JUEGO FINAL (25-feb-2018)
Acorralada 5/7
Miro la ropa sobre mi cama, es viernes. El que podría ser mi último día.
La ropa negra me encanta como combina con todo, aunque en esta ocasión es por el sentir de melancolía, la camisa dice "ira" en inglés y letras rojas es cómoda lo suficiente para moverme como quiera. La mañana transcurre entre la escuela de mi hermano y la universidad. Que esta última solo he tenido la clase de redacción. Quiero llevarme un último recuerdo de esa sonrisa, aquella capaz de perderme por horas si es necesario. Llego dándome cuenta que falta media hora para su salida. Las letras han sido mi escapatoria por tanto tiempo que ahora es inevitable escribir sobre esto. Quizás sea lo mejor, quizás no. Sea como sea, me ayuda a no estar fumando al menos siete cigarrillos en menos de una hora. Algo llama mi atención, es el. La atmosfera a su alrededor no me deja dudas del mal momento que ha tenido, no tardamos en llegar a una parte de la universidad, casi siempre esta desolado. Con un movimiento rápido no tarda en descargar su furia clavando su cuchillo Karambit en la tierra maciza de la jardinera en la que estábamos. Un suspiro pesado sale inconscientemente de mí, él no es igual a nadie, no teme en sus palabras mucho menos sus acciones; creo que de los dos... por mucho él se lleva la medalla de valentía.
Con unas simples palabras me pide mi cuchillo de supervivencia. Debo de admitir que no somos una pareja normal, después de todo ¿Quién más traería cuchillos en sus mochilas? Nuevamente en un segundo clava mi arma en el duro suelo... es extraño como son las cosas... él podría matarme de un momento a otro si quisiera, podría con tanta facilidad romperme el cuello. Y aun así... sé que él no me lastimaría.
No sería capaz de marcar mi piel con un golpe... lo se... lo veo en su mirada... lo siento en su alma.
Poco a tiempo el tiempo cobra factura, la tarde cae rápidamente y yo necesito volver a casa a preparar las cosas que necesitaré.
Mi respiración es irregular y cada latido es cada vez más rápido
--Sabes que no me puedes mentir... ¿Qué tienes?—su voz me saca de mis pensamientos, en el poco tiempo que llevamos juntos reconoce la mayoría de mis reacciones, intento controlar cada reacción. Irónicamente mi estúpida mente me traiciona.
--Mañana me matan—digo de un momento a otro. Su rostro denota rápidamente un poco de temor y dudas, disimulo con un poco de humor, hablando de cosas sin importancia. Afortunadamente no insiste más y solo me sonríe... ¡como extrañare esa sonrisa!
*A.R.S*
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