Capítulo 6 🐺
"¿De que va, Yoongi?"
"Por la luna, Alfa. Son las 6 de la mañana y llevas todo el fin de semana hablándonos de esto, cállate." Pide Sejeong mientras rueda los ojos.
Taehyung bufa, cruzándose de brazos y recostando la espalda contra el respaldo de su asiento en la cafetería. La luz del sol era anaranjada, filtrándose por los ventanales del local y haciendo que la piel de Taehyung se viera angelical.
Mientras Taehyung refunfuñaba desde su lugar en la cafetería, con una de sus barritas de chocolate favoritas entre sus manos, Sejeong y Yoongi se encontraban tras la barra, dando los últimos retoques antes de que sea la hora de apertura.
"¡Me llevó hasta mi casa!" Exclama como si fuera la mayor locura en el mundo "¡Mientras estaba borracho!"
Sejeong puso los ojos en blanco sin detener su trabajo.
"¿Y que esperabas? El chico es más dulce que la leche condensada." Taehyung rueda los ojos para seguidamente dar un mordisco a su barrita de chocolate blanco.
"Esto es su jodida culpa por poner tanto alcohol en la cena." Dice después de masticar y con el ceño fruncido.
"¡No sé de que hablas!" Dice Yoongi a la defensiva, soltando el trapo con el que limpiaba y levantando las manos en alto "Yo no hice nada."
Sejeong en cambio pone los ojos en blanco por quinta vez en lo que lleva de mañana, seguidamente sale de detrás de la barra para bajar las sillas de encima de las mesas y colocarlas para cuando los clientes entraran.
"Jungkook está apunto de llegar Tae, sal corriendo antes de que llegue." Bromea la omega, mientras bajaba las últimas sillas.
A Taehyung sin embargo, le parece una buena idea. Lo último que quería era toparse una vez más con aquel chico con aspecto de Bambi.
Taehyung simplemente era un lobo solitario. Amaba a sus amigos y familia, pero la gente nueva siempre se le hacía difícil de procesar. Y es que al vivir en una pequeña isla en la que todos se conocen entre todos, la gente nueva no suele ser habitual.
Y hace tiempo llegó él, haciendo que el corazón de Taehyung latiese y cometiera el error de confiar en un humano sin pensar en las consecuencias. Y cuando él se fue, Taehyung construyó paredes de hielo alrededor de su corazón, negándose a dejar que nadie entrara en el de nuevo.
"Nos vemos a la hora de comer, los amo." Se despide mientras se abrocha su chaqueta negra y abre la puerta para salir del local.
Sin embargo, no tarda en encontrarse al rizado por el camino. Y lo que era peor, su perro, Yeontan, caminaba alegremente a su lado.
"¿Pero que mierda?" Pregunta mirándolos con el ceño fruncido.
"Buenos días, Taehyung ¿Como te encuentras hoy? ¿Aún sigues con resaca?" Se burla Jungkook cuando llega frente a él.
"No me jodas, ratón ¿Ya has secuestrado a mi perro también?" Taehyung ignora la pregunta mientras Yeontan se sienta en la nieve, entre ambos, mirándolos con la lengua fuera.
Ese perro simplemente parecía estar feliz todo el tiempo.
"Creo que le gusto." Jungkook sonríe, hoyuelos aparecen en sus mejillas y eso no debería ser algo que Taehyung encontrara atractivo.
"Voy a ponerte una orden de alejamiento." Se limita a rodar los ojos al ver como Jungkook se inclinaba para acariciar la cabeza de Yeontan.
"No es mi culpa que tú perro opine que soy mejor que tú. Esta mañana me lo he topado en el porche de mi casa, creo que me estaba esperando." Jungkook sonríe, mirando al perro sentado a su lado.
"A mi perro le gusta la gente nueva, ratón. No te sientas tan especial."
"Será eso, Taehyung." El rizado asiente, aún con su sonrisa en sus labios "Ahora si me disculpas, tengo que ir a trabajar."
Taehyung aprieta los labios molesto y asiente mientras Jungkook se despide del animal con una suave caricia en su cabeza y una sonrisa de hoyuelos.
Seguidamente pasa por su lado y se marcha a la cafetería.
Taehyung, una vez solo, le hace una señal a Yeontan con la cabeza para que le siga e intenta ignorar la imagen del rizado durante el camino a casa.
Porque si, Taehyung había pensado que Jungkook se veía lindo con las mejillas sonrojadas por el frío, su gorro de lana azul y su chaqueta marrón, entonces eso sería algo que se llevaría a la tumba.
"Como me vuelvas a cambiar por el ratón ese, no te dejo comer salchichas en un mes ¿Me oyes?"
Pero Yeontan solo responde con un ladrido y sigue caminando felizmente a su lado.
[...]
"¿Pero se han vuelto locos?" Grita Yoongi en susurro "¡Me están empezando a dar miedo!"
Jimin rueda los ojos mientras NamJoon se encoge de hombros.
"Solo van a ser unos minutos." Aclara el rubio tranquílame.
"¡Si Tae se entera nos arrancará la cabeza de un mordisco!"
"¡Quieres dejar de manifestarlo!" Sejeong susurra violentamente "Por la luna Yoon, sabemos lo que hacemos."
En realidad no lo sabían.
El plan había surgido hace menos de 20 minutos, y aunque sabían que aquello tal vez no era lo más adecuado, pensaron que quizás sería el pequeño empujón que necesitaban para unirse más.
Eran las nueve y media de la noche, la cafetería cerraba en media hora y prácticamente el local se encontraba vacío. Sejeong le había pedido a Jungkook que limpiara unas cafeteras en la cocina y habían llamado a Taehyung 15 minutos atrás, por lo cual estaría por llegar.
"Si Taehyung se molesta por esto estará en todo su derecho." Yoongi se cruza de brazos mientras se apoyaba en la barra de madera.
"Si nos preguntan, a sido idea de Mimi" NamJoon dice con tranquilidad.
"¡Oye!"
"Lo siento omega, pero ha sido idea tuya." Jimin se cruza de brazos y frunce el ceño.
"No es mi culpa que la puerta de la cocina esté rota."
"Ya sabes lo que dicen, si tienes dos amigos que se gustan, una cocina y una puerta estropeada, deja que el destino haga su magia."
"No sabemos si se gustan" Aclara NamJoon.
"¿El destino se llama Jimin?" Pregunta Yoongi con expresión confusa.
"Nadie dice eso." Dice Jimin antes de rodar los ojos.
"¿Quien no dice el qué?" La voz de Taehyung causa que los cuatro se sobresalten. Mirándose nerviosos los unos a otros.
"¡Tae! Menos mal que estás aquí, necesito ayuda para arreglar algo en la cocina, pero no tengo fuerza." Sejeong dice de repente, haciendo que todos asintieran de manera exagerada.
"¿Por qué no lo hace Yoon?" señala al alfa de ojos café.
Sejeong abre los ojos en sorpresa y con pánico voltea su cabeza para mirar a su alfa.
"¡Le duele el brazo!" Exclama rápidamente "Probecito mi alfa, tengo que cuidarlo."
El castaño levanta una ceja y mira a NamJoon, quien se encontraba de brazos cruzados a su lado mientras miraba al suelo.
"¿Por qué no lo hace Nam?"
"Porque por suerte ya estás tú aquí."
Sejeong toma el brazo de Taehyung y lo arrastra hasta la cocina, empujándolo dentro y cerrando la puerta rápidamente detrás de él.
"¿Pero que mierda?" Taehyung se da la vuelta para toparse con la gran puerta blanca cerrada por completo.
"Lo que estaba roto es la puerta, necesitamos que nos ayudes desde dentro para arreglarla." Explica la omega desde el otro lado, como si aquello fuera lo más normal del mundo.
"Per-"
"¿Taehyung?"
El mencionado gira la cabeza para toparse con el chico rizado que se encontraba al lado del fregadero, manos mojadas goteaban el suelo mientras lo mira confundido.
Genial. Lo que faltaba.
"Jungkook" Taehyung gruñe, apoyando su frente contra la puerta de metal y cerrando su ojos en un intento de contener su ira.
"¿Que ha pasado? ¿Nos hemos quedado encerrados?"
"Si, Jungkook, eso es exactamente lo que ha pasado."
El rizado lo mira con el ceño fruncido.
"¿Puedes calmarte? Habrá sido un accidente, estoy seguro de que enseguida nos sacan de aquí."
Diez minutos después, Taehyung y Jungkook siguen encerrados dentro de la cocina de la cafetería.
Ambos se encuentran sentados en el suelo, mirando a la puerta en silencio.
Nada.
Al otro lado ni siquiera se escuchaba nada. Y ambos empezaban a perder la paciencia.
"Los voy a matar." Taehyung dice con rabia.
"No creo que nos hayan encerrado aquí a propósito, Taehyung. La puerta estaba rota."
"Ya, es que tú lo sabes todo ¿Verdad?"
Jungkook lo mira con molestia, a él tampoco le gustaba la situación pero no iba a pagarlo con Taehyung que no tenía la culpa de nada. Le molestaba la facilidad que el castaño tenía para hablarle mal, y no iba a soportar aquello por más tiempo.
"¿Porque mierda me tienes que hablar así?" Pregunta molesto.
Taehyung aprieta los dientes, su mandíbula marcada con fuerza mientras simplemente guarda silencio.
Entonces, de repente, la rabia parece desaparecer de la voz de Taehyung.
"¿Por qué estás aquí?" Pregunta en un murmuro, ignorando su pregunta y cambiando el tema de conversación.
Jungkook se sorprende ante la pregunta y frunce levemente el ceño. Guarda silencio por varios segundos antes de responder.
"Sejeong me pidió ayuda para fregar."
"No me refería a eso" Niega suavemente "¿Por qué estás en Blue Island?"
Jungkook aún confundido se encoge de hombros y juega con sus propios dedos, un tanto nervioso por la pregunta y la forma en la que Taehyung parecía querer saber sobre él.
"No lo sé." Se encoge de hombros "Es bonito y solitario así que no lo pensé demasiado."
Taehyung asiente, aún luciendo molesto pero un poco más tranquilo.
"¿Por qué me odias?" Pregunta entonces el rizado esta vez.
"No te odio" Murmura entre dientes.
"Pero no te caigo especialmente bien" Dice mientras rueda los ojos "¿Por qué?"
"No me gusta la gente." Responde cortante.
Jungkook aprieta los labios y asiente.
"Pareces adorar a Jimin, Nam, Sejeong y a Yoongi."
"Ellos son mi familia, es diferente."
Ambos giran los rostros para mirarse a los ojos. Y Jungkook se odia por ser masoquista y desear que esos fríos ojos azules lo miren con calidad y cariño.
Y Taehyung se odia por ser un imbecil que dejó su corazón en manos de alguien que no lo quería, y ahora no hay sol ni calor que derrita el hielo que cubre su corazón.
Y tal vez se odia un poco más por pensar que los estupidos rizos de Jungkook le quedan bien y que ese suéter grande y verde que usa ahora mismo combina con sus ojos y le hace odiarlo por ser tan ridículamente atractivo.
Pero por sobre todas las cosas, se odia por su manera de actuar frente al rizado. Por no aceptar que tal vez si le da una oportunidad, podían llevarse bien.
"Estoy cansado de discutir contigo, Taehyung. Es estupido, somos adultos ¿No? Podemos ignorarnos mutuamente y no terminar discutiendo cada vez que nos vemos."
Jungkook dice un tanto inseguro de sus propias palabras, y sin embargo, Taehyung asiente.
"Sí, podemos." Susurra, su tono aún frío y distante.
Su alfa entonces se remueve incómodo ante la idea de no ver al chico con frecuencia, pero lo ignora.
Y tal vez en aquel mismo momento, otra pared crece alrededor del frío corazón de Taehyung.
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