┃Capitulo 25┃
Días pasaron en los cuales la mansión tenía algo de tranquilidad, katsuki se mejoraba con rapidez pero aún se sentía algo de amargura puesto que shoto aun no despertaba pero trataba de mantenerse tranquilo y mejorar correctamente, puesto que presentía que algo estaba por pasar y no era algo muy bueno.
Mientras izuku era quien había estado cuidando de el junto a Aizawa, el peliverde en ningún momento lo había dejado solo ni mucho menos, siempre estuvo con el a pesar de sus ocupaciones.
Puesto que últimamente había estado saliendo mucho, y por más que preguntara no obtenía una respuesta concreta sobre el asunto lo cual lo ponía de mal humor de solo escucharlo pero la única escusa que izuku le dió fue...
── "Aún te estás recuperando, eres un miembro del equipo pero eso hará que no te recuperes así que no te diré nada"
Eso había dicho el hijo de puta, si, estaba enojado por ser excluido pero aún así sabía que el hombre tenía razón y debía recuperarse así que decidió tomar las cosas con calma, en estos momentos estaba en el jardín trasero, mirando algunas rosas que estaban algo marchitas, y se estaba acercando el otoño.
Katsuki las miraba todas y cada una, hasta que vio una que tenía un rojo vivo y aún seguía intacta, lentamente acercó su mano para poder tocarla pero alejo su mano al sentir un piquete en esta, alejarla miro atentamente como salía una gota de sangre de su dedo.
── No deberías tratar de tocarlas, las cosas bonitas tambien tienen espinas.── Dijo izuku mientras se acercaba a él.
Katsuki volteo a mirarlo inquisitivo pero izuku solo sonrió levemente.
── ¿Que acaso ya no puedo estar solo?── Pregunto suavemente.
Izuku rio sin gracia mientras seguía caminando hacia a él, katsuki volvió su vista a la rosa antes de escuchar a izuku.
── Claro que puedes estar solo, pero quiero cuidarte, eres muy terco.── Dijo con algo de burla.
Katsuki solo le hizo mala cara mientras volvía su vista a su dedo que tenía una gota de sangre, izuku también lo miraba con suma atención mientras que su corazón iba a él máximo golpeó, izuku tomo la mano de katsuki y llevo su dedo a su boca.
Katsuki estaba listo para darle un buen derechazo en la mandíbula por tal falta de respeto pero tanto su cara como sus orejas se calentaron al ver cómo izuku lamía la sangre de su dedo dejando saliva en este, nunca antes habías apreciado una vista tan exitante haciendo que se sintiera avergonzado por sus pensamientos.
── Deberías de tener mucho cuidado, las rosas tienen espinas que pinchan demaciado fuerte, eso yo lo sé cuy bien.── Dijo mientras le lanzaba una mirada de complicidad a katsuki.
Este se mordió la lengua mientras sentía como el resto de su rostro se calentaba gracias a la mirada que le dirigía Izuku, la tensión entre ambos era palpable al igual que su atracción por el otro.
Pero un fuerte viento hizo que katsuki temblará de forma notable, solo llevaba una camiseta y unos pantalones cortos que le llegaban a las rodillas, el frío nunca había Sido su fuerte era una de las cosas que más odiaba en el mundo después de su madre, el frio significaba resfriados, los pies fríos y mocos, lo odiaba.
Pero el frio fue reemplazado una calidez que se empezaba a instalar en su pecho, al mirar a atrás izuku había puesto su saco sobre sus hombros mientras lo miraba con un profundo cariño reflejado en sus ojos color jade.
── Te vas a resfriar si sigues así.── Reprochó con voz suave.
Katsuki frunció el ceño mientras sentía como sus mejillas se calentaba lentamente mientras sus orejas se pintaban de carmín al igual que sus cachetes, sentía como su corazón retumbaba en sus oídos mientras su cuerpo temblaba.
── Cállate.── Gruño.
Izuku rio suavemente mientras lo seguía mirando, que clase de vida había tenía para que se volviera un asesino a sangre fría, el quería saberlo, el quería saber sobre la vida de izuku, sus mejillas aún estaban calientes, aún seguía avergonzado pero, le gustaba más ver la sonrisa que le dedicaba el peliverde.
No era una sonrisa ni cruel ni macabra como la que le habría dedicado algún tiempo atras, era gentil, eso lo hacía ver cómo un niño pequeño, está te iba unos ojos brillantes, como dos cristales muy valiosos.
── Oe, ¿Cómo fue que.... Te convertiste en un mafioso?── Pregunto con voz tenue.
Izuku abrio los ojos con sorpresa cuando escucho la pregunta, luego frunció el ceño y se alejo un poco de katsuki quien sintió algo extraño pero aún así no dejo de mirarlo, izuku no dejo de mirarlo, parecía perturbado, como si lo hubieran lastimado más de lo humano.
── Creeme, es una historia la cual no te gustaría saber.── Respondió por fin.
Pero su tono de voz parecía que tuviera un timbre rudo que no iba con su suave expresión, parecía más como si estuviera perturbado por aquel recuerdo de su niñez que el jamás quería volver a recordar.
Mientras que la mirada de katsuki brillo ví no curiosidad ante lo dicho por el alfa, ¿Que tan oscuro era su pasado? ¿Que clase de bestia había Sido el anterior líder para que izuku pusiera esa cara.
Su corazón empezó a katsuki fuertemente cundo el mayor le sonrió de lado levemente, era una sonrisa gentil y amable, por un momento creyo que era otra persona la cual le sonreía y no aquel ruin mafioso, solo en ese momento y por primera vez, katsuki se dejó manipular por sus impulsos omega.
Lentamente tomo el sorprendido rostro de el mayor entre sus manos acercándose lentamente, sintiendo como su corazón latía a tope, como si en cualquier momento se fuera a detener sin darle tregua, sintió como sus respiraciones chocaban y cada vez más se hacían más aceleradas.
Sentían como su flujo de sangre trabajaba a toda máquina intentando mantener sus cuerpos activos, cuando sus labios estaban a punto de tocarse la puerta de el jardín fue abierta de forma brusca dejando ver a una alfa pelinegra junto a su pareja las cuales venían algo agitadas.
── ¡Amo Midoriya, esto es importante! ── Grito con seriedad la pelinegra ignorando la furtiva mirada de su jefe.
── Espero que esto valga la pena momo.── Gruño izuku levemente mientras se alejaba lentamente de katsuki.
Este analizaba a las mujeres detenidamente, apresar de su mala presentación ya que estás estaban despelucadas y con las ropas desarregladas.
── Ya sabemos cómo se llama la droga que van a lanzar Mitsuki y shigaraki.── Dijo la pelinegra.
Aquello atrajo toda la atención de izuku al escucharlo, puesto que desde que habían descubierto Aquello en su última reunión no habían dejado de buscar de que trataba aquello, se giro listo para decirles a las mujeres que iban a tener una reunión en ese mismo instante para hablar de ello pero sintió el peso de una mirada sobre el.
Al girarse se encontró con la mirada de katsuki que lo miraba de forma acusadora para que le diera una explicación de lo que estaba sucediendo y de el por qué Mitsuki estaba creando una droga.
── Con un carajo, bien, bien... Vas a estar en la reunión pero te lo advierto, debes cuidar tu propio trasero, ni se te ocurra intentar meterte en mi camino.── Dijo izuku con severidad.
Katsuki se sorprendió por su palabras tan rudas pero aún así asintió y siguió a izuku y a las mujeres que estaban algo intrigadas por saber cuál era la relación que tenía su jefe con el Omega.
Katsuki corrió a su habitación a cambiarse de ropa mientras izuku le daba la orden a las mujeres de que contactaran a todo el equipo, ya que esto seria una reunión de suma importancia.
Mientras katsuki se colocaba una camisa junto a uno de los pantalones que utilizaba para trabajar escucho como su teléfono empezaba a sonar avisando que tenía una llama entrante, al ver el nombre katsuki no lo dudo ni un solo segundo y contesto.
── Muy buenas tardes joven katsuki.── Dijo la persona del otro lado de el teléfono.
── ¿Tienes información de mi madre y mi hermano?── Pregunto directamente.
Sintió la ansiedad a flor de piel, ¿como estaría su madre Omega?, ¿Estaba vivo?, ¿Que edad tenía su hermano? ¿Que pensaría cuando supiera que el seguía con vida? Tantas interrogantes y ninguna sin respuesta hacia que se sintiera desesperado.
── Aún no sé su paradero exacto joven, pero si le puedo dar algo de información, su padre nunca se fue de Japón.── Expreso haciendo que katsuki sintiera como un balde de agua helada callera sobre su cabeza.
Momentos después en la oficina de izuku todos estaban reunidos esperando a que empezará la reunión, cuando katsuki llegó a él lugar se paró junto a Aizawa ya que no conocía a el grupo especial de la mafia esmeralda.
Los miraba a todos y a cada uno estudiando sus comportamientos y expresiones hasta que koto unos rostros conocidos para el, reconoció a él beta pelirrojo del cual shoto le había hablado anteriormente, además de que el chico solía hablar mucho con Denki cosa que lo llenaba de tranquilidad por qué denki estaba empezando a superar su trauma para ser una persona nueva.
También reconoció a las dos mujeres las cuales los habían interrumpido en el jardín, todos ellos vestían un traje negro totalmente elegante, su cabello buen peinado y pulido, mientras sus posiciones eran intachables, estos tenían una aura peligrosa la cual lo dejaba helado.
Sobresalto levemente cuando la puerta fue abierta y por ella entro izuku vistiendo también un traje negro, con la diferencia de que este tenía rosas de color verde entalladas en su traje, este tenía una expresión sería pero al verlo este cambio su expresión por una más suave.
── Katsuki ven aquí.── Ordenó.
Katsuki se movió como un robot hasta llegar a él, cuando estuvieron a unos metros izuku lo tomo de la con y beso su mejilla para después mirar a su equipo de élite.
── Bien, es hora de terminar con toda esta mierda, Acabemos con este maldito ciclo de mierda.── Gruño izuku ganándose una afirmación de todos los que estaban en la sala.
Una guerra estaba por empezar.
Hola, hola guapos y guapas llegó si pasiva favorita más recargada que nunca, les aviso que lo me voy a hacer responsable de nada de lo que suceda aquí.
Los quiero mucho 🤍 se me cuidan y toman agüita 🙈
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