguien empeora a perder el control. Como yo en estos momentos, tengo la peor migraña que estoy experimentando, por suerte el viejo frasco que siempre cargo conmigo está llena de medicamentos, tomo 2 o 3, realmente no veo con mucha claridad y a este sujeto no le ayudara tener a Patrick de "compañero"
Esa cosa, está aquí.
Como si Vincent supiera de que se trata, miramos detrás de nosotros, Slenderman como si fuéramos un juego para él. Solo se, que las demás puertas están cerradas, ninguna se abre por más intentos que haga, miro una vez más para saber cómo esto va a terminar...
Un jalón me hace estar despistado, puesto que estoy en el suelo y lo que me rodea es un campo frondoso de tantas plantas que desconozco varias. Una mano fría me saca de trance puesto que ese hombre es el medico que me atendía de niño, lo veo ¡es imposible que este aquí!
—Vinny, Mike, levántense. Sé que están cansados, pero no podemos quedarnos así— su voz es tan clara que no me puedo sacar de la mente lo más obvio.
Esa cosa nos mató y estamos en donde quiera que se encuentre uno para existir por la eternidad. Esta banca en la que ahora mismo estoy sentado es una especie de banca "celestial" quiero creer que el cuerpo bloquea toda especie de dolor.
—¿Cómo llegamos aquí? —dice Vincent como si fuera lo más normal del mundo, ¿alguien puede tener tanta serenidad como aparenta? Ese hombre, el doctor Corenthal el cual solo se limitó a sonreír y despeinar nuestros cabellos, lo último que me faltaba es que...
—¿Quién es usted? — insiste este idiota ¿de verdad no lo recuerda?
—Chicos soy el doctor Corenthal, puedo ayudarlos. Pero necesito que sea valientes y sobre todo su confianza— su positivismo me reafirma que es el mismo de siempre, incluso en esta vida, deteste siempre que me hablara como algo que se solucionara de la nada. Una punzada en mi cabeza quita ese trance, se supone que no existe dolor después de la muerte...
—Es imposible que estés vivo—esas palabras se me escapan, solo puedo tomar mi cabeza e intentar asimilar esto
—Este es mi paraíso personal, aquí he residido por muchos años. Aunque ese no es el caso chicos. Tenemos que distraer a esas plagas por un tiempo—Corenthal saco un arma de su distinguida chaqueta negra, ¿esto está sucediendo? —No creí verlos cuando tuvieran esta edad, a ustedes y sus hermanos, pero de una cosa estoy seguro alejare a esa cosa el tiempo suficiente para que cuiden de todos—
—¿Cuidar de todos? No sabemos ni siquiera donde están los demás— esto no se trata de una maldita solución, ya no tenemos tiempo. Parece que mi voz si se hace notar, pues se vuelve incomodo, escucho pasos alejándose, ¿se iban a ir sin mí? Así que los logro alcanzar entrando a unos arbustos tan vivos que parece absorber toda la luz del sol, en un santiamén estamos en una habitación
—Vince, Mike no se alejen de mi—apenas puedo escuchar lo que dice, debido a que un destello y la audición se bloquea debido a disparos tan estridentes que me hacen cerrar los ojos. Es irónico, solo puedo ser capaz de cubrirme el rostro hasta que una brisa me calma.
—Están a salvo ahora, quédense aquí al menos una hora—siempre deteste esa arma, aunque la usara para protegernos siempre me dio una mala espina, muchas veces intente quitarme la vida con ella, quizás por eso esa repulsión. Una vez guardada esa cosa en el cinturón de su pantalón, puedo ver que sigue siendo el mismo de siempre, en toda la expresión; ese hombre no ha cambiado nada— Los amo chicos, me tengo que ir. Protéjanse de ellos y buena suerte—
Deje que ese abrazo significara la despedida, lo sentía en mi pecho, recuerdo bien que fue el único que se atrevió a ayudar a mis padres a un costo bastante bueno (no justifica las demás mierdas) pero ayudo en el momento que más necesitaba esos cuidados, hasta que de la nada deje de saber de él. Aunque estoy seguro de que, de no ser por eso, jamás habría salido del psiquiátrico.
Una vez se fue con un resplandor blanco, no había mucho que decir. Estábamos solos aquí, viéndonos uno al otro. Donde parecía que Vincent había entendido de una vez por todas que esto debía terminar en lugar de seguir grabando.
El tiempo pasa tan lento, la conversación con Vincent no se sale del tema de ¿Qué vamos a hacer? Es un hecho que necesitamos seguir buscando, sin embargo, es un hecho que juntos somos un pésimo equipo para esto. No lo culpo, yo también tuve problemas en esto es solo que...
—Deberíamos buscar a los chicos por separado—exclama Vincent mientras vemos que la hora ha pasado y podemos volver a donde sea que vayamos.
—Será lo mejor, cada uno sabrá por donde iniciar a su ritmo—respondo mientras seguimos cruzando el gran bosque de: no sabemos dónde mierda estamos, es cansado seguir caminando, pero no tenemos una opción, podemos distinguir una carretera la cual al voltear de dónde venimos lo único que podemos vislumbrar es un parque con unos cuantos árboles. Esto sería raro, si no estuviéramos acostumbrados.
Vincent y yo vemos niños jugados despreocupados.
—A veces quisiera que mi infancia hubiera sido así—la voz de Vincent no me deja dudas que su pasado no fue color de rosa, por eso esa sed de "justicia"
—Yo también Vinny, yo también—realmente quisiera que la normalidad abundara en mi vida. Aunque no sirve de nada estar lloriqueando lo que no fue. Sinceramente el resto del camino agradezco que cerrara la boca, realmente que esto sirvió de "retiro espiritual" para purgarnos de nuestras acciones a lo largo de este tiempo.
Esperamos el tiempo que nos solicitó, fue entonces cuando caminamos millas para volver a casa, a pesar de todas las preguntas y dudas de ahora, solo puedo pensar en el dolor de mis pies, y que odio inmensamente que nos dejara tan lejos de algún lugar conocido, afortunadamente la gente nos indicaba que estábamos en un pequeño pueblo al lado de Trenton por lo que el viaje era lo de menos para volver, sino el problema surgía en el calor abrazador. Afortunadamente pudimos llegar a donde se encontraban nuestros autos, llegando a casa cada uno por su cuenta.
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