*Capítulo 67*

Shaun Andersen.

Llevamos en este oscuro lugar lo suficiente para que el combustible se agotara, no hay más personas y el orden natural se ha ido al carajo, los animales padecen de lo que puedo asegurar como rabia, no le veo otra explicación para tantos animales con comportamientos tan violentos.

Sin mencionar a esa cosa de cara pálida.

¿Hasta cuanto seguiremos aquí? ¿Cómo salir de aquí? Quizás el vivir aquí no es tan malo... lo peor es, comer de esas cosas, la carne dura y pestilente dan nauseas logrando que solo puedas dar un par de mordiscos y vomites el resto... lo cual básicamente; regreso más de lo que puedo consumir.

Si no fuera por mi compañera estoy seguro que la soledad me habría vuelto loco. Esta premisa de apocalipsis no es como si lo hubiera pensado alguna vez. Quisiera poder ir a casa realmente. Pero por ahora solo queda ser sobrevivientes ante cada cosa, si no fuera por querer aun buscar una salida a este inmenso lugar de oscuridad. A veces pienso que aun esto no está pasando.

- ¡Hey Shaun!- dice Daria con intriga, y sí, me tome la responsabilidad de recordar al fin su nombre y ella el mío, pues a duras penas me decía chico de lentes, lo cual agradezco es algo incómodo hablar sin saber quién es la otra persona.

- ¿Tenemos algo nuevo?-argumente mientras dejo de lado unas tijeras oxidadas en un tronco viejo.

-No realmente, pero... puede que haya más personas atrapadas aquí-ella señala unas huellas pero no estoy seguro si pueden ser de algún humano o peor... de nuevo esas bestias.

-Esto en algún momento debe de parar-

- ¿quieres aun volver? No sabemos ni cuánto tiempo hemos pasado aquí o si algo más paso- detesto cuando se pone en esa actitud pero en parte tiene razón ¿Qué fue de todos después? ¿Habrá alguien aun buscándonos? La pequeña fogata se va apagando, por lo que lanzo más leña a esta, aunque esta verde y crea más humo que fuego pero al menos hace este ambiente más cálido. No he podido si quiera preguntarme por el cuerpo de Stormy después de pensarlo bastante la enterré al lado del hijo de Daria, al menos tenemos un lugar donde llorar.

- ¿Tienes una mejor idea? Estar aquí, medio comiendo ¡no sé qué mierdas sea el animal! no me parece tan cómodo Daria-

Muchas veces la mayoría de las discusiones son por intentar volver o no, pero no quiero estar aquí por siempre. Ella solo volvió a lanzarme una roca para seguir cortando lo que habíamos matado esta "mañana" aunque nuestra manera de tomar el "día" ha sido solo dormir y despertar hasta que algo nos quiera atacar o cuando nuestro cuerpo lo pida, ya es más difícil tener la cuenta de cuantos días hemos permanecido aquí peor aún.... ¿Cuánto más lo estaremos? Solo cierro mis ojos y me dejo llevar por el cansancio.

- ¡Quieres apagar la maldita luz Shaun!- sus gritos me despiertan pero sobre todo ¿Qué acaba de decir? ¿Luz? Solo me dejo llevar por los gritos y veo que detrás de la inmensidad de los arboles; el sol está en todo su esplendor, esto no puede estar pasando, la naturaleza reclama su sitio y con ello me refiero a la camioneta llena de suciedad y hierbas... el agujero que estaba al lado está completamente lleno de césped, cuando entro al vehículo todo sigue intacto, desde la sangre en el asiento, hasta las cosas, solo falta algo; Stormy.

Mi cuerpo se entumece de la nada y cuando estoy seguro de lo que he podido retomar el control, un golpe en mi pecho me saca el aire.

-Sácanos de aquí-Daría me mira con terror mientras que esos segundos son preciados solo nos hacen ir más lento, las llaves de emergencia permanecen en el escondite de mi asiento y arranco el motor, no es de sorprenderse que tenga fallas mecánicas, pero lo que importa es que nos ha sacado de ese sitio. La cuidad se pierde a nuestras espaldas y con ello también nuestro miedo, cuando al fin siento que ha sido suficiente me detengo en un hotel de paso, el retrovisor me ha recordado que tanto como Daria como yo estamos asquerosos.

-Lo único que podemos decir es que acampar estuvo del asco y que somos de Carolina del sur-exclamo mientras busco dinero en una de las maletas, lo cual apenas y tengo para la gasolina.

-solía tener a mi hermano viviendo por aquí... él nos dejara quedarnos-quisiera que lo hubiera mencionado antes poco a poco me da las instrucciones a lo cual nos lleva a una pequeña casita en un pueblo, el hombre que sale de esta nos ve con una cara pésima, pues a pesar de estar a una distancia relativamente de unos cinco metros, siento su desprecio.

- ¿Dónde está el niño Daria?-dice en cuanto estamos a unos pasos de distancia.

-Esta con su padre, descuida no lo enrede en mis " mierdas psicóticas" como lo llamas-las palabras suenan con tanta seguridad que me da pena, yo mismo cabe ese hoyo, yo mismo enterré a ese niño que debería tener una vida plena... el hermano de Daria; Omar, nos da la bienvenida, nos deja ducharnos y quedar mientras aportemos dinero a su hogar, lo cual me parece justo considerando que ni siquiera nos ha preguntado porque estamos en esas condiciones aun así agradezco que solo sea eso. Paso la tarde haciendo llamadas telefónicas "ordenado" por Omar para conseguir algún empleo, pues no sabemos cuánto tiempo estaremos aquí; además dejo en claro que no cubrirá cualquier gasto ajeno a él.

Al menos nos deja dormir en una cama, los dos... pues Daría dijo que era pareja de ella. ¿Cómo se le hace tan fácil mentir? Yo apenas y puedo respirar sin que note que sudo como cerdo.

Cuando por fin es tiempo de dormir tomo una almohada y un cobertor para descansar en una vieja silla al lado de la ventana. Daria solo cae rendida al colchón mientras que yo y apenas puedo conciliar el sueño, sea como sea, entiendo que no lograré dormir nada esta noche. La mañana trae consigo bastantes situaciones interesantes. La primera es: el refrigerador tiene un candado al igual que las gavetas.

Por lo que solo se me ocurre salir por algo de café y pan para matar el hambre, a mi estómago le sienta bastante bien, así que le llevo un poco a Daría que sigue dormida en cama. Solo dejo las cosas en la mesa de noche y salgo en busca del primer maldito empleo que me cito para una entrevista. No es la gran cosa, es cargador de camiones con vajillas. Así que quede en el empleo, la paga no es mala pero no es la mejor del mundo así que con eso solo rezo un poco para conseguir suficiente dinero para arreglar los desperfectos de mi vehículo y poder volver a casa como se debe. Después de todo, esto ya se ha acabado.

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UwU

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