Capítulo 26
Ajustó el último paquete y lo registró. Finalmente habían contado el dinero y ahora ya no habría preguntas al momento de repartir el botín.
-¡Listo, jefe! –Exclamó Dave sentándose a la mesa y extendiendo un par de notas al mandamás-.
-¡Excelente! Ahora sólo debemos esperar a Josy. –Respondió el líder mientras recibía los papeles-.
-¿No se está tardando un poco? –Preguntó Al también sentándose a la mesa-. Ya debería es... -Dijo pero unos aturdidores toquidos sobre la gigantesca cortina metálica lo detuvieron-.
-Quizá sea él... -Acotó el jefe levantándose y dando un par de instrucciones con algunas señas-.
Los otros dos obedecieron inmediatamente. Dave tomó su arma y se dispuso a encontrar al recién llegado en cuanto abriera la pequeña puerta de la cortina. Al fue a buscar a Jason, posando su mano sobre su hombro para hacerlo despertar.
-¡¿Quién es?! –Preguntó el jefe desde la mesa afianzando el arma que tenía a su disposición-.
-¡Soy yo, Josy! –Respondió el susodicho para alivio de los otros tres-.
Dave se relajó unos momentos y abrió la puerta. Del otro lado halló a su compinche, pero éste no se encontraba solo. Su amigo permanecía con su arma larga apuntando a la cabeza de un individuo que ayudaba a otro a caminar.
-¡Josy, ¿qué rayos?! –Expresó Dave impresionado con aquellas visitas-.
-Estaban de mirones husmeando. –Respondió Josy indicándoles con un movimiento del arma que debían entrar a la bodega-.
Los dos muchachos obedecieron, aunque un poco de forma inconsciente en el caso de Timothy, quien avanzaba todavía aturdido por el golpe recibido y por su estado convaleciente debido al disparo. Eso dejaba a Dick a medias responsable de lo que fuera a pasar en el interior del escondite de aquellos asaltantes. Y más en cuanto vio que eran cuatro sujetos y al parecer, todos estaban armados.
-¡No estábamos husmeando! –Exclamó Dick de repente, expresándose con su voz toda ronca, llamando indiscutiblemente la atención de los involucrados, siendo el que le apuntaba con el arma más grande, quien apretara los labios para evitar carcajearse-.
-¡Qui-qui-quietos! –Exclamó Josy entre risitas, casi escupiendo para no explotar en carcajadas-.
-¡Al fin llegas! –Exclamó el jefe acercándose al recién llegado-. ¿Y quiénes son ellos? –Demandó el jefe con una sonrisa en la cara, claramente afectado por el tono vocálico de Dick-.
-No pude llegar antes. Necesitaba un trasporte más grande, pero ya arreglé todo. Hay una camioneta afuera. –Alegó Josy todavía empujando a Dick y a Tim para que se internaran más-. Y ellos estaban en la parte de enfrente. Estaban revisando un auto.
-¿Un auto? –Indagó el jefe mientras revisaba a los intrusos-.
-Es nuestra camioneta. No queremos problemas. –Indicó Dick tratando de hablar bien, pero sólo consiguiendo aumentar lo ronco en su voz-.
El silencio que se produjo después sólo vaticinó una explosión de carcajadas de los tres asaltantes que estaban más cerca.
-¡¿Qué rayos le pasó a tu voz?! ¡¿Te comiste un sapo?! –Inquirió el jefe burlonamente-.
-¡¿Qué?! ¡No! –Contestó Dick sonrojándose-. ¡Lastimé mi garganta mientras me ahogaba con una gomita! –Habló, pero lo único que logró fueron más risas explosivas-. ¡Oigan! –Reclamó causando más euforia-.
-¡Creo, creo... creo que está poseído! –Exclamó Dave entre risas, casi doblándose por el dolor en el estómago que sus carcajadas le provocaban-.
-¡No, quizá se tragó una corneta! –Anunció el jefe atizando la burla-.
-¡¿Corneta?! ¡Más bien matraca! –Alegó Josy riéndose más fuerte-.
-¡No es gracioso! –Reclamó Dick manoteando con sus brazos, soltando a Tim en consecuencia, enviándolo al suelo con un azotón-.
-¡Dick, ¿qué te pasa?! ¡Eso me dolió! –Exclamó Tim retorciéndose un poco-.
-¡No estés llorando! –Se quejó el hermano mayor con su ceño fruncido-.
-"¡No estés llorando!" –Imitó Dave bufándose maliciosamente, transformando su voz para copiar a Dick: lo que causó más risa dentro de los ladrones-.
-¡Basta! –Gritó Dick enrojecido y cabreado hasta las orejas-.
-¡Ya cállate, Dick! –Pidió Timothy levantándose por cuenta propia-.
-¡No me calles! ¡Estos sujetos se están burlando de mí por tu culpa! –Dijo alzando su voz, pero el eco del lugar sólo aumentaba su rasposa voz, aumentando la hilaridad en los asaltantes-.
-¡¿Mi culpa?! –Gruñó irguiendo la espalda, pero sosteniéndose los vendajes y quejándose por el golpe en la espalda-. ¡Yo no te puse la goma en la garganta! ¡¿Qué culpa tengo yo de que no sepas ni comer dulces?!
-¡Sí, sí es tu culpa, Tim!
-¡Pero yo no hice nada! –Habló el menor mientras observaba el interior de la bodega-.
Fue entonces que su vista se topó con aquel sofá mugriento y su ocupante, quien era sacudido suavemente por un cuarto asaltante.
-¡Jason! –Gritó, y con su llamado, las risas del jefe y de Dave se detuvieron de pronto-. ¡Dick, mira, allá está Jason! –Le indicó golpeando al mayor con su codo-.
Ese comentario incluso pausó a Al con sus intentos para hacer despertar a Jason, quien apenas reaccionaba e intentaba sentarse.
-¡Sí, es él! ¡Tim, ya lo encontramos! –Exclamó Dick también reconociendo al ojiturquesa-. ¡Jasoooooon! –Gritó con su timbre rasposo, devolviendo al lugar las risas desembocadas de todos, de todos menos del jefe quien no había abandonado su estricta expresión-. ¡Jason, aquí estamos! ¡Tim y yo llegamos!
-Un momento... -Pidió el jefe volviéndose serio de pronto-. Entonces... ¿escuché bien? –Inquirió dando un paso adelante, llamando la atención de los petirrojos, ya sin apuntar con su arma, pero manteniendo aquella aura defensiva-. ¿Tú te llamas "Tim"? –Preguntó dirigiéndose al menos alto-.
-S-sí... soy yo... -Respondió Tim arqueando las cejas-.
-Y Ustedes lo conocen. –Añadió señalando al renegado-.
-Sí. De hecho, lo estábamos buscando. –Explicó Tim un poco dudoso, ya que después de todo, estaban frente a un grupo de asaltantes armados que tenían un rehén-.
-¡Él estaba en la camioneta que robaron! –Habló Dick provocando más risas-.
-Tú... deja de hablar... -Pidió el jefe mientras hacía muecas con su cara para evitar reír y perder su seria postura-.
-¡¿Qué?! ¡No! ¡Es necesario que nos comuniquemos, no somos animales! –Discutió Dick-.
-¡Parece que tu sí! ¡Bueno, si las urracas hablaran! –Expresó Dave reventado de risa-.
-¡¿Cómo te atreves?! ¡Tengo una hermosa voz! –Reclamó Dick ignorando al jefe y a sus preguntas-.
-"¡¿Cómo te atreves?! ¡Tengo una hermosa voz!" –Repitió Josy imitando y exagerando el registro de voz, provocando un desenfreno en las carcajadas y la ira de la primer avecilla-.
-¡Dije que basta! –Ordenó el jefe haciéndose a un lado para que Timothy pudiera ver de frente a Jason-.
Su orden no aplacó las risillas burlonas, pero sí detuvo los comentarios y atrajo la atención de todos.
-¿De verdad lo conoces? –Volvió a preguntar el mandamás-.
-Sí. –Respondió Dick, pero el jefe levantó una mano señalándole que debía callarse, pidiéndole a continuación a Timothy que respondiera en su lugar-.
-Sí. –Anunció el menor mirando a pausas al líder y a Jason, quien despabilaba de su sueño y de su embriaguez-.
-Hay visitas, amigo. –Al anunció al renegado mientras lo ayudaba a regresar a la realidad-.
-¿Qu-qué..., visitas? –Interrogó Jason con el característico ritmo alcohólico en su voz-.
-Sí. Es mejor si nos mantenemos a raya. –Completó Al sentándose junto al rehén-.
Aquella pregunta provocó un mal presentimiento en Timothy: lo que lo hizo olvidarse un poco de sus malestares y concentrar sus energías en prepararse para levantar la guardia.
-Lo conoces y te llamas Tim, ¿es eso? –Inquirió el jefe retrocediendo, pero remarcando el hecho frente a todos los presentes-. ¡Tú eres Tim! ¡TIM! –Exclamó con evidentes intenciones de hacerse escuchar-.
Sus palabras fueron inmediatamente comprendidas por los que llegaron antes, siendo Josy el último en comprender aquel silencio extrañamente incómodo que se creó.
-Entonces tú... Tú fuiste... -Murmuró Dave acercándose a la pareja de auto invitados-.
-¡Rayos... es él! –Expresó Al luego de entender de qué iba toda la escena frente a ellos-.
-¿Qué? ¿Quién? –Inquirió Jason balbuceando-.
-Tu atacante está aquí, Jay. –Le respondió al renegado poniéndose de pie-.
-¿M-mi... mi atacante? –Murmuró Jason claramente aturdido por el alcohol-.
-Tu amigo "Tim" está aquí. –Anunció Al ayudándolo a dejar el sofá-.
-¿Ti-Tim...? –Repitió queriendo comprender en un inicio, pero obteniendo su explicación en cuanto su vista se cruzó con la silueta del menor a unos metros frente a él-.
Con esa escena y sus personajes, Jason no se sintió completamente en sus cinco sentidos, pero recuperó al menos la noción del momento y del significado de aquella presencia. Entonces, sólo bajó su mirada y trató de pensar en cómo salir de aquella situación. Aunque lo hizo de forma superficial, pues el exceso en su consumo etílico no le iba a dar tregua alguna.
-¡Tú eres ese "Tim" de la historia! –Acuñó Dave plantándose junto al líder y menospreciando a Timothy con su mirada-.
-¿Qué? –Exclamó Tim completamente incomprensible de lo que se trataba de decir-.
-¡No te hagas el tonto, mocoso! ¡Tú fuiste, ¿cierto?! –Expresó el líder guardando su arma y cruzándose de brazos-.
-¿Qué? –Repitió Timothy siendo invadido por algo de nervios-.
-¡Vaya, vaya, y con qué cara te presentas! –Expresó Dave también guardando su arma e imitando al jefe con su postura-. ¿Acaso viniste para completar lo que no pudiste?
-¿Qué? No entiendo. ¿Ustedes me conocen? –Preguntó Timothy bastante desconcertado-.
-Oye, viejo, ¿qué sucede? –Inquirió Dick al darse cuenta de la rara atmosfera que se estaba desenvolviendo-.
-Sucede que sabemos la verdad. –Contestó Dave imponiéndose de forma amenazante frente a Timothy-.
-¿Qué demonios? –Exclamó Tim retrocediendo un poco, pero topándose con la escopeta que les apuntaba desde el principio-.
-¿Qué pasa, Ritchie? –Preguntó Josy dirigiéndose al jefe, pues ese cambio en la actitud de todos le despertó varias dudas-.
-Pues resulta que aquí tenemos a un pervertido sin honor. –Respondió el jefe lanzando una mueca de desaprobación y rebajamiento al menor de todos en esa sala-. ¡Un pervertido que no le da vergüenza mostrar su cara ante su víctima! –Agregó señalando despectivamente a Timothy-.
-¡¿Qué?! –Tim expresó inaudito-. ¡¿De qué rayos hablas, amigo?! ¡Yo ni te conozco, nunca te había visto!
-¡¿Qué?! ¡¿Pervertido?! –Repitió Dick con su voz extravagante, rompiendo la gravedad de la acusación con su voz graciosa-.
-¡Dick, ya basta, deja de hablar así! –Pidió Timothy con su frente arrugada-. ¡Esto es serio!
-¡Claro que es serio! –Reclamó Dave reciamente, aunque con una sonrisita a medias formada en su rostro-. ¡¿Cómo puedes venir tan campante y fingir que no has hecho nada?! ¡Eso me repugna!
-¡¿Qué?! ¡Pero no entiendo! ¡¿Y quiénes son ustedes de todos modos?! –Reclamó Tim algo molesto-.
-¡Tim, no los provoques! –Regañó Dick, pero nadie en ese espacio lo iba a tomar en serio con semejante timbre vocálico-.
-¡¿Yo?! ¡Yo no estoy provocando a nadie, ni siquiera sé que está pasando!
-¡Nosotros sí sabemos y no dejaremos que te salgas con la tuya! –Aclaró el jefe dando un paso atrás-. ¡Saca a este tipo de aquí! –Ordenó a Josy severamente-. Llévalo a la parte de atrás y átalo.
-¡¿Qué?! ¡¿Por qué?! ¡¿Qué demonios les pasa?! ¡Sólo vinimos a buscar a nuestro amigo y nuestro auto! –Remilgó Timothy en cuanto escuchó la orden y sintió el cañón del arma en la espalda-.
-¡Tim, cálmate! –Pidió Dick con vivas intenciones de seguirlo, pero el jefe se interpuso en su paso bloqueándole la marcha-.
-¡No, tú quédate y cuéntanos algunos chistes! –Pidió el líder retomando su arma y apuntando al ojiazul mayor-.
-¡¿Qué?! ¡No! ¡No soy un espectáculo! –Reclamó Dick remarcando el rojo de su rostro, pero sus expresiones sólo aseguraban las risas de los oyentes-.
-¡¿Qué demonios?! ¡¿Qué está sucediendo?! –Seguía diciendo Tim mientras era obligado a caminar para alejarse del grupo-.
-¡Olvídalo, pervertido, no vamos a dejar que te le acerques a Jason! –Añadió Dave entre risas y posturas estoicas-.
-¡¿Qué?! ¡¿Jason?! ¡Pero... ¿por qué?! ¡No entiendo! –Alegaba Timothy resistiéndose a irse-.
-¡Sí, hazte el "inocente"! –Exclamó el jefe en tanto sus pasos lo guiaban al sofá-. ¡Aquí todos sabemos lo que hiciste, o más bien, lo que intentaste hacerle a Jason! ¡¿Cómo puedes andar en las calles libremente después de lo que hiciste?! ¡Sí que eres un descarado!
-¡¿Qué?! ¡¿Por qué descarado?! ¡¿Y de qué hablan?! ¡Y ¿qué se supone que intenté hacerle a Jason?!
-¡No te hagas! –Se oyó la voz de Al, quien había pasado su brazo por encima de los hombros de Jason en señal de protección-. ¡Eres una persona horrible! –Dijo reforzando su abrazo-. ¡Lastimaste a un buen muchacho sólo por cumplir tus deseos impuros!
-¡¿Qué demonios?! –Fue lo que Tim dijo en cuanto vio al responsable de aquel último comentario-.
-¡Fuera de nuestra vista, no volverás a acercarte a este chico, pervertido! –Acusó Al afianzándose a Jason, quien aún permanecía con sus manos atadas y con su vista hacia el suelo-.
-¡Pero ¿qué carajos?! ¡Y ¿qué demonios le haces a Jason?! –Exclamó Timothy deteniendo su paso forzado-. ¡Suéltalo!
-¡Tim, no te alteres y haz lo que te digan! –Demandó Dick, pero no hizo otra cosa que causar risas-. ¡No, ya basta! ¡Dejen de reírse! ¡Así no es mi voz! ¡Yo hablo normal! –Dijo, pero no obtuvo más que carcajadas, incluso de Josy, quien amenazaba a Timothy con el arma-.
-¡Cállate "Don berridos"! –Exclamó Timothy dirigiéndose a Dick, provocándole una mueca de indignación, desatando también un estruendo de risas; lo que le permitió hacer uso de sus habilidades para girar, hacerse con la escopeta y golpear al sujeto que lo amenazaba-.
Terminó su diestro movimiento con un disparo al aire, mismo que calló cualquier risa o comentario alrededor.
-¡¿Qué rayos pasa aquí?! ¡Y si no me dicen en este instante les volaré la cabeza! –Reclamó el menor apuntando al sujeto a quien le acababa de quitar el arma-.
-¡Tim, tranquilo, no estamos aquí para...! –Quiso Dick calmar la situación, pero su voz no ayudaba absolutamente nada-.
-¡Tú cállate que sólo estás ridiculizándonos! –Dijo Timothy disparando una segunda vez, esta vez al frente, causando que todos los presentes se agacharan-.
-¡Oye, relájate, eso no es un juguete! –Ordenó el jefe levantándose-.
-¡Basta! ¡No he pedido tu consejo; lo que yo quiero es una explicación! –Exigió Tim apretando una vez más el gatillo, disparando nuevamente hacia el fondo de la bodega-.
-¡TIM! –Gritó Dick teniendo el mismo efecto eufórico en todos los involucrados-. ¡Deja de disparar!
-¡Dije que te callaras! –Le pidió a Dick mientras apuntaba al sujeto que lo llamó pervertido-. ¡Y tú, contesta! ¡¿Por qué me dices esas cosas?!
-¡Porque lo eres! ¡¿O acaso vas a negar que trataste de abusar de un hombre inconsciente?! –Dijo Ritchie enderezando su espalda y levantando el mentón-. ¡Para ser más precisos, ¿no trataste de abusar de Jason?! –Preguntó señalando al renegado, quien se estremeció con esas palabras-.
La boca abierta de Dick representaba a la perfección lo dramático e inesperado del momento. Por supuesto que Tim terminó paralizado y bastante avergonzado, a tal punto que su cara terminó hervida en un color carmesí apabullante.
-¡¿QUÉÉÉÉÉÉÉ?! ¡NOOOOOOOO! –Gritó Timothy exasperado y atrabancado, devolviéndose sobre sus pasos para darle el arma a Dick dirigiéndose después hacia Jason-.
-¡¿Tim?! ¡Espera, ¿qué haces?! –Inquirió Richard pero sus palabras fueron puestas en saco roto-.
-¡Oye! –Le gritaron Dave y el jefe, pero no hubo resultados-.
Al en cambio, no tuvo una idea apropiada para reaccionar, y más cuando el control de la situación había pasado a otras manos.
-¡¿Qué haces?! –Preguntó el jefe mientras observaba cómo Timothy se acercaba a Jason-.
Quiso moverse para detener a Tim, pero Dick intervino y le bloqueó el paso. Sin embargo, cuando creyeron que la situación se calmaría y tornaría en un ambiente adulto, Timothy sorprendió a todos al tomar la mesa y voltearla estrepitosamente para sacarla de su camino.
Las caras de todos se mostraron estupefactas e incrédulas. La violencia de su acto pronosticó una escena nada agradable, sobre todo para Jason, quien también se sobresaltó con el estruendo e incluso se arrimó al asaltante para ser protegido.
-¡Maldita sea, Jason! –Exclamó Timothy apenas tuvo la vía libre para hacerle frente-. ¡¿Qué carajos les dijiste a estos desconocidos?! ¡Seguramente les contaste tu versión de la historia, ¿verdad?!
-¡Oye, relájate, no hay necesidad de gritos! –Exclamó Al a Timothy, obteniendo como respuesta una mirada asesina del más joven-. Bu-bueno... Ya que estás tan cerca, tu voz se oye perfectamente sin necesidad de... -Agregó encogiéndose de hombros-. Mejor me callo...
-¡Sí, mejor hazlo y quítale tus manos de encima, este torpe no necesita que lo protejas! –Acotó Timothy de verdad enfadado-.
-¡Tim, oye, ya, dejémoslo para después, hay que irnos! –Declaró Dick llegando junto a él, ignorando de momento al jefe y al resto de los asaltantes-.
-¡No! ¡Si Jason quiere hablar cuando no estoy presente, creo que no le importará dedicarme unas palabras cuando ya estoy aquí! ¡Y no nos iremos de aquí hasta que todos hayan escuchado mi versión también!
-Tim, eso no es necesario, a nadie le importa que hayas intentado abusar de Jason...
-¡LO SABÍA! –Exclamaron Al, Dave y el jefe al mismo tiempo-.
-¡Cállate, Dick! ¡Y NOOOOO! ¡NO FUE ASÍ! –Interrumpió Timothy furioso-. ¡Yo no le hice nada! ¡Ni quería hacerlo!
-¡Este chico vino a nosotros con lágrimas en los ojos todo por tu traición! –Alegó el jefe llegando a la periferia de Timothy-. ¡¿Cómo podría mentirnos este joven con algo tan delicado?!
-¡Pero no fue así! ¡Yo no le hice nada!
-¡Tim! –Regañó Dick, pero nuevamente, su voz no le ayudó mucho-. ¡Ya, déjalo!
-¡No! ¡Quiero oír lo que Jason les dijo!
-¡Tim, ya!
-¡Nooooooo! ¡Soy inocente!
-¡Tim!
Ambas avecillas se enfrascaron en una discusión terca y ridícula. Todo frente a los demás que no adivinaban el rumbo que aquel encuentro tomaría. Jason permaneció en silencio mientras su mente intentaba salir de su círculo de incoherencias y su razonamiento de ebrio.
-¡Sí, yo también quiero saber qué pasa! –Exclamó Josy juntándose al grupo, allegándose junto a Dave-.
-Es que él intentó abusar de él... -Explicó Dave al hombre que pidió respuestas mientras señalaba a los involucrados-.
-¡¿Qué?! ¡¿Abusar?! ¡¿Hablas de "abusar" abusar o de "abusar" "a-a-bu-sar"?! –Inquirió Josy-.
-Sí, eso mismo. Abusar. –Reiteró Dave cruzándose de brazos-.
-¡¿Qué?! ¡¿En serio?! ¡Pero qué horrible! ¡Eso sí es del diablo!
-¡¿Verdad que sí?!
-¡NOOOOOOOOO! –Exclamó Timothy oyendo lo que aquellos hombres decían-. ¡USTEDES NO SABEN NADA! ¡NO FUE ESO LO QUE PASÓ! ¡NO LO TOQUÉ! ¡NI SIQUIERA LLEGAMOS A ABRAZARNOS!
-¡Tim pero ¿qué importa?! ¡Sólo vámonos, estamos importunando! –Alegó Dick en voz baja-.
-¡No, el que está importunando es Jason y su victimismo!
-No, no se preocupen, si podemos ayudar lo haremos. –Alegó el jefe en cuanto oyó a Dick hablar-.
-¡Bueno, como sea; sólo vámonos! –Ordenó el mayor recargando el arma, deteniendo al resto con sólo el sonido de advertencia-. ¡JASON, VÁMONOS, ALFIE NOS ESPERA! –Gritó enérgico, pero devolvió el frenesí a los asistentes, quienes explotaron nuevamente en carcajadas, y es que su voz tan rara transformaba cada palabra en algo cómico-.
-¡Pero ¿qué rayos, viejo?! ¡¿Por qué tienes esa voz?! ¡No es normal! –Expresó Josy riendo exageradamente-.
-¡Hablando de cosas del diablo, este tipo se lo tragó! –Completó Dave abrazándose el estómago por la risa que lo controlaba-.
-¡Oigan, este es un momento serio! –Recalcó el líder mientras se mordía el puño para evitar reír también-.
-¡Claro que no es momento, así que vámonos! –Repitió Tim adelantando sus pasos hasta toparse con Jason y atajar el amarre de sus manos. Aprovechó de igual modo para empujar a Al y alejarlo del renegado-.
El sobresalto de Jason fue evidente. Lo asombró aquel trato igualado que Tim le daba. No le agradó absolutamente nada el cinismo que mostraba Timothy, y aunque estuviera ebrio, sabía muy bien que no quería hablar con él y mucho menos tener algún contacto.
-¡¿Qué?! ¡No! ¡Oye, suéltame! –Jason reaccionó con aquellos reclamos, sólo hasta ese instante empezó a hablar y aparentemente a resistirse a ser arrastrado-.
Manoteó atrancando sus pies para no ir en la misma dirección que Timothy disponía, lo que incentivó al menor a jalonearlo más fuerte.
-¡Jason, ¿qué demonios?! ¡Vámonos! ¡Ya hiciste mucho con tu numerito!
-¡No! ¡Suéltame, no me toques! –Hablaba mostrando su cántico característico de ebrios; lo que llamó inmediatamente la atención de Timothy, quien se detuvo y se acercó al rostro de Jason para verificar su estado-.
Posó su nariz a escasos centímetros de su boca, olfateando indiscriminadamente mientras el renegado viraba su rostro e intentaba alejarse.
-¡Qué rayos, Jason, ¿estás ebrio?! –Le exclamó reprochándole-.
-¡¿Qué te importa?, suéltame! –Expresó manoteando, logrando que Timothy lo soltara, pero el movimiento le hizo enredarse en sus pies, provocándole una caída que atajó con pleno rostro-.
-¡Oye! –Reclamó Al viendo lo que sucedía-. ¡¿Qué le haces?! –Preguntó corriendo en ayuda de Jason-.
-¡No le hice nada, se cayó porque está hasta al gorro de alcohol! –Respondió Timothy sintiéndose ofendido-.
-¡Sí, claro! ¡Seguramente dijiste eso también cuando abusabas de él! –Recriminó Al agachándose para asistir a Jason-.
-¡Que no! ¡No le hice nada, maldición! ¡Él confundió todo y como es un exagerado que sólo piensa en él, tergiversa todo a su favor! ¡Y no lo toques! –Ordenó acabando con la iniciativa de Al-.
-¡Tim! ¡Basta! ¡Deja de discutir y vámonos! Que no me gusta que se sigan burlando de mí. –Habló Dick agachando su rostro mientras retrocedía un par de pasos y se alejaba de aquellos que seguían riéndose de él-.
-¡Sí, como sea! ¡Ya vámonos! –Contestó Tim indiferentemente, atajando nuevamente el amarre de Jason para levantarlo-.
-N-no... No es cierto... -Murmuraba el renegado entre balbuceos-.
-Después de esto, olvídalo, Jason, no volveré a hablarte... -Acuñó Timothy malhumorado-. Es evidente que no escucharás explicaciones porque ya tomaste tu decisión. ¡Y no me importa!
-N-no... -Continuaba diciendo Jason mientras se ponía de pie-. No es cierto... Yo... yo no exagero...
-¿Qu-qué? ¿Qué dijiste? –Preguntó Timothy creyendo haber escuchado algo-.
-Dije... dije... ¡DIJE QUE NO ES CIERTOOOOOO! –Gritó Jason apenas irguió su pecho y tuvo enfrente a Timothy, a quién contestó con un golpe doble de sus puños amarrados, hundiéndolos justo en el rostro-.
El estruendo del encuentro fue demasiado para las risas que inundaban la bodega. Timothy fue a caer sobre los escombros de la mesa que antes había derribado, teniendo como resultado que todas las miradas se posaran sobre él. Su asombro vino acompañado con los característicos siseos que la pena ajena provoca. Sus risas entonces, se esfumaron al compás de la dramática escena.
-¡JASON! –Exclamó Dick, alargando las últimas sílabas, causando un retorno molesto a las risas-. ¡No, ya dejen de reírse! ¡No es divertido hablar así! ¡Y por si no lo saben, me estaba ahogando con una gomita! ¡Pude haber muerto y ustedes se están burlando! –Añadió, teniendo como resultado un carcajeo mayor por su historia y ya no tanto por su distorsionada voz, incluso el jefe y Al se soltaron a reír-.
-¿Qué demonios, Jason? –Preguntó Timothy bastante aturdido, esforzadamente tratando de levantarse e ignorar el tremendo dolor del golpe-. ¡¿QUÉ RAYOS?! ¡¿QUÉ MALDITA SEA TE PASAAAAAAAA?! –Exclamó enardecido, aguantándose exageradamente las ganas de llorar-.
Gritó tan fuerte y tan furioso que las risas se apagaron definitivamente. Todos alrededor se preocuparon de inmediato por la situación. La tensión que los abordó de inmediato transformó la atmosfera. Incluso cuando Dick quiso abrir la boca de nuevo, Dave tocó su hombro delicadamente y con un movimiento horizontal de su cabeza, le indicó que no dijera nada.
-¡¿POR QUÉ ME GOLPEAS?! ¡¿Por qué rayos eres así conmigo, Jason?! ¡¿Por qué?! –Expresó con algunos tonos quebradizos en su voz-. ¡YO NO TE HE HECHO NADA!
-¡Eres un hipócrita! –Respondió Jason igual de ofuscado-. ¡UN HIPÓCRITA Y MENTIROSO! ¡CÍNICO ADEMÁS! –Dijo provocando algunos tenues silbidos entre el público-.
-¡NO LO SOY! ¡SIEMPRE FUI SINCERO CONTIGO! –Habló Timothy desde el suelo-.
-¡Mientes! ¡Sólo has actuado para tu provecho sin pensar en los sentimientos de otros!
-¡NO ES CIERTO! ¡SIEMPRE PIENSO EN TI Y EN LO QUE SIENTES!
-¡NOOOOOOOO! ¡Nunca pensaste en mí y en lo que yo pudiera sentir! ¡Porque si eso fuera cierto, jamás me habrías hecho lo que hiciste! ¡Nunca me habrías drogado para estar conmigo a la fuerza! –Exclamó estremeciendo a la audiencia, quien expresó su reacción con un abucheo-. ¡Abusaste de mi confianza, me engañaste, me mentiste, me usaste!
-¡Noooooo! ¡Jason, ya basta, deja de decir eso, porque así no pasaron las cosas!
-¡Sí fue así! ¡Ya lo recordé! ¡LO RECORDÉ! –Reiteró desatado en su enojo-.
-¡No es cierto! ¡Si lo hubieses recordado, no estarías molesto conmigo!
-¡Estoy más que molesto, estoy que no te soporto y no quiero ni verte! –Respondió sincero, provocando en todos un sentimiento de lástima hacia Timothy, quien simplemente no podía creer lo que acababa de oír-. ¡No quiero saber nada de ti! ¡TE DETESTO, TE DETESTO, TE DETESTO, TE DETESTO, TIMOTHY!
Entonces un silencio abrumador se plantó en aquella bodega clandestina. Todos sus ocupantes abrieron muy bien los ojos para no perderse la reacción del muchacho acusado. Incluso dejaron de respirar para atender a la perfección la respuesta que fuera a salir de su boca.
-¿En-en-en... en serio, Jason? –Preguntó Timothy con un nudo en su garganta-.
-¡SÍ! ¡TE ODIO! –Le reiteró altaneramente, mostrando su quijada tiesa y sus labios temblorosos por la ira que sentía, estremeciendo a Timothy y rompiendo con ello su ya débil y conmocionado corazón-.
Los asaltantes se hundieron de hombros al escuchar a Jason hablar con tanto sentimiento en su discurso. Concluyeron que el pobre muchacho estaba más afectado de lo que pensaron. Por su lado, Dick advirtió que ese drama no iba a terminar pronto ni en buenos términos, pero mejor era no intervenir y dejar que soltaran todo; aunque resultaran heridos uno con el otro.
-¡No debiste escalar hasta ese punto! ¡Yo nunca te di pauta para algo así! ¡¿Qué rayos pasaba por tu cabeza?! ¡¿Es que acaso no piensas?! ¡¿Cómo me hiciste eso y esperabas que no hubiera consecuencias?! ¡Yo no soy de ese tipo! ¡Tú no me interesas de ese modo! ¡No lo haces! ¡Entiéndelo! ¡No me gustas! –Añadió desbocado y desinhibido, quizá por culpa del alcohol y de sus emociones atoradas-.
-Ja... -Quiso Tim hablar, pero sólo el llanto pudo salir de su ser-.
-¡No me gustas y no quiero nada contigo! ¡Eres detestable! ¡Sólo un mocoso más! ¡Egoísta y egocéntrico! ¡No sé todavía cómo pudiste creer que si intentabas algo así yo iba a fijarme en ti! –Jason seguía y seguía hablando, como si no estuviera consciente de estar hablando en voz alta-.
-Jason... -Murmuró Dick percibiendo que quizá el renegado se estaba sobrepasando-.
-No, no... déjalo. Creo que necesitaba expresar todo eso. –Le aconsejó Dave a la avecilla azul entre susurros-.
-Pero... -Musitó Dick sintiendo pena por Tim, quien sólo atendía la crueldad de Jason sin decir nada y sin dejar de llorar-.
-¡Eres un estúpido! –Añadió Jason al final-. ¡UN ESTÚPIDO, CRÉDULO Y POCO REALISTA! ¡YO JAMÁS SALDRÍA CON ALGUIEN COMO TÚ, TAN DESESPERADO Y SIMPLE!
Eso fue el colmo. Timothy no soportó más. Sus palabras ya no iban cargadas de reclamo, sino de desahogo; y Tim no estaba dispuesto a ser el cesto de basura de nadie, mucho menos de un sujeto que no alzaba su vista más allá de su pequeño círculo rutinario.
-¡HICISTE TODO MAL Y LO HICISTE PORQUE ERES UN MOCOSO! ¡Y...!
-¡BASTAAAAAA! –Exclamó Timothy interrumpiendo al ojiturquesa, pero también haciéndolo callar con una botella vacía que recogió del suelo y se la lanzó al rostro-.
-¡TIM, NO! –Pidió Dick, pero el ataque ya se había ejecutado-.
Jason recibió el embiste sin poder hacer algo al respecto y es que su borrachera le acortó los reflejos.
Timothy aprovechó su movimiento para ponerse de pie entre bamboleos y tomar aire para comenzar a hablar.
-¡TÚ ERES EL MOCOSO, IMBÉCIL! –Le dijo desgañotándose, atrayendo con ello, la atención de todos y sus reacciones estupefactas que reflejaban el giro de los eventos-. ¡TÚ ERES EL ESTÚPIDO QUE NUNCA SE ENTERA DE NADA! ¡TÚ ERES EL TORPE QUE SE LA VIVE EN SU PROPIO MUNDO MIENTRAS EL RESTO DE LAS PERSONAS BUSCAN UN POCO DE TU ATENCIÓN! ¡TÚ ERES EL ÚNICO IDIOTA QUE PIENSA QUE POR SER QUIEN ES, YO ESTARÉ COMO PERRO DETRÁS DE TI Y ESO NO ES CIERTO! ¡YO SÍ TE QUIERO BIEN, JASON, PERO ESTÁS TAN ENFRASCADO EN TU COCINA DE MIERDA QUE NUNCA ME VES NI ME HACES CASO! ¡NUNCA! –Exclamó enfurecido, sin alzar su mirada, pero apretando sus puños cada vez más fuerte-. ¡SIEMPRE ESTOY ACOMPAÑÁNDOTE! ¡SIEMPRE ESTOY AHÍ PARA TI! ¡SIEMPRE ESTOY AYUDÁNDOTE, HABLÁNDOTE, HALAGÁNDOTE, ESCUCHÁNDOTE, MIRÁNDOTE, HACIENDO TODO LO QUE ME PIDES, PERO AL PARECER ESO NO FUE SUFICIENTE PARA QUE TE FIJARAS EN MÍ! –Decía alterado, dejando fluir la tristeza que sentía, logrando que Jason fijara su mirada en él y en su arrebato que no era absolutamente nada común en el más sensato de los petirrojos, inclusive se olvidó del golpe que recién recibió-.
-Tim... -Murmuró Dick mientras percibía empáticamente el furor del más joven, pues ahora, todo lo que alguna vez atestiguó de primera mano entre ellos dos, comenzaba a tener sentido y se mostraba como los enormes esfuerzos de Timothy para hacerse notar-.
-¡HE ESTADO TRATANDO DE LLAMAR TU ATENCIÓN DESDE HACE MÁS DE UN AÑO, PERO ¿QUÉ HAS HECHO TÚ?! ¡SÓLO ME IGNORAS Y PONES DE PRETEXTO TU ESTÚPIDA COCINA, TUS RECETAS, TUS PLATILLOS, TUS CENAS PERFECTAS, TUS CLASES CON ALFRED y TU IDIOTA AMIGO ROY! ¡EN CUANTO ÉL TE LLAMA NO TIENES OJOS PARA NADIE MÁS! ¡A MI NUNCA ME TOMASTE EN CUENTA! ¡INCLUSO SIEMPRE ME DEJASTE PLANTADO CADA VEZ QUE TE INVITÉ AL CINE O A IR AL PARQUE! ¡¿TIENES IDEA DE LO TRISTE ME HACÍA SENTIR ESO?! ¡ROMPÍAS MI CORAZÓN CADA VEZ QUE NO LLEGABAS A LA CITA! ¡NI UNA LLAMADA, NI UN MENSAJE, SIN DISCULPAS O EXCUSAS, SÓLO NO IBAS Y AL DÍA SIGUIENTE FINGÍAS NO SABER NADA! ¡NO DECÍA MÁS O INSISTÍA PARA NO MOLESTARTE! ¡TAMPOCO ACEPTABAS HACER COSAS CONMIGO! ¡NO QUERÍAS VER TELEVISIÓN, NO QUERÍAS ENTRENAR CONMIGO, NO ACEPTABAS MIS REGALOS Y CUANDO LO HACÍAS SIEMPRE LOS VEÍA EN LA BASURA O TIRADOS POR AHÍ! ¡NUNCA ME DISTE UNA OPORTUNIDAD DE MOSTRARTE MIS SENTIMIENTOS! ¡SIEMPRE ME HICISTE A UN LADO! ¡NUNCA ME PUSISTE LA SUFICIENTE ATENCIÓN PARA SABER CUÁNTO ESTABA ENAMORADO DE TI! ¡SIEMPRE ME IGNORASTE! ¡SIEMPRE, PERO NO DEJÉ QUE ESO ME MOLESTARA PORQUE ILUSAMENTE SEGUÍA PENSANDO QUE ALGÚN DÍA TE FIJARÍAS EN MÍ SI SEGUÍA ESFORZÁNDOME! ¡YO...! ¡YO...! ¡YO EN SERIO ESTABA MUY ENAMORADO DE TI! ¡YO... yo... yo...! –Tartamudeó siendo interrumpido por su llanto, que ya no le permitió hablar con claridad-. Yo hice todo lo que estaba a mi alcance para hacer que voltearas a verme... pero creo que jamás fui suficiente... -Añadió con su timbre tembloroso y muy lastimero-.
-Oye, viejo, me va a hacer llorar... -Comentó Dave a Dick con sus labios retorcidos, aguantándose el puchero para no soltar sus gimoteos-.
-Sí, a mí también. –Completó Josy acompañando al dúo-.
-Yo..., Jason, te juro que no tenía intención de lastimarte, ni de sobrepasarme contigo, pero ya no supe qué más hacer para llamar tu atención...
-¿Habla de la noche del intento de...? –Inquirió Josy al ave azul-.
-Sí, ésa precisamente. –Contestó Dick murmurando-.
-No se supone que todo terminaría así. Se supone que ambos disfrutaríamos ese encuentro, que ambos tendríamos las ganas de estar con el otro. No sé qué salió mal. ¡A Dick le había funcionado bien hasta ahora! –Declaró avergonzando instantáneamente al aludido, quien recibió miradas acusadoras de los asaltantes-.
-Tim, cállate... Eso no es del interés público... -Pidió el mayor entre dientes-.
-Creí que... creí que si tú y yo intimábamos, finalmente comprenderías mis sentimientos, pero... pero todo se fue al desagüe... Yo... yo realmente no pensé que te pusieras así de mal. Incluso me sorprendí y me asusté cuando Dick dijo que estabas en el baño vomitando... Yo...
-¡Vaya, ¿así de mal se puso?! –Exclamó Ritchie arribando a un lado de Dick-.
-Sí. Fueron momentos desconcertantes. Inclusive estrelló dos autos. –Acotó el ojiazul mayor-. Y vomitó en el favorito de nuestro propio jefe. ¡Esa noche fue una locura!
-¿Pues qué le dio? –Indagó Dave rascándose la cabeza-.
-Un afrodisiaco, pero creo que se le pasó la dosis. –Reveló Dick desdichadamente-.
-¡Rayos! ¡Hay que tener cuidado con esas cosas, luego uno queda dañado si no se usan correctamente! –Expresó Josy completamente comprensivo-.
-Sí. Eso es algo que siempre les digo, pero ¿me hacen caso? ¡No! ¡Y se les hace fácil esculcar cajones y robar afrodisiacos como si fueran dulces! –Enunció Dick decepcionado-.
-¡Tienes razón, estos jóvenes de hoy en día, son bastante difíciles de educar! Te entiendo. –Expresó el jefe palmeando a Dick en el hombro-.
Luego, todos asintieron a la resolución de Ritchie y devolvieron su atención a la charla que no parecía tener ánimos de calmarse.
-¡Pero eso ya da igual! –Habló Timothy alzando su rostro y mostrando su mirada mojada y sumamente triste, tanto que estremeció a los asaltantes y a Dick-. ¡Lo lamento, ¿sí?! ¡Lamento haberte herido y haber "traicionado" tu confianza! ¡Ya entendí mi posición y tus sentimientos! ¡Y voy a dejarte en paz! ¡Ya me quedó claro que nunca vas a mirarme de la misma forma en la que yo te miro! ¡¿Y sabes qué?! –Inquirió pausándose un poco para jalar un poco de aire, dejando a todos expectantes de sus próximas palabras-. ¡Ya no me importa! ¡Ya no! ¡Tú... tú... tú no eres aquel que yo pensé que eras...! ¡Tú...! –Se trabó queriendo aguantar sus ganas por estallar-. ¡Tú..., quien siempre me ignoró y subestimó...! ¡Tú... tú...!
-Tim... oye... -Habló Dick quizá pronosticando el cruel desenlace-.
-No, no, no... déjalo que hable... -Pidió Ritchie entre susurros-.
-Tú... tú... ¡TÚ! –Gritó finalmente-. ¡TÚ, PEDAZO DE MIERDECILLA PRESUMIDO... TÚ QUE CREES QUE ESTE MUNDO NO TE MERECE... TÚ QUE TE ENCIERRAS EN TU PASATIEMPO ESTÚPIDO... TÚ QUE PREFIERES LA COMPAÑÍA DE TUS VEGETALES MUGROSOS O DE UN IMBÉCIL COMO ROY, ANTES QUE A MÍ, QUIEN DE VERDAD SE HABÍA ENAMORADO DE TI...! ¡TÚ... TÚ... TÚ...! ¡TÚ, JASON TODD, TE PUEDES IR A LA MIERDA! ¡TÚ Y TODO LO QUE ESTÉ RELACIONADO CONTIGO! ¡DESDE TU COCINA, TUS COMIDAS, Y TUS AMIGOS, SOBRE TODO ROY! ¡POR MÍ LÁRGATE CON ÉL O ACUÉSTATE CON TUS PASTELES Y TUS ROLLOS DE CANELA! ¡A PARTIR DE AHORA ME IMPORTAS UN BLEDO Y POR MÍ, SIGUE PENSANDO LO QUE QUIERAS! ¡SERÉ UN MOCOSO, PERO AL MENOS NO SOY UN GROSERO PETULANTE QUE CREE QUE NADIE LO MERECE! ¡Y POR ESO, TE VAS A QUEDAR SOLO! ¡IMBÉCIL! –Terminó diciendo, pero también volteando para recoger la mesa, cargarla y lanzarla mientras gritaba furiosamente-.
-¡Vaya, alguien de verdad está muy enojado! –Exclamó Dave sin reservas-.
-Esto no es nada, en cuanto lleguemos a casa, todo empeorará. –Explicó Dick entregando la escopeta a Josy-. Ten, sostén esto, debo ir a calmarlo. –Dijo negando decepcionadamente con la cabeza mientras veía a Timothy recoger cosas del suelo y lanzarlas a voluntad por todas partes-.
-Sí, sí... está bien... ve... -Comentó Josy recibiendo el arma-. ¡Qué historias ¿no?!
-¡Vaya que sí! –Respondió el jefe condescendientemente-.
-¡SOY YO QUIEN TE ODIA, YO TE ODIO, MALDITO JASON! –Maldecía Timothy mientras destrozaba la pequeña guarida-. ¡SOY YO QUIEN NO QUIERE SABER MÁS DE TI! ¡YA NO QUIERO VERTE NI PENSAR EN TI! ¡TE ODIOOOOOOOOO! ¡Te odio... yo te odio, Jason Todd...! –Terminó por decir, agotado, cayendo de rodillas y recargándose sobre el sofá que ya había volteado-.
Ahí se rindió a llorar como si no hubiera un mañana, siendo el principal espectáculo del resto de los presentes, incluido Jason, quien empezaba a sucumbir a una serie de reflexiones que nacían con algunos recuerdos de su propio comportamiento, que confirmaban todo lo que Tim dijo y que terminaban con algo de culpa que se volvía un malestar estomacal bastante conocido.
-Jason... -Llamó Dick deteniendo su marcha para buscar a Tim, desviándose con el renegado que de repente palideció y comenzó a balancearse-. ¡Oye, ¿estás bien?! –Le preguntó sosteniéndolo de los brazos-. Jason, oye, ¿me escuchas? –Le inquirió preocupándose por su estado algo aturdido-. ¡Jason! ¡¿Qué rayos, en serio bebiste?! –Exclamó percibiendo el hedor etílico mientras le desamarraba las manos-. ¡Jason!
-¿Qu-qué... qué le pasó a tu voz...? –Inquirió el renegado en un tono bufonesco-.
-No es momento para burlas, Jason...
-Pero... suenas como Batman cuando le duele la garganta...
-¡Cállate! –Le ordenó ruborizándose y para que no quedaran dudas de su bochorno, recalcó su molestia con un golpe diminuto en la cabeza del ojiturquesa-.
Jason se quejó un poco, pero fue su inclinación al frente lo que asustó a Dick, haciéndolo pensar que quizá se sobrepasó.
-Yo... yo... no me siento muy bien... -Dijo Jason débilmente-.
-¡¿Qué?! ¡¿Por qué?! ¡¿Qué sientes?! ¡Vamos, Jason, no te pegué tan fuerte!
-Yo... yo... -Alcanzó a decir justo antes de devolver el estómago sobre los pies de Dick-.
-¡No maldición, no otra vez! –Se lamentó el perjudicado, recibiendo además expresiones de asco de los demás alrededor-. ¡No, rayos... ¿por qué a mí? –Se lamentó, pero ya nada pudo hacer salvo regalar un par de palmaditas a la espalda de Jason, quien continuaba con las arcadas y no dejaba de devolver todo lo consumido-. ¡Demonios... esto ya no puede empeorar... ¿o sí?! –Exclamó inocentemente, deprimido y decepcionado mientras advertía sus pantalones mojarse con lo que Jason expulsaba despiadadamente-.
Sin embargo, más tardó en responderse a sí mismo que en escuchar un estruendo espantoso y ensordecedor que pasmó a todo el mundo en esa bodega.
-¡Maldición, ¿y ahora qué?! –Exclamó enfurruñado, viendo cómo todo su escenario se volvía un caos irremediable entre gritos, quejidos y algo metálico estrellándose contra el suelo-. Maldita sea, creo que hablé muy pronto...
Entonces, ya resignado a lo que viniera después, Dick sólo viró desanimadamente hacia el origen del escándalo. Le bastó echar una miradita diminuta para palidecer más que Jason al ver la razón del pandemonio.
-¡¿Por qué se tardan tanto?! –Era Alfred quien preguntaba mientras asomaba la cabeza desde la camioneta que se supone habían ido a buscar y que ahora, con lujo de violencia y sin pensar en consecuencias, había atravesado la cortina metálica como si de un pañuelo se tratara-. Si quieres algo bien hecho, lo debes hacer tú mismo... -Declaró el amable anciano, bajando del vehículo, pisando los escombros y cargando su rifle de asalto-.
-Sí... hablé muy pronto... -Musitó Dick mientas pasaba algo de saliva y comenzaba a rezar-.
Continúa capítulo 27...
Nota: ¡Por los dioses! Finalmente pude actualizar. Estos días han sido un caos y hasta ahora lo completé. Espero que todo mejore y no tenga que pasar de nuevo por todos estos obstáculos. Pero bueno, he aquí la continuación, espero que les guste.
Les mando saludos y agradezco por su paciencia. Gracias por seguir leyendo. ¡Los leo!
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top