Dulce infancia.

El pequeño James estaba muy alegre ese día, pues su papá le había dicho que una nueva familia se había mudado al apartamento contiguo y que había un niño de su edad viviendo ahí. Al pequeño James le encanta socializar y jugar con los demás, pero no podía salir mucho pues su salud era delicada en la temporada lluviosa.

Sin embargo, eso no opacaba el alma alegre que el pequeño James poseía y su papá Mark agradecía eso bastante. Hoy llevaría al pequeño James a conocer al niño nuevo del edificio y solo ver lo contento que se puso iluminó su día, igual que cuando lo dio a luz, el mejor día de su vida.

-James, es hora de conocer a los nuevos vecinos. ¿Quieres llevar tu el pastel?-

-Si por favor papá- Su padre le hizo entrega entonces del susodicho pastel, que cargo con el mayor cuidado que la longitud de sus brazos le permitía- ¿Puedo quedarme a jugar con el niño nuevo, papá?-

-Primero tienes que conocerlo James, no puedes decidir eso por ti mismo. Eso es una decisión de ambas partes- Sonrió ante la efusividad de su hijo por poder compartir su poco tiempo fuera de casa con alguien más, aparte de sus padres.

-Ah, ¿así como el matrimonio y el amor, verdad?- Mark sonrió ante esa pregunta llena de inocencia, adoraba esa parte de su pequeño James.

-Algo así... Listo, yo tocaré, no vaya a ser que se te caiga el pastel- Dicho y hecho, tocó el timbre y esperó pacientemente junto a su hijo a que abrieran la puerta. No pasó mucho tiempo antes de que una bella mujer la abriera, llevaba puesto un delantal y parecía haber estado cocinando algo pues un poco de harina podía verse esparcida en una sección de su mejilla- Buenos días, bienvenida al edificio. Somos sus vecinos, mi nombre es Mark y este es mi hijo, James-

-Oh mucho gusto y gracias por las molestias. Mi nombre es Louise, encantada de conocerlos. Pasen por favor- James no era de analizar mucho a las personas pero esa mujer parecía una de las princesas de los cuentos de hadas que su papá leía para el en las noches. Cabello rubio largo hasta la cintura, ojos azules, piel blanca y suave a la vista, sonrisa resplandeciente y parecía ser muy amable. Definitivamente, era una princesa.

-Papá, me dijiste que no habían angeles en la tierra, pero la señora Louise está aquí, ¿como es eso posible?- Distintas reacciones siguieron el comentario tan inusual del pequeño, la susodicha sonrío, Mark se sintió apenado, y había una reacción más, un pequeño que parecía un poco celoso a causa de dicho comentario.

-Vaya, que lindo jovencito. Apuesto a que viniste más interesado en jugar con mi hijo, ¿verdad? Está por aquí, preséntense- Se hizo a un lado dejando ver a un pequeño Zack, que veía con algo de indiferencia a James aún por los celos, el pelirrojo ignoraba esto y sólo sonreía con la alegría que lo caracterizaba.

-Señor Mark, hablemos en la cocina, dejemos a los pequeños jugar tranquilos- Louise, conociendo el porque la mirada de su hijo, guió al ojimagenta a dicho lugar dejando a ambos niños solos. Zack miraba a James como una fiera cazando a una presa y este, bueno, solo sonreía sin darse cuenta de esto.

-¿Quieres jugar o seguirás viéndome así?- Zack no respondió aunque era un poco obvia la respuesta, no creía que pudiera llevarse bien con ese pelirrojo de ojos magenta.


-No escaparas, cuando te atrape tendrás que darme tu porción de pastel FlashEyes- El peliplata perseguía a James entre los muebles y cajas de mudanza mientras reían, habían empezado a jugar hace poco y ya se tenían confianza suficiente para esa clase de apodos.

-Sigue intentándolo ShiningHair- James no dejaba de reír junto a su compañero de juegos, se sentía muy feliz de poder compartir con alguien de su edad, y alguien tan lindo a su parecer. Al poco rato de estarse persiguiendo se detuvieron exhaustos y se dejaron caer en el suelo- Quiero mi pastel, vamos con tu mamá-

Comieron pastel, conversaron alegremente y al final, James y su papá ayudaron a organizar un poco la sala. Los pequeños entraron un momento a la habitación de Zack y admiraron sus juguetes, pensando en mil y un formas de jugar con ellos al día siguiente. Si, ya habían acordado verse mañana, y el día después, y el siguiente, y así sucesivamente.

Una hora después, ya los dos visitantes estaban dejando el departamento para ir al propio. El pequeño James se veía más radiante que nunca y eso no pasó desapercibido por ninguno de sus dos padres; por otro lado, la madre de Zack se sorprendió al ver sonreír con tanta naturalidad a su hijo. Los adultos llegaban a la misma conclusión, Zack y James eran especiales el uno para el otro.


Dos años pasaron desde ese día, y ambos niños lo sabían muy bien, no por nada planeaban dormir juntos en casa de Zack, el lugar donde todo comenzó. Prepararon todo, no dejaron nada para después, incluso hicieron un fuerte especial de sábanas y cojines solo para este día, ahí guardaron todos sus dulces y golosinas secretos para evitar que la madre de Zack se los quitara.

Ahora con 7 años se notaban más algunas cosas en su pequeña relación, pero otras eran totalmente ignoradas por sus progenitores.

Por ejemplo...

-James deja de mover tanto tu cabeza, es raro hacerlo así-

-Pero así es más interesante-

Se habían acostumbrado a cosas como besarse como un saludo, pero no cualquier tipo de beso, este era inocente pero intentando ser apasionado. Claro, como son niños no sabían muy bien cómo hacerlo pero la práctica los ha instruido muy bien... Tal vez demasiado.

-Saca la lengua James-

-No otra vez-

Y así, continuaron sus días de amistad, progresando en varías aspectos y otros se mantenían iguales. Sus padres solo podían llegar a la conclusión más simple y perfecta de escuchar, sus hijos eran parejas destinadas.

No sabrían quién es el Alfa y quien el Omega hasta que crecieran un poco más pero sabían y casi podían asegurar que ambos chicos se enamorarían perdidamente uno del otro, sino lo estaban ya.

Pero, tal vez, puede que la vida les de una nueva jugada. Una que nadie haya visto antes.


-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

EYEEYEYEYEYEYYEYE (????

Cuánto tiempo sin subir una historia, ¿no creen? :U

Bueno, tampoco fue tanto pero bleh :y

Les traigo este pequeño proyecto que se me ocurrió leyendo una guía Omegaverse, intentado instruirme un poco en el tema y poder escribir sobre el. Lo leí planeando hacer una típica historia Alfa y Omega pero entonces leí algo con lo que casi nadie ha trabajado antes y entonces, una simple frase me hizo pensar en toda esta historia y me quedé en plan...

MMGVO TENGO QUE ESCRIBIR ESTA VAINA PERO AÑRA ANTIER OTZEA ES LO MÁS PERFECTO QUE SE HA PASADO POR MI PINSHI CABEZA WEBONA ZIIIIII

:v

So, aquí está :) ojalá la disfruten tanto como yo disfruto escribiendo para ustedes (ahre esclavo :v)

Intentaré ponerle un horario a esta vaina pero no estén muy seguros de que lo cumpliré porque mis clases me tienen hasta la madre y aparte cuando no tengo clases ayudo en mi casa so es un webo tener tiempo para escribir. Además de la MALPARIA inspiración que llega cuando le sale de CULO MRKONA >:VVVVV (??????

Bueno, es todo por ahora, nos leemos luego corazones ;]

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top