┃Capitulo 31┃
Katsuki ni siquiera miro atrás antes de dejar la mansión, todo su cuerpo se sentía débil pero la rabia y el enojo fueron capaces de llevarlo al extremo, había tomado su motocicleta y había salido aún cuando los guardias habían intentado detenerlo, se fue de la mansión llendo a el único lugar donde creía se sentiría seguro.
Junto a shoto.
Cuando llegó a el hospital tenía cara de pocos amigos, los guardias que habían estado custodiando el cuarto de shoto solo se hicieron aun lado dejándolo pasar, ellos no querían sufrir la ira de un Omega el cual era capaz de amenazar a su jefe sin pena ni gloria.
Así que cuando Katsuki paso a la habitación y vio a shoto leyendo, no pudo soportarlo más, y se derrumbó.
Sus sentimientos se sentía a flor de piel mientras que su corazón se opromia cada vez más en su pecho mientras que los pensamientos de su Omega interno lo acechaban sin descanso.
Shoto lo miro algo desconcertado pues no esperaba la visita de este y mucho menos que lo abrazara de forma repentina, simplemente pudo poner sus manos al rededor de los hombros de el cenizo mientras lo dejaba desahogarse.
No había palabras solo el leve sollozo que se escuchaba, shoto quería preguntar quería obtener alguna respuesta pero sabía que ese no era el momento adecuado.
Pasaron varios minutos antes de que Katsuki se separa de shoto y verlo a la cara haciendo que shoto abriera sus ojos con sorpresa, Katsuki tenía los ojos hinchados por llorar pero en estos había una mirada determinada y llena de dolor y tristeza, aún viendo todas emociones en la mirada de Katsuki shoto aún se atrevió a preguntar.
── ¿Acaso está pasando algo malo en la mansión? ¿Algo de lo cual deba enterarme?── Preguntó.
Pero Katsuki simplemente lo miro directamente a los ojos sin expresar correctamente lo que quería decir, o más bien lo que debería preguntar.
── Katsuki...── nombro el heterocromatico, pero el cenizo solo soltó un suspiro pesado.
── Creo que tenías razón y esa mierda me fastidia más que nunca, hubiera preferido a qué me asesinara antes de simplemente utilizarme, maldito alfa idiota.── Gruño con enojó.
── ¿Sucedió algo?── Volvió a preguntar, tratando de ser paciente ante la situación.
── Midoriya al parecer va hacer un último ataque contra Shigaraki ya que se a debilitado, pero al parecer la mafia Midoriya desaparecerá con eso ya que, al parecer seremos libres de hacer lo que se nos de la gana después de todo esto.── Informo, a lo que el bicolor simplemente no se sorprendió.
── Valla, sabía que todo esto pasaría pero jamás pensé que fuera tan pronto.── Susurro, pero Katsuki lo había escuchado atentamente.
── ¿De que hablas mitad y mitad?── Está vez fue turno de hacer las preguntas el bicolor solo aparto la mirada.
Este no sabía si contarle o no a Katsuki sobre el pasado de Izuku, no sabía cómo reaccionaria este pero tampoco podría ocultarlo por mucho tiempo las cosas a el cenizo.
── ¿Sabes algo sobre el pasado de Izuku? ¿El te a contado algo?── Pregunto
Pero Katsuki simplemente nego con la cabeza, llevándose un golpe de realidad, en realidad no sabía casi nada de Izuku, solo sabía que shoto era su amigo desde hace mucho tiempo, Aizawa es su figura paterna y Denki es su hermano, después de ello no sabía nada más de el.
── Ya veo. ── Suspiro el bicolor. ── Pero déjame decirte que revelar sus planes no está en mi autoridad, no puedo traicionar mi juramento.── Sentenció de forma clara y concisa.
El cenizo fruncido el entrecejo mientras lo miraba de mala manera.
── ¿Por qué no?── Preguntó.
Mientras que el bicolor lo miro con un sentimiento el cual no podía detectar, no sabía si era angustia, consuelo o lastima.
── Por qué antes de conocerte a ti, yo le jure mi lealtad a el único hombre que he amado en mi vida.── Confesó con suavidad mientras que en sus labios se extendía la sonrisa más hermosa que ningún mortal pudiera apreciar.
Katsuki sintió su corazón oprimir mientras shoto lo miraba con un inmenso cariño, el no culpaba a Katsuki, al contrario, si en sus manos estuviera el daría todo para que Katsuki e Izuku fueran felices.
Así que manteniendo su promesa a si mismo de soltar a su único amor, tomo las manos de Katsuki entre sus manos acariciándola con calma mientras miraba a el menor directamente a los ojos, los cuales solo reflejaban culpa en sus ojos carmín
── No te culpes por algo que no puedes controlar, solo ten en cuenta de que Izuku lleva más carga de la que puede llevar, se que cuando llegue el momento el te lo diría, solo hasta entonces confía en el.── le suplico.
Pero Katsuki después de eso ya no estaba escuchando las palabras de shoto, como podría creerle a un hombre que le había hecho daño con sus palabras, haciéndolo sentir el eslabón más bajo de la cadena de las castas.
No tenía a dónde ir, le había entregado a Izuku Midoriya su sed de venganza, sus metas su único anhelo, y el lo había pisoteado de la peor manera.
Solo estaba seguro de una cosa, dudaba poder perdonarlo.
Shoto al verlo tal distraído en sus pensamientos decidió calentarle algo que le contó una persona especial para el hace mucho tiempo.
── Oye Katsuki, déjame contarte algo, ya que por lo que veo no regresaras a la mansión el día de hoy.── Dijo de forma burlona haciendo que el cenizo lo mirara con mala cara.
Pero a el como siempre, no le importó.
En los explisitos rincones de Japón en una de sus épocas más frías como lo era el invierno, un pequeño niño de ojos tan verdes como el bosque había salido a jugar con la nieve aún bajo las estrictas reglas de su madre, el solo tenía un objetivo, hacer un muñeco de nieve.
Pero lo que no sabía era que ese día cuando regreso a casa corriendo con su pequeña nariz roja ese sería el fin de su inocencia, el pequeño niño junto a su madre fueron llevados a un lugar completamente distinto para el.
El había crecido rodeado por la naturaleza y por personas amables que vivían en un pequeño pueblo al lado de la colina, nunca espero encontrarse con un nuevo entorno lleno de personas circulando sin descanso.
Su madre lo había abrazado con fuerza mientras que el hombre el cual los había ido a buscar parecía no estar de buen humor, para su sorpresa llegaron a un lugar gigantesco el cual parecía un mansión oculta.
Sus grandes ojos llenos de vida y curiosidad, pasaron a ser ojos de miedo llenos de lágrimas.
Ya que al llegar y estacionar el auto, el hombre dió una orden que hizo temblar a su pequeña madre, su madre se aferró a él con fuerza mientras que varios hombres vestidos de negro intentaban separarlos, aún bajo los gritos desesperados de su madre y su estridente llanto fueron separados.
Sin piedad alguna.
Los hombres no lo trataron con ninguna delicadeza, lo llevaron a una habitación extraña para él y sin un mínimo de tacto lo habían lanzado al suelo sin importar nada más, el pequeño lloro y grito pero nadie lo escucho, sin saber que eso solo era el comienzo de su "entrenamiento".
No se le permitió ver a su madre, en cambio recibo clases de como controlar armas, fue golpeado hasta el cansancio incluso aumentaron sus índices de dolor al máximo hasta el punto de ser difícil para el joven sentir dolor.
Haciendo que la brillante sonrisa que el pequeño niño mostró a inicios de invierno, fuera destruida a inicios de la primavera, para cuando llegó el próximo invierno, ya no quedaba nada de ella, solo quedó un rostro inexpresivo e incluso inhumano, siendo su cuerpo cincelado con varias cicatrices, recordándole con amargura en lo que se había convertido.
Cinco años después mientras el joven realizaba sus deberes, un día la persona dueña de sus pesadillas y más profundas ganas de venganza llegó con otro niño más o menos de su misma edad haciendo que el se sorprendiera, el niño estaba entrenando al igual que el pero la diferencia de este era que su mirada demostraba gozo cuando acababa con la vida de su oponente.
Cosa que solo lo lleno de repulsión ante este, haciendo que ambos crecieran teniendo una perspectiva diferente de la vida, pero con una misma meta, ser el dueño de la nadie Esmeralda.
El joven, de ojos Viridianos simplemente cumplía con cada una de las órdenes que se le pedía, así que un día como muestra de recompensa su padre lo llevo con su madre de la cual lo habían separado hacia años, haciendo que en el momento en el que vio a la mujer, volviera a ser ese pequeño niño que lloraba en los brazos de su madre cuando se raspaba la rodilla.
Llenando de gozo su corazón al ver a su único ángel en aquel infierno llamado vida, supo que la mujer había Sido aislada de el mundo junto a un pequeño niño Omega el cual había cuidado de ella en sus momentos difíciles, haciendo que el joven de ojos verdes lo considerará un hermano.
Ver a su madre se había convertido en rutina, haciendo que su corazón volviera a tener calidez, pero todo no dura para siempre.
Un día como cada semana el joven iba a visitar a su madre en aquella pequeña cabaña en la montaña en la cual la habían confinado, llevaba un par de flores que sabía que eran las favoritas de su madre pero con lo único que se encontró fue con una escena grotesca, su madre, la única mujer que amaba, su mundo su universo, estaba en el suelo con una herida de bala en la cabeza mientras que su cuerpo era abrazado por el Omega rubio con el cual vivía en aquel lugar, y frente a ellos estaba su padre con su arma en la mano, y de la boca de esta salía humo dando a entender que había Sido recién accionada.
Su cuerpo no se movió, solo permaneció allí mientras veía como el Omega rubio era separado del cuerpo inerte de su madre.
Su padre solo paso por su lado diciendo
── Esa perra me provoco.── Fue todo lo que dijo antes de retirarse como si nada pasara.
Su madre no había tenía una sepultura correcta, solo habían hecho una pequeña lápida con su nombre solo para no dejarla así, nadie vino a la sepultura de su madre exepto el y kaminari, el pequeño Omega protegido de su madre.
Después de eso el joven enloqueció, reclutando gente de su confianza irrumpió en la mansión Midoriya, y sin una pisca de remordimiento traviezo el cuerpo de su padre con cada una de las balas que habían en su pistola, dejando el rostro de su padre irreconocible. Cuando se proclamó como el nuevo líder de la mafia Midoriya sus únicas palabras fueron.
── Ese hijo de perra me provocó.── Fueron las únicas palabras que salieron de sus labios.
Sin saber que ese día, había adquirido un gran enemigo, del cual tenía que deshacerme antes de poder morir en paz.
Cuando el bicolor termino su relato el cenizo no podía verse más sorprendido por sus palabras, y por toda la situación ya intuía de quién se trataba la historia haciendo que su corazón se opromiera del dolor, ahora entendía el por qué Izuku estaba tan dispuesto a dejarlo vengarse.
Shoto lo miro expectante a su respuesta ya que el cenizo no había dicho ni una sola palabra, pero Katsuki simplemente suspiro antes de levantarse de la camilla, sin más se dirigió hacia la puerta.
── ¿A dónde vas?── Pregunto shoto.
── Simplemente voy a ir por allí, no tienes de qué preocuparte.── Se excuso simplemente.
Dijo antes de retirarse, pero ahora sabía que no era así ya que antes de que Katsuki saliera por esa puerta le había dado una mirada determinada, algo que shoto sabía era que Katsuki no se quedaría con los brazos cruzados, el cenizo tenía algo en mente, y eso solo aumentaba su preocupación.
Mientras que Katsuki solo había salido con una sola neta en mente, sus planes habían cambiado por completo, matar a Mitsuki, ya no era su meta principal, ahora todo había cambiado.
Salvaría a Izuku Midoriya, y lo ayudaría a encontrar su libertad, aunque eso le costará la vida.
Chan chan channnnn
Jajaja no lo puedo creer ya está que se termina ésto, estoy emocionada y al mismo tiempo algo triste, pero aún así, voy a tratar de darles un digno final de el cual puedan disfrutar.
Se los aseguro.
Por favor cual quier falta de ortografía, no duden en decirme ya que a uno se le puede llegar a escapar algo mientras edita.
Sin más que decir mis amores, muchas gracias por su apoyo, besitos 🩷🫶🏻
𖣯 ✹ 🌷(𝐊𝐘𝐎𝐏𝐀𝐒𝐈𝐕𝐀...) 🍓ꏍ !
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♡ ᴸᵒˢ ᵃᵐᵒ.💗♡
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