18- Prueba de valor


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—Me alegra verlo, Jaejoong-ssi— Yunho, el Emperador alfa, inclino la cabeza ante el Rey omega, que solo le respondió el movimiento al estar comiendo una manzana. — ¿Qué hacías hablando tan animado con el alfa a cargo?

Jae levanto una ceja con diversión. — ¿Me estabas espiando, Yunho?

—YooChun me dijo.

El omega soltó una risa incrédula. — ¿De nuevo lo mandaste a seguirme? Creí que habían quedado claras mis intenciones.

YunHo bufo, acercándose a él. —No puedes seguirme negando, JaeJoong. ¿Por qué eres tan terco?

JaeJoong lo miro mal. — ¿Sigues sin entenderlo? — tomando algo de distancia, le puso la palma en el pecho para evitar que siguiera acercándose. —Para ti, un omega se queda en casa y atiende tus caprichos por más estúpidos que sean. Yo quiero estudiar, quiero viajar y tener una casa por mí mismo antes de pensar en emparejarme.

YunHo bufo, negando con la cabeza. —Para eso estoy, JaeJoong. — replico con fastidio. —No necesitas nada de eso.

—No empieces, ya dije que no. —el Rey lo dejo hablando y volvió a su cabaña. Estaba cansado de que YunHo siguiera insistiendo en que debían emparejarse por su compatibilidad pero este quería obligarle a dejar la escuela y quedarse en casa, cuidando de los hijos que le exigiría.

Él estaba luchando por la libertad de elegir estudiar y terminar, de casarse por amor con quien se le antojara y tener los hijos que quiera cuando quisiera. Quería ponerle fin a la idea de que un alfa tenía derecho a exigirle a un omega que se casara y viviera bajo sus reglas.



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YiXing estaba dispuesto a recargarse unas buenas horas en un árbol cuando noto que Daniel, el alfa a cargo del área y el padre del adorable SeogWoo, estaba contra el árbol que él quería. Suspiro con la intención de ir a otro lugar cuando el alfa giro la cabeza en su dirección.

—No hay problema con que vengas, es uno de los pocos lugares donde encontraras paz en estos días. —la voz de Daniel era calmada y algo grave, pero nada en él demostraba hostilidad. Se acercó y se recostó a sus pies, mirando el lago.

—SeogWoo está muy entusiasmado con verte de nuevo. Debo agradecerte por pasar tiempo con él, no tiene muchos amigos por aquí.

—Lo has educado muy bien, debes enorgullecerte. — YiXing se mordió la lengua pero no pudo evitar añadir. —No... tiene otro padre, ¿verdad?

Daniel no se ofendió, como lo haría otro alfa. —Solo yo. No necesita a otro.

—Lamento mi curiosidad...

—Es obvio que la tendrás, no es cosa de todos los días ver a un niño solo con uno de sus padres, menos si es alfa.

—Me agradan. — confeso con sinceridad, conociendo que sus otros compañeros no repararían en verlos desaprobatoriamente.

—Bueno, en esta sociedad no está muy bien visto un omega soltero pero los tratan un tanto mejor que un alfa que fue dejado con su hijo por una omega. — respondió Daniel, sin inmutarse.

— ¿Encontró su destinado? —y aun así no justificaría dejar a su familia.

—No, solo tenía más dinero.

YiXing se quedó callado, entendiendo la crueldad de la realidad.

—Espero no te moleste que te lo diga pero creo que, como médico, no puedo ni debo ignorarlo.

— ¿Qué cosa? — el menor lo miro con curiosidad, empezando a sentirse consternado cuando la amable mirada del alfa se vio inundada por la pena.

—Cuando era estudiante, quizás unos quince años atrás, un profesor me comento con mucha discreción que un importante medico alfa estaba interesado en la tesis que escribía. — empezó, tras mirar a los alrededores una vez más, agudizando el oído. —Siendo educado en una familia alfista y clasista, creí que me solucionaría la vida, así que acepte reunirme con el alfa. Resulto ser el mayor error de mi vida y un muy grande motivo por el que ahora me dedico a defender a los omegas de la injusticia médica.

— ¿Qué sucedió?

—Ese alfa, que una vez idolatre hasta lo absurdo, resulto ser un monstruo que pensaba usar mi investigación acerca de las hormonas artificiales para asegurar pura descendencia alfa. —Daniel, que había estado mirando el frente, enfoco sus ojos arrepentidos en él. —La universidad tenía el derecho de la parte que había entregado y gracias a su dinero, el monstruo se la quedo.

YiXing ya no quería escuchar más, su sangre estaba congelada junto a su cuerpo y sus ojos estaban desorbitados.

—Ahora me queda claro que logro lo que quería. —Daniel lo miro con dolor, a pesar de su sonrisa. —No creí que fuera tan desgraciado como para probarlo en una persona, pero también me equivoque en eso y no podre disculparme por el resto de mi vida.

La respiración del omega, errática, pareció terminarse con sus últimas palabras, junto a la luz.

—Cuanto lo siento...



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SeHun colgó la llamada con mucho pesar, mirando a su mejor amigo con la misma expresión. Estaban mucho más tranquilos ahora pero siempre habían odiado la finalización de la llamada por el desasosiego que les dejaba.

—Al menos las cosas están bien, ¿no? —ChanYeol le dio una palmada, regresando a su cama para navegar en sus redes sociales. — ¿Por qué no vas por ahí a pasear o duermes un rato? Los juegos empezaran en dos horas.

SeHun lo miro mal y le dio la espalda mientras tomaba su segunda sugerencia. A diferencia de ChanYeol, la mala sensación se volvía impotencia, tristeza y después ira. Una ira que no se aplacaba con nada y que solo podía obligar a desaparecer durmiendo.

Por el bien de su amigo y el suyo, debía dormirse.

Una vez en el mundo de los sueños, se encontró con la misma criatura que ya los frecuentaba: un tigre blanco de ojos dorados, al que luego lo acompañaba por momentos uno de ojos plateados.


—Hey, chico, ¿Qué haces por aquí? —ya se estaba acostumbrando a la visita del tigre de ojos dorados y hasta a sentirse a gusto, pues la paz y comodidad que sentía a su lado, se llevaba su lado oscuro y malo. — ¿Dónde está el otro? —pregunto mientras miraba alrededor.

El tigre restregó su gran cabeza en su rodilla y se acercó más mientras se sentaba como indio, acariciando detrás de sus orejas, su lomo y debajo de la barbilla. Por alguna razón, ese tigre era muy manso con él y parecía alegrarse y relajarse también al verlo. Aún recuerda como las primeras veces casi era mordido por este, arañado o amenazado por acercarse mucho al tigre de ojos plateados. No podía culparlo, porque creyó que el tigre alfa era la pareja o hermano del tigre omega pero tampoco fue así porque su propio tigre se lo negaba. Eso también era extraño.

Su espíritu animal adoraba a los tigres y se restregaba en ellos por igual, pasando tiempo con el tigre de ojos plateados cuando él dejaba que el de ojos dorados recostara la cabeza en sus muslos.

— ¿Cuándo voy a conocer al humano? —había preguntado por lo menos una vez en cada encuentro pero seguía sin respuesta, el tigre solo levantaba las orejas. —Bien, no me respondas... pero la última vez que lo vi parecía estar enfermo. ¿Mejoro?

Por primera vez, el tigre levanto la cabeza y lo miro con mucha atención, despegando su atención un momento mientras el lobo de ojos grises se acercaba y, con toda la confianza del mundo, frotaba la cabeza con la de SeHun, ronroneando y lamiendo su mejilla.

—Wow, wow, ¿Por qué tan cariñoso? Oh, lo entiendo, pero lo nuestro es imposible. — bromeo, sintiendo arrepentimiento cuando los tigres lo miraron con mucha pena, como si fueran rechazados. —Estoy bromeando, me agradan. — corrigió, sintiéndose mejor al verlos mover la cola con felicidad. —En serio, chicos, necesito saber más porque esto me tiene muy confundido.

—No eres el único...—la voz masculina y suave lo hizo levantar de golpe la cabeza y buscar al chico. — ¿Por qué siguen buscándote? No lo entiendo, no lo entiendo para nada. — sonaba muy consternado y a la vez como si soportara algún tipo de dolor. Pero no podía verlo.

— ¿Quién eres? Muéstrate. — atento a cualquier parte visible del cuerpo contrario, paseaba sus ojos por el vacío oscuro de la habitación, ansioso.

—No puedo. A diferencia tuya, estoy incompleto...— de nuevo sonaba herido y a la vez triste. Parecía acercarse un poco con cada palabra y lo máximo que llego a ver fue uno de sus brazos, que se estiraba hacia él. — ¿Por qué?... yo no quería nada de esto...

Con la ansiedad carcomiéndolo como si fueran pirañas, SeHun se levantó y comenzó a correr, estirando su brazo. Sentía que era crucial que tomara su mano, aunque no tenía manera de saber porque. El chico desaparecería si no lo hacía y él, lo necesitaba.

— ¡Estoy aquí! —le grito, asustado al ver que la oscuridad parecía tragarse al chico. — ¡No te lo lleves, es mío! —demasiado ocupado intentando jalar al chico, no reparo en que los tigres tiraban de su ropa para ayudar.

— ¡D-Duele! ¡No quiero más dolor! —gemía el chico, aferrándose a SeHun con su mano libre, a la que acompaño la otra.

— ¡No me sueltes! —exclamo SeHun, notando cicatrices circulares en las venas de la mano que se unió, conociendo que las inyecciones de suero prologadas dejaban marcas blancas en la piel. ¿Qué significaba eso? ¿A eso se refería al dolor?

Su desliz causo que el chico fuera arrancado de su mano, entre gritos y llanto, proveniente de él. Los tigres lo sostuvieron tan fuerte para alejarlo de la oscuridad, que dejarían sus colmillos marcados en sus brazos.

El pecho le dolía, como si estuviera partido en dos y era tan grande que le nublaba la cabeza. Así que despertó de un grito, con ChanYeol mirándolo con preocupación y terror.


— ¡SeHun! ¿Qué sucede? Estabas quejándote. —su amigo pelirrojo lo ayudo a sentar y le dio agua, porque parecía que tenía arena en la boca. —Me asustaste en serio.

—E-El chico de mi sueño...— jadeo, tomándolo de los hombros. — ¡Los tigres y el chico estaban ahí! ¡Algo se lo tragaba y no pude evitarlo!

ChanYeol enarco una ceja, más tranquilo. — ¿Por qué querías salvarlo? Dijiste que se había portado grosero otras veces.

SeHun pareció paralizarse, por lo que volvió a enderezarse y mirarlo. —No... no lo sé. Solo sentí que debía hacerlo, como si fuera alguien necesario para mí. El vacío en el pecho lo sentí cuando se fue.

Ahora si que el otro alfa pareció interesado. — ¡Si se dé eso! — exclamo, sentándose como indio frente a su amigo. —Me dijeron que el primer encuentro con tu destinado es increíble pero cuando se separan, se siente por primera vez el vacío del que no estabas consciente.

— ¿Cómo no vas a estarlo? Suena estúpido.

—Lo que pasa es que nuestro espíritu animal permanece más dormido que despierto antes de la adultez, eso lo sabemos todos— explico su amigo, estirando el brazo para tomar el curioso peluche que ahora no soltaba jamás. SeHun seguía queriendo saber su origen. —. La diferencia llega cuando uno encuentra a su otra mitad, nuestro espíritu reacciona tan fuerte que incluso nuestro cuerpo cambia y nos encamina hacia la persona elegida.

— Sigue sonando estúpido. Siempre he podido convivir con mi tigre.

— Escucha, SeHun. — Yeol le dio un zape, exasperado. — Una cosa es poderte comunicar con él y otra es tener armonía. — siguió, tomando el tigre de peluche. — Yo también puedo hablar y convivir con mi tigre pero no cuando yo quiero hacerlo y a veces, es muy inestable y me hace daño. El emparejamiento ayuda con eso.

— No quiero que alguien más se meta con mi tigre, ChanYeol. Sabes que no puedo emparejarme con quien quiera si no es "como tú sabes".

— No hablemos de eso que me pone mal. — el alto regreso a su cama, con el peluche en el pecho. —De hecho, hay algo que quiero contarte...

Ante el tono tan serio de su amigo, el de cabello negro también se puso serio. —Park, te veo solo como amigo eh.

—No, cabrón, que asco. — ChanYeol le lanzo su almohada, volviendo a sentarse. —La verdad es que no eres el único que ha soñado con otro espíritu.

—Espera, ¿Qué?

—Soñé con un tigre de bengala más pequeño que el mío, hermoso de veras pero...—ChanYeol lucio decaído y verdaderamente afectado. —siempre, cada que intento acercarme, huye de mi como si fuera a hacerle daño y me... duele.

SeHun lo miro con sorpresa, más por verlo en ese estado que por lo que decía. — ¿Sabes porque? si es más pequeño debe ser un omega o un beta.

Yeol negó. —Es un omega, no sé cómo pero estoy seguro. No sé por qué me teme pero no soporto que huya de mí y me tenga tanto miedo. Ya no sé qué hacer.

—Menos yo. Digo, los que yo veo son muy mansos.

—Maldito. Te odio.

La risa de SeHun se llevo la pesadez por lo que ChanYeol también empezó a reírse, aliviado.

— ¡Tu risa de foca es injusta!

— ¡Y tu pareces un maniático!



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— ¡Muy bien, es hora de otro juego! —LeiMing aplaudió con emoción, mirando a los estudiantes. —Esta vez es uno tradicional, y como vamos a ensuciarnos, les pedí que trajeran ropa muy cómoda.

Los murmullos de confusión no tardaron en escuchar, los alfas empezaron a preguntar diversas cosas a la misma vez.

—Silencio, bestias. — Jimin los callo con un movimiento de mano, pasando el brazo libre por los hombros del otro alfa. —Vamos a participar como un dúo, dejen de emocionarse por nada.

—Cierto. Esta vez jugaremos a la tradicional Prueba de valor. —el guapo profesor hizo suspirar a varios alumnos con su sonrisa, atontándolos a sus atenciones. —... ¡ahora elegiremos a las parejas!

Jimin, disfrutando de la confusión de los que se perdieron en la belleza de su novio, sonrió maquiavélicamente. —Esta vez, yo me encargue de los obstáculos.

Incluso YunHo, que se mantenía estoico, trago duro ante la noticia. Park Jimin era conocido por ser un maestro estricto, temible si se ponía serio, con un particular gusto por llevarlos al límite y ser muy bueno en idear juegos donde la mayoría se rendía. El atletismo y el baile eran lo suyo, junto al terror.

Los equipos fueron lo más desequilibrado que se pudo, importándole poco a Jimin las desventajas que podrían traerles pues para él era la parte divertida. LeiMing les subió el ánimo un poco con sus sonrisas y palabras de ánimo pero todo se fue al fondo del caño cuando tomo la mano de Jimin y se adentró al recorrido después de cuatro parejas.

Los únicos recursos que se les dio fueron una linterna, un localizador con alarma en caso de que uno se desmayara (porque con siendo Jimin el organizador, era posible) y una bolsa con dos marcadores para escribir su nombre en cada punto destinado, además de servir para guardar los ítems escondidos. La prueba tradicional consistía en atravesar los puntos de guardado y dejar su marca, continuar marcando y llegar al final. El equipo que consiguiera dejar su nombre en los diez puntos sin accionar la alarma y con más ítems, ganaba.

Claro que además de espantarlos y hacerlos escribir su nombre, debían encontrar los artículos que necesitaban y que no estaban a la vista.

BaekHyun era muy miedoso, aunque siempre dijera que no, por lo que se la paso hablando y gritando tan alto que les causo risa a varios, menos a KyungSoo, que fue sostenido por TaeHyung y HoSeok para que no fuera en su rescate. YoonGi, el otro omega que lo acompaño iba riéndose tan alto que llego todo afónico hasta la meta. Tuvieron un puntaje alto a pesar de todo.

KyungSoo no grito una sola vez y se mantuvo tan estoico que fue elogiado por Jimin, mientras HoSeok, el otro alfa, llego sobre su hombro, pálido y entre gritos de agonía. KyungSoo admitió que estuvo riéndose por el comportamiento de su amigo durante todo el trayecto, jalándolo para poner su nombre y guiándolo por el camino correcto, ya que en cada susto, este corría por todos lados. Su puntuación fue menor a BaekHyun y YoonGi.

JungKook y TaeHyung se la pasaron riendo, empujándose y gritando en cada paso, sin contar que en los puntos ciegos se robaban besos cada que podían. La habilidad para encontrar los objetos perdidos de TaeHyung y la competividad de JungKook, los hicieron librar los obstáculos en su mayoría y así obtener los ítems. Jimin les dio un zape a cada uno cuando regresaron, a pesar de que su puntaje fue el más alto hasta el momento.

Tras otros tres equipos más, fue el turno de ChulSam y ChanYeol.

— No me estorbes, omega. — le gruño ChanYeol, dejándolo atrás.

A ChulSam no le daban nada de miedo las cosas sobrenaturales, pues su miedo era provocado por lo que los vivos eran capaces de hacer. Y uno de ellos estaba dándole la espalda.

En el primer punto, esquivaban las horribles manos que aparecían de la nada y que los jalaban a la espesa oscuridad, cosa fácil si no entrabas en pánico. ChulSam esquivo las manos y se agacho para buscar pistas, porque si prestabas mucha atención podías encontrar las pistas que Jimin dejaba.

Con un total de quince equipos, había un ítem escondido para cada grupo, así que debía asegurarse de que conseguían el suyo si quería un puntaje alto. Los gritos de los sustos de ChanYeol casi lo hicieron reír pero se mantuvo tranquilo en lo que buscaba, gateando aunque se ensuciara.

Encontró el artículo y se levantó con entusiasmo, corriendo a escribir su nombre junto al de ChanYeol, que lo paso corriendo.

Los siguientes puntos fueron superados casi exclusivamente por ChulSam, que no le temía a los obstáculos y podía conservar la cabeza fría mientras ChanYeol se espantaba de vez en cuando y pasaba de largo, olvidando anotar su nombre en más de una ocasión. Como nada evitaba que uno escribiera el nombre de ambos, el omega lo aprovecho.

El ultimo reto, donde la gran mayoría no llego y los otros pocos gritaron, fue realmente difícil. El pobre ChulSam no tuvo oportunidad de escribir su nombre cuando un enorme león los empezó a perseguir.

— ¡Puedo encontrar el ítem si lo distraes!

ChanYeol lo miro como si estuviera loco pero se detuvo y llamo la atención del alfa, dándole tiempo al omega de que se regresara para buscar al ítem faltante. Al poco rato, el enorme león llego y arremetió contra él, manteniéndolo en el suelo y robándole el ítem.

— ¡Es nuestro, déjalo! —le grito ahogadamente, reparando en algo. — ¡No te perdonare si lastimaste a ChanYeol! ¡Voy a morderte! — cumpliendo su amenaza, el omega giro su cabeza y saco los colmillos, clavándolos en la pata del enorme alfa.

Con un gruñido, el león se quitó de encima y lamio su pata, dejándolo escapar, guiado por el aroma del otro alfa.

Lo encontró en el suelo, todo lleno de tierra y con el cabello rojo en todas direcciones.

— ¿Estas bien? —ChulSam callo su próxima pregunta cuando vislumbro un pedacito de algo esponjoso que creyó reconocer. Estiro una mano para alcanzarlo cuando ChanYeol lo empujo y se arrojó hacia el peluche.

—Es mío, no lo toques.

El omega dejo en paz el tema, mostrándole con orgullo en artículo. — ¡Lo conseguí, mira!

ChanYeol lo tomo con fuerza de la muñeca, mirándolo con los ojos muy abiertos. — ¿Qué hiciste? Debiste tomar el ítem y correr, yo iba a llegar después. Ese tipo pareció oler algo y se fue, ahora tienes sangre en la ropa.

Entonces ChulSam, ya calmado, noto el escozor en su brazo. Tenía un rasguño y este sangraba, seguramente hecho cuando el león lo tiro al piso.

—No es tan malo, mejor regresemos. —aprovechando la mano del alfa en su muñeca, los guio hasta la entrada, donde el profesor LeiMing corrió al ver su sudadera con sangre.

ChanYeol se alejó de él tan rápido como pudo, arrebatándole la bolsa con los ítems y pasándosela a Jimin. Solo LeiMing pudo notar la mueca de tristeza del omega.

Su puntaje fue el más alto de todos hasta el momento.


Los siguientes fueron SeHun y YiXing, pero ninguno se sentía bien.



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Oh jojojo, el siguiente lo subiré muy pronto. Estoy inspirado. 

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