┃Capitulo 7┃
Para katsuki estar con Aisawa era pasable pues el pelinegro lo cuidaba y siempre estaba en Silencio, era simplemente tranquilo.
Pero...
Desde que ese helado de fresa había llegado a la mansión era todo un maldito suplicio pues el helado de fresa ahora era su profesor y entrenador de artes marciales, esgrima y modales.
Solo había pasado un mes y había recuperado algo de peso, sus mejillas se veían más regordetas y su cuerpo más recuperado pero había perdido la cuenta de cuántas veces en maldito mitad y mitad lo había dado en la mano por equivocarse al elegir un maldito cubierto.
Sus clases eran en las tardes y eran un maldito karma.
Lunes, martes y miércoles
Modales
Ed en la mesa
Forma de vestir
Jueves y viernes
Esgrima
Artes marciales
Sábado y Domingo
Clase de armas.
Los únicos malditos días en dónde se sentía tranquilo era los fines de semana ya que toda la semana tendría que aguantar al maldito helado de fresa.
En las mañanas tenía terapias psicogicas para así reducir sus traumas y que pudiera dormir tranquilo.
También se la pasaba tomando medicamentos que sabían horribles pero eran necesarios para su mejoracion.
Además podía estar más tranquilo pues nadie le faltaba al respecto o lo veía con deseo o algo por el estilo, todos lo respetaban además le caía muy bien algunas mucamas ya que estás algunas veces le ponían conversa.
Pero al que no aguantaba era al maldito bicolor que a toda hora tenía que estarle jodiendo la maldita existencia.
Tampoco había sabido nada del peliverde,no es que se preocupe por ese idiota solo le parecía raro no verlo.
Aunque estuviera muy poco lo vería.
Como todas las malditas tardes se dirija a sus clases con el maldito enano bicolor.
Aunque que el no fuera muy alto que digamos.
Dentro a un elegante salón con una enorme y larga mesa en la cual solo había 2 asientos el heterocromático estaba sentado en la cabeza.
Se siente de forma educada como le había enseñado el idiota ese.
── Tranquilo katsuki hoy no vamos a tener Clase vamos a hablar ya que desde llegue no hemos hablado.── Especto el bicolor con tranquilidad.
Katsuki quedo profundamente sorprendió por la tranquilidad que mostraba el bicolor pero no quería confiarse.
── ¿Que demonios quieres saber?── Hablo con algo de enojo para esconder su curiosidad.
── Dime ¿Cómo fue que conociste a izuku?── Pregunto con algo de curiosidad.
── Digamos que......me saco de un agujero.── Dijo al acordarse cual fue su primer encuentro con el joven de pecas.
── ¿Cuáles son tus objetivos katsuki? ── pregunto shoto.
Katsuki fijo su vista en la del heterocromático y suspiro con algo de cansancio.
── Sabes, no soy bueno en esta mierda de ser amable pero te diré la verdad.── Carraspeó un poco antes de proseguir.── Siempre en mi vida fui entrenado para ser un alfa cruel y despiadado pero... mi madre quería un alfa no un Omega y simplemente por esa razón me rechazó.── Todoroki escuchaba atentamente todo lo que decía katsuki. ── Durante años mando guardias y de más para que me violaran cosa que me llena de asco, me da asco de que a los Omegas solo nos traten como incubadoras y juguetes sexuales, me llena de asco y repudio que nadie haga nada para evitar estás atrocidades, si me preguntas cuáles son mis objetivos es ser el primer Omega en rebelarse contra esa absurda ley que dice que los omegas solo sirven para complacer.── Los fulgurantes ojos rubí de katsuki miraron fijamente a los sorprendidos heterocromáticos de todoroki.
El semi albino sonrió ladeado antes de levantarse.
── Bien, si quieres ser respetado empieza por ganarte el respeto de izuku, el cree que no podrás mejorar en seis meses, demuéstrale a él y a mi que eres más que solo palabras.── dicho eso salió de la habitación con rumbo desconocido.
Ya lejos de esa habitación rodeado de solo los pasillos de la mansión suspiro antes de sonreír.
──"Valla izuku has liberado una fiera con sed de venganza, si no crees que ese chico mejorará en seis meses estás muy equivocado, puede que hayas traído a un gatito asustado pero... cuando llegues encontrarás un león listo para devorar a su próxima presa"── Pensó shoto con una sonrisa arrogante.
Katsuki mejoraría y el velará por que eso se cumpla pues el sería la mano derecha de aquel ser con sed de sangre.
Golpe tras golpe, una y otra vez, el ruido de las armas disparando se hacía cada vez más fuerte.
Su contrincante solo podía retroceder por la abrumadora presencia de su atacante.
Cada vez más retrocedía tres pasos mientras su captor se adelantaba cuatro, ya no tenía a dónde ir pues ya había perdido el juego desde que comenzaron.
Un fuerte y abrupto dolor en su nuca hizo que cayera como peso muerto pues el cansancio y las heridas eran severas.
Un alto peliverde camino a paso relajado entre varios cuerpos en un podrido y espantoso bar de mala muerte
Un elegante pelirojo de inusual dentadura filosa, un cuerpo grande y corpulento como el de un alfa apesar de ser un simple beta.
Se paro al lado del peliverde con una foto entre sus manos la cual le mostró al peliverde.
── Es el.── Hablo con enojo pues ese era su hermano menor.
En la foto se mostraba un sonriente chico de brillantes ojos color ámbar, una hermosa cabellera rubia con un inusual rayo pintado en ella.
Se podía ver cómo en la foto decía "vendido" en letras rojas lo cual hizo que el mayor apretara los puños con frustración.
Sabía, sabía el porqué su hermano estaba entre esos Omegas vendidos y eso era solo por qué era su hermano.
Desde que llegó a Moscú lo único en lo cual podía pensar era en como arrancarle la cabeza al bastardo que lo capturó y la vendió a unos estúpidos rusos.
Había arrasado con cada bar con el cual se había topado solo con el fin de encontrarlo y algún tenía una pista la cual seguir.
Lo primero que haría al llegar a Japón sería buscar al bastardo de tomura y hacerlo pagar por tal atrocidad la cual había cometido.
── Kirishima, busca en todos los bares y si tienes que seguir matando a esos estúpidos rusos por información hazlo, quiero a ese Omega sin un solo rasguño o Moscú conocerá mi irá.── Sentenció firmemente.
El pelirojo se estremeció ya que el amigó de su amo era intimidante, lo único que pudo hacer fue una reverencia.
── Como mandé señor Midoriya.── Y con eso salió de ese horrible lugar lleno de sangre llevándose a cinco hombres con el.
Moscú conocería la furia de la mafia japonesa Midoriya y dudo que alguno pueda sobrevivir para contarlo en esos tortuosos seis meses.
Por un lado me siento mal por los rusos pero por otro ojala que valgan verga ☺️🤞
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