Ser un consuelo
×Así se representa el enlace mental×
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La verdad no esperaba que esto ocurriera tan pronto, sé que por estar en mi línea de trabajo mi vida no iba ser tan larga, pero en serio creí que iba a vivir un poco más.
Podía sentir la sangre brotar de la herida en mi pecho, una bala que no vi venir.
Si no fuera por esto, este día sería perfecto, había comido mi desayuno favorito, saqué buenas notas en la escuela, Bruce se tomó una tarde de películas junto a mí y la misión iba bien, claro, hasta que me dispararon.
- ¡Robin! - escuché a Wally gritar, en un parpadeo acabó con los matones con los que luchaba y corrió hacia mí.
No supe en que momento me recostaron en el suelo o cuando Wally presionó la herida para detener la sangre.
-Por favor, tú no - dijo mientras entraba en pánico - סRobin está herido!× - lo escuché gritar por el enlace.
No pasó demasiado tiempo para que el equipo se acercara.
- Parece que no están sintiendo el astre- les dije, mi visión se estaba tornando borrosa y sentía mi cuerpo cada vez más ligero, tal vez sea por la pérdida de sangre, tal vez. Pero todavía estaba lo suficientemente consciente para presionar la señal de socorro de batman.
- Hay que llevarlo a la bionave - habló Conner.
- Pero si lo movemos sé puede desangrar más rápido - Artemisa sé oía desesperada.
- Chicos ¿no creen que mi cabello es lindo~? - hablé mientras intentaba tocar mi cabello.
- Oh Diosoh DiosohDios, Robin por favor- dijo asustado mientras me quitaba el antifaz - Quédate con nosotros, no nos dejes, no me dejes Dick.
Sentí varias lágrimas caer sobre mí, todo me estaba dando vueltas, sentía mi garganta seca, tenía frío, sabia que no podía resistir más.
- No fue tu culpa, gracias por todo, mantente firme - de pronto me sentí aún más ligero, mi boca se llenaba de un sabor a hierro y mi visión se volvió borrosa hasta que todo se puso negro.
Y luego abrí los ojos, ya no estaba junto a mis amigos, ni en algún lugar conocido, todo era blanco y vacío.
- ¿Hola? - hablé confundido - ¿este es el cielo?
- No querido- dijo una voz detrás de mí, una voz que reconocí al instante, mis ojos se llenaron de lágrimas y me gire para poder verla.
- ¡Mami! - me lancé hacia ella y me envolvió en sus brazos - Te extrañé
-Yo también mi pequeño petirrojo, pero ahora podemos estar todos juntos.- sonreí ante esa idea, pero luego recordé una cosa.
- ¿Qué pasará con Bruce, con Alfred? ¿Wally? ¿Y el equipo?.- le dije preocupado.
- Mi niño- me dijo con dulzura mientras acunaba mi cara entre sus manos - tienes un corazón tan grande.
- No me puedo ir todavía mami, necesito saber que ellos van a estar bien- no quería alejarme de ella, pero tampoco me agradaba la idea que alguno de ellos sufriera por mi culpa.
- Puedes volver, estarás el tiempo que consideres adecuado, pero no tendrás un cuerpo físico.
- Necesito hacerlo, pero ¿Te volveré a ver? - tenía que saberlo, para estar completamente seguro.
- Claro que sí mi niño, ahora cierra tus ojos y relájate- la escuché decir y lo último que sentí de ella fue un beso en la frente.
Cuando volví abrir los ojos ya había regresado con el equipo, pero ahora ya no estaba en el suelo, estaba en un lugar más apartado mientras veía mi cuerpo tendido y mis amigos alrededor de el.
Quería acercarme a ellos y envolverlos en un gran abrazo, sabiendo que no se podía, sólo traté de hacerles sentir que estaba bien, acercándome a ellos.
Aunque al hacer eso pude apreciar mejor la escena, lo que me rompió el corazón.
Wally estaba llorando a mares, soltando a ratos gritos desgarradores, Artemisa trataba de consolarlo estando ella casi igual, Meggan lloraba en el pecho de Conner, mientras este dejaba caer sus lágrimas, Aqualad tenía un semblante triste y sus ojos estaban rojos por las lágrimas no derramadas.
Un jet sonó a lo lejos, lo reconocí sin siquiera mirar, era el Batjet, escuché pasos apresurados y cerré los ojos con fuerza, no quería ver su reacción.
-No- escuché, la voz sonaba llena de tristeza, algo impropio del gran batman. No quería verlo pero me forcé a hacerlo.
Ante mí estaba a quien considero mi padre arrodillado frente a mí cuerpo inerte, pude ver sus manos temblar y pequeñas lágrimas escurrir por sus mejillas, sostuvo mi cuerpo por unos momentos hasta que lo cargó con delicadeza.
El tiempo pasó, vi cuando llegaron a la cueva, como les avisaron a los demás leaguers y como se enteró Alfred, por primera vez lo vi llorar, me sentía tan culpable, pero tenía que ayudarlos, así que puse mi plan en marcha.
Intentaba hacerles saber que estaba ahí, trataba de llamar su atención moviendo algunas cosas pero todos estaban encerrados en su propio mundo, pero luego tuve una gran idea, me metí en sus sueños.
El primero en visitar fue a Bruce, al entrar todo parecía estar derrumbándose, era oscuro, de fondo había una tormenta y en el centro se encontraba él, aferrándose a mi cuerpo sin vida disculpandose por fallarme al no llegar a tiempo.
- No es tú culpa- hablé por primera vez - no me fallaste.
Ante el sonido de mi voz se congeló en el lugar, levantó su cara lentamente y al verme corrió hacia mí dándome un abrazo al alcanzarme.
- No me dejes por favor, quédate aquí, te prometo que me esforzaré en ser mejor padre para ti pero por favor regresa- dijo desesperado, sentí sus lágrimas caer sobre mí hombro y correspondí su abrazo.
-Bruce- dije suavemente y me separé del abrazo - No me quedaré por mucho tiempo, pero estaré aquí - señalé su corazón - Te cuidaré desde donde esté y te esperaré ahí hasta que llegue tu momento, vive tú vida, se feliz y sigue adelante.
- ¡¿Cómo lo haré si tú no vas a estar en ella?! - gritó frustrado mientras lloraba con más intensidad.
- Estaré ahí, no me verás pero estaré junto a ti - tomé su rostro entre mis manos - no te rindas, cosas buenas llegarán y todavía hay personas que te quieren .
- Te extraño - me miró a los ojos y no pude evitar sollozar.
- Yo también te extraño papá, pero ahora tienes que despertar - le Di un beso en la frente y él me abrazó con fuerza, hasta que tuvo que despertar.
El siguiente en la lista fue Alfred, su viejo amigo estaba viendo un frasco de galletas que le encantaban a Dick.
- Creo que deberías probar una o al menos regalarme una- dije al ver que Alfred no lo había notado.
Al escucharme me miró y me sonrió.
- Joven Ricardo es un gusto volver a escucharlo - a pasos lentos se acercó a mí y yo me lancé a sus brazos.
- Te extrañé Alf
- Yo igual mi niño ¿quieres una galleta? - rompió el abrazo y me tendió una deliciosa galleta.
- Deberías dejarlas afuera Alfie no puedo comerlas si sigues guardándolas bajo llave.
- Lo tendré en cuenta mi niño.
- Pero no sólo vine a eso, vengo a agradecerte todo lo que hiciste por mí, por ser el mejor abuelo que un niño pueda tener - hablé mirándolo a los ojos .
- Y tú llegaste a alegrar la vida de todos, fuiste nuestra luz ¿qué vamos hacer para no perdernos en esta oscuridad si ya no estás?- se puso a mí altura y tomó mis manos.
- Sé que duele, pero las cosas mejorarán, recuerda que después de cada tormenta el Sol vuelve a salir - recité las mismas palabras que me dijo al llegar a la mansión.
- Estoy orgulloso de ti Dick - me regaló una sonrisa.
- Tienes que despertar ya Alfie, tú y Bruce se necesitan, los cuidaré desde donde esté, no olvides que te quiero y de dejar las galletas al alcance.
- No lo olvidaré amo Dick, espero volver a verlo.- me dió un último abrazo y despertó.
Los últimos que me faltaban eran el equipo, así que me adentré en el sueño de Meggan y lo uní con el de resto del equipo.
Podía verlos confundidos, preguntándose porqué estaban ahí, era mi hora de aparecer.
- Yo los traje aquí - llamé su atención.
Y en pocos segundos estuve en el centro de un gran abrazo.
-¡ Eres un idiota te dije que no cerraras tus estúpidos hermosos ojos! - escuché a Wally decir seguido de una presión en mis labios, me estaba besando, se separó y siguió - ¿sabes cómo me siento? ¿acaso tienes idea de lo que se sintió verte respirar por última vez?
- Lo sé, perdón por eso, nos culpa tuya, ni de ninguno de ustedes- hablé para todos - Pero ya no sé podía hacer algo, simplemente ya era mi hora.
- ¡Pero eres tan joven! - gritó Artemisa - ¡ no es justo! ¡ Tendrías que seguir con nosotros todavía! Seguir siendo ese niño imperactivo, nuestro pequeño hermano- conforme hablaba su voz disminuía y rompía en sollozos.
- Tiene razón mi amigo, eras un gran guerrero y un gran amigo no debías irte tan pronto. - Aqualad habló con un semblante triste.
- No pude elegir esto, pero logré quedarme aquí por un tiempo, estaré con ustedes aunque no me vean, sólo no me olviden. - les dije lo último en un tono de súplica.
- Nunca te olvidaríamos, eres nuestro chico maravilla, nuestro hermanito- escuché a Conner hablar.
- Puedes seguir contactándote conmigo para hablar con todos ¿No?
- Por su puesto que sí señorita M, saben que es difícil deshacerse de mí - bromeé y escuché algunas risas llorosas de ellos. - ahora es hora de despertar y disfrutar de un bello día - les dije sonriendo.
Me volvieron a abrazar - No olviden sentir el astre - fue lo último que escucharon antes de despertar.
Iban a estar un poco bien después de eso , así que decidí quedarme todavía un poco más de tiempo.
Los ví ir a misiones, vi como Bruce encontraba a un niño en el callejón del crimen, cuando lo acogió y como eso alegró también a Alfred, escuché como le hablaban de mí y volví a verlos sonreír, sin duda Jason lograría grandes cosas.
El equipo poco a poco fue mejorando, los cuidé en cada misión, los protegí en sus sueños, cuando vi que todo estaba bien supe que era mi hora.
Volví a ver esa gran luz y solté una gran risa que sé que podían escuchar todos, a paso decido me dirigí hacia ella disfrutando la paz que se me otorgó.
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¡1733 palabras!
Espero que les haya gustado, lo hice con mucho amor.
No iba actualizar hoy pero dije es mi cumpleaños les daré un capítulo a ellos ¡y aquí está :D!
También cambié la portada, la hice anoche/madrugada, espero que les guste.
Los amo.
Toshi❤
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