*Capítulo 74*

(* 2022 ¿listos para otro año? porque yo no, sinceramente creo que muchos permanecimos en pausa dos años para muchas cosas, pero eso no quita que aprendimos unas cuantas mas, leyendo en estos rinconcitos de internet donde todos se pueden expresar de cualquier manera. Sea como sea, me alegra poder ser parte de un lado. Esto suena una pésima manera de recibir el año ¿no? aunque lo que se venga, crean que tienen mas fuerza de la que muchas veces se piensa, con mucho cariño Leah un abrazo virtual, que este año no sorprenda a nadie y sea tranquilo. Los amo*)

Ahora sin mas cursilerias de mi parte, los dejo con este cap.

Michael Andersen

Con el corazón deshecho solo puedo mirar el maldito techo de la sala, el lugar donde alguna vez creo que crecí, esta simplemente solitario, pero no hay algo que pueda hacer al respecto, solo necesito eso. Soledad y me está cayendo bastante bien.

A veces me rio de la amarga situación, de los recuerdos que tengo con Jessie, de lo que alguna vez pudo haber sido, y no será jamás por esto. No hay algo que pueda hacer para remediar la cosa, pero, aun así. No es que quiera sentir que arregló algo al llorar. Es solo que es lo único que soy capaz de hacer.

Como un inútil solía recordarme cada vez que pienso en los funerales de mis padres, es lo único que se hacer.

Poco a poco el sol entra por la ventana, dejando ver el polvoriento lugar, camino a la entrada sin noción de saber que va a pasar, es solo que necesito salir de esta casa. Recuerdo que Alex me dijo que los visitara si lo necesitaba; y bueno, está de más decir que los necesito.

Al menos para despejarme.

Lejos de temas sobre Jessie, su partida, el rastrillo o alguna de esas mierdas. Solo no quiero recordar eso.

Uso el autobús como si fuese un muerto viviente, lo cual está bastante bien, extrañaba ver como los conductores se pelean por pasar e incluso me ha tocado ver un pequeño golpe. El cual la dueña de la camioneta gigante se ha bajado para empezar a gritarle al conductor donde estoy siendo espectador.

Sinceramente nunca me había dado cuenta de lo que me rodea, aunque ese conflicto no duro mucho, termino en que la señora aventó un café al parabrisas del autobús. Aunque la culpa la tuviera ella por detenerse de golpe en una vía rápida.

Es como una Karen; vulgarmente a las mujeres que culpan a otros por ese tipo de circunstancias, para todo tienen un apodo, en México recuerdo algo como "lady" no sé qué mierda, me pregunto cómo será para los hombres ¿será un nombre en específico? ¿o solo se les llama idiotas? Aunque el término "Karen" es también para las mujeres que aman a los gatos. Creo que mi mente se está desviando un poco porque veo pasar la calle donde debía bajar.

Así que tranquilamente, bajo en la calle continua.

El hecho de que sienta como la vista de todos esta sobre mí no ayuda mucho, pero al menos es bastante relajante saber que pronto estaré con amigos para sentirme más calmado.

Toco a la puerta color caoba, una casita bastante pintoresca que Jeff me hizo jurar por mis padres que no diría donde están viviendo por ahora. El miedo puede más en estas situaciones.

—¡Tú! — exclama Alex sonriendo, aun lleva en la mano ese peluche de su perro, ya se ve algo sucio y deteriorado, aunque acerco mi mano fingiendo saludar también al títere.

—¿Están bien? ¿ya comieron? —pregunto con algo de timidez, no estoy acostumbrado a preguntar eso, nunca sé que esperar de una respuesta.

—Si, ya comimos, debes entrar ¡el viaje es largo! Nunca me acostumbro a lo nuevo Mike. ¡debes de probar el pastel de carne con papas que hizo Jeff! — me conduce con su otra mano hacia el interior, tiene razón, la comida huele deliciosa, aunque también estaba dispuesto a traer para compartir, debí de pensar mejor en esto.

Veo como algunas cosas están improvisadamente, empezando por las cortinas que están cubiertas con volantes, folletos e incluso periódico. La situación de paranoia esta tan fuerte que no hay manera de que lo nieguen.

—Michael, no esperaba que salieras de casa pronto ¿ocurrió algo? — dice Jeff con la mirada de compasión que ha tenido conmigo desde el funeral.

—No más allá de lo que sepan ustedes, es solo que quería saber si necesitaban algo, incluso compañía— alego con cierta timidez, creo que el hecho que me preocupe por los demás habla más de como lleno ese sentimiento de responsabilidad por dejar de sentir emociones.

—Siéntate Michael, es mejor que te prepares para una larga conversación— su voz suena tan dulce, como un hermano mayor haciéndose responsable en todo sentido, aunque con un poco de humor me quedo sentado en el frio suelo, es cómodo y en caso de necesitarlo, creo que puedo estar más relajado. El hecho de que Jeff me cuente como sobrellevo su duelo con su ex-novia me hace sentir mejor, no de la manera de chisme barato.

Realmente sé que Jeff entiende mejor que nadie por lo que estoy pasando, su ex-novia sufrió (solo lo sabemos) jamás se supo más de ella, veo su rostro triste, apagado cuando me relata cada detalle, desde el inicio de su búsqueda, los problemas legales y los que aún tiene por sospecha de la familia de Jessalyn.

—¿Alguna vez lo superaste? — digo con melancolía, aunque se la respuesta; Heather me hizo jurar que me haría el desentendido.

—Las personas se van por una razón, otras llegan y eso no es alentador que te lo diga en ese momento. Es solo que incluso suena cruel; pero ahora con la mujer con la que estoy intentando tener una relación, es... simplemente... fantástica y no cura el hecho de Jessalyn, sin embargo; siento que es lo correcto—dice tan firme que me hace pensar en que la vida se destina en dos caminos; sanas y renaces, el segundo es sanas, pero no quieres nada más. Estoy seguro de que mi caso es el segundo por mis actitudes, quizás Jeff está destinado a ser feliz con alguien a su medida y viceversa. Poco a poco miro la hora, es hora de partir para al menos tener mi casa más decente; es donde viviré el resto de mi vida después de todo.

Le agradezco a los hermanos por acogerme, darme algo de comida para llevar, no sin antes una cosa que Jeff me pidió.

Guardar el secreto de su vida en progreso. Le jure por mi vida que nada saldrá de mí, eso le reconforta pues me abraza como si fuese el hermano estúpido. Es gracioso, antes no lo toleraba y ahora hasta compartimos secretos, el camino a casa es más tranquilo y no hay ninguna anomalía, incluso ha empezado a llover un poco.

A Jessie le encantaba el clima así, decía que era un respiro para los árboles a nuestro alrededor, le encantaba el color verde a toda tonalidad. Es gracioso, una vez que vas avanzando día con día, por no decir que las horas ayudan, los amigos ayudan, llorar estar bien.

Sientes el alma un poco más limpia.

Llego a casa, está más descolorida de lo que recuerdo o puede que estuviera acostumbrado a la vibra tan intensa de Pensilvania, debería de comprar pintura, darle sus arreglos. Debo cuidar de mi hogar como mis padres hacían cada vez que venía de visita.

Lo notaba, pero jamás de los decía, quisiera habérselos dicho:

"hey, el tono blanco es más intenso, se ve grandioso papá"

"Mamá ese pequeño bebedero para las aves es genial"

A veces quisiera poder destinarme para mejores cosas, pero esta es mi realidad, una retorcida y sangrienta realidad. Pero es mía al final de cuentas.

Las gotas de lluvia paran como si fuese algún tipo de muestra de que todo mejorara, pido pizza para no preparar nada hoy, después de todo Heather también se cansa de toda esta mierda, ni mencionar de cosas cotidianas. El chico repartidor llego más rápido de lo que esperaba así que solo la tome y pague con una pequeña propina, el tipo debe de estar atrasado solo dice gracias y vuelve corriendo a su motoneta. Me dedico a limpiar las cosas, y tirar las latas de comida que quedaron abandonadas -ahora caducadas- debí de dejarlas para alguien para que las ocupara y no que se echaran a perder aquí en la oscuridad.

Al menos con lo esencial en limpieza se ve más decente, justo a tiempo cuando escucho el timbre de la casa.

Me alegra que llegaras —exclamo lo más agradecido que puedo, es extraño pero mi voz solo se escucha cansada.

—Y a mi verte, hace tanto... que no te veía o sabía algo—exclama mi amiga como si fuese un alivio verme ahí

—Lo mismo digo— la dirijo hacia la cocina donde la pizza aguarda realmente no me había dado cuenta de que en realidad mi apetito se esfumaría en cuanto veo su rostro de preocupación. Heath... me duele, demasiado—

No puedo mentir como me siento por más que intente sofocarme de actividades. Siendo realistas la plática con Jeff me calmo, pero Heather sabe más que nadie que este tipo de sentimientos no deberían de encapsularse o terminaran matándome.

—Lo sé Mike, entiendo el dolor, pero descuida sé que ella está bien en donde se encuentre. Vive por Jessie, no te quieras dar por vencido. Ella te amaba demasiado y sé que no querría verte así — sus palabras me reconfortan, aunque es lo mismo que Alex me dijo en su casa durante la plática con Jeff, aunque las repiten es como un poder sanador

—Gracias—a penas exclamo, mientras vuelvo a llorar como si fuese un niño pequeño, un niño al que sabe que debe de comportarse como lo que es; un adulto. Es la realidad muchas veces nos quitan eso único que anhelamos, inocencia en la vida, es injusto. Suena absurdo, pero es necesario para no estar tan rotos. Apenas me he dado cuenta de cuánto tiempo he perdido en lágrimas, hasta que escucho el celular de Heather sonar tan alto que me hace volver a este plano.

—Jeff dice que me necesitan en su casa, estarán Vincent y Evan también, así que iré y regreso para que podamos estar aquí— dice ella dudando si es buena idea o no. ¿Quién no lo haría en su posición? Aunque entiendo el punto, no quiere dejarme solo.

—En casa de Jeff... puedo llevarte sin problemas. Me siento mejor para conducir—exclamo limpiándome la cara, los ojos arden como mil demonios, pero estoy bien.

Estoy bien.

El camino sin duda ha sido el más silencioso.... De hecho, es el único camino así con ella, debe de estar muerta de nervios, estoy seguro de que no quiere ir la conozco. Una vez en frente de la fachada de la "vivienda" de Jeff. Sé que Jeff estará aquí estas horas y volverá a esa casita pintoresca para descansar de esos idiotas. Lo envidio; al menos puede salir de esa casa de los horrores.

—¿Vendrás? —dice con tanta duda que me hace preguntarme ¿será buena idea entrar? Y la respuesta es un rotundo no, no quiero empezar un pleito.

— No, tengo que ir a ver al doc. Para renovar las recetas de las pastillas —miento, una vez más en su cara

—¿Es necesario eso? —por primera vez siento que me ha atrapado

—Bastante si quiero intentar tener fortaleza, ¿te espero para la cena? — el impulso de mentir es bastante fuerte, así que dudo que vuelva a preguntar.

—De acuerdo.... llevare vodka, te quiero —dice con un suspiro pesado, le deseo toda la suerte del mundo, suena egoísta mandarla sola, pero no me voy a contener, le romperé la nariz a ese idiota. Nadie es perfecto, comete errores, aunque ¿errores así? Son imperdonables, solo vuelvo a casa, no necesito más medicamentos, tengo bastantes reservas que al llegar a casa tomo el doble de la dosis.

No quiero escuchar a Patrick, aunque no ha hecho aparición, ni Cassandra... nadie, estoy solo. Cosa que me beneficia, pues así limpio lo que resta de la casa, nunca lo había hecho tan bien realmente, hasta desconozco que sea mi hogar de lo organizado que esta. Es algo hilarante como la mente trabaja circunstancias que no hubiera pensado de seguir siendo feliz.

Una casa, tenía un hogar propio a nuestra manera, habíamos hecho tantos planes, viajar por todo el continente, conocer tantos espacios, comer tanta comida nueva, cocinar, experimentar, quemar alguna en algún descuido, simplemente eran sueños que poco a poco uno llegaba a conciliar que ahora que se esfumo solo queda el "hubiera" escucho a Heather entrar, no tan comunicación como tal, solo movimientos mecanizados, calentar una pizza fría, comer como porque el cuerpo lo pide, aunque el hambre no hace aparición.

Poco a poco, me voy despejando, no he comido tan bien como debería, mi cuerpo lo recibe bastante bien, hasta que noto esas marcas en las muñecas de mi amiga. Se ve claramente la escritura, es un tatuaje lo que se alcanza a ver en los vendajes.

—¿Fue acaso una torcedura? —realmente quiero la verdad ante esto ¿Cuánto se lo hizo? ¿Por qué?

—¿De qué hablas? —

—Los vendajes en las muñecas... ¿qué ocurrió? —no soporto la idea de marcar la piel con algo traumático, es como las cicatrices que tiene, ella siempre quiso borrarlas ¿Por qué tener algo relacionado a lo que mato a Stormy? Mi mano pasa rápidamente hacia el whisky que empieza llenar mi vaso

—Es... son... tatuajes, aparecieron después de pasar la última prueba—

—¿No te dolieron?, es decir solo los viste y dijiste "oh qué demonios"— no es como que diga ¡que extraño! me los quedare.

—Fue como hierro caliente— quite las vendas dejando ver claramente el tatuaje, ya no sentía algún ardor o indicio de dolor, la mirada de Mike se quedó perpleja.

—¿Cuál fue la prueba siete? —

—¿Ya viste la hora? es demasiado tarde. Tengo que llegar a casa –supongo que debió ser algo muy malo para cambiar el tema abruptamente, para beber de la botella directamente, aun cuando eso quema la tráquea.

—¿Tan rápido y son las 11pm? ...Pfff supongo que Evan debe de estar preocupado—mentir no es el fuerte de las personas que se conocen tan bien, es mejor que le dé su espacio, pero sé que ella también necesita sacar lo que le duele, miro el reloj de bolsillo en la mesa, no sirve como tal, pero eso dudo que lo sepa con tantas cosas en su cabeza.

— Si... puede que lo esté. De hecho, iré a casa de mi madre—

—¿Discutieron? —sé que ella va a explotar, necesita a un amigo, no la soledad de la cual ni siquiera Jeff me quiso hablar, puede que no lo parezca, pero veo como ella cambio en un par de meses, paso de estar llena de vida, de juventud, a una mujer delgada que parece no h comido mucho o nada en ese tiempo, la manera en la veo es simplemente desoladora. Ella puede curar a alguien, a cualquier persona puede hacer sentir mejor, pero cuando se trata de sí misma se arrincona, se queda a morir por su cuenta hasta que siente que es mejor volver a levantarse.

—¡TERMINAMOS! —

Ese es el punto de culminación, ¿Cuánto tiempo lo lleva guardando? Estoy seguro de que Jeff no pudo ayudar mucho, no siente la misma confianza para decir "Evan es un idiota, pero necesitas apoyo" es apenas un conocido que es un amigo del cual también tiene su manera de hacer las cosas, Heather solo es una mujer que intenta tener esa apariencia ruda, se siente como si todo el mundo ajeno a ella se centrara en los demás. Quisiera que por un momento también se centre en que no guardarse las mierdas que tiene.

—Hey, tranquila... ¿qué sucedió? —

—Prométeme que no harás nada—su mirada dice todo, el amor es lo que sigue creando que lo proteja, aunque no lo merezca realmente, se toda la historia, pero su versión es más desgarradora. No es como si vieras las noticias y ves un choque automovilismo "que horror" dices, pero cuando escuchas a la persona que lo ha vivido lo hace más desalentador, porque sabes que la mayoría de las ocasiones se pudo evitar.

No es como que nunca la haya visto llorar.

Sino que es un dolor distinto, no es una discusión estúpida con compañeros de la universidad, no es un malentendido familiar o un susto de accidente, mucho menos es algo que sea capaz de curar con algún medicamento, esto es una mezcla tan extraña de emociones que ni yo soy capaz de reconocer no es comparable su dolor y mi dolor, aun así, se percibe como algo tan similar que quema mis entrañas. Aunque claro, no es algo de lo que se tenga que preocupar uno, después de todo siempre tendrá apoyo de mi parte, al mismo tiempo que vigilare su progreso. Hasta que algo me desconcierta.

El cambio de personalidad de Evan.

Parece ser que nuestro idiota ahora es el doble de problema de lo que contemple.

Espera...entonces... el día de la ceremonia de... Jessie... ¿cambio? —las cosas así solo van a empeorar, todo el mundo lo sabe, yo lo sé.

Dentro de mí. Se que Habit no fue una tercera persona, lejos del grupo como se creía. ¡era más que evidente! Que es Evan, que ese desgraciado no dijo toda la verdad y ahora todos están más en riesgo.

—Si, ¿pero ¿cuál es la diferencia?... esto se fue al demonio. Solo estoy cerca aun por Vince, Jeff y Alex —suena como si realmente pudiera ayudar a todo el mundo

—Jamás te quedes sola con él, solo hazme caso, podrías estar en un peligro más fuerte—No puedo dejar que si quiera se quede sola, no solo por su pena ante una relación fallida, también por seguridad de sí misma y la de otros, esto es solo la punta del iceberg donde no tenemos una noción, lo único que tenemos ahora, es paciencia donde nos debe de ayudar para algo en algún momento, tampoco es que pida mucho pero al menos la veo más tranquila al escuchar cómo se desahoga, el alcohol hace tantas cosas, una de ellas es ser una salida para cosas que la gente no diría si estuviera sobria, lo cual es un punto distinto para esto. Mientras no se convierta en un problema.

—Sabes Michael, las personas deberían pensar en que quieren realmente, no cogerse a la primera oportunidad. ¿o eso crees que importe Mike? —dice con tanto desprecio que me preocupa un poco ese rencor.

—No hay nada que se compare a ser amado—

—¿Crees que en algún momento la vida nos recompense por ser lo que somos? Ya sabes; algo que realmente dure, que sea eterno y esas mierdas cursis ¡dios! Que estupidez, piénsalo darte cuenta de que esto es tan efímero—sus palabras duelen, es mi amiga, pero si ella prefiere quedarse en la soltería eterna de la cual apreciaba tanto; la apoyare, después de todo es una decisión que no le molesta. Lo molesto seria que intente "sacar un clavo con otro" y termine hiriendo a alguien que no lo merece o se aproveche para pasar solo un buen rato donde ella termine peor, la vida da tantas vueltas, un engaño no importa después de todo te demuestran la clase de persona que es, lo que llega a herir es que alguien llegue a ser tan cínico.

—Sabes Heather, algún día. Tú y yo tendremos lo que nos merecemos—

—Por alguna razón eso me causa temor—

—No tendrías porque, digo. No somos malas personas ¿o sí? — exclamo dando un último trago al pequeño vaso de whiskey, la botella se quedó a un poco menos de la mitad, realmente que no me ayuda el hecho de sentirme miserable, es como cuando tu amiga intenta ayudarte, y se encuentra igual de desdichada. Al menos Evan está vivo, si nos pusiéramos a comparar el asunto.

Aunque ella tendrá que vivir con esa molestia de "estuvo con alguien más" mientras estaba con ella, debería de realizarse exámenes de salud, nunca se sabe qué clase de enfermedad traen las personas. Aunque eso me recordó cuando empecé a vivir con Jessie, en uno de mis escapes nocturnos, me asegure de estar limpio en realidad, cosa que afortunadamente fue así, aunque nunca deje de cuidarnos en caso de un embarazo. ¿Quién querría hijos en esta situación? O con una enfermedad posiblemente hereditaria.

Suena una locura la cantidad de personas que llegan a engendrar a un niño con tal de llenar ese vacío. Es raro que piense en esas veces que escuche "mis padres no me planearon" usualmente son la mayoría de pequeños seres que lo ven como algo normal si es que sus padres no les recalcan lo difícil que es tener a un gasto más. Lo irónico de este asunto es; fui un hijo planeado y soy quien tiene muchos problemas.

En cambio, Shaun, él si fue "una sorpresa del cielo", como diría mi madre. Es lo más gracioso del asunto. El alcohol te hace pensar en tantas cosas, pero cuando me doy cuenta mi amiga duerme tranquilamente, su botella está a la par de la mía, lo cual me hace pensar que este desquite de emociones le hará bien por ahora ¿Cuánto tiempo una persona puede guardar sus emociones? No quiero ni imaginarlo.

Por ahora solo dejo esas botellas en la mesa de centro, es gracioso pensar que este líquido te mata neuronas, pero lentamente. Cuando veo que al menos Heather ya pudo conciliar el sueño en recargada contra el sofá, aunque en el piso. Escondo las llaves de mi auto en caso de que se levante a mitad de la noche intentando escabullirse.

Nadie es bueno manejando ebrio. Es un hecho.

No hago más que apagar las luces de toda la casa, cerrando todas las puertas y ventanas, solo quiero una noche tranquila. Únicamente es algo que tendremos mi amiga y yo. Me recuesto en la gran alfombra del suelo color beige, a mi mamá le encantaba esa alfombra, puedo entender porque ella solía leer en ella sin zapatos es demasiado suave. Realmente que es alentador saber que esa suavidad es comparable a su alma. Vaya mierda.

Es lo único que tengo ahora de ella. Una alfombra vieja que me reconforta en mi adultez. Poco a poco siento lagrimas caer mientras solo mi cuerpo desiste ante la oscuridad.

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