CAPÍTULO 06.
DARREN.
Profundizo el beso, mis manos van a sus piernas, recorro su suave y tibia piel, mantengo mis ojos cerrados, puedo escuchar su respiración agitada y los latidos del corazón, introduzco mis manos bajo la camisa grande que lleva, subo con lujuria hasta llegar a su trasero, ella se encuentra solo con una braga de encaje, aprieto con mis manos de forma posesiva y ella jadea en mis labios rompiendo el beso.
Me atreví a abrir mis ojos, me sorprendo al encontrar su mirada fija en la mía, sus labios rojizos, sus mejillas son sonrojadas y sus grandes ojos grises son hermosos, el iris se ve grande, ella se ve como una tierna gatita, humedezco mis labios al sentir mi garganta seca.
Al diablo la razón, sabía que esto estaba prohibido, que podría costarme mi trabajo, pero esos hermosos ojos y deliciosos labios lo valían, me inclino y tomo sus labios con los míos, ella lleva sus manos a mis hombros y aprieta mi uniforme en puños, sigue mis movimientos y eso hace que el deseo aumente.
Subo mis manos a su delgada cintura y la levanto para sentarla en el mueble, escucho como jadea, me separo levemente y la miro, ella no dice nada simplemente me mira con gran curiosidad.
¿De verdad iba a tener sexo con una desconocida?.
Esa voz de la razón tan molesta que por años me perseguia no dejaba de repetir eso en mi mente, empujo esos pensamientos de lado y beso el cuello de la peliroja, ella suspira y ladea su cabeza, busco su mirada, ella tiene sus labios entreabiertos y al no sentir mi contacto me mira.
-Te deseo- Murmuro con voz agitada, ella parpadea, puedo escuchar como sus latidos aumentan y la sangre se acumula en sus mejillas haciéndola ver más adorable, sabía que ella también se sentía atraída hacia mi, podía verlo en su mirada y acciones, en la forma en que me respondía.
-Yo también... Creo que te deseo- Responde en un susurro tímido, trago con dificultad, y sus hermosos ojos sinceros me hicieron dudar un segundo, aclaro mi garganta.
-No puedo ofrecerte una relación, no hago eso, creeme, soy un obsesivo del trabajo no tengo tiempo para eso... Nunca ofrecería más que solo sexo - Murmuro, algo en ella me obligaba a ser sincero y directo, no quería que confundira las cosas, ella frunció levemente su ceño y no me perdí el pequeño destello de decilusion que pasó por su mirada.
-Entiendo- Susurra, ella baja su mirada, trago con dificultad y de forma difícil intento apartarme de ella, por el tono de su voz pensaba que no aceptaría nada pero me sorprendo cuando ella toma mi antebrazo impidiendo que me aleje, la miro atento y deseoso porque diga algo.
-Tampoco busco algo serio, igual que tu soy una mujer ocupada- Responde mirando su agarre en mi brazo, humedezco mis labios y no puedo evitar dar una sonrisa de medio lado, me acerco y tomo su barbilla elevando su mirada a la mía.
-¿Entonces quieres follar conmigo?- Pregunto con voz ronca, ella abre levemente sus ojos y sus mejillas se sonrojan, muerdo mi labio inferior sintiendo la exitacion quemar ante su gesto.
-Te gusta ser directo, ¿Cierto?- Pregunta mirándome, sonrío, llevo mis manos a su cintura.
-Sí- Respondo con voz profunda, ella parpadea y ladea su cabeza.
El impulso de acercarme más se hace fuerte, así que coloco mis manos en sus piernas y las abro colocandome en medio, ella baja su mirada y su respiración se agita, luego sube su mirada hasta la mía, esos ojos de gatita de nuevo, su mirada baja a mis labios, me acerco más a su rostro, nuestros labios a centímetros.
-Deberías decirme que no, mientras puedas- Murmuro cerca de sus labios, ella me mira y parpadea, esas largas pestañas se agitan haciendo que me tense.
-No quiero hacer eso- Susurra con seguridad, mis labios se curvan de medio lado.
Tomo una respiración profunda, rozo sus labios con los míos, mi mirada baja a sus voluptuosos senos, el calor me invade, quería hacer muchas cosas con esos, muerdo mi labio inferior.
-Voy a tomarte- Susurro, ella traiga con dificultad, su mirada fija en la mía.
-Es lo que quiero- Dice, puedo ver la timidez en su mirada, pero también hay seguridad y eso es lo único que necesito para cargarla y llevarla a la habitación.
Ella envuelve sus piernas ardedor de mi, mis manos sosteniendola, una en su cintura y otra en su muslo, su respiración sube y baja, pateo con mi bota la puerta de la habitación, me acerco hasta la cama y dejo a Daniela ahí, ella humedece su labio inferior mientras me mira, me acerco a la puerta y la cierro con seguro, mi mirada de forma discreta va a las cámaras ocultas en la habitación me siento aliviado de haber bloqueado el acceso para otros agentes, solo yo podía ver las grabaciones de esas cámaras de seguridad.
La peliroja se apoya en sus codos mirándome, trago con dificultad sintiéndome deseoso por probarla, esos hermosos ojos tan grandes y curiosos como los de una gatita, muerdo mi labio inferior, me acerco hasta ella y me inclino, ella me mira atenta, deposito algunos besos en sus piernas, puedo escuchar su respiración errática, elevo mi mirada a ella y elevo mi ceja.
-Esto se queda entre tu y yo, nadie puede saber lo que vaya a pasar entre nosotros esta noche ni las otras, ¿Estas de acuerdo?- Pregunto con voz ronca, ella parpadea y luego asiente, sonrío de medio lado.
Este era un trato del que esperaba no arrepentirme, se que estaba cometiendo una estupidez en este momento, pero la deseaba lo suficiente para correr el riesgo. Tomo sus labios, primero un beso suave, luego este se torna apasionado, necesitado, mis manos va a la orilla de la camisa que lleva puesta, la subo, ella se tensa un poco, la miro a los ojos, sus mejillas sonrojadas.
-No sería justo, aun estas vestido- Susurra con voz un poco temblorosa, humedezco mis labios, me levanto de la cama y comienzo a desnudarme, ella me mira atenta con ese sonrojo en sus mejillas, ¿Como podía parecer tan inocente?.
Ella se sienta y con facilidad pasa la amplia camisa por arriba, mi mirada recorre su cuerpo, la lencería que lleva puesta es negra, siento mi garganta seca y necesitada, me acerco a ella y beso su hombro, ella coloca sus manos en mi pecho y desliza sus manos hasta mis Abdominales, lentamente ella queda completamente recostada en la cama, sus manos suben a mis hombros, trago con dificultad y con rapidez busco sus muñecas, tomo sus manos entre las mías, ella me mira confusa.
-¿Que ocurre?- Pregunta al ser evidente que no deje que me acariciara, mi mandíbula se tensa.
-No sé si esto te gustara, pero debo atarte las manos- Digo con voz profunda, ella frunce su ceño, hay segundos de confusión en su rostro y luego otro destello de tristeza pasa su mirada.
-No te haré daño, puedes confiar en mí- Susurra, la miro directo a sus ojos, hay sinceridad en ellos, pero no es un riesgo que este dispuesto a correr, no debía obviar la situación, ella después de todo estaba encubriendo unos narcotraficantes, su mirada podría ser de inocencia pero era una criminal después de todo.
-La confianza se gana, y aunque quisiera no puedo correr el riesgo- Respondo bajo, ella me mira por largos segundos, la desilusión en su mirada me incómoda un poco.
-Si dejo que ates mis manos yo estaría vulnerable, ¿Se supone que yo deba confiar en ti pero tu no lo haces?- Pregunta, era un punto valido, ambos sabíamos que no estaba siendo justo, pero yo tenía mucho más que perder que ella, escucho un suspiro de su parte -Esta bien, hazlo, se que no me harás daño- Susurra, su voz poco segura me hizo dudar, pero el deseo era más grande.
Debía probarla, quería pensar que después de esto, esta extraña obsesion con ella acabaría, esperaba que esto fuera lujuria y después de tenerla perdería el interés, estaba comportando e como un hijo de puta, sabía eso, no se que me pasaba, yo no era esta persona.
Tomo sus muñecas, tomo la camisa que ella llevaba puesta y la evuelvo alrededor de sus muñecas, llevo sus manos a los barrotes del espaldar de la cama, las ato con suavidad para no lastimarla, eso era lo menos que quería hacer.
-No te hará daño, puedes moverla bastante pero no podrás soltarte- Explicó, ella mira sus manos atadas arriba de su cabeza, acanrciio sus brazos me inclino y beso un beso en su barbilla, ella me mira, el deseo en su mirada me hace seguir, dejo un beso en su cuello y luego clavícula, llevo mis manos a su cintura, acaricio subiendo por su abdomen.
Luego me alejo, ella me mira atenta, llevo mis manos a el elástico del bóxer y comienzo a bajarlo, ella se sonrojar pero no aparta su mirada, una vez que estoy completamente desnudo ella abre sus ojos, noto el miedo en ellos, humedezco mis labios.
-Hey, esta bien, voy a ser suave- Susurro, no quería que ella dijera a último momento que no quería, no creo que sería posible para mi detenerme ahora, observo como traga con dificultad -¿Estas segura de querer hacer esto?- Pregunto esperando que no se arrepienta, ella me mira a los ojos, y sonrío cuando asiente lentamente, muerdo mi mano inferior, me inclino y dejo un beso en su vientre plano.
🖤🖤🖤🖤🖤🖤
. Nuevo capítulo 🖤
Voten para continuar ♥️
Instagram Keithkatt96🔥
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top