CAPÍTULO 29.

                                                          DANIELA. 

Sonrío al entrar a la habitación en la que se encuentra mi hermano, este parpadea con lentitud y me mira, sonrío y algunas lágrimas se acumulan en mis ojos, el esboza una suave sonrisa débil, me acerco hasta la cama en la que se encuentra. 

-Me diste un gran susto- Susurro, mi mano va a su mejilla pálida y la acaricio, el cierra sus ojos unos segundos y sonríe levemente. 

-Pensé que ese sería mi fin- Susurra bajo con voz ronca, el me mira, esos lindos ojos verdes tan parecidos a los de papá, sonrío y varías lágrimas se escapan de mis ojos. 

-No digas eso, me hubiera destruido completamente- Murmuro con voz temblorosa, el eleva su mano, observó con dolor las vías en ella, el limpia las lágrimas en mis mejillas, lo miro sintiendo ese enorme dolor en mi pecho. 

Era mi hermano, era la persona más importante en mi vida, alguien que después de la muerte de mis padres había estado ahí, aunque poco a poco fue consumido por el dolor, y me dejó, eso me dolió y quería entenderlo, entender el porqué no se pudo apoyar en mi, pero todo eso, todo ese dolor y resentimiento desapareció cuando lo volví a ver, porque era mi hermano, y lo amaba. 

-No llores, ya estoy bien- Dice bajo, trago con dificultad y humedezco mis labios. 

-Lo sé, lo siento, no quiero llorar pero no puedo evitarlo- Digo mirándolo, el me mira unos segundos, el silencio se forma, y en la mente de ambos pensando con dolor lo mismo. 

-Voy a tener que pagar por lo que hice Dani, así que quiero que seas fuerte, no quiero que esto te afecte, voy a estar bien, ¿De acuerdo?- Intruye tratando de aparentar tranquilidad, el nudo se forma en mi garganta, acaricio su mano. 

-Darren dijo que la condena no sería grande, no estarás tantos años en prisión  porque estabas bajo extorsión- Susurro, mi hermano suspira y aparta su mirada. 

No quiero ver esa expresión triste y llena de resignación, tomo un respiro y trato de estar más alegre para él. 

-¿Sabes quienes están ansiosos por verte?- Pregunto sonriendo, mi hermano me mira, sus ojos se llanan de vida y sonríe. 

-¿Acaso ellos...-

-Asi es, tienes un bebé hermoso y una novia increíble- Digo sin dejar de sonreír, observo como sus ojos se cristalizan un poco -Iré a decirles que entren- 

Me giro y camino hasta la puerta, me detengo un mareo me golpea, cierro mis ojos unos segundos y llevo mi mano a mi cabeza, frunzo mi ceño, espero unos segundos a que pase. 

-¿Estas bien?- Pregunta mi hermano, me mantengo así unos segundos más hasta que pasa, abro mis ojos me giro y miro a mi hermano, su ceño fruncido y la preocupación en sus ojos. 

-Estoy bien- Respondo sonríendo, el duda y luego asiente. 

Salgo de la habitación, Kaitlyn con el bebé en brazos sonríe, asiento y hago un gesto para que entre, ella no duda y entra de inmediato. 

Mi mirada se centra en Darren quién aún se encuentra en la banca, el al verme se levanta, se queda ahí mirándome, su rostro refleja nervios y preocupación, parpadeo y bajo mi mirada, el dolor invade mi pecho, aprieto mis labios y me voy por otro pasillo. 

Busco con mi mirada a una enfermera, una de ellas me mira, me acerco a ella, trago con dificultad. 

-Disculpe, no me siento bien, ¿Podría realizarme algunos exámenes en algún lugar?, antes cuando era pequeña padecía de anemia, pueda ser que nuevamente este padeciendo- Digo con preocupación, la enfermera me mira y evalúa mi rostro, sabía que últimamente me veía más pálida de lo normal.

-Sigame- Dice de forma amable, tomo una respiración y la sigo, solo esperaba no estar enferma, esperaba que fuera cansancio, no tenía dinero en caso de tener que comprar medicamentos. 

-¿Y podria tener los resultados de inmediato?- Pregunto con precaución. 

-No, tendrá que venir por ellos a partir de mañana- Dice mientras abre la puerta de un consultorio, frunzo mis labios, debía que trabajar así que hasta que tuviera un día libre podría venir por ellos. 

...... 

Dos días habían pasado, le sonrío a una joven y comienzo a registrar los productos, los introduzco en una bolsa y se lo entrego.

-Son dos con treinta- Digo sonriendo, ella me da el dinero y toma la bolsa con su compra -Que tenga un buen día- 

Observo la botella de agua que es colocada en el mostrador elevo mi mirada y mi cuerpo se tensa al ver a Darren, frunzo mi ceño. 

-¿Que haces aquí?, ¿Como sabias que estaba aquí?- Pregunto frunciendo mi ceño, Darren me mira, sus ojos demuestran tristeza y arrepentimiento, aprieto mis labios y paso la botella de agua, Darren abre su billetera, tomo la mía y dejo el dinero de la botella de agua -Dejalo así, yo pago, y vete- Murmuro con seriedad. 

-¿Podemos hablar?, es la hora de almuerzo, dejame invitarte, ¿Te dan hora de almuerzo en este lugar, cierto?- Pregunta con nervios y preocupado, lo observo con seriedad. 

Aparto mi mirada de él y cierro la caja con llaves, Lety, la chica que sigue su turno después que yo se acerca sonriendo, le entrego la llave.

-En realidad ya salí, y no creo que sea necesario que hablemos, no tenemos de que hablar- Murmuro dándole una mirada rápida. 

Comienzo a caminar hasta la salida, Darren trota hasta llegar a mi lado, frunzo mi ceño e intento no rodar mis ojos. 

-Dejame llevarte- Dice tomando mi mano, la suelto de inmediato y detengo mis pasos. 

-Basta Darren, enserio, dejame tranquila- Digo con dolor, observo sus ojos, el baja su mirada, todo dentro de mi duele. 

Lo amaba, me dolia lo que había ocurrido, aun no lo podía olvidar, me quedo unos segundos en silencio, la debilidad me golpea, de pronto me siento un poco enferma, mareada y con ganas de vomitar, aun no había ido por los resultados, pero lo más seguro era que si estaba enferma. 

-Esta bien, puedes llevarme, pero no pienso hablar de nada contigo--Murmuro tomando un suspiro, Darren me mira y sonrie levemente. 

Ambos caminamos hasta su auto en silencio, uno incomodo, frunzo mi ceño, ¿Como sabía Darren que estaba ahora en este lugar?, suspiro y lo sigo, una vez que llegamos al auto el abre la puerta para mi, no lo miro simplemente entro, el rodea el auto y entra cerrando la puerta, profundizo mi ceño al ver que va a colocarme el cinturón, lo detengo. 

-Puedo sola- Murmuro, el me mira unos segundos y asiente, el pone en marcha su auto. 

Me limito a mirar por la ventana, luego en medio camino el auto se detiene, frunzo mi ceño y lo miro, Darren mantiene su mirada en el volante, una triste. 

-¿Que pasa, porque te detienes?- Pregunto mirándolo, se veía tan apuesto como la primera vez que lo vi. Habían pasado días desde que lo tenia tan cerca, me era imposible no tener mi pulso acelerado, observo como trata con dificultad y me mira. 

-D-Dime q-que hago para que me perdones- Susurra, lo miro unos segundos, sus ojos se cristalizan y me pecho se estruja, aparto mi mirada y mira mis manos - Me comporte como un imbecil contigo y eso me ha estado torturando, Dani yo te amo, de verdad lo hago y se que actúe mal, estoy lejos de ser un buen hombre para ti, porque mereces algo mucho mejor, pero no soporto, no puedo ni imaginarte con otro-

Un nudo en mi garganta, quito el cinturón de seguridad e intento abrir la puerta par salir e irme caminando, pero esta con seguro, aprieto mis labios temblorosos, estoy apunto de llorar. 

-Llévame a casa, no me estoy sintiendo bien- Susurro bajo, en un hilo de voz, el guarda silencio y toma mi mano, me encuentro débil y no lo aparto, cierro mis ojos. 

-¿Has estado enferma?, ¿Quieres que pasemos por una farmacia?, ¿Te duele algo?- Pregunta de inmediato con preocupación, humedezco mis labios. 

-No es nada, solo estoy cansada y ocupo dormir un poco- Susurro. 

-¿Has estado trabajando mucho?, solo descansa no vuelvas a ese lugar- Dice bajo, frunzo mi ceño y lo miro.

-¿Eres estúpido?, estoy viviendo con la novia de mi hermano debo ayudar, y además debo pagar el hospital en el que esta Dylan, ¿Piensas que todos vienen de una familia como la tuya?, no Darren esta es la maldita realidad, no puedo darme el lujo de decir que no puedo trabajar- Digo enfadada, Darren me mira en silencio. 

-Lo siento- Susurra, aparto mi mirada -¿Puedo ayudarte en algo?-

-Solo llévame a casa- Murmuro, esta vez Darren pone en marcha el auto, suspiro y miro a través de la ventana, aprieto mis labios, ahora me sentía mal por hablarle de esa forma, ¿Que demonios me estaba ocurriendo?, no podía controlar mis emociones. 


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Nuevo capitulo ♣️

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